TRIPLE FOLLADA (II)
Luego se fue al baño a lavarse y unos segundos después ella se incorporaba al baño empezando a acariciarle el torso, la espalda, las nalgas. Estaba realmente caliente y quería que él la follara sin parara mientras estuviera allí. Era consciente de que él debía volver en unas horas a su casa con su familia y ella pasaría el resto de la noche sola en la habitación recordando lo vivido, antes de que el volviera a primera horade la mañana para darle "un buen desayuno" y después ella volara a casa como si nada hubiera pasado.
Se metieron en la ducha y tras enjabonarse y acariciarse el juego comenzó otra vez, el agua caía sobre sus cuerpos, ella se agacho y empezó de nuevo a comerle la polla, como le gustaba aquel miembro y como no, sabia lamerlo y mamarlo para arrancarle verdaderos espasmos de placer.
Cuando volvió a estar listo, él la volvió poniéndola contra la pared y muy despacio, esta vez por el coño, empezó un rítmico mete saca que ella acompañaba con golpes de pelvis buscando en cada envite sentir su polla lo mas dentro posible.
Así estuvieron muchos minutos, mientras el cambiaba de postura, levantándole una pierna e incluso volviéndola de frente para pode ver su cara y sus ojos cuando ella empezó a tener nuevos orgasmos y el aguantaba el tirón tratando de tenerla muy caliente hasta el momento de volver a dejar su leche en su interior.
Al cabo de unos minutos ambos estallaron a la vez y tras quedarse abrazados bajo la ducha que seguía cayendo sobre sus cuerpos, decidieron darse un respiro.
En ese momento sonó el móvil de él. El miró al pantalla le hizo un gesto de fastidio, le hizo una indicación de guardar silencio y contestó. Era del trabajo y le requerían urgentemente un viernes por la tarde cerca ya de las nueve, para un problema surgido. Ella se empeño en acompañarle y tras vestirse rápidamente los dos, salieron hacia la oficina.
Ella le dijo que aparcara un poco mas lejos de la oficina y le esperaría en el coche. Así lo hicieron y tras media hora de espera el la llamó para decirla que podía subir pues debería resolver unos temas pero ya no había nadie en la oficina.
Al llegar a la recepción del edificio se encontró con un vigilante de unos treinta años, moreno alto, atractivo, pensó ella, que la sonrió cuando ella le indico a que planta y oficina iba. Se ofreció a acompañarla, pero ella dijo que no era necesario.
Entro en el ascensor. Piso 17.
Cuando llegó al despacho, el estaba tecleando en el ordenador. Rodeo la mesa y la beso en el cuello. La mano de él se coló bajo la falda y noto su húmedo coño que no llevaba bragas. La acarició mientras terminaba un informe y lo enviaba por coreo electrónico.
Luego se levantó y tomándola por los hombros la beso con pasión mientras la sentaba en el borde de la mesa. Ella busco bajo la cremallera del pantalón hasta sacar fuera el grueso falo de él, que la apartó un momento para ir a cerrar la puerta del despacho.
Cuando volvió ella se arrodillo ante él y empezó a chuparle su aparato. Oyeron ruidos y entonces él se fue a su mesa sentándose mientras ella se colocaba debajo de la mesa y seguía chupando aquel manjar de chocolate.
Unos segundos después el vigilante llamaba a la puerta.
"Sr.... está Ud. ahí"
"Si gracias, ¿pasa algo?" dijo él entrecortada la voz por el placer que ella le daba desde debajo de la mesa.
El vigilante entró y se sorprendió de no ver a la mujer "No estaba Ud. acompañado" pregunto con un deje de malicia "Ah, si... está en el servicio..." dijo él, mientras ella jugaba bajo la mesa con su aparato cada vez más duro...
"Bien solo le traía estos papeles que acaba de traer un mensajero para ud”, dijo el hombre acercándose a la mesa.
Ella podía ver desde su escondite hasta la cintura del vigilante y no sabía bien porque, quizá el imaginara algo de lo que estaba pasando, noto un bulto en su pantalón que le delataba.
Su amante recogió los papeles y el vigilante salió del despacho cerrando la puerta.
