Aquella zorra pensaba que se iba a ir de rositas, pero había llegado el momento de hacérselo pagar.
Yameu no podía creérselo cuando su amigo Jorge le había enseñado orgulloso las fotos de aquella puta cuyo marido le había ofrecido por Internet: ¡Era ella!
No le dijo nada a su amigo, pero su mente despechada empezó a tramar la venganza, por fin aquella guarra seria de su propiedad, la tenia pillada y ahora que vivía en el extranjero podría por fin llevársela y hacer con ella lo que quisiera, sin problemas.
Todo estaba a favor, su nuevo puesto de consejero de la empresa donde la puta trabajaba, su nuevo destino en la delegación en Sudamérica, la necesidad de personal “cualificado” (en este caso “perfectamente cualificado”) que necesitaban en la delegación sudamericana…
Lo primero que hizo fue mandarle un mensaje sms “Cariño después de tanto tiempo, no te he olvidado…” al que no recibió respuesta. Pero no le importaba, seguro que ella estaba otra vez pensando en él y de momento eso le bastaba.
Mientras conducía, recordó cómo empezó todo.
En la empresa le habían destinado de su ciudad a la capital a la sede central de la empresa y en su situación, a punto de divorciarse ese traslado supuso una liberación.
A los pocos días de llegar la conoció: Una mujer atractiva, que irradiaba sensualidad, “incluso” pensó entonces él, “tiene pinta de ser decente pero susceptible de hacerla cambiar”. Aquellos pechos, aquellas caderas, aquel culito, sus ojos verdes, sus labios gruesos pero bien formados y que por un momento soñó sobre su pene, que curiosamente al verla se revolvió inquieto en su bragueta.
Era buen síntoma, cuando su pene se revolvía ante una mujer, era seguro que antes o después acabaría dentro de ella.
40 años esplendidos, le sacaba 7, pero esas eran las que le gustaban a él, maduras, con experiencia matrimonial y, seguro, accesibles a ser seducidas… y emputecidas.
La abordo un día en el desayuno “Hola mi nombre es Yameu, y el tuyo”, ella se sorprendió por su atrevimiento, “el mío es Anna” y recalco fuerte la “n”, “es de origen italiano, aunque soy española”.
“Le va de vicio el nombre” pensó él, mientras le estrechaba la mano con fuerza y notaba que ella también lo hacía con fuerza, “genial una mujer con carácter, será un reto seducirla” pensó.
Tomaron un café junto a la maquina y ella el conto el tiempo que llevaba en la empresa, lo que hacía, etc. Y fue entonces cuando se le encendió la luz: con sus contactos y dada la falta de espacio, podría pedir que le dejaran compartir el despacho de aquella belleza y así tenerla cerca cada día y “casi a solas”.
Pasados unos días logro su objetivo, dado el trabajo similar que desarrollaban en la empresa aunque en diferentes áreas, pareció normal que le situaran en el despacho de ella.
Desde el primer día se mostro amistoso y galante, ya la primera mañana en que compartieron despacho, la obsequio con un ramo de rosas rojas, que a ella la sorprendieron, pro el notó que la halagaban.
Era su forma de ser, “puño de hierro en guante de seda”.
Casi no podía a veces contenerse al verla allí trabajando a escasos metros de él y sobre todo por su buen gusto vistiendo, con blusas algo escotadas” lo justo para una mujer casada y decente”, faldas ajustadas, medias negras a veces que el imaginaba sujetas bajo la falda con un liguero, o al menos así sería cuando empezara a ser de su propiedad… y aquellos escotes serían más generosos, para que sus compañeros de trabajo supieran quien mandaba en su relación y pudieran casi intuir lo que el disfrutaba de aquella mujer.
Algunos proyectos conjuntos, que él se había encargado de buscar, pronto les hicieron compartir algún viaje de trabajo, de momento en el mismo día, o comidas de trabajo, “las cenas de trabajo ya vendrán…” pensó el sonriendo.
Poco a poco sus salidas a comer “por trabajo” eran casi continuas, se quedaban tarde por la noche, y ella empezó a sentir una atracción por Yameu que no sabía bien como explicar, quizá su dominante forma de decir las cosas, a ella le molestaba pero se sentía dulcemente intranquila con esa forma de ser.
Y sin darse cuenta llego el primer beso robado una noche antes de salir de la oficina, se dejo, y aunque su marido sabia de sus esporádicas aventuras fuera de casa, esa noche no se lo contó, esta vez no sentía lo mismo que cuando le contaba sus escarceos con algún hombre e incluso sus esporádicas relaciones sexuales con algún compañero, o algún amigo, incluso de su marido.
Aunque en el trabajo no se notaba esa incipiente relación, él la controlaba y a ella le gustaba pero la inquietaba y de los besos pasaron a las caricias en el coche de él cuando la llevaba a casa e incluso alguna parada en algún ligar obscuro en la autopista o algún parque y juegos eróticos pero sin penetración, lo maximo habián sido sendas masturbaciones manuales.
Un viernes por la tarde él la sorprendió con dos billetes de avión para el fin de semana en Paris, pero a ella le entro el pánico, no sabía bien porque, y además llevaba meses con aquel juego sin decírselo a su marido y le dijo a Yameu que no.
Nada volvió a ser igual, él le mandaba mails diciéndola lo que la necesitaba, que sabría esperar para el sexo si ella no estaba decidida, pero en ella empezó el resquemor y el temor a aquel hombre.
Pidió el traslado de departamento lo que a Yameu le enfureció y juró que algún día se lo haría pagar, y ese día estaba muy cerca.
Habían pasado 4 años, pero mereció la pena esperar.
(Capitulo II, 28 de Agosto)
UN LUGAR PARA LEER... APRENDER... ...Y DISFRUTAR... ...CADA UNO A SU MANERA. A PLACE TO READ... TO LEARN... AND TO ENJOY... EACH ONE TO THEIR WAY
BIENVENIDOS
Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately
Mostrando entradas con la etiqueta casada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta casada. Mostrar todas las entradas
lunes, 22 de agosto de 2011
ACOSO Y DERRIBO (I)
Etiquetas:
amo,
calientapollas,
casada,
dominada,
esclava sexual,
infierno,
puta,
zorra
jueves, 26 de agosto de 2010
"REESTRENADA" EN EL GIMNASIO (1)
"Reestrenada" en el Gimnasio
Ella llevaba tiempo deseando apuntarse en un gimnasio. La verdad que a sus cuarenta y tantos no lo necesitaba, pues su cuerpo estaba muy bien formado y moldeado, sobre todo gracias a su gimnasia casera y su natación y al cuidado de su marido, siempre pendiente de ella con regalos sexy de ropa... Y también a que con frecuencia, de dos a tres veces por semana hacían el amor a tope... Pero vio la oferta del gimnasio cerca de casa y decidió apuntarse.
Aquella tarde, aprovechando que su marido estaría fuera por trabajo unos dias, decidio ir.
Estaba muy preocupada por su aspecto, se había puesto una malla azul eléctrico muy ajustada y una camiseta desbocada blanca, con unos calentadores de pie de colores...
Cuando llegó a la sala de bicicleta estaba ella sola y un monitor de color que estuvo explicándole como funcionaba el aparato, ella estaba algo nerviosa y el monitor le peguntó si era la primera vez que iba al gimnasio. Le dijo que sí, y el monitor se ofreció a enseñarle todas las instalaciones y explicarle como funcionaban los aparatos y demás.
Tras hacer juntos un rato bicicleta, el hombre, de unos veintitantos años, 28 le confesaría él después, le dijo que podían pasar a otra sala con peas y maquinas de musculación.
"No te hacen falta, tan solo quizá aplanar un poco el vientre" la miró y la palpó en plan profesional "aunque tampoco, pero vamos a probar alguno"
Entraron en la sala y la llevó a una maquina de abdominales, le explico cómo sentarse y como colocar las piernas y el mismo la ayudo a ir haciendo los ejercicios... Pasados unos minutos, ella ya sudaba y el body se le pegaba a su cuerpo bien formado, un culo redondo pero generoso dentro de un límite y sobre todo notó que su sexo rasurado en su totalidad se marcaba como una hucha a pesar de sus braguitas, y sus pechos, talla 90, pero proporcionados y todavía erguidos empezaban a llamar la atención por sus pezones erectos que cuando se ponían "en marcha" eran como dos canicas grande y duras.
Recorrieron el gimnasio y ella empezó a sorprenderse de su ligera calentura. Nunca había tenido una relación con ningún hombre desde que se había casado hacia ya 15 años... llegaron a la piscina "tienes bañador?" le preguntó el monitos."Si en la taquilla" dijo algo ruborizada "pues date una ducha recógelo y te espero en la piscina" le dijo él con una mirada tierna pero excitante, o al menos eso le pareció a ella.
Estaba muy nerviosa bajo la ducha, sus pezones parecían enormes y cuando se puso el bañador le pareció que era como si no llevara nada.
Llegó a la piscina y allí estaba él, torso desnudo, piernas fuertes y musculosas, se dio cuenta de que no era muy alto, quizá 1,80, pero estaba como un tren. Le hizo un gesto y se lanzaron a la piscina, nadaron despacio uno junto al otro "que te parece el gimnasio" le peguntó él."Está bien" dijo con voz trémula, quizá por el esfuerzo.
Nadaron un rato."Te apetece una sauna?" preguntó él de pronto."Bueno dijo ella", pero no son mixtas, yo te espero fuera te enseño el resto del gimnasio y te invito a tomar algo luego..." le dijo él y al ver que llevaba anillo añadió "si no tienes nada que hacer, claro...", ella respondió "No, me parece bien, como en media hora?" "Si" dijo él "con 10-15 minutos de sauna y luego una ducha, creo que hoy tu cuerpo se ha puesto a tono" ella se ruborizó ante el comentario y al ver como el chico la miraba de arriba abajo..."en media hora" dijo ella dirigiéndose a la sauna y notando los ojos del monitor calvados en su trasero y sus caderas.
En la sauna pensaba en que se sentía muy nerviosa y excitada y que por primera vez veía a aquel hombre como un posible compañero de sexo" No estuvo ni 10 minutos en la sauna, se ahogaba, "pero quizá´" pensó " por lo excitada que estaba"
Cuando salió el ya estaba vestido con sus vaqueros, su ropa informal... ella con su ropa de ejecutiva con su traje pantalón, gris, pues venia del trabajo directamente.
Él le cogió la bolsa "donde vamos" le dijo mirándola por primera vez directamente a los ojos" donde tú quieras" le dijo mientras se sumergía en aquellos ojos color café y una corriente eléctrica le recorría la espalda... "A lo mejor te sueno atrevido, pero quieres que vayamos a mi apartamento a tomar algo" ella dudo un momento "no tiene porque pasar nada si yo no quiero" pensó, "de acuerdo" dijo.
Hablaron muchas cosas mientras se dirigían a pocos metros del gimnasio a un edificio grande de apartamentos dónde ella había vivido antes de casarse "conozco esos apartamentos ahí viví yo hace algunos año" ("algunos" pensó" ya hace mas de 15 años¡¡¡").
La verdad es que ella se sentía sexy así vestida medio hombre medio mujer, pues el traje de corte de hombre resaltaba sus tetas y la blusa semi abierta "hasta el punto justo" incitaba a sumergirse entre sus pechos.
En el ascensor, un tanto estrecho, el la miraba con elegancia pero con ojos de deseo y ella se decía así misma que tomaría una copa "y nada más" pero su excitación iba en aumento.
Llegaron a la planta 10, al final del pasillo, largo e impersonal pasillo, apartamento 1010, ella se sorprendió pues cuando vivía allí ella había vivido en el apartamento justo encima, el 1110, se lo dijo y ambos rieron "el destino dijo él" mientras abría la puerta.
La hizo pasar y ella sintió su mirada sobre su espalda y su deseable culo. "Ponte cómoda" le dijo él "que quieres beber" y se fue a la cocina. Cuantos recuerdos de aquellos años en el apartamento cuando su ahora marido iba a verla y pasaban largas horas follando como adolescentes que eran... "pensabas" dijo él entrando en la habitación. El salón era amplio, ella lo recordaba así, pero Charles, que así se llamaba él, lo había arreglado de forma que en un lado había un mini gimnasio, una maquina de abdominales sencilla una tabla para ejercicios y una bici..."nada, pensaba cuando yo vivía aquí".
El sonrió "no me dijiste que bebes" ella se volvió a él, se había quitado la sudadera y lucia una camiseta ajustada blanca que resaltaba su color y sus fuertes brazos. "Si el ahora saltara sobre mi" pensaba ella mirándolo fijamente" que podría hacer? tal vez gritar, sería absurdo, he venido voluntariamente..." se acercó él "sigues pensativa, no te quitas el abrigo?" ella pareció reaccionar "si claro" dijo quitándoselo "puedes quitarte la chaqueta si quieres, pondré más alta la calefacción" dijo él volviendo a la cocina.
"Que bebes?" grito él desde lejos "una tónica" respondió quitándose la chaqueta.
Instintivamente se abrió la blusa un botón más, lo justo para que se viera el inicio de su canalillo, y se sentó en el sofá con las piernas juntas, como una colegiala buena.
Él se sorprendió de verla así al entrar, sin duda desde arriba podía verse no solo el canalillo sino parte del sujetador azul de raso y encaje que ella llevaba..."tu tónica" dijo inclinándose reverencioso, tal vez para poder ver más de cerca aquellos pechos temblorosos.
Durante algunos minutos hablaron de música, el puso algo de jazz, de cine, de literatura. El hombre era bastante culto.
Ella no quería parecer una puta, aunque así se sentía, pero tenía ante ella a un tío de color, fuerte y musculoso quizá el sueño de muchas mujeres blancas y estaba deseando insinuarse para que el saltara sobre ella y la forzara allí mismo.
"Perdona una pregunta" dijo él.
"Si" respondio ella.
"Estas casada?" ella se ruborizó, "Si lo estoy", el sonrió y se sentó más cerca de ella en el sillón "pues envidio a tu marido, pues aparte de una mujer interesante, tienes un magnifico cuerpo..." ella se quedó cortada.
"Yo soy un caballero y nunca en la primera cita le propongo nada a una mujer, pero..." la miró a los ojos, " no te preocupes, aunque me ha parecido ver en ti cierto aire de aventurera" ella volvió a ruborizarse, " yo?" dijo como ofendida, “verás, no.. es que..." no pudos eguir pues el hombre la besaba en la boca suavemnete, mientras le cariciaba el cuello y el pelo.
Ella se resistió al principio "no debo parecer una puta fácil" pensaba, pero acabo no sólo sucumbiendo a aquel beso sino correspondiéndolo con su lengua dentro de la boca de él.
Tras un apasionado morreo, el se separó de ella y la hizo poner en pie.
Ella temblaba como una colegiala, estaba claro que después de casi 20 años de fidelidad a un hombre, aquel negro iba a poseer aquel cuerpo que había sido solo de su marido, y ella estaba dispuesta a disfrutarlo...
Se colocó frente a ella y mientras la miraba le fue quitando la blusa muy despacio mientras la besaba el cuello, la cara, los ojos, los hombros... después le quitó el cinturón el pantalón que cayó al suelo.
Se inclino y tras quitarle los zapatos le quitó del todo el pantalón.
Ella estaba allí de pie en ropa interior y con aquellas medias hasta los muslos que tanto le gustaban a su marido, de color negro, ante un hombre que la haría gozar en unos minutos...
El se quitó la camiseta despacio, luego se desabrocho el pantalón y ella se dio cuenta de que se había quitado ya los zapatos ye estaba descalzo.
Al caer el pantalón se sobrecogió, la leyenda de los hombres negros era verdad pues lo que se adivinaba bajo aquel slip azul era un enorme bulto.
El se miró el aparato y sonrió.
La cogió de la mano y la llevo a la tabla de ejercicios, la hizo sentar quedando su cabeza a la altura de aquel aparato "sácalo" le dijo casi susurrando.
Ella obedeció y retirando el slip saco un enorme pene parduzco, un poco mayor que el de su marido, pensó al principio, pero conforme lo cogía en sus manos y lo veía más cerca comprendió que casi doblaba, en tamaño y anchura, al de su hombre y este ya lo tenía muy grande, algo que a ella le volvía loca, excepto cuando le daba por el culo que ella sentía como si la estuvieran abriendo en dos.
Sin que él le dijera nada se lo metió en la boca y apenas pudo abarcarlo.
El la acariciaba tiernamente la cabeza, allí de pie frente a aquella boca que trataba de engullir el máximo posible de aquel mango.
Tras unos minutos el la apartó y la hizo tumbar en la tabla.
Ella, como en una nube, se dejaba manejar, por aquellos brazos fuertes y musculados, con la mirada fija, como hipnotizada en aquel grueso pene.
Ella llevaba tiempo deseando apuntarse en un gimnasio. La verdad que a sus cuarenta y tantos no lo necesitaba, pues su cuerpo estaba muy bien formado y moldeado, sobre todo gracias a su gimnasia casera y su natación y al cuidado de su marido, siempre pendiente de ella con regalos sexy de ropa... Y también a que con frecuencia, de dos a tres veces por semana hacían el amor a tope... Pero vio la oferta del gimnasio cerca de casa y decidió apuntarse.
Aquella tarde, aprovechando que su marido estaría fuera por trabajo unos dias, decidio ir.
Estaba muy preocupada por su aspecto, se había puesto una malla azul eléctrico muy ajustada y una camiseta desbocada blanca, con unos calentadores de pie de colores...
Cuando llegó a la sala de bicicleta estaba ella sola y un monitor de color que estuvo explicándole como funcionaba el aparato, ella estaba algo nerviosa y el monitor le peguntó si era la primera vez que iba al gimnasio. Le dijo que sí, y el monitor se ofreció a enseñarle todas las instalaciones y explicarle como funcionaban los aparatos y demás.
Tras hacer juntos un rato bicicleta, el hombre, de unos veintitantos años, 28 le confesaría él después, le dijo que podían pasar a otra sala con peas y maquinas de musculación.
"No te hacen falta, tan solo quizá aplanar un poco el vientre" la miró y la palpó en plan profesional "aunque tampoco, pero vamos a probar alguno"
Entraron en la sala y la llevó a una maquina de abdominales, le explico cómo sentarse y como colocar las piernas y el mismo la ayudo a ir haciendo los ejercicios... Pasados unos minutos, ella ya sudaba y el body se le pegaba a su cuerpo bien formado, un culo redondo pero generoso dentro de un límite y sobre todo notó que su sexo rasurado en su totalidad se marcaba como una hucha a pesar de sus braguitas, y sus pechos, talla 90, pero proporcionados y todavía erguidos empezaban a llamar la atención por sus pezones erectos que cuando se ponían "en marcha" eran como dos canicas grande y duras.
Recorrieron el gimnasio y ella empezó a sorprenderse de su ligera calentura. Nunca había tenido una relación con ningún hombre desde que se había casado hacia ya 15 años... llegaron a la piscina "tienes bañador?" le preguntó el monitos."Si en la taquilla" dijo algo ruborizada "pues date una ducha recógelo y te espero en la piscina" le dijo él con una mirada tierna pero excitante, o al menos eso le pareció a ella.
Estaba muy nerviosa bajo la ducha, sus pezones parecían enormes y cuando se puso el bañador le pareció que era como si no llevara nada.
Llegó a la piscina y allí estaba él, torso desnudo, piernas fuertes y musculosas, se dio cuenta de que no era muy alto, quizá 1,80, pero estaba como un tren. Le hizo un gesto y se lanzaron a la piscina, nadaron despacio uno junto al otro "que te parece el gimnasio" le peguntó él."Está bien" dijo con voz trémula, quizá por el esfuerzo.
Nadaron un rato."Te apetece una sauna?" preguntó él de pronto."Bueno dijo ella", pero no son mixtas, yo te espero fuera te enseño el resto del gimnasio y te invito a tomar algo luego..." le dijo él y al ver que llevaba anillo añadió "si no tienes nada que hacer, claro...", ella respondió "No, me parece bien, como en media hora?" "Si" dijo él "con 10-15 minutos de sauna y luego una ducha, creo que hoy tu cuerpo se ha puesto a tono" ella se ruborizó ante el comentario y al ver como el chico la miraba de arriba abajo..."en media hora" dijo ella dirigiéndose a la sauna y notando los ojos del monitor calvados en su trasero y sus caderas.
En la sauna pensaba en que se sentía muy nerviosa y excitada y que por primera vez veía a aquel hombre como un posible compañero de sexo" No estuvo ni 10 minutos en la sauna, se ahogaba, "pero quizá´" pensó " por lo excitada que estaba"
Cuando salió el ya estaba vestido con sus vaqueros, su ropa informal... ella con su ropa de ejecutiva con su traje pantalón, gris, pues venia del trabajo directamente.
Él le cogió la bolsa "donde vamos" le dijo mirándola por primera vez directamente a los ojos" donde tú quieras" le dijo mientras se sumergía en aquellos ojos color café y una corriente eléctrica le recorría la espalda... "A lo mejor te sueno atrevido, pero quieres que vayamos a mi apartamento a tomar algo" ella dudo un momento "no tiene porque pasar nada si yo no quiero" pensó, "de acuerdo" dijo.
Hablaron muchas cosas mientras se dirigían a pocos metros del gimnasio a un edificio grande de apartamentos dónde ella había vivido antes de casarse "conozco esos apartamentos ahí viví yo hace algunos año" ("algunos" pensó" ya hace mas de 15 años¡¡¡").
La verdad es que ella se sentía sexy así vestida medio hombre medio mujer, pues el traje de corte de hombre resaltaba sus tetas y la blusa semi abierta "hasta el punto justo" incitaba a sumergirse entre sus pechos.
En el ascensor, un tanto estrecho, el la miraba con elegancia pero con ojos de deseo y ella se decía así misma que tomaría una copa "y nada más" pero su excitación iba en aumento.
Llegaron a la planta 10, al final del pasillo, largo e impersonal pasillo, apartamento 1010, ella se sorprendió pues cuando vivía allí ella había vivido en el apartamento justo encima, el 1110, se lo dijo y ambos rieron "el destino dijo él" mientras abría la puerta.
La hizo pasar y ella sintió su mirada sobre su espalda y su deseable culo. "Ponte cómoda" le dijo él "que quieres beber" y se fue a la cocina. Cuantos recuerdos de aquellos años en el apartamento cuando su ahora marido iba a verla y pasaban largas horas follando como adolescentes que eran... "pensabas" dijo él entrando en la habitación. El salón era amplio, ella lo recordaba así, pero Charles, que así se llamaba él, lo había arreglado de forma que en un lado había un mini gimnasio, una maquina de abdominales sencilla una tabla para ejercicios y una bici..."nada, pensaba cuando yo vivía aquí".
El sonrió "no me dijiste que bebes" ella se volvió a él, se había quitado la sudadera y lucia una camiseta ajustada blanca que resaltaba su color y sus fuertes brazos. "Si el ahora saltara sobre mi" pensaba ella mirándolo fijamente" que podría hacer? tal vez gritar, sería absurdo, he venido voluntariamente..." se acercó él "sigues pensativa, no te quitas el abrigo?" ella pareció reaccionar "si claro" dijo quitándoselo "puedes quitarte la chaqueta si quieres, pondré más alta la calefacción" dijo él volviendo a la cocina.
"Que bebes?" grito él desde lejos "una tónica" respondió quitándose la chaqueta.
Instintivamente se abrió la blusa un botón más, lo justo para que se viera el inicio de su canalillo, y se sentó en el sofá con las piernas juntas, como una colegiala buena.
Él se sorprendió de verla así al entrar, sin duda desde arriba podía verse no solo el canalillo sino parte del sujetador azul de raso y encaje que ella llevaba..."tu tónica" dijo inclinándose reverencioso, tal vez para poder ver más de cerca aquellos pechos temblorosos.
Durante algunos minutos hablaron de música, el puso algo de jazz, de cine, de literatura. El hombre era bastante culto.
Ella no quería parecer una puta, aunque así se sentía, pero tenía ante ella a un tío de color, fuerte y musculoso quizá el sueño de muchas mujeres blancas y estaba deseando insinuarse para que el saltara sobre ella y la forzara allí mismo.
"Perdona una pregunta" dijo él.
"Si" respondio ella.
"Estas casada?" ella se ruborizó, "Si lo estoy", el sonrió y se sentó más cerca de ella en el sillón "pues envidio a tu marido, pues aparte de una mujer interesante, tienes un magnifico cuerpo..." ella se quedó cortada.
"Yo soy un caballero y nunca en la primera cita le propongo nada a una mujer, pero..." la miró a los ojos, " no te preocupes, aunque me ha parecido ver en ti cierto aire de aventurera" ella volvió a ruborizarse, " yo?" dijo como ofendida, “verás, no.. es que..." no pudos eguir pues el hombre la besaba en la boca suavemnete, mientras le cariciaba el cuello y el pelo.
