BIENVENIDOS

Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately

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miércoles, 10 de agosto de 2011

lunes, 11 de julio de 2011

martes, 19 de abril de 2011

Memorias de una esposa infiel (Dreams), 1977, Eduardo

Con Eduardo seguro que hubiera tenido un sexo muy completo para mi experiencia de aquellos años, a estrenar, pues era un tio morboso pero sensible y muy romantico, aunque tambien se le notaba muy dominante, y a mi a la larga he descubierto que me gustan los hombres que me dominan.



With Eduardo for sure he/she had had a very complete sex for my experience of those years, to use for the first time, because he/she was a morbid but sensitive and very romantic uncle, although he/she was also noticed very dominant, and to my to the long one have discovered that I like the men that dominate me.

jueves, 26 de agosto de 2010

"REESTRENADA" EN EL GIMNASIO (1)

"Reestrenada" en el Gimnasio



Ella llevaba tiempo deseando apuntarse en un gimnasio. La verdad que a sus cuarenta y tantos no lo necesitaba, pues su cuerpo estaba muy bien formado y moldeado, sobre todo gracias a su gimnasia casera y su natación y al cuidado de su marido, siempre pendiente de ella con regalos sexy de ropa... Y también a que con frecuencia, de dos a tres veces por semana hacían el amor a tope... Pero vio la oferta del gimnasio cerca de casa y decidió apuntarse.

Aquella tarde, aprovechando que su marido estaría fuera por trabajo unos dias, decidio ir.

Estaba muy preocupada por su aspecto, se había puesto una malla azul eléctrico muy ajustada y una camiseta desbocada blanca, con unos calentadores de pie de colores...



Cuando llegó a la sala de bicicleta estaba ella sola y un monitor de color que estuvo explicándole como funcionaba el aparato, ella estaba algo nerviosa y el monitor le peguntó si era la primera vez que iba al gimnasio. Le dijo que sí, y el monitor se ofreció a enseñarle todas las instalaciones y explicarle como funcionaban los aparatos y demás.



Tras hacer juntos un rato bicicleta, el hombre, de unos veintitantos años, 28 le confesaría él después, le dijo que podían pasar a otra sala con peas y maquinas de musculación.



"No te hacen falta, tan solo quizá aplanar un poco el vientre" la miró y la palpó en plan profesional "aunque tampoco, pero vamos a probar alguno"



Entraron en la sala y la llevó a una maquina de abdominales, le explico cómo sentarse y como colocar las piernas y el mismo la ayudo a ir haciendo los ejercicios... Pasados unos minutos, ella ya sudaba y el body se le pegaba a su cuerpo bien formado, un culo redondo pero generoso dentro de un límite y sobre todo notó que su sexo rasurado en su totalidad se marcaba como una hucha a pesar de sus braguitas, y sus pechos, talla 90, pero proporcionados y todavía erguidos empezaban a llamar la atención por sus pezones erectos que cuando se ponían "en marcha" eran como dos canicas grande y duras.



Recorrieron el gimnasio y ella empezó a sorprenderse de su ligera calentura. Nunca había tenido una relación con ningún hombre desde que se había casado hacia ya 15 años... llegaron a la piscina "tienes bañador?" le preguntó el monitos."Si en la taquilla" dijo algo ruborizada "pues date una ducha recógelo y te espero en la piscina" le dijo él con una mirada tierna pero excitante, o al menos eso le pareció a ella.



Estaba muy nerviosa bajo la ducha, sus pezones parecían enormes y cuando se puso el bañador le pareció que era como si no llevara nada.



Llegó a la piscina y allí estaba él, torso desnudo, piernas fuertes y musculosas, se dio cuenta de que no era muy alto, quizá 1,80, pero estaba como un tren. Le hizo un gesto y se lanzaron a la piscina, nadaron despacio uno junto al otro "que te parece el gimnasio" le peguntó él."Está bien" dijo con voz trémula, quizá por el esfuerzo.