UN LUGAR PARA LEER... APRENDER... ...Y DISFRUTAR... ...CADA UNO A SU MANERA. A PLACE TO READ... TO LEARN... AND TO ENJOY... EACH ONE TO THEIR WAY
BIENVENIDOS
Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately
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viernes, 20 de agosto de 2010
viernes, 2 de abril de 2010
EN EL METRO (I)
Tengo 38 años y trabajo de secretaria de una multinacional, estoy casada y tengo tres niños. Debido a mi trabajo muchas tardes llego después de las siete a casa, lo que en invierno supone que llego de noche.
Hace unos meses me ocurrió la historia que os cuento.
Una tarde de viernes salí casi cerca de las 10 de la oficina, pues mi jefe me pidió que terminara unos informes y dossieres que debía llevarse de viaje ese fin de semana a un congreso.
Los viernes suele haber mucho ambiente en las calles y en el metro, transporte que utilizo habitualmente para ir y volver del trabajo. En el trayecto que realizo debo hacer un transbordo por un largo pasillo que a veces está muy concurrido.
Aquella tarde hacia un par de estaciones que unos chavalillos de apenas 20 años, me miraban y hablaban entre ellos. Cuando llegue a mi estación salí del vagón, pero no miré hacia atrás pensando en lo tarde que era para llegar a casa.
Al abordar el pasillo tan largo, comprobé que a pesar del día y la hora este estaba desierto, pero no le dí más importancia y apreté el paso. Poco después oí a los chicos abordar el pasillo mientras silbaban y me decían algunas groserías, lo cual me alarmó y decidí apretar el paso. Los muchachos aceleraron y se pusieron dos uno a cada lado mientras me decían cosas como "que buena que estas..." "seguro que la mamas bien, y follando debes ser una fiera", yo miraba al frente y apretaba el paso, hasta que noté una mano en el culo por detrás "lo tiene apretado tíos" dijo el autor del manoseo.
Los demás rieron y se colocaron ante mi arrinconándome contra la pared en uno de los ángulos el pasillo "Que pasa mami, que no somos bastante mayores para ti?, dijo uno de ellos acercando la mano a mi escote y abriéndome el abrigo.
De pronto se oyeron unos silbidos, mas atrás en el pasillo y los tres chavales salieron a la carrera... poco después un vigilante jurado se acercó a mi "esta Ud. bien señora?, me dijo solicito... le contesté que sí, pero estaba medio aterrada, algo confundida y sobre todo muy excitada por lo que los chavales me habían dicho y tratado de hacer.
Quiere acompañarme a mi oficina a tomar un vaso de agua", me dijo el muchacho de unos treitaitantos, bastante alto y fornido.
Me sentí más tranquila aunque seguía estando excitada. Me cogió por un brazo y me llevo a lo largo del pasillo hasta una zona acotada donde tras pasar una puerta entramos en un cuarto a oscuras, encendió la luz y era una especia de oficina con uniformes colgados en las perchas, y un par de mesas y algo que me llamó la atención, una celda de 3x3 más o menos en una esquina del cuarto. La habitación estaba algo fría por lo cual di un pequeño respingo.
"Tranquila señora, me dijo" llevándome hacia una silla, quítese el abrigo y le traigo algo de beber".
Así lo hice mientras le sentía moverse detrás de mí. Al sentarme comprobé que quizá por el frío o la excitación mis pezones estaban gordos y duros, "Podría describirme a los chicos que la molestaban" le oí preguntar desde detrás mío, "no sé si podré" dije mientras sentía mis pezones arder. , no me dió tiempo a pensarlo otra vez, cuando el muchacho se inclino sobre mí con el vaso de agua.
Le note algo azarado pues al agacharse sus ojos se fijaron primero en el escote de mi blusa, y luego en mis endurecidos pezones que resaltaban de la misma.
Me tendió el vaso de agua y yendo hacia la puerta la cerró.
Trajo una silla y se sentó frente a mí.
Hace unos meses me ocurrió la historia que os cuento.
Una tarde de viernes salí casi cerca de las 10 de la oficina, pues mi jefe me pidió que terminara unos informes y dossieres que debía llevarse de viaje ese fin de semana a un congreso.
Los viernes suele haber mucho ambiente en las calles y en el metro, transporte que utilizo habitualmente para ir y volver del trabajo. En el trayecto que realizo debo hacer un transbordo por un largo pasillo que a veces está muy concurrido.