Ella se resistió al principio "no debo parecer una puta fácil" pensaba, pero acabo no sólo sucumbiendo a aquel beso sino correspondiéndolo con su lengua dentro de la boca de él.
Tras un apasionado morreo, el se separó de ella y la hizo poner en pie.
Ella temblaba como una colegiala, estaba claro que después de casi 20 años de fidelidad a un hombre, aquel negro iba a poseer aquel cuerpo que había sido solo de su marido, y ella estaba dispuesta a disfrutarlo...
Se colocó frente a ella y mientras la miraba le fue quitando la blusa muy despacio mientras la besaba el cuello, la cara, los ojos, los hombros... después le quitó el cinturón el pantalón que cayó al suelo.
Se inclino y tras quitarle los zapatos le quitó del todo el pantalón.
Ella estaba allí de pie en ropa interior y con aquellas medias hasta los muslos que tanto le gustaban a su marido, de color negro, ante un hombre que la haría gozar en unos minutos...
El se quitó la camiseta despacio, luego se desabrocho el pantalón y ella se dio cuenta de que se había quitado ya los zapatos ye estaba descalzo.
Al caer el pantalón se sobrecogió, la leyenda de los hombres negros era verdad pues lo que se adivinaba bajo aquel slip azul era un enorme bulto.
El se miró el aparato y sonrió.
La cogió de la mano y la llevo a la tabla de ejercicios, la hizo sentar quedando su cabeza a la altura de aquel aparato "sácalo" le dijo casi susurrando.
Ella obedeció y retirando el slip saco un enorme pene parduzco, un poco mayor que el de su marido, pensó al principio, pero conforme lo cogía en sus manos y lo veía más cerca comprendió que casi doblaba, en tamaño y anchura, al de su hombre y este ya lo tenía muy grande, algo que a ella le volvía loca, excepto cuando le daba por el culo que ella sentía como si la estuvieran abriendo en dos.
Sin que él le dijera nada se lo metió en la boca y apenas pudo abarcarlo.
El la acariciaba tiernamente la cabeza, allí de pie frente a aquella boca que trataba de engullir el máximo posible de aquel mango.
Tras unos minutos el la apartó y la hizo tumbar en la tabla.
Ella, como en una nube, se dejaba manejar, por aquellos brazos fuertes y musculados, con la mirada fija, como hipnotizada en aquel grueso pene.
miércoles, 25 de agosto de 2010
DE FIEL CASADA A... (VIII-II)
ENTRE PUNKYS
Yo seguí a mi paso, y el que me había gritado se adelanto y se puso delante de mí. "Oye tía, no entiendes o que..."me dijo mirándome de arriba abajo.
Yo pensé que si me hacia la extranjera a lo mejor cambiaban el rollo..."perdón... mi no entender..."
"Lo que os dije tíos, es una guiri, da buten!.."
En un momento los tuve alrededor, arrinconándome contra una pared, pero de momento no en plan violento...
"Dónde va una titi tan buena, sólita por aquí?... " Me dijo uno mirándome con descaro las tetas... "vaya par de domingas... no sabes que puede pasarte algo?"...
Yo seguía insistiendo, "mi no entender...", Entonces me acorde del club, "uno momento...", dije sacando la tarjeta" poder decirme donde estar esto..."
Uno de los chicos cogió la tarjeta, la miro..."joder tíos, ya tenemos plan, esta iba al night del folleteo, así que quizá le dé lo mismo hacérselo con nosotros y encima le sacamos la pasta...", Y volviéndose a mí me dijo, "ven, nosotros te llevaremos..." Y me hizo un ademán de que les siguiera.
"Joder tipo como esta, vaya tetas, menudo culo, y habrá que ver el chocho que tiene..." Comentaban mientras me sonreían.
"esta me la va a mamar como que me llamo Mark..."
"le vamos a dar una marcha, que se va a enterar..."
"Un momento tíos, pero sin broncas... si buenamente quiere joder, la joderemos, pero en cuanto se ponga borde nos abrimos, no quiero complicaciones con la pasma... de acuerdo..."
"De acuerdo", dijeron los otros.
"Vosotros ser muy afables..." Les seguía yo el juego.
"si, y más que vamos a ser, pequeña..."
Dimos la vuelta a una esquina y me encontré frente a un callejón sin salida, al final se veía una puerta de garaje.
"Ahí detrás, estar el club... ser privado... secret..."me dijo el que llevaba la tarjeta, enseñándomela.
Llegamos a la puerta y uno de ellos saco una llave, abrió y pasamos a obscuras a una especie de nave.
Cuando encendió la luz, era una especie de habitación para un par de coches, había unos camastros, ropa, un par de motos...
Hice ademán de salir, "pero yo...".
"No tía", me dijo el que parecía el jefe, sacando una navaja. "tu no vas a ningún sitio, al menos de momento, hasta que nos des la pasta que llevas... el money... y nos hagas algún favorcito..."
"Por favor... no hacerme daño...", Les dije resistiéndome un poco. Después de todo aunque empezaba a apetecerme que me follaran aquellos tres gachos, quería, sin pasarme, hacerme la estrecha a ver como iba el tema.
Me sujetaron entre los otros dos, y este con la punta de la navaja, con una maestría envidiable me fue desabrochando los botones de la blusa...
"esto es canela pura... tíos... mirar que par de melones... y que portatetas más sugerente..."
"ese me lo quedo yo", dijo uno de los otros...
"Estas agilipollao, para que nos pille la poli... anda tío".
Me cachearon en busca de la cartera o el dinero aprovechando para sobarme bien el culo y el coño.
No llevaba mas que el dinero, pues la documentación, me la había dejado en el coche en el parquing.
"Bueno tíos, solo cinco mil... nos va a pagar cinco mil pelas por hacérselo los tres, le va a salir barato a la guarra esta, pero no se olvidara de nosotros.
Me llevaron medio a rastras, yo seguía resistiéndome un poco para darle morbo, mientras les chapurraba que no me hicieran daño...
"no, si precisamente daño no te haremos..."
Entramos en otro cuarto, con una cama grande desvencijada, sobre la que me tiraron tras quitarme la blusa.
Yo los miraba y pensaba que si pasaba el limite de resistencia tendría problemas, pero si en cuanto me intentara follar el primero, me dejaba llevar, lo iba a pasar en grande...
"mirarla colegas... no os apetece metérsela..."
"Por supuesto!...quien va primero..."
"un momento tíos, que se nos desnude ella sólita..."
"Eh tía ponte de pie...", Como hice que no le entendía, vino y me levanto de un tirón de la cama..."fuera ropa... !", Me dijo desabrochándome el pantalón... yo me lo quite lentamente...
"Acerté colegas... no lleva bragas... !" Dijo uno de ellos.
"Ahora el sujetador... !"dijo el jefe señalándome el pecho.
Me lo quite y lo deje caer al suelo.
Me sentí excitada, asustada, temerosa... fueron muchas sensaciones allí de pie frente a aquellos tres punkys, que en unos momentos me iban a poseer con la fuerza de sus 20 años y alguna mas debido a la excitación.
Me los quede mirando mientras hacia que escondía mis vergüenzas...
"quieta guiri... que te veamos bien..."
Y acercándose comenzaron a dar vueltas a mi alrededor, mientras se quitaban las camisas, dejando ver a pesar de su apariencia unos torsos bien proporcionados y fuertes.
Se alejaron de mí y comenzaron a desabrocharse los pantalones, los tres al tiempo, se los bajaron de un tirón, solo uno llevaba calzoncillos, que cayeron junto con los pantalones, y entonces me quede estupefacta.
Ante mis tres herramientas de las que hacen época...
Yo seguí a mi paso, y el que me había gritado se adelanto y se puso delante de mí. "Oye tía, no entiendes o que..."me dijo mirándome de arriba abajo.
Yo pensé que si me hacia la extranjera a lo mejor cambiaban el rollo..."perdón... mi no entender..."
"Lo que os dije tíos, es una guiri, da buten!.."
En un momento los tuve alrededor, arrinconándome contra una pared, pero de momento no en plan violento...
"Dónde va una titi tan buena, sólita por aquí?... " Me dijo uno mirándome con descaro las tetas... "vaya par de domingas... no sabes que puede pasarte algo?"...
Yo seguía insistiendo, "mi no entender...", Entonces me acorde del club, "uno momento...", dije sacando la tarjeta" poder decirme donde estar esto..."
Uno de los chicos cogió la tarjeta, la miro..."joder tíos, ya tenemos plan, esta iba al night del folleteo, así que quizá le dé lo mismo hacérselo con nosotros y encima le sacamos la pasta...", Y volviéndose a mí me dijo, "ven, nosotros te llevaremos..." Y me hizo un ademán de que les siguiera.
"Joder tipo como esta, vaya tetas, menudo culo, y habrá que ver el chocho que tiene..." Comentaban mientras me sonreían.
"esta me la va a mamar como que me llamo Mark..."
"le vamos a dar una marcha, que se va a enterar..."
"Un momento tíos, pero sin broncas... si buenamente quiere joder, la joderemos, pero en cuanto se ponga borde nos abrimos, no quiero complicaciones con la pasma... de acuerdo..."
"De acuerdo", dijeron los otros.
"Vosotros ser muy afables..." Les seguía yo el juego.
"si, y más que vamos a ser, pequeña..."
Dimos la vuelta a una esquina y me encontré frente a un callejón sin salida, al final se veía una puerta de garaje.
"Ahí detrás, estar el club... ser privado... secret..."me dijo el que llevaba la tarjeta, enseñándomela.
Llegamos a la puerta y uno de ellos saco una llave, abrió y pasamos a obscuras a una especie de nave.
Cuando encendió la luz, era una especie de habitación para un par de coches, había unos camastros, ropa, un par de motos...
Hice ademán de salir, "pero yo...".
"No tía", me dijo el que parecía el jefe, sacando una navaja. "tu no vas a ningún sitio, al menos de momento, hasta que nos des la pasta que llevas... el money... y nos hagas algún favorcito..."
"Por favor... no hacerme daño...", Les dije resistiéndome un poco. Después de todo aunque empezaba a apetecerme que me follaran aquellos tres gachos, quería, sin pasarme, hacerme la estrecha a ver como iba el tema.
Me sujetaron entre los otros dos, y este con la punta de la navaja, con una maestría envidiable me fue desabrochando los botones de la blusa...
"esto es canela pura... tíos... mirar que par de melones... y que portatetas más sugerente..."
"ese me lo quedo yo", dijo uno de los otros...
"Estas agilipollao, para que nos pille la poli... anda tío".
Me cachearon en busca de la cartera o el dinero aprovechando para sobarme bien el culo y el coño.
No llevaba mas que el dinero, pues la documentación, me la había dejado en el coche en el parquing.
"Bueno tíos, solo cinco mil... nos va a pagar cinco mil pelas por hacérselo los tres, le va a salir barato a la guarra esta, pero no se olvidara de nosotros.
Me llevaron medio a rastras, yo seguía resistiéndome un poco para darle morbo, mientras les chapurraba que no me hicieran daño...
"no, si precisamente daño no te haremos..."
Entramos en otro cuarto, con una cama grande desvencijada, sobre la que me tiraron tras quitarme la blusa.
Yo los miraba y pensaba que si pasaba el limite de resistencia tendría problemas, pero si en cuanto me intentara follar el primero, me dejaba llevar, lo iba a pasar en grande...
"mirarla colegas... no os apetece metérsela..."
"Por supuesto!...quien va primero..."
"un momento tíos, que se nos desnude ella sólita..."
"Eh tía ponte de pie...", Como hice que no le entendía, vino y me levanto de un tirón de la cama..."fuera ropa... !", Me dijo desabrochándome el pantalón... yo me lo quite lentamente...
"Acerté colegas... no lleva bragas... !" Dijo uno de ellos.
"Ahora el sujetador... !"dijo el jefe señalándome el pecho.
Me lo quite y lo deje caer al suelo.
Me sentí excitada, asustada, temerosa... fueron muchas sensaciones allí de pie frente a aquellos tres punkys, que en unos momentos me iban a poseer con la fuerza de sus 20 años y alguna mas debido a la excitación.
Me los quede mirando mientras hacia que escondía mis vergüenzas...
"quieta guiri... que te veamos bien..."
Y acercándose comenzaron a dar vueltas a mi alrededor, mientras se quitaban las camisas, dejando ver a pesar de su apariencia unos torsos bien proporcionados y fuertes.
Se alejaron de mí y comenzaron a desabrocharse los pantalones, los tres al tiempo, se los bajaron de un tirón, solo uno llevaba calzoncillos, que cayeron junto con los pantalones, y entonces me quede estupefacta.
Ante mis tres herramientas de las que hacen época...
jueves, 13 de mayo de 2010
ESTIMADO ALEX
Introducción: Un amigo escribe a otro ofreciendole a la mujer de un tercero.
Estimado Alex, como quedamos, te envíe las fotografías solicitadas por ti, espero que te gustaran y te explico mas sobre ella.
Pero como supongo que también disfrutaras de las características intrínsecas de ella, te las empiezo a relatar.
Es una Mujer casada de 43 años, con tres hijos, que no se le nota nada que los haya parido, y un marido que comparte con ella una actitud liberal en temas de la práctica del sexo fuera del matrimonio.
Con la única característica fundamental de la sinceridad total por ambas partes.
Es una mujer elegante que no le gusta aparentar cosas que no son, pero que su cuerpo y en especial su espíritu emanan sensualidad y erotismo a raudales.
Le gusta vestir con ropa interior elegante y excitante a la vez, esto no solo de debe a su manera de ser sino a su trabajo, (Es ejecutiva en una multinacional publicitaria), y suele hacer uso de ese tipo de ropa y lencería todos los días, para poder asistir a la inmensa
mayoría de las reuniones que dirige, coordina o asiste.
Habla Inglés, Francés, Alemán y Portugués en lo referente a idiomas, pero le gusta mucho el griego y el francés, jajajaja, en los que está “doctorada”…
Le encanta bailar en especial ritmos latinos, salsa, merengue, lambada,...etc., que domina muy bien…(Ya que encima fue a una academia a aprender a bailar estos ritmos).
Ha hecho natación, tenis, baloncesto, es deportista nata, por ello su cuerpo esta proporcionado y es fuerte y bastante atlético, casi todos los días se machaca en el gimnasio, con lo cual su resistencia física es enorme, no sólo para el deporte….
Como pudiste comprobar por las fotografías que te envié las medidas de ella son 100-85-95, pelo de color castaño oscuro, corto y una altura de 168 cm.
Sus pezones son de color rosa claro cuando esta en situación normal, pero cuando se excita se transforman en canicas de grandes que se ponen y se oscurecen un poco, haciéndosele súper sensibles.
Precisamente la llave de su cuerpo son sus pechos adecuadamente amasados y magreados te dan paso a lo que quieras de ella y su segundo escalón sexual es que el coman adecuadamente el coño.
Por su carácter le gusta que la traten como una dama;(como lo que es), osea que la acaricien y la traten con mimo.
Esto puede parecerte negativo, pero es que cuando ella se ha calentado es una fiera y no hay manera de pararla;(La semejanza que se me ocurre es que es como un motor
Diesel).
Entonces se transforma y la gusta que la traten duro con rudeza y como una puta.
Como te decía, si le "comes" el coño con delicadeza y la llevas al orgasmo, ella te
recompensara con varias mamadas de polla de campeonato;(Es como las cuentas
de alto interes bancario, por 1 euro te da 100 euros).
Cuando esta "encendida", le encanta posar con ropa o sin ropa para que la
fotografíen;(Esto sí que es un lujo).
También si la has encendido correctamente, y le mantienes la dependencia de la calentura es incapaz de negarte nada y puedes proponerle lo que quieras;(como es tu gusto), ella se dejara dar por el culo, hacer exhibicionismo, follarte en la terraza del hotel, salir sin ropa interior a la calle,...etc.
Por ella se que fue su marido quien la desvirgo el coño;(en la noche
de bodas, aunque tuvo muchos pretendientes en la universidad y algunas aventuras sin finalizar en la cama, pues por aquella época ella quería llegar virgen al matrimonio, aunque luego ha confesado arrepentirse y esta tratando de ganar el tiempo perdido), y el culo a los pocos días de casados;(que por cierto tienen un vídeo del evento del desvirgue
del CULO, todo un lujo).
Ha sido desde una época para acá, con el nuevo siglo, que ha "despegado" y ha descubierto esa sexualidad que tenia escondida.
Hace unas semanas estuvo con cinco tíos uno cada día, y se está perfeccionando en el tema de mamadas (le encanta mamarla), con sus amantes;(Sí en plural, como ya te mencione varios, pero siempre con conocimiento de su marido),
Y lo ultimo que esta practicando y creo que te encantara son los sándwich a dos, puede que llegue a tres;(Creo recordar que era una de tus fantasías).
Pero quiero mencionarte que esto no es llegar y besar el Santo.
O sea, fuera de la cama la que domina la situación es ella y si quiere adelante,
pero sino quiere... "Date por jodido", pero una vez en pelotas es una instintiva esclava sexual disponible.
Un morboso ejemplar de “casada decente” y “furcia irrefrenable”…
O sea creo que todo un lujo de mujer que estabas buscando y creo que a ti te encantaría poder conocer personalmente cuando vengas.
Su marido me la ha ofrecido varias veces pero aún no he podido catarla, todo lo que te he descrito es el “informe detallado de producto” de su marido, corroborado por alguno de sus amantes, así que cuando vengas podríamos organizar una cena con la pareja, a ver qué pasa… a lo mejor culminamos su fantasía… tres contra una…
Saludos,
Javier
Estimado Alex, como quedamos, te envíe las fotografías solicitadas por ti, espero que te gustaran y te explico mas sobre ella.
Pero como supongo que también disfrutaras de las características intrínsecas de ella, te las empiezo a relatar.
Es una Mujer casada de 43 años, con tres hijos, que no se le nota nada que los haya parido, y un marido que comparte con ella una actitud liberal en temas de la práctica del sexo fuera del matrimonio.
Con la única característica fundamental de la sinceridad total por ambas partes.
Es una mujer elegante que no le gusta aparentar cosas que no son, pero que su cuerpo y en especial su espíritu emanan sensualidad y erotismo a raudales.
Le gusta vestir con ropa interior elegante y excitante a la vez, esto no solo de debe a su manera de ser sino a su trabajo, (Es ejecutiva en una multinacional publicitaria), y suele hacer uso de ese tipo de ropa y lencería todos los días, para poder asistir a la inmensa
mayoría de las reuniones que dirige, coordina o asiste.
Habla Inglés, Francés, Alemán y Portugués en lo referente a idiomas, pero le gusta mucho el griego y el francés, jajajaja, en los que está “doctorada”…
Le encanta bailar en especial ritmos latinos, salsa, merengue, lambada,...etc., que domina muy bien…(Ya que encima fue a una academia a aprender a bailar estos ritmos).
Ha hecho natación, tenis, baloncesto, es deportista nata, por ello su cuerpo esta proporcionado y es fuerte y bastante atlético, casi todos los días se machaca en el gimnasio, con lo cual su resistencia física es enorme, no sólo para el deporte….
Como pudiste comprobar por las fotografías que te envié las medidas de ella son 100-85-95, pelo de color castaño oscuro, corto y una altura de 168 cm.
Sus pezones son de color rosa claro cuando esta en situación normal, pero cuando se excita se transforman en canicas de grandes que se ponen y se oscurecen un poco, haciéndosele súper sensibles.
Precisamente la llave de su cuerpo son sus pechos adecuadamente amasados y magreados te dan paso a lo que quieras de ella y su segundo escalón sexual es que el coman adecuadamente el coño.
Por su carácter le gusta que la traten como una dama;(como lo que es), osea que la acaricien y la traten con mimo.
Esto puede parecerte negativo, pero es que cuando ella se ha calentado es una fiera y no hay manera de pararla;(La semejanza que se me ocurre es que es como un motor
Diesel).
Entonces se transforma y la gusta que la traten duro con rudeza y como una puta.
Como te decía, si le "comes" el coño con delicadeza y la llevas al orgasmo, ella te
recompensara con varias mamadas de polla de campeonato;(Es como las cuentas
de alto interes bancario, por 1 euro te da 100 euros).
Cuando esta "encendida", le encanta posar con ropa o sin ropa para que la
fotografíen;(Esto sí que es un lujo).
También si la has encendido correctamente, y le mantienes la dependencia de la calentura es incapaz de negarte nada y puedes proponerle lo que quieras;(como es tu gusto), ella se dejara dar por el culo, hacer exhibicionismo, follarte en la terraza del hotel, salir sin ropa interior a la calle,...etc.
Por ella se que fue su marido quien la desvirgo el coño;(en la noche
de bodas, aunque tuvo muchos pretendientes en la universidad y algunas aventuras sin finalizar en la cama, pues por aquella época ella quería llegar virgen al matrimonio, aunque luego ha confesado arrepentirse y esta tratando de ganar el tiempo perdido), y el culo a los pocos días de casados;(que por cierto tienen un vídeo del evento del desvirgue
del CULO, todo un lujo).
Ha sido desde una época para acá, con el nuevo siglo, que ha "despegado" y ha descubierto esa sexualidad que tenia escondida.
Hace unas semanas estuvo con cinco tíos uno cada día, y se está perfeccionando en el tema de mamadas (le encanta mamarla), con sus amantes;(Sí en plural, como ya te mencione varios, pero siempre con conocimiento de su marido),
Y lo ultimo que esta practicando y creo que te encantara son los sándwich a dos, puede que llegue a tres;(Creo recordar que era una de tus fantasías).
Pero quiero mencionarte que esto no es llegar y besar el Santo.
O sea, fuera de la cama la que domina la situación es ella y si quiere adelante,
pero sino quiere... "Date por jodido", pero una vez en pelotas es una instintiva esclava sexual disponible.
Un morboso ejemplar de “casada decente” y “furcia irrefrenable”…
O sea creo que todo un lujo de mujer que estabas buscando y creo que a ti te encantaría poder conocer personalmente cuando vengas.
Su marido me la ha ofrecido varias veces pero aún no he podido catarla, todo lo que te he descrito es el “informe detallado de producto” de su marido, corroborado por alguno de sus amantes, así que cuando vengas podríamos organizar una cena con la pareja, a ver qué pasa… a lo mejor culminamos su fantasía… tres contra una…
Saludos,
Javier
martes, 20 de abril de 2010
LA VENGANZA (V)
" Te concedo el honor Rogelio " dijo Francesc dándole los utensilios para afeitarla " Gracias señor ".
Sin duda el hecho de que el hombre aquel interviniera en su manipulación, la humillaba mucho más, con el beneplácito de francés. Rogelio se subió sobre los cajones, y tras aplicar gran cantidad de jabón sobre el pubis de la mujer, mientras la sujetaba con una mano por el culo fue poco a poco con la cuchilla retirando aquel pelo. Era rápido y experto, a veces tirando de los labios vaginales rasuraba rápidamente dejando caer un gran montón de bello sobre los cajones.
Cuando hubo terminado, Francesc se acercó a contemplar su obra " En cada zorra te superas”, Rogelio pensativo dijo “quizá con cera hubiera sido más divertido, pero también más lento" Jeny dio un respingo " sabes que en cuanto esta zorra esté preparada para ser follada tendrás tu oportunidad de hacérselo a la cera, y repetirlo cuantas veces sea necesario para mantenerla siempre imberbe" dijo FRancesc y se acercó a Jeny, le pasó la mano por el pubis ahora sin nada de bello, ella seguía con los ojos cerrados, miró hacia arriba " como a una niña, te ha dejado como una niña ".
Rogelio y le tendió una botella a Francesc. Esté vertió una cantidad en sus manos y lo pasó por el pubis de Jeny, la mujer dio un respingo y un grito." es aftersave, te escuece verdad, pues ni comparación con lo que te van a doler los latigazos que te voy a dar en un momento " y dicho esto cogió el látigo de nueve colas de encima de la mesa, Rogelio cogió la fusta y ambos se dirigieron hacia el cuerpo suspendido de Jeny.
Francesc se detuvo mirando sus pies, fuertes y resistentes, pasó por su torso y su planta el mango del látigo, hoy tan sólo le daría algunos pequeños latigazos, pues al ver los pies de la mujer comprendió que debería aprovechar para analizar despacio cada parte de su cuerpo y así poder diseñar un plan de entrenamiento, quería convertirla en una completa atleta del sexo.
Hizo un gesto a Rogelio para que se acercara, y le dijo algo al oído. El hombre soltó un poco la cuerda que la mantenía suspendida y el cuerpo de Jeny se acercó 1 cm. al suelo, luego se acercó a una alacena y sacó un collar metálico. Se aproximó a Francesc y le tendió el collar, éste le devolvió el látigo de nueve colas y le pidió que le acercara la fusta. Aparte Francesc se colocó detrás de ella y tirándola del pelo la obligó a levantar la cabeza con la otra mano y le colocó el collar que se cerraba detrás y llegaba desde sus hombros al mentón, de esta forma debía mantener levantada la cabeza puesto que el collar la sujetaba la barbilla sobre el pecho. Una vez realizada esta operación, Francés fue pasando lentamente la fusta sobre la piel de la mujer, en algunos casos golpeaba suavemente y luego, con más fuerza como en las nalgas o los riñones, después comprobaba la intensidad de las pequeñas manchas púrpura que iban saliendo donde él había golpeado. Estaba claro que su piel era muy sensible, pero resistente.