Nadaron un rato."Te apetece una sauna?" preguntó él de pronto."Bueno dijo ella", pero no son mixtas, yo te espero fuera te enseño el resto del gimnasio y te invito a tomar algo luego..." le dijo él y al ver que llevaba anillo añadió "si no tienes nada que hacer, claro...", ella respondió "No, me parece bien, como en media hora?" "Si" dijo él "con 10-15 minutos de sauna y luego una ducha, creo que hoy tu cuerpo se ha puesto a tono" ella se ruborizó ante el comentario y al ver como el chico la miraba de arriba abajo..."en media hora" dijo ella dirigiéndose a la sauna y notando los ojos del monitor calvados en su trasero y sus caderas.



En la sauna pensaba en que se sentía muy nerviosa y excitada y que por primera vez veía a aquel hombre como un posible compañero de sexo" No estuvo ni 10 minutos en la sauna, se ahogaba, "pero quizá´" pensó " por lo excitada que estaba"



Cuando salió el ya estaba vestido con sus vaqueros, su ropa informal... ella con su ropa de ejecutiva con su traje pantalón, gris, pues venia del trabajo directamente.



Él le cogió la bolsa "donde vamos" le dijo mirándola por primera vez directamente a los ojos" donde tú quieras" le dijo mientras se sumergía en aquellos ojos color café y una corriente eléctrica le recorría la espalda... "A lo mejor te sueno atrevido, pero quieres que vayamos a mi apartamento a tomar algo" ella dudo un momento "no tiene porque pasar nada si yo no quiero" pensó, "de acuerdo" dijo.



Hablaron muchas cosas mientras se dirigían a pocos metros del gimnasio a un edificio grande de apartamentos dónde ella había vivido antes de casarse "conozco esos apartamentos ahí viví yo hace algunos año" ("algunos" pensó" ya hace mas de 15 años¡¡¡").



La verdad es que ella se sentía sexy así vestida medio hombre medio mujer, pues el traje de corte de hombre resaltaba sus tetas y la blusa semi abierta "hasta el punto justo" incitaba a sumergirse entre sus pechos.



En el ascensor, un tanto estrecho, el la miraba con elegancia pero con ojos de deseo y ella se decía así misma que tomaría una copa "y nada más" pero su excitación iba en aumento.



Llegaron a la planta 10, al final del pasillo, largo e impersonal pasillo, apartamento 1010, ella se sorprendió pues cuando vivía allí ella había vivido en el apartamento justo encima, el 1110, se lo dijo y ambos rieron "el destino dijo él" mientras abría la puerta.



La hizo pasar y ella sintió su mirada sobre su espalda y su deseable culo. "Ponte cómoda" le dijo él "que quieres beber" y se fue a la cocina. Cuantos recuerdos de aquellos años en el apartamento cuando su ahora marido iba a verla y pasaban largas horas follando como adolescentes que eran... "pensabas" dijo él entrando en la habitación. El salón era amplio, ella lo recordaba así, pero Charles, que así se llamaba él, lo había arreglado de forma que en un lado había un mini gimnasio, una maquina de abdominales sencilla una tabla para ejercicios y una bici..."nada, pensaba cuando yo vivía aquí".



El sonrió "no me dijiste que bebes" ella se volvió a él, se había quitado la sudadera y lucia una camiseta ajustada blanca que resaltaba su color y sus fuertes brazos. "Si el ahora saltara sobre mi" pensaba ella mirándolo fijamente" que podría hacer? tal vez gritar, sería absurdo, he venido voluntariamente..." se acercó él "sigues pensativa, no te quitas el abrigo?" ella pareció reaccionar "si claro" dijo quitándoselo "puedes quitarte la chaqueta si quieres, pondré más alta la calefacción" dijo él volviendo a la cocina.



"Que bebes?" grito él desde lejos "una tónica" respondió quitándose la chaqueta.