Aquella tarde hacia un par de estaciones que unos chavalillos de apenas 20 años, me miraban y hablaban entre ellos. Cuando llegue a mi estación salí del vagón, pero no miré hacia atrás pensando en lo tarde que era para llegar a casa.
Al abordar el pasillo tan largo, comprobé que a pesar del día y la hora este estaba desierto, pero no le dí más importancia y apreté el paso. Poco después oí a los chicos abordar el pasillo mientras silbaban y me decían algunas groserías, lo cual me alarmó y decidí apretar el paso. Los muchachos aceleraron y se pusieron dos uno a cada lado mientras me decían cosas como "que buena que estas..." "seguro que la mamas bien, y follando debes ser una fiera", yo miraba al frente y apretaba el paso, hasta que noté una mano en el culo por detrás "lo tiene apretado tíos" dijo el autor del manoseo.
Los demás rieron y se colocaron ante mi arrinconándome contra la pared en uno de los ángulos el pasillo "Que pasa mami, que no somos bastante mayores para ti?, dijo uno de ellos acercando la mano a mi escote y abriéndome el abrigo.
De pronto se oyeron unos silbidos, mas atrás en el pasillo y los tres chavales salieron a la carrera... poco después un vigilante jurado se acercó a mi "esta Ud. bien señora?, me dijo solicito... le contesté que sí, pero estaba medio aterrada, algo confundida y sobre todo muy excitada por lo que los chavales me habían dicho y tratado de hacer.
Quiere acompañarme a mi oficina a tomar un vaso de agua", me dijo el muchacho de unos treitaitantos, bastante alto y fornido.
Me sentí más tranquila aunque seguía estando excitada. Me cogió por un brazo y me llevo a lo largo del pasillo hasta una zona acotada donde tras pasar una puerta entramos en un cuarto a oscuras, encendió la luz y era una especia de oficina con uniformes colgados en las perchas, y un par de mesas y algo que me llamó la atención, una celda de 3x3 más o menos en una esquina del cuarto. La habitación estaba algo fría por lo cual di un pequeño respingo.
"Tranquila señora, me dijo" llevándome hacia una silla, quítese el abrigo y le traigo algo de beber".
Así lo hice mientras le sentía moverse detrás de mí. Al sentarme comprobé que quizá por el frío o la excitación mis pezones estaban gordos y duros, "Podría describirme a los chicos que la molestaban" le oí preguntar desde detrás mío, "no sé si podré" dije mientras sentía mis pezones arder. , no me dió tiempo a pensarlo otra vez, cuando el muchacho se inclino sobre mí con el vaso de agua.
Le note algo azarado pues al agacharse sus ojos se fijaron primero en el escote de mi blusa, y luego en mis endurecidos pezones que resaltaban de la misma.
Me tendió el vaso de agua y yendo hacia la puerta la cerró.
Trajo una silla y se sentó frente a mí.
miércoles, 31 de marzo de 2010
UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (VI)
UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS
Cap. 6
INTRODUCCION: Por motivos de trabajo, debía yo desplazarme a Barcelona durante ese fin de semana. Hable con él y me dijo si existía la posibilidad de que la llevara conmigo. Estudiamos las posibilidades y arreglando todos los problemas de intendencia domestica de última hora, por fin logramos coordinar de forma que saldríamos el viernes hacia barna.
Ocurrió que por temas de trabajo él debía venir también a Madrid y coordinamos para volver los tres juntos en el mismo avión.
El morbo de la situación estaba servido.
Durante el viaje ellos iniciaron descaradamente sus toqueteos mientras yo observaba complacido... así lo vivió él una vez más.
22 de MARZO: FIN DE SEMANA INTENSO...
Me alegro que os lo hayáis pasado bien. Ayer me dio la impresión que nos estábamos pasando de la raya pues la acaparaba delante de ti sin miramientos, pero me ha sido imposible resistirme a tenerla un poco mas, unos minutos mas. Para mí debe haber sido el mejor fín de semana de mi vida. No se cuantas veces revisé vuestros billetes para asegurarme que los llevaba encima. Desde cuando la vi entrar el viernes en vuestra casa mientras la esperábamos, que venía radiante y hermosa, ese beso y caricias delante de ti en el pasillo que me dio un vuelco el corazón, el viaje en el taxi contigo sentado delante con el taxista hablando del tiempo en el que ella se resistió entre risas a que mi mano siguiera subiendo mas allá del muslo pero estaba encantada.