Eso le hizo pensar que durante las épocas de primavera y verano debería tener cuidado en los castigos físicos, pero en invierno podía golpearla puesto que las señales no se verían. Estaba seguro de la resistencia de aquella mujer, puesto que llevaba casi 2 horas suspendida de la viga y seguía aguantando.
Ahora quería ver la resistencia de sus pechos. La rodeó y se colocó frente a ella. Seguía con los ojos cerrados pero ahora no podían inclinar la cabeza hacia abajo puesto que el collar metálico no se lo permitía. Francesc colocó ambas manos una sobre cada pecho y comenzó a apretarlos. La mujer no se movió mientras Francesc seguía aumentando la presión sobre los pechos. Continuó apretando con fuerza hasta sentir que sus propias manos se adormecían pero la mujer aguantó estoicamente el castigo. Francesc estaba satisfecho los pechos serían uno de sus principales puntos de castigo. Era la parte de la anatomía femenina que mas le gustaba castigar y lo hacia sin piedad, y estaba claro que Jeny tenia unos pechos magníficos e ideales para un variado y satisfactorio castigo.
Llegaba el momento de probar la existencia de sus pezones, por ello deslizó suavemente las manos sobre estos y comenzó a masajearlos. Después de darles masaje alternativamente, les daba un pequeño pellizco y tiraba de ellos hacia fuera. Observaba la cara de la mujer que parecía aguantar también ese tipo de castigó. Cuando estuvieron bien gruesos empezó a estirarlos hacia fuera. Tenía unos buenos y persistentes pezones, sin duda aquellos pechos le iban a dar muchas horas de diversión.
De pronto sin preaviso golpeó con la mano abierta sobre el sexo de la mujer. Está dio un salto y un gemido pero nada más salió de su boca. Entonces Francesc mientras seguía palmeándole con rudeza un pecho deslizó su mano en el sexo y con los dedos separó los labios y comenzó a introducirlos dentro del sexo de la mujer. Ella comenzó a moverse lentamente hacia derecha e izquierda, en un intento quizá de evitar que los dedos de Francesc progresaran en su sexo, pero al mismo tiempo dejándose llevar del placer que le daban después de tantas horas de castigo.
Cuando Francesc la notó suficientemente caliente decidió castigarla suspendiendo ese placer. Retiró su mano del sexo y comenzó a apretarle las tetas. Jeny seguía con los ojos cerrados pero era claro que había pasado del placer de nuevo al dolor. Francesc era consciente de que se le acababa el tiempo aquella tarde y por lo tanto la iba a someter a la última prueba.
Cogió de nuevo la fusta, y empezó a golpearla suavemente en ambos muslos poco a poco los golpes se iban acercando a la cara interior del muslo, una zona sensible y dolorosa. Unas pequeñas lágrimas salieron de los ojos de Jeny, con lo cual Francesc se dio cuenta de que esa zona era una de las que tendría que dedicarle tiempo.
Sin duda el hecho de que el hombre aquel interviniera en su manipulación, la humillaba mucho más, con el beneplácito de francés. Rogelio se subió sobre los cajones, y tras aplicar gran cantidad de jabón sobre el pubis de la mujer, mientras la sujetaba con una mano por el culo fue poco a poco con la cuchilla retirando aquel pelo. Era rápido y experto, a veces tirando de los labios vaginales rasuraba rápidamente dejando caer un gran montón de bello sobre los cajones.
Cuando hubo terminado, Francesc se acercó a contemplar su obra " En cada zorra te superas”, Rogelio pensativo dijo “quizá con cera hubiera sido más divertido, pero también más lento" Jeny dio un respingo " sabes que en cuanto esta zorra esté preparada para ser follada tendrás tu oportunidad de hacérselo a la cera, y repetirlo cuantas veces sea necesario para mantenerla siempre imberbe" dijo FRancesc y se acercó a Jeny, le pasó la mano por el pubis ahora sin nada de bello, ella seguía con los ojos cerrados, miró hacia arriba " como a una niña, te ha dejado como una niña ".
Rogelio y le tendió una botella a Francesc. Esté vertió una cantidad en sus manos y lo pasó por el pubis de Jeny, la mujer dio un respingo y un grito." es aftersave, te escuece verdad, pues ni comparación con lo que te van a doler los latigazos que te voy a dar en un momento " y dicho esto cogió el látigo de nueve colas de encima de la mesa, Rogelio cogió la fusta y ambos se dirigieron hacia el cuerpo suspendido de Jeny.
Francesc se detuvo mirando sus pies, fuertes y resistentes, pasó por su torso y su planta el mango del látigo, hoy tan sólo le daría algunos pequeños latigazos, pues al ver los pies de la mujer comprendió que debería aprovechar para analizar despacio cada parte de su cuerpo y así poder diseñar un plan de entrenamiento, quería convertirla en una completa atleta del sexo.
Hizo un gesto a Rogelio para que se acercara, y le dijo algo al oído. El hombre soltó un poco la cuerda que la mantenía suspendida y el cuerpo de Jeny se acercó 1 cm. al suelo, luego se acercó a una alacena y sacó un collar metálico. Se aproximó a Francesc y le tendió el collar, éste le devolvió el látigo de nueve colas y le pidió que le acercara la fusta. Aparte Francesc se colocó detrás de ella y tirándola del pelo la obligó a levantar la cabeza con la otra mano y le colocó el collar que se cerraba detrás y llegaba desde sus hombros al mentón, de esta forma debía mantener levantada la cabeza puesto que el collar la sujetaba la barbilla sobre el pecho. Una vez realizada esta operación, Francés fue pasando lentamente la fusta sobre la piel de la mujer, en algunos casos golpeaba suavemente y luego, con más fuerza como en las nalgas o los riñones, después comprobaba la intensidad de las pequeñas manchas púrpura que iban saliendo donde él había golpeado. Estaba claro que su piel era muy sensible, pero resistente.
Eso le hizo pensar que durante las épocas de primavera y verano debería tener cuidado en los castigos físicos, pero en invierno podía golpearla puesto que las señales no se verían. Estaba seguro de la resistencia de aquella mujer, puesto que llevaba casi 2 horas suspendida de la viga y seguía aguantando.
Ahora quería ver la resistencia de sus pechos. La rodeó y se colocó frente a ella. Seguía con los ojos cerrados pero ahora no podían inclinar la cabeza hacia abajo puesto que el collar metálico no se lo permitía. Francesc colocó ambas manos una sobre cada pecho y comenzó a apretarlos. La mujer no se movió mientras Francesc seguía aumentando la presión sobre los pechos. Continuó apretando con fuerza hasta sentir que sus propias manos se adormecían pero la mujer aguantó estoicamente el castigo. Francesc estaba satisfecho los pechos serían uno de sus principales puntos de castigo. Era la parte de la anatomía femenina que mas le gustaba castigar y lo hacia sin piedad, y estaba claro que Jeny tenia unos pechos magníficos e ideales para un variado y satisfactorio castigo.
Llegaba el momento de probar la existencia de sus pezones, por ello deslizó suavemente las manos sobre estos y comenzó a masajearlos. Después de darles masaje alternativamente, les daba un pequeño pellizco y tiraba de ellos hacia fuera. Observaba la cara de la mujer que parecía aguantar también ese tipo de castigó. Cuando estuvieron bien gruesos empezó a estirarlos hacia fuera. Tenía unos buenos y persistentes pezones, sin duda aquellos pechos le iban a dar muchas horas de diversión.
De pronto sin preaviso golpeó con la mano abierta sobre el sexo de la mujer. Está dio un salto y un gemido pero nada más salió de su boca. Entonces Francesc mientras seguía palmeándole con rudeza un pecho deslizó su mano en el sexo y con los dedos separó los labios y comenzó a introducirlos dentro del sexo de la mujer. Ella comenzó a moverse lentamente hacia derecha e izquierda, en un intento quizá de evitar que los dedos de Francesc progresaran en su sexo, pero al mismo tiempo dejándose llevar del placer que le daban después de tantas horas de castigo.
Cuando Francesc la notó suficientemente caliente decidió castigarla suspendiendo ese placer. Retiró su mano del sexo y comenzó a apretarle las tetas. Jeny seguía con los ojos cerrados pero era claro que había pasado del placer de nuevo al dolor. Francesc era consciente de que se le acababa el tiempo aquella tarde y por lo tanto la iba a someter a la última prueba.
Cogió de nuevo la fusta, y empezó a golpearla suavemente en ambos muslos poco a poco los golpes se iban acercando a la cara interior del muslo, una zona sensible y dolorosa. Unas pequeñas lágrimas salieron de los ojos de Jeny, con lo cual Francesc se dio cuenta de que esa zona era una de las que tendría que dedicarle tiempo.
lunes, 5 de abril de 2010
NUESTRA FIESTA (Cont. Al salir del curro)
Nuestra fiesta
Cuando llegó venía radiante.
Me dijo que había estado con Fidel y que luego me lo contaría.
Nos sentamos a cenar, y despues de cenar nos fuimos al salón. Saqué una botella de cava y la hice quedarse con la ropa interior que llevaba, un sujetador color carne calado y una braga azul celeste calada también.
Nos sentamos en el sillón donde había estado el viernes follando con Ralf y me contó como había sido lo de Fidel.
Cuando termino me dijo que estaba preocupada pues cada vez necesitaba más follar fuera de casa, además de en casa que eso lo daba por hecho, y que le preocupaba convertirse en una ninfómana. Y no sabía si en el caso de que cualquier hombre le propusiera acostarse con él sería capaz de decirle que no.
Yo le dije que no se preocupara que yo estaba allí para velar por ella y que con ese cuerpo era imposible que los hombres no se fijaran en ella. El mismo Fidel le había dicho minutos antes que su intención no era follarla esta noche, pero que cuando la vio notó esa atracción de otras veces, esa sensación sexual que emanaba y recordó sus aventuras anteriores.
La fui tumbando sobre el sillón despacio y empecé a hacerle fotos.
En la primera se quitó el sujetador pues me dijo literalmente que quería lucir bien sus tetas y sus pezones. Me acordé por la tarde que tengo el cassette que utilizo para las entrevistas en el trabajo, que se activa con la voz, así que lo coloqué cerca de donde estabamos para grabar todo lo que sucediera.
Despues empecé a acariciarla y besarla y se quito las bragas pues dice que le estorbaban y empezó a acariciarse todo el cuerpo y a masturbarse. Entonces le dije que si quería que le trajera "sus aparatos" y al principio dijo que no, pero al segundo me dijo que sí.
Le traje el vibrador negro que le compré y el huevo vibrador y pensaba en las bolas chinas, pero no las encontré en el cajón.
Se empezó a meter el vibrador mientras me decía que le metiera mi polla en la boca.
Despues me hizo ponerme al revés y chuparle el clítoris con el vibrador dentro hasta la empuñadura y mientras ella me chupaba la polla.
Entonces decidió meterse el huevo vibrador por el culo y me dijo sentirse plena. Se corrió como dos o tres veces seguidas de corrido, según está grabado en el cassette, con grandes gemidos.
Despues de ello me pidió que sin sacarle los aparatos le volviera a meter la polla en la boca, y luego que le comiera el coño con los vibradores funcionado a pleno ritmo, por último me dijo que la follara, para lo que la levanté y la coloqué en la misma posición con las manos sobre el respaldo del sillón y el culo en pompa, que la había puesto Ralf el viernes anterior, pero en vez de darle por el culo, le endosé mi polla por delante.
Fue largo el mete-saca, hasta que ella empezó a correrse y yo me corrí despues.
Me dijo que se lo había pasado como nunca y que había disfrutado sus dos folladas, cuando esta como una moto habla muy crudo, en apenas un par de horas. Luego nos duchamos y nos acostamos.
Esta mañana cuando íbamos en el coche aún recordaba la fiesta de ayer y le brillaban los ojos.
Cuando llegó venía radiante.
Me dijo que había estado con Fidel y que luego me lo contaría.
Nos sentamos a cenar, y despues de cenar nos fuimos al salón. Saqué una botella de cava y la hice quedarse con la ropa interior que llevaba, un sujetador color carne calado y una braga azul celeste calada también.
Nos sentamos en el sillón donde había estado el viernes follando con Ralf y me contó como había sido lo de Fidel.
Cuando termino me dijo que estaba preocupada pues cada vez necesitaba más follar fuera de casa, además de en casa que eso lo daba por hecho, y que le preocupaba convertirse en una ninfómana. Y no sabía si en el caso de que cualquier hombre le propusiera acostarse con él sería capaz de decirle que no.
Yo le dije que no se preocupara que yo estaba allí para velar por ella y que con ese cuerpo era imposible que los hombres no se fijaran en ella. El mismo Fidel le había dicho minutos antes que su intención no era follarla esta noche, pero que cuando la vio notó esa atracción de otras veces, esa sensación sexual que emanaba y recordó sus aventuras anteriores.
La fui tumbando sobre el sillón despacio y empecé a hacerle fotos.
En la primera se quitó el sujetador pues me dijo literalmente que quería lucir bien sus tetas y sus pezones. Me acordé por la tarde que tengo el cassette que utilizo para las entrevistas en el trabajo, que se activa con la voz, así que lo coloqué cerca de donde estabamos para grabar todo lo que sucediera.
Despues empecé a acariciarla y besarla y se quito las bragas pues dice que le estorbaban y empezó a acariciarse todo el cuerpo y a masturbarse. Entonces le dije que si quería que le trajera "sus aparatos" y al principio dijo que no, pero al segundo me dijo que sí.
Le traje el vibrador negro que le compré y el huevo vibrador y pensaba en las bolas chinas, pero no las encontré en el cajón.
Se empezó a meter el vibrador mientras me decía que le metiera mi polla en la boca.
Despues me hizo ponerme al revés y chuparle el clítoris con el vibrador dentro hasta la empuñadura y mientras ella me chupaba la polla.
Entonces decidió meterse el huevo vibrador por el culo y me dijo sentirse plena. Se corrió como dos o tres veces seguidas de corrido, según está grabado en el cassette, con grandes gemidos.
Despues de ello me pidió que sin sacarle los aparatos le volviera a meter la polla en la boca, y luego que le comiera el coño con los vibradores funcionado a pleno ritmo, por último me dijo que la follara, para lo que la levanté y la coloqué en la misma posición con las manos sobre el respaldo del sillón y el culo en pompa, que la había puesto Ralf el viernes anterior, pero en vez de darle por el culo, le endosé mi polla por delante.
Fue largo el mete-saca, hasta que ella empezó a correrse y yo me corrí despues.
Me dijo que se lo había pasado como nunca y que había disfrutado sus dos folladas, cuando esta como una moto habla muy crudo, en apenas un par de horas. Luego nos duchamos y nos acostamos.
Esta mañana cuando íbamos en el coche aún recordaba la fiesta de ayer y le brillaban los ojos.
Etiquetas:
casada,
comida de coño,
corrida,
doble penetracion,
domestico,
mamadas,
vibrador
jueves, 1 de abril de 2010
UNA ZORRA PARA DOS (II)
UNA ZORRA PARA DOS (II)
La dejó allí de pie, desnuda, junto a la cama de matrimonio, y rodeando está busco el antifaz en el lugar que su amigo le indicara. Allí estaba, lo cogió y se detuvo unos momentos para contemplar a aquella mujer totalmente dispuesta a ser un juguete en sus manos.
Se acercó por detrás de ella, y muy despacio le colocó el antifaz mientras apretaba su pene contra las nalgas de ella, tras bajarle las bragas. Luego la hizo inclinarse hacia adelante sobre el borde de la cama, y suavemente con sus manos separó sus muslos. Le encantaba verla así, dispuesta a recibirle en sus entrañas, sin protestar, entregada y sumisa.
Se inclinó sobre ella y mientras con una mano atrapaba una de sus tetas sacándola del sujetador, con la otra tiró suavemente pero con firmeza de su pelo haciéndola levantar la cabeza.
" No sabes cuánto he deseado tenerte así " le dijo al oído para después deslizar sus labios por su cuello y su espalda mientras su polla se acomodaba entre sus nalgas, deslizándose entre sus muslos para por fin alcanzar la entrada de aquella maravillosa gruta.
Se inclinó sobre su espalda y mientras la obligaba a mantener los brazos extendidos sobre la cama fue poco a poco, centímetro a centímetro, palmo a palmo, introduciendo su aparato entre aquellos labios totalmente mojados que lo engullían como si hiciera mucho tiempo, aunque él sabía que hacia apenas unos minutos, que no disfrutaban de un buen rabo.
" Aguanta como una buena puta" le decía al oído mientras la embestía," y aguanta sin derrumbarte hasta que te llene de leche, sino tendré que castigarte”.
Cada envite le costaba más a aquella zorra, mantenerse erguida, pero estaba segura de que él cumpliría su amenaza. Roxana recordaba la época en la que Joan la ataba a la cama y la azotaba sin piedad. A ella al principio no le gustaba, pero poco a poco ella misma provocaba sus castigos diciéndole que se había portado mal y merecía ser azotada.
Marco seguía aumentando el ritmo, mientras recordaba aquella vez que Joan le contó que le había prestado su mujer a un master sado durante un fin de semana para que la entrenara como esclava puta.
La imagen de ella atada y azotada provocó tal excitación que acabó conrriéndose dentro de su coño.
Aún así siguió empujando deseando que ella se derrumbara. Joan le había dicho dónde guardaba un látigo de siete colas, por si ella le desobedecía. Por fin lo consiguió, ella se dejó caer sobre la cama, de bruces, con los brazos y las piernas abiertas. Marco vio su oportunidad: además de follada, azotada.
Rápidamente rodeó la cama y allí en el armario que su buen amigo Joan le había dicho, encontró el látigo.
No se lo pensó dos veces, y empezó a descargar sobre la espalda y las nalgas de aquella zorra, uno tras otro varios latigazos que ella al principio acusó, pero que luego encajó casi sin oposición.
Mientras la azotaba, Marco miró el reloj de la mesilla, su buen amigo había tenido el detalle, en retrasarse en la vuelta del trabajo, dándole mayor margen para que pudiera disfrutar de aquella furcia a su entero gusto y sin prisas. Cuando la espalda y las nalgas empezaban a tomar un bonito color púrpura, decidió dejar de azotarla.
Mientras ella sollozaba en silencio él salió del dormitorio, se dirigió al baño donde se ducho y regreso a la alcoba donde aún la mujer de su amigo seguía tumbada boca abajo sobre la cama. Se vistió en silencio y dándola dos sonoros azotes con la mano abierta, en ambas nalgas aún enrojecidas por los latigazos, le dejó un billete de 5000 pesetas junto a la cara," Esto es para que se lo des a tu marido, por el tiempo que he disfrutado contigo. Y pronto volveré a disfrutarte " luego terminó de vestirse y se puso la chaqueta," se me olvidaba " le dijo mientras cogiéndola de pelo, la obligaba a levantar la cabeza " dile a Joan que el truco de los libros fue muy efectivo " y soltando la cabeza, salió del dormitorio y pocos segundos después de la casa.
Hoy por el fin era aquel día y por fin iba a disfrutar de verdad de aquella zorra. Cuando llamó a la puerta y aunque esperaba encontrarla le sorprendió lo hermosa que estaba con aquella blusa azul que realzaba sus hermosos pechos y aquel pantalón de flores ajustado que hacía sus muslos francamente apetecibles.
" Que haces tú aquí " preguntó ella nerviosa," Joan puede llegar en cualquier momento... Y si te encuentras aquí... ".
" No dices que el te da libertad para follar con quien quieras... Además he venido a traer los libros que él te pidió... ".
" Si pero no en nuestra casa... Además, como justificaría que tu estés aquí ".
" Venga no seas tonta y ofréceme al menos un café... ".
Marco la empujó suavemente hacia el interior de la casa y cerro la puerta. Ella a regañadientes llegó hasta la cocina," Vale un café pero enseguida y... enseguida te marchas... ".
"De acuerdo... venga ese café..." contestó él mientras la achuchaba hacia la cocina.
La dejó allí de pie, desnuda, junto a la cama de matrimonio, y rodeando está busco el antifaz en el lugar que su amigo le indicara. Allí estaba, lo cogió y se detuvo unos momentos para contemplar a aquella mujer totalmente dispuesta a ser un juguete en sus manos.
Se acercó por detrás de ella, y muy despacio le colocó el antifaz mientras apretaba su pene contra las nalgas de ella, tras bajarle las bragas. Luego la hizo inclinarse hacia adelante sobre el borde de la cama, y suavemente con sus manos separó sus muslos. Le encantaba verla así, dispuesta a recibirle en sus entrañas, sin protestar, entregada y sumisa.
Se inclinó sobre ella y mientras con una mano atrapaba una de sus tetas sacándola del sujetador, con la otra tiró suavemente pero con firmeza de su pelo haciéndola levantar la cabeza.
" No sabes cuánto he deseado tenerte así " le dijo al oído para después deslizar sus labios por su cuello y su espalda mientras su polla se acomodaba entre sus nalgas, deslizándose entre sus muslos para por fin alcanzar la entrada de aquella maravillosa gruta.
Se inclinó sobre su espalda y mientras la obligaba a mantener los brazos extendidos sobre la cama fue poco a poco, centímetro a centímetro, palmo a palmo, introduciendo su aparato entre aquellos labios totalmente mojados que lo engullían como si hiciera mucho tiempo, aunque él sabía que hacia apenas unos minutos, que no disfrutaban de un buen rabo.
" Aguanta como una buena puta" le decía al oído mientras la embestía," y aguanta sin derrumbarte hasta que te llene de leche, sino tendré que castigarte”.
Cada envite le costaba más a aquella zorra, mantenerse erguida, pero estaba segura de que él cumpliría su amenaza. Roxana recordaba la época en la que Joan la ataba a la cama y la azotaba sin piedad. A ella al principio no le gustaba, pero poco a poco ella misma provocaba sus castigos diciéndole que se había portado mal y merecía ser azotada.
Marco seguía aumentando el ritmo, mientras recordaba aquella vez que Joan le contó que le había prestado su mujer a un master sado durante un fin de semana para que la entrenara como esclava puta.
La imagen de ella atada y azotada provocó tal excitación que acabó conrriéndose dentro de su coño.
Aún así siguió empujando deseando que ella se derrumbara. Joan le había dicho dónde guardaba un látigo de siete colas, por si ella le desobedecía. Por fin lo consiguió, ella se dejó caer sobre la cama, de bruces, con los brazos y las piernas abiertas. Marco vio su oportunidad: además de follada, azotada.
Rápidamente rodeó la cama y allí en el armario que su buen amigo Joan le había dicho, encontró el látigo.
No se lo pensó dos veces, y empezó a descargar sobre la espalda y las nalgas de aquella zorra, uno tras otro varios latigazos que ella al principio acusó, pero que luego encajó casi sin oposición.
Mientras la azotaba, Marco miró el reloj de la mesilla, su buen amigo había tenido el detalle, en retrasarse en la vuelta del trabajo, dándole mayor margen para que pudiera disfrutar de aquella furcia a su entero gusto y sin prisas. Cuando la espalda y las nalgas empezaban a tomar un bonito color púrpura, decidió dejar de azotarla.
Mientras ella sollozaba en silencio él salió del dormitorio, se dirigió al baño donde se ducho y regreso a la alcoba donde aún la mujer de su amigo seguía tumbada boca abajo sobre la cama. Se vistió en silencio y dándola dos sonoros azotes con la mano abierta, en ambas nalgas aún enrojecidas por los latigazos, le dejó un billete de 5000 pesetas junto a la cara," Esto es para que se lo des a tu marido, por el tiempo que he disfrutado contigo. Y pronto volveré a disfrutarte " luego terminó de vestirse y se puso la chaqueta," se me olvidaba " le dijo mientras cogiéndola de pelo, la obligaba a levantar la cabeza " dile a Joan que el truco de los libros fue muy efectivo " y soltando la cabeza, salió del dormitorio y pocos segundos después de la casa.
Hoy por el fin era aquel día y por fin iba a disfrutar de verdad de aquella zorra. Cuando llamó a la puerta y aunque esperaba encontrarla le sorprendió lo hermosa que estaba con aquella blusa azul que realzaba sus hermosos pechos y aquel pantalón de flores ajustado que hacía sus muslos francamente apetecibles.
" Que haces tú aquí " preguntó ella nerviosa," Joan puede llegar en cualquier momento... Y si te encuentras aquí... ".
" No dices que el te da libertad para follar con quien quieras... Además he venido a traer los libros que él te pidió... ".