Instintivamente se abrió la blusa un botón más, lo justo para que se viera el inicio de su canalillo, y se sentó en el sofá con las piernas juntas, como una colegiala buena.



Él se sorprendió de verla así al entrar, sin duda desde arriba podía verse no solo el canalillo sino parte del sujetador azul de raso y encaje que ella llevaba..."tu tónica" dijo inclinándose reverencioso, tal vez para poder ver más de cerca aquellos pechos temblorosos.



Durante algunos minutos hablaron de música, el puso algo de jazz, de cine, de literatura. El hombre era bastante culto.



Ella no quería parecer una puta, aunque así se sentía, pero tenía ante ella a un tío de color, fuerte y musculoso quizá el sueño de muchas mujeres blancas y estaba deseando insinuarse para que el saltara sobre ella y la forzara allí mismo.



"Perdona una pregunta" dijo él.



"Si" respondio ella.



"Estas casada?" ella se ruborizó, "Si lo estoy", el sonrió y se sentó más cerca de ella en el sillón "pues envidio a tu marido, pues aparte de una mujer interesante, tienes un magnifico cuerpo..." ella se quedó cortada.



"Yo soy un caballero y nunca en la primera cita le propongo nada a una mujer, pero..." la miró a los ojos, " no te preocupes, aunque me ha parecido ver en ti cierto aire de aventurera" ella volvió a ruborizarse, " yo?" dijo como ofendida, “verás, no.. es que..." no pudos eguir pues el hombre la besaba en la boca suavemnete, mientras le cariciaba el cuello y el pelo.



Ella se resistió al principio "no debo parecer una puta fácil" pensaba, pero acabo no sólo sucumbiendo a aquel beso sino correspondiéndolo con su lengua dentro de la boca de él.



Tras un apasionado morreo, el se separó de ella y la hizo poner en pie.



Ella temblaba como una colegiala, estaba claro que después de casi 20 años de fidelidad a un hombre, aquel negro iba a poseer aquel cuerpo que había sido solo de su marido, y ella estaba dispuesta a disfrutarlo...



Se colocó frente a ella y mientras la miraba le fue quitando la blusa muy despacio mientras la besaba el cuello, la cara, los ojos, los hombros... después le quitó el cinturón el pantalón que cayó al suelo.



Se inclino y tras quitarle los zapatos le quitó del todo el pantalón.



Ella estaba allí de pie en ropa interior y con aquellas medias hasta los muslos que tanto le gustaban a su marido, de color negro, ante un hombre que la haría gozar en unos minutos...



El se quitó la camiseta despacio, luego se desabrocho el pantalón y ella se dio cuenta de que se había quitado ya los zapatos ye estaba descalzo.



Al caer el pantalón se sobrecogió, la leyenda de los hombres negros era verdad pues lo que se adivinaba bajo aquel slip azul era un enorme bulto.

El se miró el aparato y sonrió.



La cogió de la mano y la llevo a la tabla de ejercicios, la hizo sentar quedando su cabeza a la altura de aquel aparato "sácalo" le dijo casi susurrando.



Ella obedeció y retirando el slip saco un enorme pene parduzco, un poco mayor que el de su marido, pensó al principio, pero conforme lo cogía en sus manos y lo veía más cerca comprendió que casi doblaba, en tamaño y anchura, al de su hombre y este ya lo tenía muy grande, algo que a ella le volvía loca, excepto cuando le daba por el culo que ella sentía como si la estuvieran abriendo en dos.



Sin que él le dijera nada se lo metió en la boca y apenas pudo abarcarlo.



El la acariciaba tiernamente la cabeza, allí de pie frente a aquella boca que trataba de engullir el máximo posible de aquel mango.



Tras unos minutos el la apartó y la hizo tumbar en la tabla.



Ella, como en una nube, se dejaba manejar, por aquellos brazos fuertes y musculados, con la mirada fija, como hipnotizada en aquel grueso pene.

jueves, 19 de agosto de 2010

UNA ZORRA PARA DOS (IV)

(IV)


Roxana aguantaba los envites cada vez más fuertes de Marco sobre su coño. Pero estaba segura de que si el no se corría pronto, no podría aguantar mucho más.