Luego en el avión en medio de los dos cuando nos cogíamos la mano (y tampoco me dejaba subirla) debajo de la revista primero y el periódico despues. Los besos furtivos en medio de la multitud durante el vuelo contigo al lado, el paseo en el coche hasta buscar las llaves del apartamento donde la llevaría despues y luego el ir al hotel y subir a vuestra habitación para que se cambiara y para verla salir del lavabo absolutamente deslumbrante con esa blusa de malla sin sujetador, la chaqueta negra con falda a juego que destacaba de manera importante ese culo que me vuelve loco y esas medias también de rejilla. Verla y tener una erección fue todo uno.
Luego cuando fuimos al Puerto Olímpico me pareció que flotaba. Había que ver la cara del camarero chino que os había visto haciendo carantoñas en el puerto y luego vio como ella se sentaba a mi lado y empezábamos a besarnos y morrearnos ante tí. Creo que los ojos se le agrandaron mas cuando nos fuimos que cuando llegamos.
Cuando finalmente te dejamos en el pub y nos fuimos ella y yo al apartamento estaba que estallaba y me notaba con unas ganas y una fuerza increíbles y pensaba que sería el mejor día juntos y creo que así fue. Cuando llegamos allí me di cuenta que había olvidado en el coche los preservativos y bajé como una flecha.
Al volver a entrar ella estaba en el ventanal que daba a la Diagonal. Le mostré el balcón y mientras se asomaba la cogí por detrás y le subí la falda. No pude resistirme a tenerla ahí, semi desnuda, con la Diagonal a nuestros pies y sabiendo que era para mí. Entonces me baje la cremallera del pantalón y sin dejarla volverse le bajé los pantys y la braga y se la clavé por el culo. Ella se apoyó en la barandilla y empezó a empujar hacia atrás para recibir toda mi polla dentro, mientras se contenía para no correrse. Era morboso con la gente pasando por la calle y ella asomada a la barandilla mientras yo la estaba ensartando por detrás. Por fin se corrió pero aguantando los gemidos mientras yo seguí bombeándola, para unos minutos después acabar también dentro de su culo. Ella se encendió y entramos. Casi ni nos dimos cuenta cuando estabamos totalmente desnudos. Le pregunté donde quería seguir: en unos cojines encima de la alfombra, en el sofá o en la cama. Ella escogió los cojines. Empecé a besarla y a tocarla, le abrí los labios del coño con la mano y noté que estaba chorreando. Le mordí lentamente los pezones y luego fui bajando hasta ponerle la boca en el clítoris. Ella se estremeció mientras le comía lentamente esa rajita divina y así estuvimos un buen rato pero ella no se corrió. La puse de rodillas apoyada en un murito que hay y la ensarté de golpe. Se volvió loca, se movía como una batidora intentando que yo me corriera mientras yo la agarraba por las caderas y la clavaba hasta el fondo. Estuvimos ahí un buen rato hasta que yo tuve una buena corrida.
Luego casi sin pausa empezamos un 69 impresionante, ella encima mío, me comía con muchas ganas y sabía que quería que me corriera de nuevo pero a mí me apetecía verla a ella, me pasaba la lengua y se la tragaba de golpe, casi con desesperación mientras yo le abría bien y le metía dos dedos mientras le pasaba la lengua. En un momento dado se sentó de golpe y se ensartó desesperada, estaba a punto ya de explotar y lo hizo al cabo de unos diez minutos mientras me decía que quería ser el mejor coño que yo hubiese tenido nunca y que me iba a exprimir esa noche. Estaba frenética y cuando le vino el orgasmo fue fortísimo y tuve que agarrarla porque daba la impresión que estaba a punto de tener una contractura de la fuerza que estaba haciendo.