" Si pero no en nuestra casa... Además, como justificaría que tu estés aquí ".
" Venga no seas tonta y ofréceme al menos un café... ".
Marco la empujó suavemente hacia el interior de la casa y cerro la puerta. Ella a regañadientes llegó hasta la cocina," Vale un café pero enseguida y... enseguida te marchas... ".
"De acuerdo... venga ese café..." contestó él mientras la achuchaba hacia la cocina.
miércoles, 31 de marzo de 2010
UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (VI)
UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS
Cap. 6
INTRODUCCION: Por motivos de trabajo, debía yo desplazarme a Barcelona durante ese fin de semana. Hable con él y me dijo si existía la posibilidad de que la llevara conmigo. Estudiamos las posibilidades y arreglando todos los problemas de intendencia domestica de última hora, por fin logramos coordinar de forma que saldríamos el viernes hacia barna.
Ocurrió que por temas de trabajo él debía venir también a Madrid y coordinamos para volver los tres juntos en el mismo avión.
El morbo de la situación estaba servido.
Durante el viaje ellos iniciaron descaradamente sus toqueteos mientras yo observaba complacido... así lo vivió él una vez más.
22 de MARZO: FIN DE SEMANA INTENSO...
Me alegro que os lo hayáis pasado bien. Ayer me dio la impresión que nos estábamos pasando de la raya pues la acaparaba delante de ti sin miramientos, pero me ha sido imposible resistirme a tenerla un poco mas, unos minutos mas. Para mí debe haber sido el mejor fín de semana de mi vida. No se cuantas veces revisé vuestros billetes para asegurarme que los llevaba encima. Desde cuando la vi entrar el viernes en vuestra casa mientras la esperábamos, que venía radiante y hermosa, ese beso y caricias delante de ti en el pasillo que me dio un vuelco el corazón, el viaje en el taxi contigo sentado delante con el taxista hablando del tiempo en el que ella se resistió entre risas a que mi mano siguiera subiendo mas allá del muslo pero estaba encantada.
Luego en el avión en medio de los dos cuando nos cogíamos la mano (y tampoco me dejaba subirla) debajo de la revista primero y el periódico despues. Los besos furtivos en medio de la multitud durante el vuelo contigo al lado, el paseo en el coche hasta buscar las llaves del apartamento donde la llevaría despues y luego el ir al hotel y subir a vuestra habitación para que se cambiara y para verla salir del lavabo absolutamente deslumbrante con esa blusa de malla sin sujetador, la chaqueta negra con falda a juego que destacaba de manera importante ese culo que me vuelve loco y esas medias también de rejilla. Verla y tener una erección fue todo uno.
Luego cuando fuimos al Puerto Olímpico me pareció que flotaba. Había que ver la cara del camarero chino que os había visto haciendo carantoñas en el puerto y luego vio como ella se sentaba a mi lado y empezábamos a besarnos y morrearnos ante tí. Creo que los ojos se le agrandaron mas cuando nos fuimos que cuando llegamos.
Cuando finalmente te dejamos en el pub y nos fuimos ella y yo al apartamento estaba que estallaba y me notaba con unas ganas y una fuerza increíbles y pensaba que sería el mejor día juntos y creo que así fue. Cuando llegamos allí me di cuenta que había olvidado en el coche los preservativos y bajé como una flecha.
Al volver a entrar ella estaba en el ventanal que daba a la Diagonal. Le mostré el balcón y mientras se asomaba la cogí por detrás y le subí la falda. No pude resistirme a tenerla ahí, semi desnuda, con la Diagonal a nuestros pies y sabiendo que era para mí. Entonces me baje la cremallera del pantalón y sin dejarla volverse le bajé los pantys y la braga y se la clavé por el culo. Ella se apoyó en la barandilla y empezó a empujar hacia atrás para recibir toda mi polla dentro, mientras se contenía para no correrse. Era morboso con la gente pasando por la calle y ella asomada a la barandilla mientras yo la estaba ensartando por detrás. Por fin se corrió pero aguantando los gemidos mientras yo seguí bombeándola, para unos minutos después acabar también dentro de su culo. Ella se encendió y entramos. Casi ni nos dimos cuenta cuando estabamos totalmente desnudos. Le pregunté donde quería seguir: en unos cojines encima de la alfombra, en el sofá o en la cama. Ella escogió los cojines. Empecé a besarla y a tocarla, le abrí los labios del coño con la mano y noté que estaba chorreando. Le mordí lentamente los pezones y luego fui bajando hasta ponerle la boca en el clítoris. Ella se estremeció mientras le comía lentamente esa rajita divina y así estuvimos un buen rato pero ella no se corrió. La puse de rodillas apoyada en un murito que hay y la ensarté de golpe. Se volvió loca, se movía como una batidora intentando que yo me corriera mientras yo la agarraba por las caderas y la clavaba hasta el fondo. Estuvimos ahí un buen rato hasta que yo tuve una buena corrida.
Luego casi sin pausa empezamos un 69 impresionante, ella encima mío, me comía con muchas ganas y sabía que quería que me corriera de nuevo pero a mí me apetecía verla a ella, me pasaba la lengua y se la tragaba de golpe, casi con desesperación mientras yo le abría bien y le metía dos dedos mientras le pasaba la lengua. En un momento dado se sentó de golpe y se ensartó desesperada, estaba a punto ya de explotar y lo hizo al cabo de unos diez minutos mientras me decía que quería ser el mejor coño que yo hubiese tenido nunca y que me iba a exprimir esa noche. Estaba frenética y cuando le vino el orgasmo fue fortísimo y tuve que agarrarla porque daba la impresión que estaba a punto de tener una contractura de la fuerza que estaba haciendo.
Luego descansó un poco encima mío y estuvimos hablando un rato, no tardé mucho en ponerme otra vez encima de ella y metérsela hasta el fondo mientras ella me cogía las caderas y apretaba fuerte, diciéndome que era mi yegua y quería que yo la cabalgase fuerte, lo cual hice mas y mas fuerte hasta que no pude aguantar mas. Tuve una corrida bestial y ella me miraba con una sonrisa porque era la primera vez que yo llevaba mas que ella. Descansé unos minutos y nos fuimos a la cama. Allí quise penetrarla un par de veces por detrás pero no se dejó, siempre me la cogía y se ensartaba por delante. Al final desistí y estando ella de lado se la metí por delante y ella se dejó caer hacía mí de manera que casi miraba boca arriba mientras nuestras piernas eran como un juego de tijeras abiertas. Estaba como un horno y sin embargo tardó por lo menos 15 minutos en tener un orgasmo muy fuerte. Me gusta cuando los tiene en esa postura porque puedo notar como tensa las nalgas y aprieta mucho. Como yo estaba a medias la hice subirse encima y se volvió a mover intentando que yo terminara porque para ella era como una tortura porque tenía el coñito mas que escaldado, apenas se le podía tocar...y tuvimos que parar. Descansamos un rato mientras hablábamos y yo la acariciaba. En un momento dado la puse a cuatro patas y se la metí en el coño para humedecerla, a la segunda o tercera embestida la saqué y se la metí hasta el fondo del culo. Eso le hizo algo de daño al principio pero luego ella misma empujaba hacia atrás para clavarse y notarme, decía que quería sentir clavados hasta los cojones y en esos momentos de frenesí le vino otro orgasmo. No podía mas así que en cuanto me tumbé ella se me adelantó y empezó a comérmela lentamente y luego mas rápido. La dejé hacer. Era muy difícil que yo me corriera en su boca por el grado de tensión que llevaba así que en un momento dado lo que hice fue levantarla a pulso y dejarla caer en mi polla. En ese momento no llevaba preservativo y a ella le encantó sentirla, se puso como una moto y empezó a moverse arriba y abajo como una desesperada y moviendo las caderas de lado a lado. En poco tiempo llené ese coñito hermoso con mi semen y me sentí en la gloria. Ella también lo notó y no se movió, dejó que resbalara hacia abajo y allí estuvimos abrazados hasta la hora de irnos.
El Sábado por la mañana me levanté muy excitado pero cuando llegamos a la oficina había gente en la otra parte del edificio trabajando en unas obras. Aún así y cuando estuvimos relajados nos metimos en un lavabo, éramos como dos críos. Le quité el pantalón y me encantó descubrir el liguero y las mini braguitas que llevaba, estaba, como siempre, hermosa. Pero no se dejó tocar el coño, estaba totalmente sensible así que la apoyé en el mármol, le separé las bragas y se la metí hasta el fondo en el culo. Fue impresionante, se movía como queriéndose clavar hasta el último milímetro. Me tragó todo lo que pudo y mas . le agarré las careras y miraba como entraba y salía. Todo un espectáculo. De repente noté como el culo se ponía durísimo y solo tuve que mirarle los ojos en el espejo para saber que estaba teniendo un orgasmo muy fuerte. Se tuvo que sentar en la taza del lavabo y le quedó mi polla a la altura de la boca. No se lo pensó y empezó a comérserla primero despacio y luego muy bien, con fuerza, incluso puso sus manos en mi culo atrayéndome mientras le entraba toda. Yo la miraba y luego miraba el efecto en el espejo, era increíble. En poco rato descargué un buen chorro en su garganta y ella no paró, seguía y seguía hasta que yo no pude mas. Me había exprimido hasta la última gota en esos dos días. La miré y vi que se había tragado hasta esa última gota. Luego oímos ruidos y nos cambiamos casi justo a tiempo antes que pasara el vigilante del edificio que se quedó intrigado cuando vio subir a semejante hembra.
El resto ya lo conoces, el mejor fin de semana de mi vida. Mil gracias por ello.
Cap. 6
INTRODUCCION: Por motivos de trabajo, debía yo desplazarme a Barcelona durante ese fin de semana. Hable con él y me dijo si existía la posibilidad de que la llevara conmigo. Estudiamos las posibilidades y arreglando todos los problemas de intendencia domestica de última hora, por fin logramos coordinar de forma que saldríamos el viernes hacia barna.
Ocurrió que por temas de trabajo él debía venir también a Madrid y coordinamos para volver los tres juntos en el mismo avión.
El morbo de la situación estaba servido.
Durante el viaje ellos iniciaron descaradamente sus toqueteos mientras yo observaba complacido... así lo vivió él una vez más.
22 de MARZO: FIN DE SEMANA INTENSO...
Me alegro que os lo hayáis pasado bien. Ayer me dio la impresión que nos estábamos pasando de la raya pues la acaparaba delante de ti sin miramientos, pero me ha sido imposible resistirme a tenerla un poco mas, unos minutos mas. Para mí debe haber sido el mejor fín de semana de mi vida. No se cuantas veces revisé vuestros billetes para asegurarme que los llevaba encima. Desde cuando la vi entrar el viernes en vuestra casa mientras la esperábamos, que venía radiante y hermosa, ese beso y caricias delante de ti en el pasillo que me dio un vuelco el corazón, el viaje en el taxi contigo sentado delante con el taxista hablando del tiempo en el que ella se resistió entre risas a que mi mano siguiera subiendo mas allá del muslo pero estaba encantada.
Luego en el avión en medio de los dos cuando nos cogíamos la mano (y tampoco me dejaba subirla) debajo de la revista primero y el periódico despues. Los besos furtivos en medio de la multitud durante el vuelo contigo al lado, el paseo en el coche hasta buscar las llaves del apartamento donde la llevaría despues y luego el ir al hotel y subir a vuestra habitación para que se cambiara y para verla salir del lavabo absolutamente deslumbrante con esa blusa de malla sin sujetador, la chaqueta negra con falda a juego que destacaba de manera importante ese culo que me vuelve loco y esas medias también de rejilla. Verla y tener una erección fue todo uno.
Luego cuando fuimos al Puerto Olímpico me pareció que flotaba. Había que ver la cara del camarero chino que os había visto haciendo carantoñas en el puerto y luego vio como ella se sentaba a mi lado y empezábamos a besarnos y morrearnos ante tí. Creo que los ojos se le agrandaron mas cuando nos fuimos que cuando llegamos.
Cuando finalmente te dejamos en el pub y nos fuimos ella y yo al apartamento estaba que estallaba y me notaba con unas ganas y una fuerza increíbles y pensaba que sería el mejor día juntos y creo que así fue. Cuando llegamos allí me di cuenta que había olvidado en el coche los preservativos y bajé como una flecha.
Al volver a entrar ella estaba en el ventanal que daba a la Diagonal. Le mostré el balcón y mientras se asomaba la cogí por detrás y le subí la falda. No pude resistirme a tenerla ahí, semi desnuda, con la Diagonal a nuestros pies y sabiendo que era para mí. Entonces me baje la cremallera del pantalón y sin dejarla volverse le bajé los pantys y la braga y se la clavé por el culo. Ella se apoyó en la barandilla y empezó a empujar hacia atrás para recibir toda mi polla dentro, mientras se contenía para no correrse. Era morboso con la gente pasando por la calle y ella asomada a la barandilla mientras yo la estaba ensartando por detrás. Por fin se corrió pero aguantando los gemidos mientras yo seguí bombeándola, para unos minutos después acabar también dentro de su culo. Ella se encendió y entramos. Casi ni nos dimos cuenta cuando estabamos totalmente desnudos. Le pregunté donde quería seguir: en unos cojines encima de la alfombra, en el sofá o en la cama. Ella escogió los cojines. Empecé a besarla y a tocarla, le abrí los labios del coño con la mano y noté que estaba chorreando. Le mordí lentamente los pezones y luego fui bajando hasta ponerle la boca en el clítoris. Ella se estremeció mientras le comía lentamente esa rajita divina y así estuvimos un buen rato pero ella no se corrió. La puse de rodillas apoyada en un murito que hay y la ensarté de golpe. Se volvió loca, se movía como una batidora intentando que yo me corriera mientras yo la agarraba por las caderas y la clavaba hasta el fondo. Estuvimos ahí un buen rato hasta que yo tuve una buena corrida.
Luego casi sin pausa empezamos un 69 impresionante, ella encima mío, me comía con muchas ganas y sabía que quería que me corriera de nuevo pero a mí me apetecía verla a ella, me pasaba la lengua y se la tragaba de golpe, casi con desesperación mientras yo le abría bien y le metía dos dedos mientras le pasaba la lengua. En un momento dado se sentó de golpe y se ensartó desesperada, estaba a punto ya de explotar y lo hizo al cabo de unos diez minutos mientras me decía que quería ser el mejor coño que yo hubiese tenido nunca y que me iba a exprimir esa noche. Estaba frenética y cuando le vino el orgasmo fue fortísimo y tuve que agarrarla porque daba la impresión que estaba a punto de tener una contractura de la fuerza que estaba haciendo.
Luego descansó un poco encima mío y estuvimos hablando un rato, no tardé mucho en ponerme otra vez encima de ella y metérsela hasta el fondo mientras ella me cogía las caderas y apretaba fuerte, diciéndome que era mi yegua y quería que yo la cabalgase fuerte, lo cual hice mas y mas fuerte hasta que no pude aguantar mas. Tuve una corrida bestial y ella me miraba con una sonrisa porque era la primera vez que yo llevaba mas que ella. Descansé unos minutos y nos fuimos a la cama. Allí quise penetrarla un par de veces por detrás pero no se dejó, siempre me la cogía y se ensartaba por delante. Al final desistí y estando ella de lado se la metí por delante y ella se dejó caer hacía mí de manera que casi miraba boca arriba mientras nuestras piernas eran como un juego de tijeras abiertas. Estaba como un horno y sin embargo tardó por lo menos 15 minutos en tener un orgasmo muy fuerte. Me gusta cuando los tiene en esa postura porque puedo notar como tensa las nalgas y aprieta mucho. Como yo estaba a medias la hice subirse encima y se volvió a mover intentando que yo terminara porque para ella era como una tortura porque tenía el coñito mas que escaldado, apenas se le podía tocar...y tuvimos que parar. Descansamos un rato mientras hablábamos y yo la acariciaba. En un momento dado la puse a cuatro patas y se la metí en el coño para humedecerla, a la segunda o tercera embestida la saqué y se la metí hasta el fondo del culo. Eso le hizo algo de daño al principio pero luego ella misma empujaba hacia atrás para clavarse y notarme, decía que quería sentir clavados hasta los cojones y en esos momentos de frenesí le vino otro orgasmo. No podía mas así que en cuanto me tumbé ella se me adelantó y empezó a comérmela lentamente y luego mas rápido. La dejé hacer. Era muy difícil que yo me corriera en su boca por el grado de tensión que llevaba así que en un momento dado lo que hice fue levantarla a pulso y dejarla caer en mi polla. En ese momento no llevaba preservativo y a ella le encantó sentirla, se puso como una moto y empezó a moverse arriba y abajo como una desesperada y moviendo las caderas de lado a lado. En poco tiempo llené ese coñito hermoso con mi semen y me sentí en la gloria. Ella también lo notó y no se movió, dejó que resbalara hacia abajo y allí estuvimos abrazados hasta la hora de irnos.
El Sábado por la mañana me levanté muy excitado pero cuando llegamos a la oficina había gente en la otra parte del edificio trabajando en unas obras. Aún así y cuando estuvimos relajados nos metimos en un lavabo, éramos como dos críos. Le quité el pantalón y me encantó descubrir el liguero y las mini braguitas que llevaba, estaba, como siempre, hermosa. Pero no se dejó tocar el coño, estaba totalmente sensible así que la apoyé en el mármol, le separé las bragas y se la metí hasta el fondo en el culo. Fue impresionante, se movía como queriéndose clavar hasta el último milímetro. Me tragó todo lo que pudo y mas . le agarré las careras y miraba como entraba y salía. Todo un espectáculo. De repente noté como el culo se ponía durísimo y solo tuve que mirarle los ojos en el espejo para saber que estaba teniendo un orgasmo muy fuerte. Se tuvo que sentar en la taza del lavabo y le quedó mi polla a la altura de la boca. No se lo pensó y empezó a comérserla primero despacio y luego muy bien, con fuerza, incluso puso sus manos en mi culo atrayéndome mientras le entraba toda. Yo la miraba y luego miraba el efecto en el espejo, era increíble. En poco rato descargué un buen chorro en su garganta y ella no paró, seguía y seguía hasta que yo no pude mas. Me había exprimido hasta la última gota en esos dos días. La miré y vi que se había tragado hasta esa última gota. Luego oímos ruidos y nos cambiamos casi justo a tiempo antes que pasara el vigilante del edificio que se quedó intrigado cuando vio subir a semejante hembra.
El resto ya lo conoces, el mejor fin de semana de mi vida. Mil gracias por ello.
viernes, 26 de marzo de 2010
UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (V-II)
Unos cuernos bien puestos... y disfrutados
Capitulo V( 2ª parte)
13 de MARZO... CUERNOS SOBRE RUEDAS
2ª Parte: La versión del amante corneador.
Lo del miércoles fue un cúmulo de sensaciones que intentaré explicar aunque creo que siempre he sido claro y sincero contigo: Por un lado estaba nervioso por verla y por estar los tres juntos luego hablando contigo me fui tranquilizando por tu familiaridad y por tu buen hacer en ese sentido.
Cuando la recogimos en el coche, por la tarde, no dejaba de pensar que estaba hermosísima y me costó hacer que lo de pasarme al asiento de atrás sonara de forma natural, porque notaba que era forzadísimo, sobre todo despues de su primera negativa a hacerlo. Cuando me dijo que lo hiciera me dio un vuelco el corazón y solo deseaba que pasáramos de la zona donde ella trabajaba para poder besarla a satisfacción.
Cuando comentaste lo de ir al Templo de Debod y ella dijo que si casi sin dudarlo me empecé a excitar y a poner cardiaco. Se me hizo muy larga la espera hasta aparcar aunque valió la pena porque nos pudimos besar a gusto y acariciar largamente aunque ella no me dejaba poner la mano en su entrepierna al principio (y creo que de ese pequeño forcejeo vino la rotura de la media justo en ese sitio) pero cuando pude y noté que llevaba ese body fino encima ya no aguantaba mas.
Cuando aparcamos vi que ella estaba a punto y que le daba exactamente igual si estabas o no, estaba que necesitaba terminar de una vez, cuando cambiamos de sitio ni se movió, notaba como le pasaba los dedos por el clítoris y estaba en éxtasis. Yo también lo estaba, ya te dije que me alimento de sus orgasmos, que me encanta ese momento y por eso lo prolongué, para que no se corriera de inmediato y en algún momento le pasé la lengua por el coñito mojado y a punto.
Cuando se corrió, sinceramente, pensé que hasta ahí había llegado la juerga porque me imaginé que reaccionaría a la situación (el sitio, estar los tres, etc.) y se cortaría pero cuando vio que ya no tenía pantalones, y que tenía la polla fuera quiso corresponderme con esa mamada. Yo estaba en éxtasis y creo que podía estar en su boca durante horas, fue lo mejor. Y cuando te miré vi que estabas disfrutando tanto como yo de la situación.
En ese momento pensé que si me corría en su boca quizá no tuviéramos tiempo de volver a ponernos en forma para follarla delante de tí, como tu esperabas y deseabas, por eso la hice retirarse.
Fue cuando te pedí los preservativos y la hice sentar encima mío. En ese momento, cuando la estaba penetrando, noté que no seguía el mismo ritmo que cuando estabamos solos, quizá le cortaba tu presencia, por eso seguí con dulzura pero con firmeza empujando hacia arriba mientras la manejaba con las caderas. Recordé que ella la primera vez que vino a mi hotel me dijo que se había sentido como una puta y no quería que se sintiera mal de nuevo. Por eso traté de hacérselo fácil y le costó llegar quizá por la situación, pero una vez que ella alcanzó el clímax yo decidí correrme también para no prolongar mas esa situación un tanto violenta para ella. La verdad es que siempre me he sentido incomodo en los tríos pero esta vez al tenerte de espectador ha sido diferente. En todo caso no me hubiese importado que hubieses pasado atrás aunque creo que difícilmente me hubiese motivado despues del mal momento que pasé cuando ella se vino abajo.
Luego vi que se empezó a recuperar pero se seguía sintiendo mal por algo. Me gustó estar con los dos en el aeropuerto y el momento de camaradería que se creó. Aunque la despedida fue algo dura pero eso supongo que hay que pasarlo.
NOTAS:
Ayer cuando me la estaba mamando en el coche ante tí, noté lo dilatado que tenía el culo mientras le iba metiendo el dedo y vi que esta progresando por ahí, además se calentó mientras se lo metía.
Ya le dije a ella ayer que la mamada que me hizo es la mejor que me ha hecho y demuestra que ya le ha llegado el mensaje de no utilizar los dientes, ayer no hubo ni el mas mínimo roce. Y no la dejé seguir por temor a que le entraran las nauseas y la noche se convirtiera en un desastre. A mí me encantó el día de ayer, fue intenso y , aunque en cierta manera surrealista, me lo pasé muy bien.
Me gusta que empiece a hacer buenas mamadas y a disfrutar de ellas, eso quiere decir que el entrenamiento va por buen camino.
Lo del culo, por ejemplo, ¡pero si fue ella quien lo pidió!! Y lo pedía una y otra vez el primer día.
Como habrás visto aquella "esposa decente" que no queria saber nada de mi, se ha vuelto la furcia blanca de un dominador negro, y aún le sacaré mucho mas juego...
Capitulo V( 2ª parte)
13 de MARZO... CUERNOS SOBRE RUEDAS
2ª Parte: La versión del amante corneador.
Lo del miércoles fue un cúmulo de sensaciones que intentaré explicar aunque creo que siempre he sido claro y sincero contigo: Por un lado estaba nervioso por verla y por estar los tres juntos luego hablando contigo me fui tranquilizando por tu familiaridad y por tu buen hacer en ese sentido.
Cuando la recogimos en el coche, por la tarde, no dejaba de pensar que estaba hermosísima y me costó hacer que lo de pasarme al asiento de atrás sonara de forma natural, porque notaba que era forzadísimo, sobre todo despues de su primera negativa a hacerlo. Cuando me dijo que lo hiciera me dio un vuelco el corazón y solo deseaba que pasáramos de la zona donde ella trabajaba para poder besarla a satisfacción.
Cuando comentaste lo de ir al Templo de Debod y ella dijo que si casi sin dudarlo me empecé a excitar y a poner cardiaco. Se me hizo muy larga la espera hasta aparcar aunque valió la pena porque nos pudimos besar a gusto y acariciar largamente aunque ella no me dejaba poner la mano en su entrepierna al principio (y creo que de ese pequeño forcejeo vino la rotura de la media justo en ese sitio) pero cuando pude y noté que llevaba ese body fino encima ya no aguantaba mas.
Cuando aparcamos vi que ella estaba a punto y que le daba exactamente igual si estabas o no, estaba que necesitaba terminar de una vez, cuando cambiamos de sitio ni se movió, notaba como le pasaba los dedos por el clítoris y estaba en éxtasis. Yo también lo estaba, ya te dije que me alimento de sus orgasmos, que me encanta ese momento y por eso lo prolongué, para que no se corriera de inmediato y en algún momento le pasé la lengua por el coñito mojado y a punto.