Marco seguía empujando cada vez con más fuerza mientras tumbado sobre la espalda de ella, masajéaba, amasaba, e incluso a veces apretaba hasta hacerse el mismo daño aquellas bamboleantes tetas, haciéndola gritar cuando la presión de sus manos sobre los pechos de ella era tan fuerte que parecía que la carne se escaparía entre sus dedos, y aquellos calientes globos estallarían.

Él recordaba que Joan le había comentado alguna vez que Roxana habría estado un fin de semana con un amigo que había empezado a entrenarla en las técnicas del sado, por ello seguía apretando aquellas tetas sin piedad mientras bombeaba sobre el coño de la mujer de su amigo.

Cuando por fin se corrió en sus entrañas siguió envistiendo con la intención de hacerla caer, para así poder azotarla. Cuando parecía que no lo conseguiría, ella fruto del cansancio, de aguantar los empujones y el peso de aquel macho se dejó caer de bruces sobre la cama.

Entonces Marco no quiso cometer errores recordó donde guardaba su amigo el látigo, pero prefirió coger su propio cinturón y sin darle tiempo a reaccionar comenzó a golpearle con él las nalgas.

Roxana dio un respingo con el primer correazo... " que haces estás loco " e intentó levantarse, pero Marco la volvió a empujar sobre la cama... " te dije que si no aguantabas te castigaría... Y es lo que voy a hacer... " y diciendo esto comenzó a descargar su cinto sin contemplaciones sobre la espalda y las y nalgas de ella.

Roxana se revolvió... " espera un momento... Sí vas a castigarme hazlo con algo que no deje huellas... " y volviéndose sobre un costado la señaló el armario... " ahí en un rincón hay un látigo de siete colas con el que Joan me azota algunas veces... Y en el cajón de la mesilla unas esposas con las que me ata a la cama... " dicho esto volvió a tumbarse boca abajo sobre la cama pero esta vez con las piernas y brazos en cruz esperando ser atada.

Marco no podía creerlo su sueño se estaba cumpliendo pero incluso ella se prestaba a ser su esclava.

Sacó el látigo del armario y lo dejó sobre la cama luego sacó las esposas del cajón y ato sus muñecas al cabecero de la cama, después hizo lo mismo con los tobillos atándolos a las patas traseras de la cama.

Observó aquel cuerpo totalmente estirado en cruz ofreciéndole sumisión.

Tomo el látigo con la mano derecha y comenzó suavemente a golpear la espalda, las nalgas, y los costados de aquella mujer, hace unos minutos orgullosa y rebelde y que ahora se brindaba a él.

Conforme el látigo caía sobre aquella blanca piel está iba tomando tonos primero rojizos y luego púrpura. La piel parecida en el límite de su aguante. Cuando creyó que el castigo era suficiente, Marco dejó el látigo sobre la cama y se fue al baño. Mientras se duchaba pensó que por hoy era suficiente y que muy pronto la tendría totalmente a su disposición incluso para aquellas orgías con las que soñaba Joan.


Una vez regresó al dormitorio ella continuaba en la misma posición.

Se fue vistiendo lentamente mientras contemplaba aquel templo de placer y deseo. Rememorando su sueño y antes de ponerse la chaqueta, le dio dos fuertes azotes con la mano abierta en ambas rojizas y doloridas nalgas arrancando un gemido de su garganta.

La contemplo despacio, las marcas de su espalda y su culo que sin duda Joan vería y le excitarían. No había escatimado en la fuerza y sucesión de los latigazos, que ella al principio había tratado de esquivar en oro excitante ejercicio físico de aquella espectacular mujer, y que al final acabo, por cansancio y quizá por el propio placer, aceptando solo gimiendo en cada impacto sobre su piel.