Luego descansó un poco encima mío y estuvimos hablando un rato, no tardé mucho en ponerme otra vez encima de ella y metérsela hasta el fondo mientras ella me cogía las caderas y apretaba fuerte, diciéndome que era mi yegua y quería que yo la cabalgase fuerte, lo cual hice mas y mas fuerte hasta que no pude aguantar mas. Tuve una corrida bestial y ella me miraba con una sonrisa porque era la primera vez que yo llevaba mas que ella. Descansé unos minutos y nos fuimos a la cama. Allí quise penetrarla un par de veces por detrás pero no se dejó, siempre me la cogía y se ensartaba por delante. Al final desistí y estando ella de lado se la metí por delante y ella se dejó caer hacía mí de manera que casi miraba boca arriba mientras nuestras piernas eran como un juego de tijeras abiertas. Estaba como un horno y sin embargo tardó por lo menos 15 minutos en tener un orgasmo muy fuerte. Me gusta cuando los tiene en esa postura porque puedo notar como tensa las nalgas y aprieta mucho. Como yo estaba a medias la hice subirse encima y se volvió a mover intentando que yo terminara porque para ella era como una tortura porque tenía el coñito mas que escaldado, apenas se le podía tocar...y tuvimos que parar. Descansamos un rato mientras hablábamos y yo la acariciaba. En un momento dado la puse a cuatro patas y se la metí en el coño para humedecerla, a la segunda o tercera embestida la saqué y se la metí hasta el fondo del culo. Eso le hizo algo de daño al principio pero luego ella misma empujaba hacia atrás para clavarse y notarme, decía que quería sentir clavados hasta los cojones y en esos momentos de frenesí le vino otro orgasmo. No podía mas así que en cuanto me tumbé ella se me adelantó y empezó a comérmela lentamente y luego mas rápido. La dejé hacer. Era muy difícil que yo me corriera en su boca por el grado de tensión que llevaba así que en un momento dado lo que hice fue levantarla a pulso y dejarla caer en mi polla. En ese momento no llevaba preservativo y a ella le encantó sentirla, se puso como una moto y empezó a moverse arriba y abajo como una desesperada y moviendo las caderas de lado a lado. En poco tiempo llené ese coñito hermoso con mi semen y me sentí en la gloria. Ella también lo notó y no se movió, dejó que resbalara hacia abajo y allí estuvimos abrazados hasta la hora de irnos.
El Sábado por la mañana me levanté muy excitado pero cuando llegamos a la oficina había gente en la otra parte del edificio trabajando en unas obras. Aún así y cuando estuvimos relajados nos metimos en un lavabo, éramos como dos críos. Le quité el pantalón y me encantó descubrir el liguero y las mini braguitas que llevaba, estaba, como siempre, hermosa. Pero no se dejó tocar el coño, estaba totalmente sensible así que la apoyé en el mármol, le separé las bragas y se la metí hasta el fondo en el culo. Fue impresionante, se movía como queriéndose clavar hasta el último milímetro. Me tragó todo lo que pudo y mas . le agarré las careras y miraba como entraba y salía. Todo un espectáculo. De repente noté como el culo se ponía durísimo y solo tuve que mirarle los ojos en el espejo para saber que estaba teniendo un orgasmo muy fuerte. Se tuvo que sentar en la taza del lavabo y le quedó mi polla a la altura de la boca. No se lo pensó y empezó a comérserla primero despacio y luego muy bien, con fuerza, incluso puso sus manos en mi culo atrayéndome mientras le entraba toda. Yo la miraba y luego miraba el efecto en el espejo, era increíble. En poco rato descargué un buen chorro en su garganta y ella no paró, seguía y seguía hasta que yo no pude mas. Me había exprimido hasta la última gota en esos dos días. La miré y vi que se había tragado hasta esa última gota. Luego oímos ruidos y nos cambiamos casi justo a tiempo antes que pasara el vigilante del edificio que se quedó intrigado cuando vio subir a semejante hembra.
El resto ya lo conoces, el mejor fin de semana de mi vida. Mil gracias por ello.
Cap. 6
INTRODUCCION: Por motivos de trabajo, debía yo desplazarme a Barcelona durante ese fin de semana. Hable con él y me dijo si existía la posibilidad de que la llevara conmigo. Estudiamos las posibilidades y arreglando todos los problemas de intendencia domestica de última hora, por fin logramos coordinar de forma que saldríamos el viernes hacia barna.
Ocurrió que por temas de trabajo él debía venir también a Madrid y coordinamos para volver los tres juntos en el mismo avión.
El morbo de la situación estaba servido.
Durante el viaje ellos iniciaron descaradamente sus toqueteos mientras yo observaba complacido... así lo vivió él una vez más.