Cuando se corrió, sinceramente, pensé que hasta ahí había llegado la juerga porque me imaginé que reaccionaría a la situación (el sitio, estar los tres, etc.) y se cortaría pero cuando vio que ya no tenía pantalones, y que tenía la polla fuera quiso corresponderme con esa mamada. Yo estaba en éxtasis y creo que podía estar en su boca durante horas, fue lo mejor. Y cuando te miré vi que estabas disfrutando tanto como yo de la situación.
En ese momento pensé que si me corría en su boca quizá no tuviéramos tiempo de volver a ponernos en forma para follarla delante de tí, como tu esperabas y deseabas, por eso la hice retirarse.
Fue cuando te pedí los preservativos y la hice sentar encima mío. En ese momento, cuando la estaba penetrando, noté que no seguía el mismo ritmo que cuando estabamos solos, quizá le cortaba tu presencia, por eso seguí con dulzura pero con firmeza empujando hacia arriba mientras la manejaba con las caderas. Recordé que ella la primera vez que vino a mi hotel me dijo que se había sentido como una puta y no quería que se sintiera mal de nuevo. Por eso traté de hacérselo fácil y le costó llegar quizá por la situación, pero una vez que ella alcanzó el clímax yo decidí correrme también para no prolongar mas esa situación un tanto violenta para ella. La verdad es que siempre me he sentido incomodo en los tríos pero esta vez al tenerte de espectador ha sido diferente. En todo caso no me hubiese importado que hubieses pasado atrás aunque creo que difícilmente me hubiese motivado despues del mal momento que pasé cuando ella se vino abajo.
Luego vi que se empezó a recuperar pero se seguía sintiendo mal por algo. Me gustó estar con los dos en el aeropuerto y el momento de camaradería que se creó. Aunque la despedida fue algo dura pero eso supongo que hay que pasarlo.
NOTAS:
Ayer cuando me la estaba mamando en el coche ante tí, noté lo dilatado que tenía el culo mientras le iba metiendo el dedo y vi que esta progresando por ahí, además se calentó mientras se lo metía.
Ya le dije a ella ayer que la mamada que me hizo es la mejor que me ha hecho y demuestra que ya le ha llegado el mensaje de no utilizar los dientes, ayer no hubo ni el mas mínimo roce. Y no la dejé seguir por temor a que le entraran las nauseas y la noche se convirtiera en un desastre. A mí me encantó el día de ayer, fue intenso y , aunque en cierta manera surrealista, me lo pasé muy bien.
Me gusta que empiece a hacer buenas mamadas y a disfrutar de ellas, eso quiere decir que el entrenamiento va por buen camino.
Lo del culo, por ejemplo, ¡pero si fue ella quien lo pidió!! Y lo pedía una y otra vez el primer día.
Como habrás visto aquella "esposa decente" que no queria saber nada de mi, se ha vuelto la furcia blanca de un dominador negro, y aún le sacaré mucho mas juego...
domingo, 21 de marzo de 2010
DIARIO DE UNA MUJER CASADA (VII...)
DIARIO DE UNA MUJER CASADA (VII)
Septiembre 98
-----------
Tras pasar las vacaciones otra vez sola con los niños y mis padres, por temas de trabajo de mi marido, la verdad es que volví con muchas ganas de follar. En la playa tuve ocasiones y algunas muy atractivas, pero estando con mis padres era mas complicado, por donde ir, que hacer con los niños, etc.
Pero hace unos días me llamó Lorenzo con intención de que quedáramos a tomar una copa después el trabajo. Él está casado también y tiene dos críos.
Me había negado tantas veces que no pude negarme otra vez, así que me dijo que pasaría a buscarme sobre las ocho al trabajo, ya que estamos en distintos departamentos.
Estuvimos hablando y tomando unas copas por el barrio y me dijo que estaba obsesionado conmigo y sobre todo, despues de como se la había comido, con repetir el francés y hacerme un griego. Yo le dije que estaba loco y que no podía ser, pero se puso muy trágico y meloso y en una de esas me dijo que su mujer estaba fuera unos días con los niños y que podíamos ir a su casa.
La verdad es que no sé que pasó por mi cabeza, pero le dije que sí. Se quedó flipado, aunque eran ya mas de las 9 de la noche y le dije que no podría quedarme mucho tiempo. Pagó a la carrera y ya en el coche me fue diciendo cosas de doble sentido, con lo que me hacia reír. Llegamos a su casa.
No me dió casi tiempo a entrar y ya estaba sobándome las tetas y quitándome la ropa, para cuando quise darme cuenta me tenía contra el sillón del salón con el culo me pompa y trataba de meterme su aparato de cualquier manera.
Fue un autentico "aquí te pillo aquí te enculo".
A mí la práctica anal no es algo que me entusiasme y a lo bestia mucho menos, por lo cual trataba de resistir sus empujones, hasta que caí sobre el sillón con él encima, entonces tumbada boca abajo él siguió bombeando dentro de mi recto hasta que se corrió como un loco.
Lo cierto es que me quede muy rara, y lo notó y me pidió perdón por haber sido tan bruto. Se ofreció a llevarme a casa, pero le dije que no, que cogería un taxi y así lo hice.
Cuando llegué a casa era tarde y no tuve ganas ni de contárselo a mi marido. Le dije que había tenido un problema de última hora en la oficina y estaba cansada.
Octubre 98
---------------
Casi se va a acabar el año y conforme ha pasado me he dado cuenta de la cantidad de aventuras y relaciones fuera de casa que he tenido y se me están presentando.
Mi marido dice que tengo un cuerpo muy apetecible (follable en castellano, que en francés significa "hogareño", dice él) y que es normal que los hombres me deseen, pero eso a veces me preocupa, pues me siento e veces como una puta... y lo peor ¿o lo mejor? es que me gusta.
Febrero 99
-------------
Hace mucho tiempo que no escribo. El año terminó sin sobresaltos sexuales, aunque con mi marido lo hacemos a diario y no me han faltado insinuaciones de algun compañero, espero que alguno no se haya ido dela lengua, e incluso de algún cliente de mi empresa.
Hace unos días mi marido me dijo que se iba a apuntar aunas clases de ingles de pefeccionamiento, para su trabajo y que podia ir a buscarle al salir de clase, a las 8 y nos tomabamos algpos antes de volver a casa.
La verdad es uqe hasta hace unos días por unas cosas u otras no me ha sido posible irle a buscar.
Curiosamente he tenido una temporada que al no tener esa presión sexual de mis admiradores empezé a pensar que me estoy haciendo vieja y ya no les gusto a los hombres, cosa que cuando se lo digo a mi marido se cabrea sobremanera.
Septiembre 98
-----------
Tras pasar las vacaciones otra vez sola con los niños y mis padres, por temas de trabajo de mi marido, la verdad es que volví con muchas ganas de follar. En la playa tuve ocasiones y algunas muy atractivas, pero estando con mis padres era mas complicado, por donde ir, que hacer con los niños, etc.
Pero hace unos días me llamó Lorenzo con intención de que quedáramos a tomar una copa después el trabajo. Él está casado también y tiene dos críos.
Me había negado tantas veces que no pude negarme otra vez, así que me dijo que pasaría a buscarme sobre las ocho al trabajo, ya que estamos en distintos departamentos.
Estuvimos hablando y tomando unas copas por el barrio y me dijo que estaba obsesionado conmigo y sobre todo, despues de como se la había comido, con repetir el francés y hacerme un griego. Yo le dije que estaba loco y que no podía ser, pero se puso muy trágico y meloso y en una de esas me dijo que su mujer estaba fuera unos días con los niños y que podíamos ir a su casa.
La verdad es que no sé que pasó por mi cabeza, pero le dije que sí. Se quedó flipado, aunque eran ya mas de las 9 de la noche y le dije que no podría quedarme mucho tiempo. Pagó a la carrera y ya en el coche me fue diciendo cosas de doble sentido, con lo que me hacia reír. Llegamos a su casa.
No me dió casi tiempo a entrar y ya estaba sobándome las tetas y quitándome la ropa, para cuando quise darme cuenta me tenía contra el sillón del salón con el culo me pompa y trataba de meterme su aparato de cualquier manera.
Fue un autentico "aquí te pillo aquí te enculo".
A mí la práctica anal no es algo que me entusiasme y a lo bestia mucho menos, por lo cual trataba de resistir sus empujones, hasta que caí sobre el sillón con él encima, entonces tumbada boca abajo él siguió bombeando dentro de mi recto hasta que se corrió como un loco.
Lo cierto es que me quede muy rara, y lo notó y me pidió perdón por haber sido tan bruto. Se ofreció a llevarme a casa, pero le dije que no, que cogería un taxi y así lo hice.
Cuando llegué a casa era tarde y no tuve ganas ni de contárselo a mi marido. Le dije que había tenido un problema de última hora en la oficina y estaba cansada.
Octubre 98
---------------
Casi se va a acabar el año y conforme ha pasado me he dado cuenta de la cantidad de aventuras y relaciones fuera de casa que he tenido y se me están presentando.
Mi marido dice que tengo un cuerpo muy apetecible (follable en castellano, que en francés significa "hogareño", dice él) y que es normal que los hombres me deseen, pero eso a veces me preocupa, pues me siento e veces como una puta... y lo peor ¿o lo mejor? es que me gusta.
Febrero 99
-------------
Hace mucho tiempo que no escribo. El año terminó sin sobresaltos sexuales, aunque con mi marido lo hacemos a diario y no me han faltado insinuaciones de algun compañero, espero que alguno no se haya ido dela lengua, e incluso de algún cliente de mi empresa.
Hace unos días mi marido me dijo que se iba a apuntar aunas clases de ingles de pefeccionamiento, para su trabajo y que podia ir a buscarle al salir de clase, a las 8 y nos tomabamos algpos antes de volver a casa.
La verdad es uqe hasta hace unos días por unas cosas u otras no me ha sido posible irle a buscar.
Curiosamente he tenido una temporada que al no tener esa presión sexual de mis admiradores empezé a pensar que me estoy haciendo vieja y ya no les gusto a los hombres, cosa que cuando se lo digo a mi marido se cabrea sobremanera.
viernes, 19 de marzo de 2010
UNA ZORRA PARA DOS (I)
UNA ZORRA PARA DOS (I)
Estaba claro que sin duda a aquella puta la situación le gustaba.
Tumbada sobre la cama, su propia cama de matrimonio donde sólo unos minutos antes había estado follando con su marido, esperaba ser penetrada hasta la extenuación.
En ese momento Marco entró en la habitación, miró su cuerpo sobre la cama y se dispuso a disfrutar de aquel peludo coño que tanto había deseado y que trataba de salir de la opresión de la braguita que lo cubría a duras penas.
El sabía que unos segundos antes su marido había estado sobre ella y eso le excitaba más aún. Hacia tiempo que pensaba en los minutos en los que pudiera tener su cuerpo bajo él y no iba dejar pasar la ocasión.
Mientras la miraba pensaba en lo que la iba a hacer disfrutar. Sus blancas tetas, apenas cubiertas por el minúsculo sujetador azul que dejaba ver aquellos pezones grandes y duros, se movían rítmicamente al compás de su respiración y sin duda esperaban que en cualquier momento las manos de un hombre, de aquel hombre, se posaran sobre ellas y empezarán a magrearlas.
Tenía los ojos cerrados, sin duda esperando ese gran momento.
Todo comenzó unos días antes cuando Marco y Joan se habían encontrado en un viejo café entonces Marco le contó a Joan el sueño que había tenido la noche anterior. En él, Marco sorprendía en su casa a Roxana la mujer de Joan con el pretexto de llevarle unos libros a su marido.
Marco y Joan se habían conocido unos años antes a través de las listas de noticias de Internet, donde congeniaran e intercambiaban fotos de sus respectivas en bolas. Con el tiempo Marco se obsesiono con poder algún día tirarse a la mujer de su amigo, mientras por contra su mujer no estaba ni mucho menos por la labor de hacérselo con Joan aunque apuntó estuvo de ello.
Después de muchos avatares por fin parecía que llegaba el momento en el que Marco hiciera posible el sueño de retozar con Roxana, sueño doble que compartía Joan deseoso de que un buen amigo también disfrutará de ella.
Puesto que hasta ese momento tan sólo podía saber de las aventuras de su mujer, que eran bastantes, con otros hombres por lo que ella le contaba.
Esta vez sería el propio hombre que se la tirara el que se lo contara en primera persona y con todo lujo de detalles.
Volviendo al sueño que Marco le contaba a Joan, ella solicita le ofreció un café que lógicamente Marco aceptó encantado, por fin tenía la oportunidad e iba a disponer del cuerpo de Roxana a su antojo sin que nadie se lo impidiera.
Ella se fue a la cocina a preparar el café momento que aprovechó Marco para llegando por detrás y preguntándole cuándo volvería Joan empezará a acariciarle la espalda.
En principio ella se revolvió pero Marco no estaba dispuesto a dejar escapar su presa por algo su amigo Joan le llamaba EL CAZADOR.
Con habilidad Marco la sujetó por los hombros justo contra la pila mientras con una mano le levantaba la falda, ella trataba de separarse pero Marco estaba dispuesto a cobrar su pieza.
“No Marco por favor, Joan vendrá en cualquier momento " dijo sollozando.
“Estoy convencido de que a Joan le encantará vernos así " dijo Marco mientras le bajaba las bragas.
" No puedo creerlo " dijo Roxana rompiendo a llorar," estabais de acuerde " y volviéndose ella misma se bajo la falda con rabia " puesto que quiere que me folles, no me opondré " y empujando suavemente a Marco se dirigió al dormitorio.
El se quedó sorprendido y la siguió hasta la alcoba.
Roxana acabó de desnudarse y se tendió sobre la cama, cerró los ojos y con voz suave dijo": Estoy a tu disposición... ".
Marco no podía creerlo después de tanto tiempo de haber visto una y otra vez las fotos que su amigo Joan le había mandado de su mujer desnuda durante los últimos años, por fin la tenía frente a él y a su disposición, había deseado tanto ese momento....
La observó mientras lentamente se quitaba la chaqueta, y mientras se aproximaba a la cama fue desabrochándose la camisa mirándola una vez más pensando en cuando sus cuerpos se juntasen sobre la cama, ella respiraba al principio lentamente. Seguía con los ojos cerrados y su respiración se hacía cada vez más rápido mientras intuía como se desnudaba Marco y se acercaba la cama.
Se quitó despacio la camisa y por momentos se detuvo a contemplar aquel blanco cuerpo sobre la cama. Aquella grandes y atractivas tetas, aquel suave vientre, y lo que más le excitaba aquella mata de pelo negro entre las piernas que sin duda ocultaba la entrada a la cueva del máximo placer.
Despacio fue desabrochando la hebilla de su cinturón, después mientras sus ojos recorrían aquel templo de placer, también abrió el botón de su pantalón. Luego lentamente lo dejó caer.
Entonces se acercó a la cama, tomó las manos de Roxana y la hizo sentar sobre ella. Muy despacio llevó sus manos hacia su pene y la obligó a acariciarlo.
Ella continuaba con los ojos cerrados, pero obediente empezó a acariciarlo primero sobre el calzoncillo y luego, con más decisión no exenta de rabia, sacó aquel ya crecido miembro y muy despacio se lo introdujo en la boca.
Marco no esperaba esa reacción, pero recordó con satisfacción cuántas veces Joan le había hablado de las cualidades de mamona de su mujer y cuántas noches mientras contemplaba, las fotos que Joan le había mandado, imaginaba aquella sensual boca posándose sobre su polla.
Y ahora estaba allí, en el dormitorio de su querido amigo, donde tantas veces Marco sabía que Joan se había tirado a su mujer para después contárselo con detalle, y estaba de pie junto al lecho nupcial, con su pene al fin dentro de la boca de la mujer de su amigo, esa boca que tanto había deseado sentir.
Una enorme sensación de placer, le sacó de sus pensamientos, era producida por aquella experta boca que recorría con su lengua cada palmo de su miembro.
Verdaderamente Joan tenía razón aquella puta mamona por la que muchos hombres pagarían una fortuna para que les mamara sus miembros, le estaba haciendo llegar al cielo.
Decidió, que era momento de tomar la iniciativa.
La retiró suavemente y cogiéndola de los hombros la hizo levantar. Recordó entonces que Joan le había contados, que a veces le tapaba los ojos con un antifaz que había en el primer cajón de la mesilla.
La dejó allí de pie, desnuda, junto a la cama de matrimonio, y rodeando está busco el antifaz en el lugar que su amigo le indicara. Allí estaba, lo cogió y se detuvo unos momentos para contemplar a aquella mujer totalmente dispuesta a ser un juguete en sus manos.
Estaba claro que sin duda a aquella puta la situación le gustaba.
Tumbada sobre la cama, su propia cama de matrimonio donde sólo unos minutos antes había estado follando con su marido, esperaba ser penetrada hasta la extenuación.
En ese momento Marco entró en la habitación, miró su cuerpo sobre la cama y se dispuso a disfrutar de aquel peludo coño que tanto había deseado y que trataba de salir de la opresión de la braguita que lo cubría a duras penas.
El sabía que unos segundos antes su marido había estado sobre ella y eso le excitaba más aún. Hacia tiempo que pensaba en los minutos en los que pudiera tener su cuerpo bajo él y no iba dejar pasar la ocasión.
Mientras la miraba pensaba en lo que la iba a hacer disfrutar. Sus blancas tetas, apenas cubiertas por el minúsculo sujetador azul que dejaba ver aquellos pezones grandes y duros, se movían rítmicamente al compás de su respiración y sin duda esperaban que en cualquier momento las manos de un hombre, de aquel hombre, se posaran sobre ellas y empezarán a magrearlas.
Tenía los ojos cerrados, sin duda esperando ese gran momento.
Todo comenzó unos días antes cuando Marco y Joan se habían encontrado en un viejo café entonces Marco le contó a Joan el sueño que había tenido la noche anterior. En él, Marco sorprendía en su casa a Roxana la mujer de Joan con el pretexto de llevarle unos libros a su marido.
Marco y Joan se habían conocido unos años antes a través de las listas de noticias de Internet, donde congeniaran e intercambiaban fotos de sus respectivas en bolas. Con el tiempo Marco se obsesiono con poder algún día tirarse a la mujer de su amigo, mientras por contra su mujer no estaba ni mucho menos por la labor de hacérselo con Joan aunque apuntó estuvo de ello.
Después de muchos avatares por fin parecía que llegaba el momento en el que Marco hiciera posible el sueño de retozar con Roxana, sueño doble que compartía Joan deseoso de que un buen amigo también disfrutará de ella.
Puesto que hasta ese momento tan sólo podía saber de las aventuras de su mujer, que eran bastantes, con otros hombres por lo que ella le contaba.
Esta vez sería el propio hombre que se la tirara el que se lo contara en primera persona y con todo lujo de detalles.
Volviendo al sueño que Marco le contaba a Joan, ella solicita le ofreció un café que lógicamente Marco aceptó encantado, por fin tenía la oportunidad e iba a disponer del cuerpo de Roxana a su antojo sin que nadie se lo impidiera.
Ella se fue a la cocina a preparar el café momento que aprovechó Marco para llegando por detrás y preguntándole cuándo volvería Joan empezará a acariciarle la espalda.
En principio ella se revolvió pero Marco no estaba dispuesto a dejar escapar su presa por algo su amigo Joan le llamaba EL CAZADOR.
Con habilidad Marco la sujetó por los hombros justo contra la pila mientras con una mano le levantaba la falda, ella trataba de separarse pero Marco estaba dispuesto a cobrar su pieza.
“No Marco por favor, Joan vendrá en cualquier momento " dijo sollozando.
“Estoy convencido de que a Joan le encantará vernos así " dijo Marco mientras le bajaba las bragas.
" No puedo creerlo " dijo Roxana rompiendo a llorar," estabais de acuerde " y volviéndose ella misma se bajo la falda con rabia " puesto que quiere que me folles, no me opondré " y empujando suavemente a Marco se dirigió al dormitorio.
El se quedó sorprendido y la siguió hasta la alcoba.
Roxana acabó de desnudarse y se tendió sobre la cama, cerró los ojos y con voz suave dijo": Estoy a tu disposición... ".
Marco no podía creerlo después de tanto tiempo de haber visto una y otra vez las fotos que su amigo Joan le había mandado de su mujer desnuda durante los últimos años, por fin la tenía frente a él y a su disposición, había deseado tanto ese momento....
La observó mientras lentamente se quitaba la chaqueta, y mientras se aproximaba a la cama fue desabrochándose la camisa mirándola una vez más pensando en cuando sus cuerpos se juntasen sobre la cama, ella respiraba al principio lentamente. Seguía con los ojos cerrados y su respiración se hacía cada vez más rápido mientras intuía como se desnudaba Marco y se acercaba la cama.
Se quitó despacio la camisa y por momentos se detuvo a contemplar aquel blanco cuerpo sobre la cama. Aquella grandes y atractivas tetas, aquel suave vientre, y lo que más le excitaba aquella mata de pelo negro entre las piernas que sin duda ocultaba la entrada a la cueva del máximo placer.
Despacio fue desabrochando la hebilla de su cinturón, después mientras sus ojos recorrían aquel templo de placer, también abrió el botón de su pantalón. Luego lentamente lo dejó caer.
Entonces se acercó a la cama, tomó las manos de Roxana y la hizo sentar sobre ella. Muy despacio llevó sus manos hacia su pene y la obligó a acariciarlo.
Ella continuaba con los ojos cerrados, pero obediente empezó a acariciarlo primero sobre el calzoncillo y luego, con más decisión no exenta de rabia, sacó aquel ya crecido miembro y muy despacio se lo introdujo en la boca.
Marco no esperaba esa reacción, pero recordó con satisfacción cuántas veces Joan le había hablado de las cualidades de mamona de su mujer y cuántas noches mientras contemplaba, las fotos que Joan le había mandado, imaginaba aquella sensual boca posándose sobre su polla.
Y ahora estaba allí, en el dormitorio de su querido amigo, donde tantas veces Marco sabía que Joan se había tirado a su mujer para después contárselo con detalle, y estaba de pie junto al lecho nupcial, con su pene al fin dentro de la boca de la mujer de su amigo, esa boca que tanto había deseado sentir.
Una enorme sensación de placer, le sacó de sus pensamientos, era producida por aquella experta boca que recorría con su lengua cada palmo de su miembro.
Verdaderamente Joan tenía razón aquella puta mamona por la que muchos hombres pagarían una fortuna para que les mamara sus miembros, le estaba haciendo llegar al cielo.
Decidió, que era momento de tomar la iniciativa.
La retiró suavemente y cogiéndola de los hombros la hizo levantar. Recordó entonces que Joan le había contados, que a veces le tapaba los ojos con un antifaz que había en el primer cajón de la mesilla.
La dejó allí de pie, desnuda, junto a la cama de matrimonio, y rodeando está busco el antifaz en el lugar que su amigo le indicara. Allí estaba, lo cogió y se detuvo unos momentos para contemplar a aquella mujer totalmente dispuesta a ser un juguete en sus manos.
lunes, 15 de marzo de 2010
UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (IV)
7 DE MARZO... CUARTO DIA...
Ayer estabamos ambos cansados, el día anterior había sido fantástico.
Ella llegó con unos ojos que apenas se veían.
Empezamos despacio a tontear en la cama y la desnudé, me encanta desnudar ese cuerpo, tenerlo todo desnudo con esas tetas y ese culo, y con el conejito pelado... es una delicia verlo y acariciarlo... nos tocábamos y besábamos pero nada mas hasta que la puse acostada sobre mi pecho mientras la besaba y noté lo caliente que estaba, ¡cómo quemaba ese coño! Se revolvía, me estaba pidiendo sin decirlo que la volviera a hacer vibrar.
La verdad es que aquello me puso a 10,000 y a pulso la hice sentar en mi pecho y luego con las piernas bien abiertas la hice sentar con el coño en mi boca.
Le empecé a meter la lengua como si fuese una polla pequeña y húmeda y ella se retorcía, se puso como nunca, totalmente ida, la tuve así un buen rato y luego me dejé caer hacia abajo mientras ella seguía apoyada en el cabezal de la cama y en esa postura le taladré el coño sin compasión, mientras ella empujaba y se mob via buscando tenerme muy dentro.
Fue inmenso, se movía como una batidora, aquellas caderas de un lado a otro, en círculos, mientras se clavaba cada vez mas hondo mi polla en su coño... ella quería que yo me corriera y yo buscaba lo mismo de ella.
Pero estaba muy cansada y al final se dejó caer un poco mientras le llegaba un orgasmo de infarto, y yo le llenaba de leche el coño, le temblaban las piernas.
Luego me quedé un rato encima de ella y descansamos.
Bebió cava y charlamos un poco.
La intenté tocar y al final me dijo que no podía, que estaba dolorida y que es que le hacía daño.