22 de MARZO: FIN DE SEMANA INTENSO...
Me alegro que os lo hayáis pasado bien. Ayer me dio la impresión que nos estábamos pasando de la raya pues la acaparaba delante de ti sin miramientos, pero me ha sido imposible resistirme a tenerla un poco mas, unos minutos mas. Para mí debe haber sido el mejor fín de semana de mi vida. No se cuantas veces revisé vuestros billetes para asegurarme que los llevaba encima. Desde cuando la vi entrar el viernes en vuestra casa mientras la esperábamos, que venía radiante y hermosa, ese beso y caricias delante de ti en el pasillo que me dio un vuelco el corazón, el viaje en el taxi contigo sentado delante con el taxista hablando del tiempo en el que ella se resistió entre risas a que mi mano siguiera subiendo mas allá del muslo pero estaba encantada.
Luego en el avión en medio de los dos cuando nos cogíamos la mano (y tampoco me dejaba subirla) debajo de la revista primero y el periódico despues. Los besos furtivos en medio de la multitud durante el vuelo contigo al lado, el paseo en el coche hasta buscar las llaves del apartamento donde la llevaría despues y luego el ir al hotel y subir a vuestra habitación para que se cambiara y para verla salir del lavabo absolutamente deslumbrante con esa blusa de malla sin sujetador, la chaqueta negra con falda a juego que destacaba de manera importante ese culo que me vuelve loco y esas medias también de rejilla. Verla y tener una erección fue todo uno.
Luego cuando fuimos al Puerto Olímpico me pareció que flotaba. Había que ver la cara del camarero chino que os había visto haciendo carantoñas en el puerto y luego vio como ella se sentaba a mi lado y empezábamos a besarnos y morrearnos ante tí. Creo que los ojos se le agrandaron mas cuando nos fuimos que cuando llegamos.
Cuando finalmente te dejamos en el pub y nos fuimos ella y yo al apartamento estaba que estallaba y me notaba con unas ganas y una fuerza increíbles y pensaba que sería el mejor día juntos y creo que así fue. Cuando llegamos allí me di cuenta que había olvidado en el coche los preservativos y bajé como una flecha.
Al volver a entrar ella estaba en el ventanal que daba a la Diagonal. Le mostré el balcón y mientras se asomaba la cogí por detrás y le subí la falda. No pude resistirme a tenerla ahí, semi desnuda, con la Diagonal a nuestros pies y sabiendo que era para mí. Entonces me baje la cremallera del pantalón y sin dejarla volverse le bajé los pantys y la braga y se la clavé por el culo. Ella se apoyó en la barandilla y empezó a empujar hacia atrás para recibir toda mi polla dentro, mientras se contenía para no correrse. Era morboso con la gente pasando por la calle y ella asomada a la barandilla mientras yo la estaba ensartando por detrás. Por fin se corrió pero aguantando los gemidos mientras yo seguí bombeándola, para unos minutos después acabar también dentro de su culo. Ella se encendió y entramos. Casi ni nos dimos cuenta cuando estabamos totalmente desnudos. Le pregunté donde quería seguir: en unos cojines encima de la alfombra, en el sofá o en la cama. Ella escogió los cojines. Empecé a besarla y a tocarla, le abrí los labios del coño con la mano y noté que estaba chorreando. Le mordí lentamente los pezones y luego fui bajando hasta ponerle la boca en el clítoris. Ella se estremeció mientras le comía lentamente esa rajita divina y así estuvimos un buen rato pero ella no se corrió. La puse de rodillas apoyada en un murito que hay y la ensarté de golpe. Se volvió loca, se movía como una batidora intentando que yo me corriera mientras yo la agarraba por las caderas y la clavaba hasta el fondo. Estuvimos ahí un buen rato hasta que yo tuve una buena corrida.
Luego casi sin pausa empezamos un 69 impresionante, ella encima mío, me comía con muchas ganas y sabía que quería que me corriera de nuevo pero a mí me apetecía verla a ella, me pasaba la lengua y se la tragaba de golpe, casi con desesperación mientras yo le abría bien y le metía dos dedos mientras le pasaba la lengua. En un momento dado se sentó de golpe y se ensartó desesperada, estaba a punto ya de explotar y lo hizo al cabo de unos diez minutos mientras me decía que quería ser el mejor coño que yo hubiese tenido nunca y que me iba a exprimir esa noche. Estaba frenética y cuando le vino el orgasmo fue fortísimo y tuve que agarrarla porque daba la impresión que estaba a punto de tener una contractura de la fuerza que estaba haciendo.