Al cabo de un momento me volví a subir a su espalda y con la polla empecé a jugar en su culo, ella lo notaba y en un momento determinado me dijo que la penetrase cuando quisiera y como quisiera que era absolutamnete mia y estaba a mi disposición..
Se puso boca arriba y cuando la enfilaba de lado me abrió el culo y por ahí le dí.
Al principio estaba solo receptiva pero a medida que le daba mas fuerte se fue animando hasta que de repente se empezó a masturbar y se corrió de una manera bestial, mientras yo también dejaba mi semen en su culo.
Esta vez estabamos los dos para el arrastre y necesitaba que ella me la comiera pero he decidido no tomar la iniciativa en eso, voy a esperar que salga de ella si es que sale.... y saldrá, seguro...
La enculé aún dos veces mas.
La primera de las dos en la misma postura pues ella quería seguir follando pero casi no tenia fuerzas ni para levantarse, ella tumbada boca abajo totalmente en la cama y apretando el esfínter ya bastante dolorido para que mi entrada costara mas, yo me dejaba caer con todo el peso sobre ella y notaba como se la clavaba hasta el último milímetro, tocando mis testículos entre sus suaves y duras nalgas, luego volvía a levantarme unos centímetros y me dejaba caer de nuevo provocándole en cada clavada un espasmo de placer y como eso la ponía a punto de estallar, seguí haciéndolo durante un largo rato con ella dispuesta a mas corridas que, por supuesto, tuvo en un número indeterminado, hasta que en una de mis "caídas" decidí correrme dentro de aquel culo acogedor y generosamente tragón, derramando mi semen en sus entrañas.
La siguiente vez, casi de inmediato a la anterior, para que no se moviera mucho la desplacé hasta el borde de la cama y allí la separé binen las piernas con el culo sobre la cama y me arrodille tras ella.
Ella boca abajo con la manos extendidas sobre la cama y el culo en pompa.
Jugué con sus nalgas dándole unos azotes suaves pero firmes que le dieron un ligero color a aquellos blancos cachetes, mientras mi polla se hundía dentro de su culo hasta los testículos.
Seguí dándole azotes mientras entraba rítmicamente y salía de aquella estrecha cueva anal, provocándole un par de orgasmos que la hicieron gritar como una loca, mientras ella me decía como le gustaba que la diera por detrás, hasta que decidí correrme una vez más.
Intenté dejarle varias marcas en el culo y mordiscos pero supongo que no apreté demasiado, quería marcarla, para que supieras quien es su señor.
Busca las marcas.
Un saludo.
Ayer estabamos ambos cansados, el día anterior había sido fantástico.
Ella llegó con unos ojos que apenas se veían.
Empezamos despacio a tontear en la cama y la desnudé, me encanta desnudar ese cuerpo, tenerlo todo desnudo con esas tetas y ese culo, y con el conejito pelado... es una delicia verlo y acariciarlo... nos tocábamos y besábamos pero nada mas hasta que la puse acostada sobre mi pecho mientras la besaba y noté lo caliente que estaba, ¡cómo quemaba ese coño! Se revolvía, me estaba pidiendo sin decirlo que la volviera a hacer vibrar.
La verdad es que aquello me puso a 10,000 y a pulso la hice sentar en mi pecho y luego con las piernas bien abiertas la hice sentar con el coño en mi boca.
Le empecé a meter la lengua como si fuese una polla pequeña y húmeda y ella se retorcía, se puso como nunca, totalmente ida, la tuve así un buen rato y luego me dejé caer hacia abajo mientras ella seguía apoyada en el cabezal de la cama y en esa postura le taladré el coño sin compasión, mientras ella empujaba y se mob via buscando tenerme muy dentro.
Fue inmenso, se movía como una batidora, aquellas caderas de un lado a otro, en círculos, mientras se clavaba cada vez mas hondo mi polla en su coño... ella quería que yo me corriera y yo buscaba lo mismo de ella.
Pero estaba muy cansada y al final se dejó caer un poco mientras le llegaba un orgasmo de infarto, y yo le llenaba de leche el coño, le temblaban las piernas.
Luego me quedé un rato encima de ella y descansamos.
Bebió cava y charlamos un poco.
La intenté tocar y al final me dijo que no podía, que estaba dolorida y que es que le hacía daño.
Al cabo de un momento me volví a subir a su espalda y con la polla empecé a jugar en su culo, ella lo notaba y en un momento determinado me dijo que la penetrase cuando quisiera y como quisiera que era absolutamnete mia y estaba a mi disposición..
Se puso boca arriba y cuando la enfilaba de lado me abrió el culo y por ahí le dí.
Al principio estaba solo receptiva pero a medida que le daba mas fuerte se fue animando hasta que de repente se empezó a masturbar y se corrió de una manera bestial, mientras yo también dejaba mi semen en su culo.
Esta vez estabamos los dos para el arrastre y necesitaba que ella me la comiera pero he decidido no tomar la iniciativa en eso, voy a esperar que salga de ella si es que sale.... y saldrá, seguro...
La enculé aún dos veces mas.
La primera de las dos en la misma postura pues ella quería seguir follando pero casi no tenia fuerzas ni para levantarse, ella tumbada boca abajo totalmente en la cama y apretando el esfínter ya bastante dolorido para que mi entrada costara mas, yo me dejaba caer con todo el peso sobre ella y notaba como se la clavaba hasta el último milímetro, tocando mis testículos entre sus suaves y duras nalgas, luego volvía a levantarme unos centímetros y me dejaba caer de nuevo provocándole en cada clavada un espasmo de placer y como eso la ponía a punto de estallar, seguí haciéndolo durante un largo rato con ella dispuesta a mas corridas que, por supuesto, tuvo en un número indeterminado, hasta que en una de mis "caídas" decidí correrme dentro de aquel culo acogedor y generosamente tragón, derramando mi semen en sus entrañas.
La siguiente vez, casi de inmediato a la anterior, para que no se moviera mucho la desplacé hasta el borde de la cama y allí la separé binen las piernas con el culo sobre la cama y me arrodille tras ella.
Ella boca abajo con la manos extendidas sobre la cama y el culo en pompa.
Jugué con sus nalgas dándole unos azotes suaves pero firmes que le dieron un ligero color a aquellos blancos cachetes, mientras mi polla se hundía dentro de su culo hasta los testículos.
Seguí dándole azotes mientras entraba rítmicamente y salía de aquella estrecha cueva anal, provocándole un par de orgasmos que la hicieron gritar como una loca, mientras ella me decía como le gustaba que la diera por detrás, hasta que decidí correrme una vez más.
Intenté dejarle varias marcas en el culo y mordiscos pero supongo que no apreté demasiado, quería marcarla, para que supieras quien es su señor.
Busca las marcas.
Un saludo.
domingo, 14 de marzo de 2010
OBJETO DE CAMBIO (IV)
Objeto de Cambio
Resumen:
De regreso de una fiesta una pareja son asaltados en la carretera. Trasladados a un establo por sus cuatro asaltantes, el hombre es atado y golpeado y la mujer sometida durante 4 horas…
Una vez de vuelta en su hogar, ambos luchan contra sentimientos encontrados sobre la situación vivida…
Subasta
Cuando él volvió al baño, me quedé allí, desnuda ante el espejo del dormitorio… por un momento, mientras gozaba con él en el salón y me trataba con aquella ternura había olvidado la pesadilla de la noche anterior, y el comportamiento de mi marido me había dado fuerzas, para vencer mis dudas…
Volvía a sentirme feliz y los recuerdos de la noche anterior, me parecían ya muy lejanos, como una pesadilla que se alejaba definitivamente de nuestras vidas.
Lentamente, disfrutando de las sensaciones que me llenaban, fui eligiendo la ropa para aquella noche que imaginaba sensual y feliz…
Recordaba que mi marido me había pedido que me pusiera muy sexy, y eso trataba de hacer…
Elegí una ropa interior de color blanco de encaje, muy ajustada y unas medias del mismo color, con liguero y tanga… frente al espejo fui vistiéndome lentamente, primero las medias… después el liguero… por fin el tanga…
Me contemplaba en el espejo y me sentía la mujer mas sexy del mundo…
Me coloque el sujetador sin tirantes, que apenas podía contener mis pechos, algo que le gustaba mucho a mi marido, y luego una mini combinación de gasa transparente con tirantes blancos muy finos…
Después me observe en el espejo… "Sin duda…" pensé cuanto hombres esta noche desearan poseerme…!!!"
En ese momento entró mi marido…
"Guuaauuu… estás fabulosa…" dijo con un brillo de deseo en sus ojos… "sigue poniéndote lo más sexy que puedas… yo vuelvo enseguida.."
Salió y tras contemplarme denuevo en el espejo, decidí ponerme un traje de raso azul con media falta abierta por un lateral, que con un buen escote realzaba mis curvas…
Me puse encima una torera de terciopelo negra a juego con mis joyas…
Miré el reloj, eran cerca de las seis y cuarto de la tarde…
Entró denuevo mi marido…
"Tengo otra sorpresa para ti… he contratado una limousina…" dijo dándome un beso, " vendrá a las seis y media… "miró el reloj," se hace tarde… voy a vestirme, espérame si quieres en el salón…"
Me perfumé y peiné con detenido esmero, y me puse unos pendientes de perlas azabache, junto con un collar a juego, luego le di un beso a mi marido y me bajé al salón…
Todo era perfecto, notaba una sensación interna de plenitud dentro de mi, tenia el presentimiento de que aquella seria una noche especial…
Pasee por el salón mirando cada rincón, como si no lo recordara, todo me parecía nuevo y maravilloso…
Sonó el timbre de la puerta…
"Buenas tardes…" me dijo un hombre uniformado de chofer, alto y guapo…" el coche ya está aquí…"
"Gracias… un momento… mi marido bajará enseguida…"
El hombre pareció extrañarse, pero en ese momento apareció mi marido elegantemente vestido con un traje gris obscuro y una corbata celeste… me pareció como si volviera a conocerle por primera vez…
"Ah.. bien.." dijo deteniéndose un momento, "ya veo que el coche ha llegado…"y dirijiendose al hombre le dijo "espera Ud. un momento…?"
"Mira cielo… tengo que hacer una llamada que no recordaba… de modo que vete tu en el coche y yo me reuniré contigo más tarde…"
Traté de protestar pero dulcemente me tapo la boca con una mano… "Bien… " dijo dirigiéndose al chofer, " la señora irá con Ud., ya sabe Ud. donde ir…" y le dio una propina…
El hombre me ofreció el brazo, mientras yo lanzaba un ultimo beso a mi marido, que se quedó observándome desde la puerta.
Al llegar al coche, un hermoso mercedes de color negro, el chofer me abrió la puerta trasera.
Me ayudo a entrar. Era amplio y confortable y observé que tenia una mesita con una copa de champagne helado y bombones… "que detalle de mi marido…!!!" pensé emocionada…
El hombre cerro la puerta y se instaló en su asiento, separado de mi por una mampara de cristal…
Me acomodé en el asiento, mientras el me decía con una suave y envolvente voz desde su asiento, que podía disfrutar del champagne y los bombones…
Mientras el vehículo se ponía en marcha oí el ruido de los seguros de las puertas cerrarse y empezó a sonar una melodía como de un vals… cogí un bombón y lentamente me lo metí en la boca… observe que el chofer me miraba por el espejo retrovisor, mientras el coche enfilaba la autopista… le hice un gesto de brindis con la copa de champagne, al que el correspondió con una inclinación de cabeza y bebí un largo trago...
La mezcla del champagne con el bombón, me produjo una agradable sensación en el paladar y una especie de intenso pero sensual calor recorrió mi cuerpo…
Durante un largo espacio de tiempo me relaje disfrutando de aquellas sensaciones, bebí un poco más de champagne e incluso me permití el lujo de algún bombón más…
A través de los cristales veía como el coche corría por el carril de la izquierda camino de la ciudad…
El hombre parecía haberse olvidado de mi y miraba impertérrito al frente, mientras yo disfrutaba de aquella situación…
Pasado un rato, note que tomábamos una desviación , como un cambio de sentido y tras un corto recorrido, entrábamos en una carretera de doble circulación entre arboles… sin duda mi marido había elegido un escondido y romántico lugar…
El coche llegó ante una hermosa verja que se abrió silenciosamente y tras deslizarnos por un amplio paseo se detuvo frente a una hermosa casa…
Desde su asiento el hombre me miro por el retrovisor…
"Señora, ya hemos llegado…" dijo, mientras sus ojos por un momento me parecieron familiares…
"Imaginaciones mías…" pensé mientras me preparaba para bajar del coche…
Me abrió la puerta sonriente, "Ha tenido buen viaje la Señora…?"
Asentí con la cabeza, y al volverme vi una hermosa joven que avanzaba hacia mi… vestía de doncella…
"Bienvenida…" me dijo mientras me hacia un gesto para que la siguiera…
Aquello no tenia pinta de restaurante, pero sin duda mi marido me había preparado una enorme sorpresa…
Subimos las escaleras, estaba atardeciendo y el sol se reflejaba en la fachada del edificio dándole un tono cálido y ardiente…
Traspasamos la puerta y tras pasar por un amplio Hall, la chica me llevo hacia una especie de salón, bastante bien iluminado en el que una enorme mesa de cristal reflejaba las luces del atardecer, que entraban a través de un gran ventanal, ante el que un hombre me esperaba dándome la espalda…
Me quede sorprendida de pie junto a la mesa mientras la chica se retiraba y cerraba la puerta…
Al mismo tiempo el hombre se volvió hacia mi…
"Bienvenida Signora…" dijo dejando el contraluz que me impedía ver su rostro y acercándose a mi…
Me quede petrificada… no podía ser !!!… aquel hombre…!!!, otra vez no…!!!
Resumen:
De regreso de una fiesta una pareja son asaltados en la carretera. Trasladados a un establo por sus cuatro asaltantes, el hombre es atado y golpeado y la mujer sometida durante 4 horas…
Una vez de vuelta en su hogar, ambos luchan contra sentimientos encontrados sobre la situación vivida…
Subasta
Cuando él volvió al baño, me quedé allí, desnuda ante el espejo del dormitorio… por un momento, mientras gozaba con él en el salón y me trataba con aquella ternura había olvidado la pesadilla de la noche anterior, y el comportamiento de mi marido me había dado fuerzas, para vencer mis dudas…
Volvía a sentirme feliz y los recuerdos de la noche anterior, me parecían ya muy lejanos, como una pesadilla que se alejaba definitivamente de nuestras vidas.
Lentamente, disfrutando de las sensaciones que me llenaban, fui eligiendo la ropa para aquella noche que imaginaba sensual y feliz…
Recordaba que mi marido me había pedido que me pusiera muy sexy, y eso trataba de hacer…
Elegí una ropa interior de color blanco de encaje, muy ajustada y unas medias del mismo color, con liguero y tanga… frente al espejo fui vistiéndome lentamente, primero las medias… después el liguero… por fin el tanga…
Me contemplaba en el espejo y me sentía la mujer mas sexy del mundo…
Me coloque el sujetador sin tirantes, que apenas podía contener mis pechos, algo que le gustaba mucho a mi marido, y luego una mini combinación de gasa transparente con tirantes blancos muy finos…
Después me observe en el espejo… "Sin duda…" pensé cuanto hombres esta noche desearan poseerme…!!!"
En ese momento entró mi marido…
"Guuaauuu… estás fabulosa…" dijo con un brillo de deseo en sus ojos… "sigue poniéndote lo más sexy que puedas… yo vuelvo enseguida.."
Salió y tras contemplarme denuevo en el espejo, decidí ponerme un traje de raso azul con media falta abierta por un lateral, que con un buen escote realzaba mis curvas…
Me puse encima una torera de terciopelo negra a juego con mis joyas…
Miré el reloj, eran cerca de las seis y cuarto de la tarde…
Entró denuevo mi marido…
"Tengo otra sorpresa para ti… he contratado una limousina…" dijo dándome un beso, " vendrá a las seis y media… "miró el reloj," se hace tarde… voy a vestirme, espérame si quieres en el salón…"
Me perfumé y peiné con detenido esmero, y me puse unos pendientes de perlas azabache, junto con un collar a juego, luego le di un beso a mi marido y me bajé al salón…
Todo era perfecto, notaba una sensación interna de plenitud dentro de mi, tenia el presentimiento de que aquella seria una noche especial…
Pasee por el salón mirando cada rincón, como si no lo recordara, todo me parecía nuevo y maravilloso…
Sonó el timbre de la puerta…
"Buenas tardes…" me dijo un hombre uniformado de chofer, alto y guapo…" el coche ya está aquí…"
"Gracias… un momento… mi marido bajará enseguida…"
El hombre pareció extrañarse, pero en ese momento apareció mi marido elegantemente vestido con un traje gris obscuro y una corbata celeste… me pareció como si volviera a conocerle por primera vez…
"Ah.. bien.." dijo deteniéndose un momento, "ya veo que el coche ha llegado…"y dirijiendose al hombre le dijo "espera Ud. un momento…?"
"Mira cielo… tengo que hacer una llamada que no recordaba… de modo que vete tu en el coche y yo me reuniré contigo más tarde…"
Traté de protestar pero dulcemente me tapo la boca con una mano… "Bien… " dijo dirigiéndose al chofer, " la señora irá con Ud., ya sabe Ud. donde ir…" y le dio una propina…
El hombre me ofreció el brazo, mientras yo lanzaba un ultimo beso a mi marido, que se quedó observándome desde la puerta.
Al llegar al coche, un hermoso mercedes de color negro, el chofer me abrió la puerta trasera.
Me ayudo a entrar. Era amplio y confortable y observé que tenia una mesita con una copa de champagne helado y bombones… "que detalle de mi marido…!!!" pensé emocionada…
El hombre cerro la puerta y se instaló en su asiento, separado de mi por una mampara de cristal…
Me acomodé en el asiento, mientras el me decía con una suave y envolvente voz desde su asiento, que podía disfrutar del champagne y los bombones…
Mientras el vehículo se ponía en marcha oí el ruido de los seguros de las puertas cerrarse y empezó a sonar una melodía como de un vals… cogí un bombón y lentamente me lo metí en la boca… observe que el chofer me miraba por el espejo retrovisor, mientras el coche enfilaba la autopista… le hice un gesto de brindis con la copa de champagne, al que el correspondió con una inclinación de cabeza y bebí un largo trago...
La mezcla del champagne con el bombón, me produjo una agradable sensación en el paladar y una especie de intenso pero sensual calor recorrió mi cuerpo…
Durante un largo espacio de tiempo me relaje disfrutando de aquellas sensaciones, bebí un poco más de champagne e incluso me permití el lujo de algún bombón más…
A través de los cristales veía como el coche corría por el carril de la izquierda camino de la ciudad…
El hombre parecía haberse olvidado de mi y miraba impertérrito al frente, mientras yo disfrutaba de aquella situación…
Pasado un rato, note que tomábamos una desviación , como un cambio de sentido y tras un corto recorrido, entrábamos en una carretera de doble circulación entre arboles… sin duda mi marido había elegido un escondido y romántico lugar…
El coche llegó ante una hermosa verja que se abrió silenciosamente y tras deslizarnos por un amplio paseo se detuvo frente a una hermosa casa…
Desde su asiento el hombre me miro por el retrovisor…
"Señora, ya hemos llegado…" dijo, mientras sus ojos por un momento me parecieron familiares…
"Imaginaciones mías…" pensé mientras me preparaba para bajar del coche…
Me abrió la puerta sonriente, "Ha tenido buen viaje la Señora…?"
Asentí con la cabeza, y al volverme vi una hermosa joven que avanzaba hacia mi… vestía de doncella…
"Bienvenida…" me dijo mientras me hacia un gesto para que la siguiera…
Aquello no tenia pinta de restaurante, pero sin duda mi marido me había preparado una enorme sorpresa…
Subimos las escaleras, estaba atardeciendo y el sol se reflejaba en la fachada del edificio dándole un tono cálido y ardiente…
Traspasamos la puerta y tras pasar por un amplio Hall, la chica me llevo hacia una especie de salón, bastante bien iluminado en el que una enorme mesa de cristal reflejaba las luces del atardecer, que entraban a través de un gran ventanal, ante el que un hombre me esperaba dándome la espalda…
Me quede sorprendida de pie junto a la mesa mientras la chica se retiraba y cerraba la puerta…
Al mismo tiempo el hombre se volvió hacia mi…
"Bienvenida Signora…" dijo dejando el contraluz que me impedía ver su rostro y acercándose a mi…
Me quede petrificada… no podía ser !!!… aquel hombre…!!!, otra vez no…!!!
sábado, 13 de marzo de 2010
UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (III)
Unos cuernos bien puestos… y disfrutados (III)
6 DE MARZO
Te mando un relato que hice ayer por la noche, nada más despedirla.
La verdad es que no estoy muy contento porque con tanta tensión no la hice disfrutar ni yo la disfruté como quería... aunuqe todod se andará y en siguientes sesiones sabrá de verdad lo que es que le rompan el culo o el coño, cuando estoy en plena forma...
No obstante imagino que llegaría a casa diciéndote lo bien que lo había pasado y como disfruto...
Como ya sabes había tenido un día bastante duro y venía mas tenso que la cuerda de una guitarra. Ella llegó sobre las 19:30 y tal como entró me pegó un morreo de los que hacen historia y me permitió sentir esa raja de la falda que escondía tantos encantos.
En cuanto pasó a la habitación la empecé a desnudar porque lo que veía era mas de lo que me podía imaginar (no tuve tiempo de ver la foto que me mandaste)...ese body azul que dejaba ver unas bragas del mismo color, el liguero y las medias a juego...un espectáculo intenso ya de por sí y mas cuando me dice que ahí no acababan las sorpresas, yo me esperaba algo pero no estaba del todo preparado para cuando aparté la braga y vi ese coñito hermoso totalmente depilado excepto un pequeño plumero que estaba para comérselo y a eso me dediqué, le empecé a comer el coño hasta que le saqué el primer orgasmo de la noche.
Luego me desnude yo le dí la vuelta y empezamos un 69 intenso, duro, desesperado, que duraría unos 15 minutos.
Ahí tuve oportunidad de correrme en su boca pero quise esperar algo mas y de repente tuvo un orgasmo que la dejó deshecha.
Le pedí que se pusiera encima mío y así la penetré por el coño la primera vez en mi vida.. una sensación sin igual, un coñito prieto y tragón que no dejó de absorber desde el primer momento.
Estuvimos unos 15 minutos hasta que ella se cansó.
La llevé al lavabo para penetrarla de pie mientras ella se miraba al espejo la apoyé sobre el lavabo y muy despacio comencé a acariciarle las tetas mientras le iba metiendo despacio la polla desde atrás en el coño... le di un par de envites y sin avisar, se la clavé por el culo... dio un respingo pero vi el placer en sus ojos, así que mientras le sobaba las tetas le di duro, mientras ella me decía que me quería bien dentro de su culo...tuvo un espectacular orgasmo y poco despues me corrí abundantemente en su trasero mientras ella se masturbaba con la mano y lograba otro intenso orgasmo.
Volvimos a la habitación y ella decidió tomar la iniciativa, pusimos música, abrimos una botella de cava y empezamos a beber y a charlar...eso nos animó y al cabo de poco rato la tenía a 4 patas y así la ensarté.
Era impresionante, los movimientos que esa mujer hace es que son para dejar a cualquier hombre seco, pero yo tenía intención de que me diera ella un orgasmo antes de tener mi segunda corrida de la noche.. y así fue.
No aguantó y mientras yo le cogía las tetas ella se estaba haciendo una paja que parecía que sacaría fuego en cualquier momento hasta que puso de nuevo los ojos en blanco y se derrumbó. Yo no me salí y mientras me dejaba caer en su espalda seguí clavándola un rato hasta tener la corrida que tanto buscaba.
Luego nos pusimos a hablar un rato y a acariciarnos largamente mientras bebíamos cava. Al cabo de un rato le empecé a comer el coño de nuevo hasta que tuvo una corrida muy guapa. Cuando la note otra vez muy caliente, le di la vuelta boca abajo en la cama y levantándole una pierna la ensarté sin piedad hasta el fondo, empezando un frenético ritmo que la hizo tener un nuevo orgasmo y acabo con una nueva corrida y me dejé caer en la cama, momento que tomó ella para hacer el relevo y dedicarse a pasarme al lengua por todo el cuerpo (yo con los ojos cerrados, cuando estaba así me acordé de la dichosa corbata pero no hizo falta), la sensación era de lo mas impresionante, intensa, no dejó rincón sin recorrer hasta que ya no pude mas y la puse encima donde estuvimos cabalgando un buen rato hasta que nos corrimos los dos a la vez...mientras sonaban los petardos del centenario del Real Madrid, un momento de lo mas impresionante.
Luego nos quedamos adormilados durante un buen rato y cuando nos despejamos estuvimos charlando y bebiendo hasta que nos volvimos a animar. La quise volver a poner a 4 patas pero estaba demasiado hecha polvo para ello así que me puse encima de su espalda mientras la clavaba por el coño...aquí tuvimos una corrida conjunta de impresión.
Creo que no me dejo nada por ahora pero es que fue larga la noche, seis horas mal contadas pero muy bien disfrutadas. El siguiente que tuvo fue cuando yo la estaba masturbando...fue algo sin igual y se quedó traspuesta. Yo me puse a un lado y ella volvió a metérsela en la boca a tragar y tragar hasta que no pude mas y me fui a sentar a una silla.
Le pedí que se sentase ella encima mío y no tardó ni un segundo en abrirse de piernas y sentarse dándome la espalda. Allí estuvo cabalgando un buen rato y luego me la llevé al lavabo. Ahí, con las manos en el mármol y mirándose al espejo es cuando vi lo cansada que estaba. Estuvo a punto de marearse cuando se volvió a correr.... mientras yo le daba duro por el culo otra vez.
La llevé a la cama y ahí lo hicimos por última vez, por el coño, esta noche, se la metí de lado mientras ella se abría de piernas y al cabo de un rato tuvimos una corrida a dúo que seguro que ha de haber sido una de las mas largas de la historia....por ambas partes.
Luego seguimos hablando y acariciándonos pero ninguno de los dos tenía fuerzas para mas...estoy deseando que llegue la noche de nuevo para volverla a ver!!!
Dime que tal lo ha pasado ella.... espero que te llegara a casa muy caliente y aprovecharas mi puesta a punto cornudo.
Por cierto como verías llegó sin bragas ya que le dije que quería quedármelas de recuerdo y me las dió encantada, es toda una hembra, quizá demasiado para un solo hombre..., pero eso ya se esta solucionando, jajajja.
Un apunte, sus corridas fueron con mucho las mejores en cantidad, frecuencia y calidad, hasta ahora. Está claro que va mejorando y aprende rápido... aunque como te dije aún la haré disfrutar mucho más.
6 DE MARZO
Te mando un relato que hice ayer por la noche, nada más despedirla.
La verdad es que no estoy muy contento porque con tanta tensión no la hice disfrutar ni yo la disfruté como quería... aunuqe todod se andará y en siguientes sesiones sabrá de verdad lo que es que le rompan el culo o el coño, cuando estoy en plena forma...
No obstante imagino que llegaría a casa diciéndote lo bien que lo había pasado y como disfruto...
Como ya sabes había tenido un día bastante duro y venía mas tenso que la cuerda de una guitarra. Ella llegó sobre las 19:30 y tal como entró me pegó un morreo de los que hacen historia y me permitió sentir esa raja de la falda que escondía tantos encantos.
En cuanto pasó a la habitación la empecé a desnudar porque lo que veía era mas de lo que me podía imaginar (no tuve tiempo de ver la foto que me mandaste)...ese body azul que dejaba ver unas bragas del mismo color, el liguero y las medias a juego...un espectáculo intenso ya de por sí y mas cuando me dice que ahí no acababan las sorpresas, yo me esperaba algo pero no estaba del todo preparado para cuando aparté la braga y vi ese coñito hermoso totalmente depilado excepto un pequeño plumero que estaba para comérselo y a eso me dediqué, le empecé a comer el coño hasta que le saqué el primer orgasmo de la noche.
Luego me desnude yo le dí la vuelta y empezamos un 69 intenso, duro, desesperado, que duraría unos 15 minutos.
Ahí tuve oportunidad de correrme en su boca pero quise esperar algo mas y de repente tuvo un orgasmo que la dejó deshecha.
Le pedí que se pusiera encima mío y así la penetré por el coño la primera vez en mi vida.. una sensación sin igual, un coñito prieto y tragón que no dejó de absorber desde el primer momento.
Estuvimos unos 15 minutos hasta que ella se cansó.
La llevé al lavabo para penetrarla de pie mientras ella se miraba al espejo la apoyé sobre el lavabo y muy despacio comencé a acariciarle las tetas mientras le iba metiendo despacio la polla desde atrás en el coño... le di un par de envites y sin avisar, se la clavé por el culo... dio un respingo pero vi el placer en sus ojos, así que mientras le sobaba las tetas le di duro, mientras ella me decía que me quería bien dentro de su culo...tuvo un espectacular orgasmo y poco despues me corrí abundantemente en su trasero mientras ella se masturbaba con la mano y lograba otro intenso orgasmo.
Volvimos a la habitación y ella decidió tomar la iniciativa, pusimos música, abrimos una botella de cava y empezamos a beber y a charlar...eso nos animó y al cabo de poco rato la tenía a 4 patas y así la ensarté.
Era impresionante, los movimientos que esa mujer hace es que son para dejar a cualquier hombre seco, pero yo tenía intención de que me diera ella un orgasmo antes de tener mi segunda corrida de la noche.. y así fue.
No aguantó y mientras yo le cogía las tetas ella se estaba haciendo una paja que parecía que sacaría fuego en cualquier momento hasta que puso de nuevo los ojos en blanco y se derrumbó. Yo no me salí y mientras me dejaba caer en su espalda seguí clavándola un rato hasta tener la corrida que tanto buscaba.
Luego nos pusimos a hablar un rato y a acariciarnos largamente mientras bebíamos cava. Al cabo de un rato le empecé a comer el coño de nuevo hasta que tuvo una corrida muy guapa. Cuando la note otra vez muy caliente, le di la vuelta boca abajo en la cama y levantándole una pierna la ensarté sin piedad hasta el fondo, empezando un frenético ritmo que la hizo tener un nuevo orgasmo y acabo con una nueva corrida y me dejé caer en la cama, momento que tomó ella para hacer el relevo y dedicarse a pasarme al lengua por todo el cuerpo (yo con los ojos cerrados, cuando estaba así me acordé de la dichosa corbata pero no hizo falta), la sensación era de lo mas impresionante, intensa, no dejó rincón sin recorrer hasta que ya no pude mas y la puse encima donde estuvimos cabalgando un buen rato hasta que nos corrimos los dos a la vez...mientras sonaban los petardos del centenario del Real Madrid, un momento de lo mas impresionante.
Luego nos quedamos adormilados durante un buen rato y cuando nos despejamos estuvimos charlando y bebiendo hasta que nos volvimos a animar. La quise volver a poner a 4 patas pero estaba demasiado hecha polvo para ello así que me puse encima de su espalda mientras la clavaba por el coño...aquí tuvimos una corrida conjunta de impresión.
Creo que no me dejo nada por ahora pero es que fue larga la noche, seis horas mal contadas pero muy bien disfrutadas. El siguiente que tuvo fue cuando yo la estaba masturbando...fue algo sin igual y se quedó traspuesta. Yo me puse a un lado y ella volvió a metérsela en la boca a tragar y tragar hasta que no pude mas y me fui a sentar a una silla.
Le pedí que se sentase ella encima mío y no tardó ni un segundo en abrirse de piernas y sentarse dándome la espalda. Allí estuvo cabalgando un buen rato y luego me la llevé al lavabo. Ahí, con las manos en el mármol y mirándose al espejo es cuando vi lo cansada que estaba. Estuvo a punto de marearse cuando se volvió a correr.... mientras yo le daba duro por el culo otra vez.
La llevé a la cama y ahí lo hicimos por última vez, por el coño, esta noche, se la metí de lado mientras ella se abría de piernas y al cabo de un rato tuvimos una corrida a dúo que seguro que ha de haber sido una de las mas largas de la historia....por ambas partes.
Luego seguimos hablando y acariciándonos pero ninguno de los dos tenía fuerzas para mas...estoy deseando que llegue la noche de nuevo para volverla a ver!!!
Dime que tal lo ha pasado ella.... espero que te llegara a casa muy caliente y aprovecharas mi puesta a punto cornudo.
Por cierto como verías llegó sin bragas ya que le dije que quería quedármelas de recuerdo y me las dió encantada, es toda una hembra, quizá demasiado para un solo hombre..., pero eso ya se esta solucionando, jajajja.
Un apunte, sus corridas fueron con mucho las mejores en cantidad, frecuencia y calidad, hasta ahora. Está claro que va mejorando y aprende rápido... aunque como te dije aún la haré disfrutar mucho más.
jueves, 11 de marzo de 2010
DIARIO DE UNA MUJER CASADA (VI)
DIARIO DE UNA MUJER CASADA (VI)
Enero 98
-----------
Ha empezado el año y lo ha hecho a lo grande.
Hace unos días me llamo Fidel, un antiguo compañero y que ahora es mi jefe, aunque indirecto, me dijo que si quedábamos a comer y lo hicimos... comer.
Durante la comida no paro de decirme lo guapa que estaba y que tuvo la ocasión de casarse conmigo si hubiera sido decidido pues entramos juntos en la compañía, yo ya estaba de novia con mi actual marido y él me tiraba sutilmente los tejos.
Luego el se casó, pero no le ha ido bien y esta separado.
Comimos en un restaurante cerca de casa y me dijo de llevarme a casa. El caso es que le dije que no, y cuando íbamos a salir del restaurante le dije que iba al servicio. Al rato de estar en el servicio y cuando ya salía, le vi entrar, me tapo la boca con una mano y me dijo cuanto deseaba follarme.
Le dije que no y menos allí que podía entra alguien, él me dijo que no me preocupara, empezó a besarme y me metió la mano bajo la blusa para acariciarme los pechos... y esa es mi perdición. Cuando un tío me acaricia bien los pechos me derrito y fué que pasó. En resumen cuando me di cuneta estaba contra el lavabo con la blusa subida hasta el cuello, la falda hasta la cintura y mientras me sacaba los pechos del sujetador me la metió de un golpe por el coño. Fue un polvo rápido pero intenso. Luego me dejo arreglarme mientras el se lavaba en el mismo lavabo, y al salir vi un letrero colgado en la puerta que ponía "fuera de servicio", y mientras subíamos la escalera hacia la salida pensé que no estaba ahí cuando yo entré.
Al salir el metre le sonrió mientras él le daba una propina.
Luego me contó que le había comprado para poder follarme allí mismo, y aunque me halago el riesgo que corrió me cabreé con él.
-------
Febrero 98
------------
Estuvimos casi dos semanas sin hablarnos, pues aunque me gusto el morbo de la situación me sentí utilizada, por cierto muy bien utilizada por el orgasmo que enganche y como me masturbe por la noche pensando en ello. Por cierto mi marido no sabe nada de esto.
Pero al cabo de ese tiempo me llamó para comer. Le dije que no y pasados unos días me hizo una proposición difícil de rechazar.
Tenía que ir a un congreso a León, con hospedaje en el Hostal San Marcos, y le habían asignado dos plazas, pues podía llevarse a una secretaría. Él pensó en mi, que aunque no soy secretaría podía ir por mi puesto de trabajo, así que me hacia la oferta. El congreso sería en León de Jueves a Sábado, pero podíamos volver el domingo.
Le dije que necesitaba tiempo y sobre todo organizar mi casa, pues mi marido y los niños eran un handicap.
El caso es que le dije a mi marido que debía acudir por mi trabajo, nunca por el autentico motivo, a ese congreso en León, lo cual entendió.
"Vas sola?" me dijo, "No, con un compañero, somos los dos que vamos de Madrid" le dije. El se quedó tranquilo y lo cierto es que esa semana, estaba deseando que llegara el Jueves para irme.
Me recogió en casa a eso de las 10 de la mañana, mi marido se había ido ya a trabajar y los niños al colegio.
Por la carretera hablamos de temas e trabajo y para nada, al principio de lo sucedido en el restaurante.
Paramos a desayunar a mitad de camino.
Yo no llevaba nada especial, una blusa blanca y un traje pantalón beige. El su chaqueta y su corbata. Ya casi llegando a León me pidió disculpas por lo del restaurante y empezó a acariciarme el muslo mientras conducía.
Le dije que me había fastidiado mucho que diera por hecho que yo quería follar con él en el restaurante y como selo montó, el caso es que tras disculparse me dio un rápido beso en los labios y no volvimos a hablar del tema ni volvió a tocarme hasta llegar al hotel.
El congreso se iniciaba a las siete con la presentación y una cena y nosotros llegamos sobre las 2 de la tarde. Cogimos dos habitaciones separadas, aunque en el mismo piso y despues de comer en el restaurante él me dijo que se iba a dormir la siesta. A mi no me gusta dormir siestas así que decidí darme una vuelta por León. Subí a la habitación y me cambié de ropa poniéndome algo más cómodo y ya a punto de salir llamaron a la puerta. Era el servicio de habitaciones que me traía una botella de cava... con dos copas. Casi no había salido el muchacho, cuando volvieron a llamar a la puerta. Era Fidel que quería disculparse conmigo con el cava por lo ocurrido en Madrid. Le deje pasar, pro le advertí que yo me marchaba despues del cava a dar un paseo por la ciudad, a lo que asintió diciendo que de acuerdo.
Nos sentamos en la cama y nos tomamos el cava mientras hablábamos de trabajo, de familia. En un momento determinado se me acercó y me dió un fugaz beso, yo no le rechacé pero le dije que ya estaba bien y en ese momento una de sus manos rozo mis pechos que resaltaban la camiseta que me había puesto. Noté como un calambre y se lo dije "Chica que electrificada estas... veamos..." dijo y sin darme tiempo a reaccionar me colocó las dos manos en los pechos y empezó a acariciármelos... ahí se acabó mi resistencia y me deje caer sobre la cama mientras el lentamente me iba desnudando hasta dejarme totalmente en cueros. Luego el se desnudo y acercando la botella y las copas a la cama me ofreció un nuevo trago de cava. En unos segundos enlazados nos revolcábamos por la enorme cama, hasta que en un momento dado el se colocó sobre mí y sin decir palabra, mientras me daba un profundo beso, fue penetrándome suavemente. Me folló, se la mamé y me prometió darme por el culo por la noche, pues debíamos ir al congreso.
Durante todos los días en los que yo cumplí ante los demás el papel de secretaría que imagino todos pensarían " a jornada completa" follamos todas las mañanas al levantarnos, puesto que dormíamos en su habitación, aunque yo luego me iba a la mía a cambiarme, despues de comer subíamos y volvíamos a follar, esta vez en mi habitación, y por la noche, despues de salir de copas con más gente del congreso, algunos de los cuales incluso se me insinuaron e incluso me lanzaron alguna indirecta de mi dedicación a Fidel, volvíamos a follar antes de dormirnos. En Resumen me follo por todos mis agujeros una docena de veces en esos días y el domingo regresamos a Madrid despues de follar por la mañana, comer... y follar antes de salir.
Cuando regresé a Madrid, tan felizmente follada no le dije nada a mi marido, hasta pasado un tiempo, sobre todo por que esa misma noche el me folló también.
--------
Abril 98
----------
No he vuelto a quedar con Fidel, solo nos hemos visto en reuniones de trabajo y me ha mandado algún recado diciéndome que cuando repetíamos ese fin de semana, pero le he dicho que no.
Hace unos días me surgió un tema curioso. Había un compañero, Lorenzo, que estaba siempre con las alusiones a las lenguas y los idiomas, que si el francés, que si el griego, pero siempre con doble sentido.
El otro día me llamó para invitarme a comer, llevaba tiempo dándole largas, así que le dije que bueno. Me llevó a comer al Pardo y la verdad es que fue muy galante conmigo... y muy ingenioso pues a todo le buscaba el doble sentido sexual y nos lo pasamos muy bien charlando, pero sobre todo a mi esas alusiones no sé si fue por el vino o porqué el caso es que me pusieron un poco cachonda.
Ya en el coche de vuelta me dijo, también quizá por el vino, lo que le gustaría comerme la boca y el coño y follarme. Yo me reía y en un momento determinado me puso una mano en un pecho. Se la retiré suavemente y le dije que no, que no me apetecía, aunque la verdad es que estaba muy caliente. Se debió dar cuenta de que mi "no" era un "si", el caso es que pasado un rato estabamos en un sendero secundario donde paró el coche y se lanzó sobre mi boca. Me dejé hacer mientras trataba de sacarme las tetas de la blusa, y le dije que no, que si quería le podía hacer "un francés" pero nada más. Eso le puso cachondo y efectivamente tuve que mamársela hasta que se corrió, pero fuera de mi boca, pues ni a mi marido le dejo correrse dentro. Nos arreglamos y nos volvimos para casa, pero le dije que se olvidara de otra relación conmigo.
------
Mayo 98
-------
Hace unos días me llamó Lorenzo para decirme como se acordaba de mí y que seguía queriendo que le "perfeccionara" el francés y sobre todo probar el griego. Nos reímos un rato y quedamos en hablarnos.
Septiembre 98
-----------
Tras pasar las vacaciones otra vez sola con los niños y mis padres, por temas de trabajo de mi marido, la verdad es que volví con muchas ganas de follar. En la playa tuve ocasiones y algunas muy atractivas, pero hiendo con mis padres era mas complicado, por donde ir, que hacer con los niños, etc.
Pero hace unos días me llamó Lorenzo con intención de que quedáramos a tomar una copa después el trabajo. Él está casado también y tiene dos críos. Me había negado tantas veces que no pude negarme otra vez, así que me dijo que pasaría a buscarme sobre las ocho al trabajo, ya que estamos en distintos departamentos.
Estuvimos hablando y tomando unas copas por el barrio y me dijo que estaba obsesionado conmigo y sobre todo, despues de como se la había comido, con repetir el francés y hacerme un griego. Yo le dije que estaba loco y que no podía ser, pero se puso muy trágico y meloso y en una de esas me dijo que su mujer estaba fuera unos días con los niños y que podíamos ir a su casa. La verdad es que no sé que pasó por mi cabeza, pero le dije que sí. Se quedó flipado, aunque eran ya mas de las 9 de la noche y le dije que no podría quedarme mucho tiempo. Pagó a la carrera y ya en el coche me fue diciendo cosas de doble sentido, con lo que me hacia reír. Llegamos a su casa.
No me dió casi tiempo a entrar y ya estaba sobándome las tetas y quitándome la ropa, para cuando quise darme cuenta me tenía contra el sillón del salón con el culo me pompa y trataba de meterme su aparato de cualquier manera.
Fue un autentico "aquí te pillo aquí te enculo". A mí la práctica anal no es algo que me entusiasme y a lo bestia mucho menos, por lo cual trataba de resistir sus empujones, hasta que caí sobre el sillón con él encima, entonces tumbada boca abajo él siguió bombeando dentro de mi recto hasta que se corrió como un loco. Lo cierto es que me quede muy rara, y lo notó y me pidió perdón por haber sido tan bruto. Se ofreció a llevarme a casa, pero le dije que no, que cogería un taxi y así lo hice. Cuando llegué a casa era tarde y no tuve ganas ni de contárselo a mi marido. Le dije que había tenido un problema de última hora en la oficina y estaba cansada.
Octubre 98
---------------
Casi se va a acabar el año y conforme ha pasado me he dado cuenta de la cantidad de aventuras y relaciones fuera de casa que he tenido y se me están presentando. Mi marido dice que tengo un cuerpo muy apetecible (follable en castellano, que en francés significa "hogareño", dice él) y que es normal que los hombres me deseen, pero eso a veces me preocupa, pues me siento e veces como una puta... y me gusta.
Enero 98
-----------
Ha empezado el año y lo ha hecho a lo grande.
Hace unos días me llamo Fidel, un antiguo compañero y que ahora es mi jefe, aunque indirecto, me dijo que si quedábamos a comer y lo hicimos... comer.
Durante la comida no paro de decirme lo guapa que estaba y que tuvo la ocasión de casarse conmigo si hubiera sido decidido pues entramos juntos en la compañía, yo ya estaba de novia con mi actual marido y él me tiraba sutilmente los tejos.
Luego el se casó, pero no le ha ido bien y esta separado.
Comimos en un restaurante cerca de casa y me dijo de llevarme a casa. El caso es que le dije que no, y cuando íbamos a salir del restaurante le dije que iba al servicio. Al rato de estar en el servicio y cuando ya salía, le vi entrar, me tapo la boca con una mano y me dijo cuanto deseaba follarme.
Le dije que no y menos allí que podía entra alguien, él me dijo que no me preocupara, empezó a besarme y me metió la mano bajo la blusa para acariciarme los pechos... y esa es mi perdición. Cuando un tío me acaricia bien los pechos me derrito y fué que pasó. En resumen cuando me di cuneta estaba contra el lavabo con la blusa subida hasta el cuello, la falda hasta la cintura y mientras me sacaba los pechos del sujetador me la metió de un golpe por el coño. Fue un polvo rápido pero intenso. Luego me dejo arreglarme mientras el se lavaba en el mismo lavabo, y al salir vi un letrero colgado en la puerta que ponía "fuera de servicio", y mientras subíamos la escalera hacia la salida pensé que no estaba ahí cuando yo entré.
Al salir el metre le sonrió mientras él le daba una propina.
Luego me contó que le había comprado para poder follarme allí mismo, y aunque me halago el riesgo que corrió me cabreé con él.
-------
Febrero 98
------------
Estuvimos casi dos semanas sin hablarnos, pues aunque me gusto el morbo de la situación me sentí utilizada, por cierto muy bien utilizada por el orgasmo que enganche y como me masturbe por la noche pensando en ello. Por cierto mi marido no sabe nada de esto.
Pero al cabo de ese tiempo me llamó para comer. Le dije que no y pasados unos días me hizo una proposición difícil de rechazar.
Tenía que ir a un congreso a León, con hospedaje en el Hostal San Marcos, y le habían asignado dos plazas, pues podía llevarse a una secretaría. Él pensó en mi, que aunque no soy secretaría podía ir por mi puesto de trabajo, así que me hacia la oferta. El congreso sería en León de Jueves a Sábado, pero podíamos volver el domingo.
Le dije que necesitaba tiempo y sobre todo organizar mi casa, pues mi marido y los niños eran un handicap.
El caso es que le dije a mi marido que debía acudir por mi trabajo, nunca por el autentico motivo, a ese congreso en León, lo cual entendió.
"Vas sola?" me dijo, "No, con un compañero, somos los dos que vamos de Madrid" le dije. El se quedó tranquilo y lo cierto es que esa semana, estaba deseando que llegara el Jueves para irme.
Me recogió en casa a eso de las 10 de la mañana, mi marido se había ido ya a trabajar y los niños al colegio.
Por la carretera hablamos de temas e trabajo y para nada, al principio de lo sucedido en el restaurante.
Paramos a desayunar a mitad de camino.
Yo no llevaba nada especial, una blusa blanca y un traje pantalón beige. El su chaqueta y su corbata. Ya casi llegando a León me pidió disculpas por lo del restaurante y empezó a acariciarme el muslo mientras conducía.
Le dije que me había fastidiado mucho que diera por hecho que yo quería follar con él en el restaurante y como selo montó, el caso es que tras disculparse me dio un rápido beso en los labios y no volvimos a hablar del tema ni volvió a tocarme hasta llegar al hotel.
El congreso se iniciaba a las siete con la presentación y una cena y nosotros llegamos sobre las 2 de la tarde. Cogimos dos habitaciones separadas, aunque en el mismo piso y despues de comer en el restaurante él me dijo que se iba a dormir la siesta. A mi no me gusta dormir siestas así que decidí darme una vuelta por León. Subí a la habitación y me cambié de ropa poniéndome algo más cómodo y ya a punto de salir llamaron a la puerta. Era el servicio de habitaciones que me traía una botella de cava... con dos copas. Casi no había salido el muchacho, cuando volvieron a llamar a la puerta. Era Fidel que quería disculparse conmigo con el cava por lo ocurrido en Madrid. Le deje pasar, pro le advertí que yo me marchaba despues del cava a dar un paseo por la ciudad, a lo que asintió diciendo que de acuerdo.
Nos sentamos en la cama y nos tomamos el cava mientras hablábamos de trabajo, de familia. En un momento determinado se me acercó y me dió un fugaz beso, yo no le rechacé pero le dije que ya estaba bien y en ese momento una de sus manos rozo mis pechos que resaltaban la camiseta que me había puesto. Noté como un calambre y se lo dije "Chica que electrificada estas... veamos..." dijo y sin darme tiempo a reaccionar me colocó las dos manos en los pechos y empezó a acariciármelos... ahí se acabó mi resistencia y me deje caer sobre la cama mientras el lentamente me iba desnudando hasta dejarme totalmente en cueros. Luego el se desnudo y acercando la botella y las copas a la cama me ofreció un nuevo trago de cava. En unos segundos enlazados nos revolcábamos por la enorme cama, hasta que en un momento dado el se colocó sobre mí y sin decir palabra, mientras me daba un profundo beso, fue penetrándome suavemente. Me folló, se la mamé y me prometió darme por el culo por la noche, pues debíamos ir al congreso.