Luego descansó un poco encima mío y estuvimos hablando un rato, no tardé mucho en ponerme otra vez encima de ella y metérsela hasta el fondo mientras ella me cogía las caderas y apretaba fuerte, diciéndome que era mi yegua y quería que yo la cabalgase fuerte, lo cual hice mas y mas fuerte hasta que no pude aguantar mas. Tuve una corrida bestial y ella me miraba con una sonrisa porque era la primera vez que yo llevaba mas que ella. Descansé unos minutos y nos fuimos a la cama. Allí quise penetrarla un par de veces por detrás pero no se dejó, siempre me la cogía y se ensartaba por delante. Al final desistí y estando ella de lado se la metí por delante y ella se dejó caer hacía mí de manera que casi miraba boca arriba mientras nuestras piernas eran como un juego de tijeras abiertas. Estaba como un horno y sin embargo tardó por lo menos 15 minutos en tener un orgasmo muy fuerte. Me gusta cuando los tiene en esa postura porque puedo notar como tensa las nalgas y aprieta mucho. Como yo estaba a medias la hice subirse encima y se volvió a mover intentando que yo terminara porque para ella era como una tortura porque tenía el coñito mas que escaldado, apenas se le podía tocar...y tuvimos que parar. Descansamos un rato mientras hablábamos y yo la acariciaba. En un momento dado la puse a cuatro patas y se la metí en el coño para humedecerla, a la segunda o tercera embestida la saqué y se la metí hasta el fondo del culo. Eso le hizo algo de daño al principio pero luego ella misma empujaba hacia atrás para clavarse y notarme, decía que quería sentir clavados hasta los cojones y en esos momentos de frenesí le vino otro orgasmo. No podía mas así que en cuanto me tumbé ella se me adelantó y empezó a comérmela lentamente y luego mas rápido. La dejé hacer. Era muy difícil que yo me corriera en su boca por el grado de tensión que llevaba así que en un momento dado lo que hice fue levantarla a pulso y dejarla caer en mi polla. En ese momento no llevaba preservativo y a ella le encantó sentirla, se puso como una moto y empezó a moverse arriba y abajo como una desesperada y moviendo las caderas de lado a lado. En poco tiempo llené ese coñito hermoso con mi semen y me sentí en la gloria. Ella también lo notó y no se movió, dejó que resbalara hacia abajo y allí estuvimos abrazados hasta la hora de irnos.
El Sábado por la mañana me levanté muy excitado pero cuando llegamos a la oficina había gente en la otra parte del edificio trabajando en unas obras. Aún así y cuando estuvimos relajados nos metimos en un lavabo, éramos como dos críos. Le quité el pantalón y me encantó descubrir el liguero y las mini braguitas que llevaba, estaba, como siempre, hermosa. Pero no se dejó tocar el coño, estaba totalmente sensible así que la apoyé en el mármol, le separé las bragas y se la metí hasta el fondo en el culo. Fue impresionante, se movía como queriéndose clavar hasta el último milímetro. Me tragó todo lo que pudo y mas . le agarré las careras y miraba como entraba y salía. Todo un espectáculo. De repente noté como el culo se ponía durísimo y solo tuve que mirarle los ojos en el espejo para saber que estaba teniendo un orgasmo muy fuerte. Se tuvo que sentar en la taza del lavabo y le quedó mi polla a la altura de la boca. No se lo pensó y empezó a comérserla primero despacio y luego muy bien, con fuerza, incluso puso sus manos en mi culo atrayéndome mientras le entraba toda. Yo la miraba y luego miraba el efecto en el espejo, era increíble. En poco rato descargué un buen chorro en su garganta y ella no paró, seguía y seguía hasta que yo no pude mas. Me había exprimido hasta la última gota en esos dos días. La miré y vi que se había tragado hasta esa última gota. Luego oímos ruidos y nos cambiamos casi justo a tiempo antes que pasara el vigilante del edificio que se quedó intrigado cuando vio subir a semejante hembra.
El resto ya lo conoces, el mejor fin de semana de mi vida. Mil gracias por ello.
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