Durante todos los días en los que yo cumplí ante los demás el papel de secretaría que imagino todos pensarían " a jornada completa" follamos todas las mañanas al levantarnos, puesto que dormíamos en su habitación, aunque yo luego me iba a la mía a cambiarme, despues de comer subíamos y volvíamos a follar, esta vez en mi habitación, y por la noche, despues de salir de copas con más gente del congreso, algunos de los cuales incluso se me insinuaron e incluso me lanzaron alguna indirecta de mi dedicación a Fidel, volvíamos a follar antes de dormirnos. En Resumen me follo por todos mis agujeros una docena de veces en esos días y el domingo regresamos a Madrid despues de follar por la mañana, comer... y follar antes de salir.
Cuando regresé a Madrid, tan felizmente follada no le dije nada a mi marido, hasta pasado un tiempo, sobre todo por que esa misma noche el me folló también.
--------
Abril 98
----------
No he vuelto a quedar con Fidel, solo nos hemos visto en reuniones de trabajo y me ha mandado algún recado diciéndome que cuando repetíamos ese fin de semana, pero le he dicho que no.
Hace unos días me surgió un tema curioso. Había un compañero, Lorenzo, que estaba siempre con las alusiones a las lenguas y los idiomas, que si el francés, que si el griego, pero siempre con doble sentido.
El otro día me llamó para invitarme a comer, llevaba tiempo dándole largas, así que le dije que bueno. Me llevó a comer al Pardo y la verdad es que fue muy galante conmigo... y muy ingenioso pues a todo le buscaba el doble sentido sexual y nos lo pasamos muy bien charlando, pero sobre todo a mi esas alusiones no sé si fue por el vino o porqué el caso es que me pusieron un poco cachonda.
Ya en el coche de vuelta me dijo, también quizá por el vino, lo que le gustaría comerme la boca y el coño y follarme. Yo me reía y en un momento determinado me puso una mano en un pecho. Se la retiré suavemente y le dije que no, que no me apetecía, aunque la verdad es que estaba muy caliente. Se debió dar cuenta de que mi "no" era un "si", el caso es que pasado un rato estabamos en un sendero secundario donde paró el coche y se lanzó sobre mi boca. Me dejé hacer mientras trataba de sacarme las tetas de la blusa, y le dije que no, que si quería le podía hacer "un francés" pero nada más. Eso le puso cachondo y efectivamente tuve que mamársela hasta que se corrió, pero fuera de mi boca, pues ni a mi marido le dejo correrse dentro. Nos arreglamos y nos volvimos para casa, pero le dije que se olvidara de otra relación conmigo.
------
Mayo 98
-------
Hace unos días me llamó Lorenzo para decirme como se acordaba de mí y que seguía queriendo que le "perfeccionara" el francés y sobre todo probar el griego. Nos reímos un rato y quedamos en hablarnos.
Septiembre 98
-----------
Tras pasar las vacaciones otra vez sola con los niños y mis padres, por temas de trabajo de mi marido, la verdad es que volví con muchas ganas de follar. En la playa tuve ocasiones y algunas muy atractivas, pero hiendo con mis padres era mas complicado, por donde ir, que hacer con los niños, etc.
Pero hace unos días me llamó Lorenzo con intención de que quedáramos a tomar una copa después el trabajo. Él está casado también y tiene dos críos. Me había negado tantas veces que no pude negarme otra vez, así que me dijo que pasaría a buscarme sobre las ocho al trabajo, ya que estamos en distintos departamentos.
Estuvimos hablando y tomando unas copas por el barrio y me dijo que estaba obsesionado conmigo y sobre todo, despues de como se la había comido, con repetir el francés y hacerme un griego. Yo le dije que estaba loco y que no podía ser, pero se puso muy trágico y meloso y en una de esas me dijo que su mujer estaba fuera unos días con los niños y que podíamos ir a su casa. La verdad es que no sé que pasó por mi cabeza, pero le dije que sí. Se quedó flipado, aunque eran ya mas de las 9 de la noche y le dije que no podría quedarme mucho tiempo. Pagó a la carrera y ya en el coche me fue diciendo cosas de doble sentido, con lo que me hacia reír. Llegamos a su casa.
No me dió casi tiempo a entrar y ya estaba sobándome las tetas y quitándome la ropa, para cuando quise darme cuenta me tenía contra el sillón del salón con el culo me pompa y trataba de meterme su aparato de cualquier manera.
Fue un autentico "aquí te pillo aquí te enculo". A mí la práctica anal no es algo que me entusiasme y a lo bestia mucho menos, por lo cual trataba de resistir sus empujones, hasta que caí sobre el sillón con él encima, entonces tumbada boca abajo él siguió bombeando dentro de mi recto hasta que se corrió como un loco. Lo cierto es que me quede muy rara, y lo notó y me pidió perdón por haber sido tan bruto. Se ofreció a llevarme a casa, pero le dije que no, que cogería un taxi y así lo hice. Cuando llegué a casa era tarde y no tuve ganas ni de contárselo a mi marido. Le dije que había tenido un problema de última hora en la oficina y estaba cansada.
Octubre 98
---------------
Casi se va a acabar el año y conforme ha pasado me he dado cuenta de la cantidad de aventuras y relaciones fuera de casa que he tenido y se me están presentando. Mi marido dice que tengo un cuerpo muy apetecible (follable en castellano, que en francés significa "hogareño", dice él) y que es normal que los hombres me deseen, pero eso a veces me preocupa, pues me siento e veces como una puta... y me gusta.
Etiquetas:
calientapollas,
casada,
engaño,
placer anal,
tumbona,
vacaciones
martes, 9 de marzo de 2010
VENGANZA (III)
LA VENGANZA
LA INICIACIÓN III
Introducción
Dos amigos y antiguos compañeros de trabajo se encuentran después de los años, uno Joan está felizmente casado con una hermosa mujer otro Francesc está dos veces separado y su visión de las mujeres pasa por prismas cuando menos extraños y excitantes.
Joan lleva unos meses tratando de introducir a su mujer en el intercambio de parejas y en el sado, y ha conseguido algunos escarceos.
Sincerándose ambos amigos Joan le cuenta esta situación a Francesc que se confiesa un veterano Master en sado y se compromete en domar a la mujer de Joan.
Tras varios intentos y situaciones esto no es posible, y Francesc se obsesiona, puesto que ha sido la primera mujer que no ha podido domar, con conseguir como sea doblegar a aquella hermosa jaca con o sin el consentimiento de su marido y amigo.
Los avatares del destino llevan a Jennifer, la mujer de Joan, a encontrase de nuevo con Francesc en una situación extraña, ella con un amigo en un pub, lo que le permite a este idear una forma de chantaje para `por fin conseguir no sólo domarla sino hacerla la esclava más importante de su cuadra, pues tiene varias mujeres en diversos niveles de adiestramiento, e incluso se propone ofrecerla por Internet sin decirle nada a su amigo hasta que no al haya convertido en una auténtica esclava del sexo a disposición de quien quiera o no pagar cualquier tipo de servicio para el que la está entrenado.
El principio
Francesc abrió la puerta del establo y se deleito con lo que sus ojos veían. Allí estaba con su melena castaña que apenas le rozaba los bien torneados hombros y se mezclaba sobre sus brazos estirados y unidos a la altura de las muñecas con aquellas cintas de cuero, que la sujetaban a la viga tendida sobre el lugar, la cabeza caída hacia adelante en demostración de sumisión, y aquellos voluminosos pero bien formados pechos elevados por el estiramiento de los brazos.
Se acercó a ella y con el mango del látigo recorrió sus caderas y su vientre introduciéndolo suavemente entre sus piernas juntas.
Ella tenía los ojos cerrados y Francesc la rodeo lentamente para ponerse a su espalda.
La separaban tan sólo unos centímetros de la pila de cajones sobre la que la habían subido para atarla después de haber disfrutado sexualmente de ella.
Siguió paseando con lentitud el mando del látigo por su espalda, sus muslos, sus nalgas y sus piernas.
Había vuelto con la intención de darle su primera sesión con el látigo de nueve colas, pero viéndola ahí tan indefensa entregada, después de la exhibición de orgullo que había aguantado durante tantos meses tratando de domarla y hacia apenas unos minutos cunado llegaron a la finca, sus ganas de empezar cuanto antes le empujaban a descargar sin piedad aquellas tiras de cuero sobre su cuerpo suspendido, pero un algo, un calor interno en él le impedía hacerlo.
Volvió a colocarse frente a ella y con el mango del látigo le empujo la barbilla hacia arriba, ella abrió aquellos enormes y hermosos ojos miel y le miró como suplicándole piedad.
Francesc sonrió y mientras seguía dando vueltas a su alrededor, recordó como había caído aquella codiciada presas en sus manos, y con la que no solo no iba a tener piedad pues conocía su capacidad de aguante, sino que la convertiría en la esclava mejor entrenada que había tenido hasta el punto de que al limite de su humillación y sufrimiento seguiría pidiendo más y su propio rechazo a la situación la haga querer ser mas humillada aún: Convertirla en una auténtica bomba sado-sexual.
Hacía poco más de un mes que había recibido un mail de Joan su amigo, interesándose por su vida y como le iban las cosas, pues hacia dos años que nos e veían ni charlaban.
Esos dos años que Francesc había revivido día a día pensando en aquella cena de Julio en casa de Joan donde conoció a Jennifer y como había ideado sus planes de entrenamiento de sumisión a petición de su marido y como había logrado una primera sesión, tras la cual ella se había negado a seguir, pero el destino la había vuelto a poner a su alcance y esta vez llegaría hasta el final...
Joan le había contado que en ese tema se había estancado totalmente y que en lo del intercambio había conseguido, pero siempre sin su presencia que mantuviera relaciones sexuales fuera del hogar con dos compañeros de trabajo, uno de ellos un jefe de ella, y con un amigo de Joan que llevaba 5 años detrás de ella y al que Joan enviaba todas las fotos que le hacia en sus momentos íntimos.
En ese email también venia una foto de la Zorra que ahora se balanceaba suspendida de aquella viga y que le había revuelto a Francesc pues debía reconocer que aquella puta tenía un cuerpo ideal para ser domado y exprimido hasta el limite, pero además una belleza especial no tanto física y sobre todo un estilo de esclava puta que le daría caché entre sus compañeros Masters.
Justo unos días después de recibir el mail, había quedado con una de sus pupilas en un pub del extrarradio para realizar una sesión de exhibicionismo y mientras la chica iba al servicio a Francesc le pareció que la mujer que se morreaba con aquel hombre canoso aunque atractivo en una mesa cercana le sonaba de algo. Hizo memoria y recordó que con el pelo un poco mas largo era sin duda la mujer de su amigo Joan, peo no era su amigo Joan el que le metía la mano por el escote ni la mordisqueaba la oreja.
Cuando su pupila volvió del servicio le dijo que se suspendía la operación y se marchaban, que le esperara en el coche, pues antes iba a saludar a una vieja amiga.
Se dirigió a la mesa:
"¿Jennifer?" preguntó como sorprendido.
Ella dio un respingo y se le quedo mirando sin poder recordar de que le conocía: ¿si...?" dijo sorprendida y ruborizada.
"¿No te acuerdas de mi...?" ella dudo..."Francesc, el amigo de Joan, nos conocimos hace dos años en una cena una noche..."
De pronto a ella se le encendió la luz... el hombre que Joan le había llevado aquella noche para seducirla y que le hizo pasar tan mal rato... "Hola..." dijo levantándose y componiéndose la blusa donde unos momentos antes sE alojaban las manos de su acompañante "claro... " dijo dándole dos besos " como estas..."
"Bien... "respondió el, y volviéndose al acompañante que se había puesto también de pie le dio la mano "soy un amigo de la familia de hace tiempo..." dijo sonriendo burlonamente.
Se volvió de nuevo a ella "sigues trabajando en el mismo sitio... me gustaría llamarte un día y tomarnos un café... tal vez... mañana" dijo mirándola fijamente a los ojos.
Ella se quedo un tanto cortada "... si... vale...tienes mi teléfono?" , "Creo que sí..." contestó Francesc que estaba disfrutando enormemente de la situación "pero no obstante lo apuntaré..." y sacando un bolígrafo del bolsillo apuntó sobre una servilleta del local el número que ella le dictó como una autómata.
Al terminar se dieron un par de besos en los que Francesc se recreo muy cerca de la comisura de los labios de ella y dándose la vuelta salio del local.
Al día siguiente la llamó temprano para quedar a comer. En la comida Jenny, como la llamaba Joan, se mostró muy nerviosa y aunque Francesc era consiente de que Joan estaba al tanto de su aventura estaba claro que si jugaba el papel del confidente que guardaría su secreto, podría por fin lograr alguna ventaja sobre aquella orgullosa hembra.
Efectivamente ella le dijo que no se lo contara, quizá tratando de salvaguardar el honor propio y de su marido, al menos ante él, por lo que Francesc que llevaba años deseando encontrarse en una situación así le dijo que a cambio un par de días después pasaría a recogerla para llevarla a su casa en el Campo para hablar mas a fondo y descubrir, así se lo dijo, el tesoro que aquella noche de verano Joan trato de ofrecerle a su amigo y ella se había negado a darle por las buenas: su cuerpo, aunque el lo había tomado a la fuerza, pero quería hacerla su esclava permanente.
Incluso se dio el gustazo de decirle la ropa que quería que llevara: Medias y sujetador negro con liguero, una blusa sencilla y una falda corta, la más corta que tuviera... y las bragas en el bolso, con zapatos de tacón alto.
Hacía unas tres horas que habían llegado, después de que Francesc pasara a recogerla por su trabajo, eran primeros de mayo y el clima siendo agradable a media tarde empezaba a ser un tanto fresco.
Cuando la recogió y ya en el coche la obligó a subirse la falda para que se le vieran bien los muslos y a desabrocharse algún botón de la blusa, con lo cual la vista desde los autobuses seguro que calentó a mas de uno. Rápidamente cogieron la carretera que llevaba hasta la finca de Francesc a unos 25 kilómetros de la ciudad.
Durante el recorrido la hizo ir totalmente erguida con la espalda tiesa y de vez en cuando acariciarle la polla por encima del pantalón.
Ella al principio se mostró un poco reacia pero Francesc le advirtió que cualquier negativa tendría su castigo al llegar a la finca, por lo cual ella fue entrando en todas las sugerencias, incluso cuando en un stop, la hizo abrirse un poco más la blusa y enseñarle el sujetador al coche parado junto a ellos donde un señor de mediana edad se quedo un poco cortado al verla.
Cuando llegaron la idea de Francesc era forzarla, no quería que ella se entregara voluntariamente por miedo o por lo que fuera, por ello, ya llegando a la finca la hizo abrirle la cremallera del pantalón e iniciar una mamada que el corto dándole un empujón antes de detener el coche.
Había funcionado, pues al entrar en la finca y bajarse del coche, ella se quedó mirándole esperando alguna orden.
"Entra en casa y espérame..." le dijo mientras iba a la casa de los guardeses a buscar a su capataz Rogelio. Le dijo que no les molestaran oyeran lo que oyeran pues había traído una novicia y tendría que enseñarla de cero.
Rogelio, un lugareño sesentón, conocía perfectamente sus andanzas e incluso en algunos casos había participado para dar morbo con algún intento de violación fingido, etc.
Pero esta vez, Francesc quería hacerlo él mismo.
LA INICIACIÓN III
Introducción
Dos amigos y antiguos compañeros de trabajo se encuentran después de los años, uno Joan está felizmente casado con una hermosa mujer otro Francesc está dos veces separado y su visión de las mujeres pasa por prismas cuando menos extraños y excitantes.
Joan lleva unos meses tratando de introducir a su mujer en el intercambio de parejas y en el sado, y ha conseguido algunos escarceos.
Sincerándose ambos amigos Joan le cuenta esta situación a Francesc que se confiesa un veterano Master en sado y se compromete en domar a la mujer de Joan.
Tras varios intentos y situaciones esto no es posible, y Francesc se obsesiona, puesto que ha sido la primera mujer que no ha podido domar, con conseguir como sea doblegar a aquella hermosa jaca con o sin el consentimiento de su marido y amigo.
Los avatares del destino llevan a Jennifer, la mujer de Joan, a encontrase de nuevo con Francesc en una situación extraña, ella con un amigo en un pub, lo que le permite a este idear una forma de chantaje para `por fin conseguir no sólo domarla sino hacerla la esclava más importante de su cuadra, pues tiene varias mujeres en diversos niveles de adiestramiento, e incluso se propone ofrecerla por Internet sin decirle nada a su amigo hasta que no al haya convertido en una auténtica esclava del sexo a disposición de quien quiera o no pagar cualquier tipo de servicio para el que la está entrenado.
El principio
Francesc abrió la puerta del establo y se deleito con lo que sus ojos veían. Allí estaba con su melena castaña que apenas le rozaba los bien torneados hombros y se mezclaba sobre sus brazos estirados y unidos a la altura de las muñecas con aquellas cintas de cuero, que la sujetaban a la viga tendida sobre el lugar, la cabeza caída hacia adelante en demostración de sumisión, y aquellos voluminosos pero bien formados pechos elevados por el estiramiento de los brazos.
Se acercó a ella y con el mango del látigo recorrió sus caderas y su vientre introduciéndolo suavemente entre sus piernas juntas.
Ella tenía los ojos cerrados y Francesc la rodeo lentamente para ponerse a su espalda.
La separaban tan sólo unos centímetros de la pila de cajones sobre la que la habían subido para atarla después de haber disfrutado sexualmente de ella.
Siguió paseando con lentitud el mando del látigo por su espalda, sus muslos, sus nalgas y sus piernas.
Había vuelto con la intención de darle su primera sesión con el látigo de nueve colas, pero viéndola ahí tan indefensa entregada, después de la exhibición de orgullo que había aguantado durante tantos meses tratando de domarla y hacia apenas unos minutos cunado llegaron a la finca, sus ganas de empezar cuanto antes le empujaban a descargar sin piedad aquellas tiras de cuero sobre su cuerpo suspendido, pero un algo, un calor interno en él le impedía hacerlo.
Volvió a colocarse frente a ella y con el mango del látigo le empujo la barbilla hacia arriba, ella abrió aquellos enormes y hermosos ojos miel y le miró como suplicándole piedad.
Francesc sonrió y mientras seguía dando vueltas a su alrededor, recordó como había caído aquella codiciada presas en sus manos, y con la que no solo no iba a tener piedad pues conocía su capacidad de aguante, sino que la convertiría en la esclava mejor entrenada que había tenido hasta el punto de que al limite de su humillación y sufrimiento seguiría pidiendo más y su propio rechazo a la situación la haga querer ser mas humillada aún: Convertirla en una auténtica bomba sado-sexual.
Hacía poco más de un mes que había recibido un mail de Joan su amigo, interesándose por su vida y como le iban las cosas, pues hacia dos años que nos e veían ni charlaban.
Esos dos años que Francesc había revivido día a día pensando en aquella cena de Julio en casa de Joan donde conoció a Jennifer y como había ideado sus planes de entrenamiento de sumisión a petición de su marido y como había logrado una primera sesión, tras la cual ella se había negado a seguir, pero el destino la había vuelto a poner a su alcance y esta vez llegaría hasta el final...
Joan le había contado que en ese tema se había estancado totalmente y que en lo del intercambio había conseguido, pero siempre sin su presencia que mantuviera relaciones sexuales fuera del hogar con dos compañeros de trabajo, uno de ellos un jefe de ella, y con un amigo de Joan que llevaba 5 años detrás de ella y al que Joan enviaba todas las fotos que le hacia en sus momentos íntimos.
En ese email también venia una foto de la Zorra que ahora se balanceaba suspendida de aquella viga y que le había revuelto a Francesc pues debía reconocer que aquella puta tenía un cuerpo ideal para ser domado y exprimido hasta el limite, pero además una belleza especial no tanto física y sobre todo un estilo de esclava puta que le daría caché entre sus compañeros Masters.
Justo unos días después de recibir el mail, había quedado con una de sus pupilas en un pub del extrarradio para realizar una sesión de exhibicionismo y mientras la chica iba al servicio a Francesc le pareció que la mujer que se morreaba con aquel hombre canoso aunque atractivo en una mesa cercana le sonaba de algo. Hizo memoria y recordó que con el pelo un poco mas largo era sin duda la mujer de su amigo Joan, peo no era su amigo Joan el que le metía la mano por el escote ni la mordisqueaba la oreja.
Cuando su pupila volvió del servicio le dijo que se suspendía la operación y se marchaban, que le esperara en el coche, pues antes iba a saludar a una vieja amiga.
Se dirigió a la mesa:
"¿Jennifer?" preguntó como sorprendido.
Ella dio un respingo y se le quedo mirando sin poder recordar de que le conocía: ¿si...?" dijo sorprendida y ruborizada.
"¿No te acuerdas de mi...?" ella dudo..."Francesc, el amigo de Joan, nos conocimos hace dos años en una cena una noche..."
De pronto a ella se le encendió la luz... el hombre que Joan le había llevado aquella noche para seducirla y que le hizo pasar tan mal rato... "Hola..." dijo levantándose y componiéndose la blusa donde unos momentos antes sE alojaban las manos de su acompañante "claro... " dijo dándole dos besos " como estas..."
"Bien... "respondió el, y volviéndose al acompañante que se había puesto también de pie le dio la mano "soy un amigo de la familia de hace tiempo..." dijo sonriendo burlonamente.
Se volvió de nuevo a ella "sigues trabajando en el mismo sitio... me gustaría llamarte un día y tomarnos un café... tal vez... mañana" dijo mirándola fijamente a los ojos.
Ella se quedo un tanto cortada "... si... vale...tienes mi teléfono?" , "Creo que sí..." contestó Francesc que estaba disfrutando enormemente de la situación "pero no obstante lo apuntaré..." y sacando un bolígrafo del bolsillo apuntó sobre una servilleta del local el número que ella le dictó como una autómata.
Al terminar se dieron un par de besos en los que Francesc se recreo muy cerca de la comisura de los labios de ella y dándose la vuelta salio del local.
Al día siguiente la llamó temprano para quedar a comer. En la comida Jenny, como la llamaba Joan, se mostró muy nerviosa y aunque Francesc era consiente de que Joan estaba al tanto de su aventura estaba claro que si jugaba el papel del confidente que guardaría su secreto, podría por fin lograr alguna ventaja sobre aquella orgullosa hembra.
Efectivamente ella le dijo que no se lo contara, quizá tratando de salvaguardar el honor propio y de su marido, al menos ante él, por lo que Francesc que llevaba años deseando encontrarse en una situación así le dijo que a cambio un par de días después pasaría a recogerla para llevarla a su casa en el Campo para hablar mas a fondo y descubrir, así se lo dijo, el tesoro que aquella noche de verano Joan trato de ofrecerle a su amigo y ella se había negado a darle por las buenas: su cuerpo, aunque el lo había tomado a la fuerza, pero quería hacerla su esclava permanente.
Incluso se dio el gustazo de decirle la ropa que quería que llevara: Medias y sujetador negro con liguero, una blusa sencilla y una falda corta, la más corta que tuviera... y las bragas en el bolso, con zapatos de tacón alto.
Hacía unas tres horas que habían llegado, después de que Francesc pasara a recogerla por su trabajo, eran primeros de mayo y el clima siendo agradable a media tarde empezaba a ser un tanto fresco.
Cuando la recogió y ya en el coche la obligó a subirse la falda para que se le vieran bien los muslos y a desabrocharse algún botón de la blusa, con lo cual la vista desde los autobuses seguro que calentó a mas de uno. Rápidamente cogieron la carretera que llevaba hasta la finca de Francesc a unos 25 kilómetros de la ciudad.
Durante el recorrido la hizo ir totalmente erguida con la espalda tiesa y de vez en cuando acariciarle la polla por encima del pantalón.
Ella al principio se mostró un poco reacia pero Francesc le advirtió que cualquier negativa tendría su castigo al llegar a la finca, por lo cual ella fue entrando en todas las sugerencias, incluso cuando en un stop, la hizo abrirse un poco más la blusa y enseñarle el sujetador al coche parado junto a ellos donde un señor de mediana edad se quedo un poco cortado al verla.
Cuando llegaron la idea de Francesc era forzarla, no quería que ella se entregara voluntariamente por miedo o por lo que fuera, por ello, ya llegando a la finca la hizo abrirle la cremallera del pantalón e iniciar una mamada que el corto dándole un empujón antes de detener el coche.
Había funcionado, pues al entrar en la finca y bajarse del coche, ella se quedó mirándole esperando alguna orden.
"Entra en casa y espérame..." le dijo mientras iba a la casa de los guardeses a buscar a su capataz Rogelio. Le dijo que no les molestaran oyeran lo que oyeran pues había traído una novicia y tendría que enseñarla de cero.
Rogelio, un lugareño sesentón, conocía perfectamente sus andanzas e incluso en algunos casos había participado para dar morbo con algún intento de violación fingido, etc.
Pero esta vez, Francesc quería hacerlo él mismo.
Etiquetas:
atada,
bdsm,
cabalgar,
casada,
dominacion,
por detrás,
sado,
venganza
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