Luego se acercó a ella y retirando el antifaz, dejó junto a su cara un billete de 5000 pesetas mientras sonriendo le decía": este es tu precio, dáselas a tu marido, por haberme permitido disfrutar de ti ".

Unos minutos después Marco conducía su coche devuelta a su oficina cuando de pronto sonó su móvil.

Aparcó a un lado y miró quien le llamaba su amigo Joan": lo has pasado bien cabroncete, al menos podrías haberla desatado, el fin luego quedamos y me lo cuentas. Ahí sigue y parece que ella también lo ha pasado bien. AHORA LE VOY A DAR YO UN REPASITO, ENHORABUENA CAZADOR " y colgó.

Aquella noche los dos amigos cenaron juntos celebrando la realización de su sueño.

La mujer de Joan durmió atada a la cama y desde aquel día un par de días por semana Marco la visitaba en su casa y otro día la hacía acudir vestida como una puta, en pleno día, a su oficina en plena castellana de Madrid disfrutando de ella cuanto quiere mientras ella piensa que su marido no lo sabe, hasta que un fin de semana y desde entonces un par de ellos al mes ambos, Marco y Joan, la comparten durante horas mientras la preparan para el gran sueño de los amigos: una gran orgía con tres o cuatro hombres más todos contra ella, y por sorpresa.

Pero como fue el primer fin de semana con los dos y su gran sueño será otra historia que os contaré en otro momento.

domingo, 16 de mayo de 2010

MANUAL DEL MARIDO (Cornudo) FIEL (XII)

Costumbres y experiencias


Es interesante documentarte bien cuando vas a viajar al extranjero sobre las costumbres y rituales sexuales de los países que visites.

Su estricto seguimiento ira enriqueciendo al máximo la experiencia de tu querida esposa y te permitirá quedar de puta madre con tus amigos más salidos al invitarles para ver las fotos del viaje…

… no solo verán las fotos sino que tu mujercita podrá hacerles sentír lo que ella vivió durante vuestro viaje, en vivo y en directo.

En los harenes de algunos países árabes hay una sana tradición y es que cuando los visita un extranjero occidental casado, la mujer es invitada a ser protagonista central de la visita, para lo cual las mujeres de tu anfitrión la vestirán con sedas y gasas y tras darle un baño de perfumadas esencias la colocaran en el centro de la habitación a cuatro patas, con una bandeja atada a su espalda sobre la que el anfitrión depositara las bebidas y manjares que te ofrezca y siempre ella ofreciéndole el trasero al señor de la casa, para que tú puedas comunicarte con ella, con gestos, puesto que a las mujeres no les está permitido hablar.

Dependiendo de la confianza con el anfitrión él en algún momento decidirá pasar a la acción y tras solicitarte permiso gentilmente, mejor que se lo des si quieres conservar la cabeza, se levantara la túnica para endiñarle su más que generoso aparato por la retaguardia, ya sea por el coño o el culo, mientras tú sigues la conversación sin inmutarte.

En el transcurso de la velada él podrá invitarte a que le metas tu tranca por la boca, pero si no te invita ni se te ocurra, sería considerado una afrenta a su hospitalidad.

Tu mujer debe procurar que sus orgasmos no afecten a la estabilidad de la bandeja para evitar el derramamiento de las bebidas.

Después de la velada el anfitrión regalara profusamente a tu esposa, collares y alhajas para agradecer su comportamiento, es otra forma elegante de pagar a una puta sus servicios.

No te extrañe si en el trascurso de vuestra estancia, algún amigo de él, o varios, os invitan varias veces a su casa, será que tu mujer goza de buena prensa en dicha ciudad.

En Asia hay una costumbre similar, pero más populista, en la que el anfitrión os invitara a ambos, pero al tiempo a una decena de amigos suyos.

El primer ritual de la cena será fumar una pipa de bienvenida en la que tu mujer deberá fumar después de cada hombre. Después de la primera ronda estará enormemente motivada y risueña, será cuando debes sugerirla que vaya desprendiéndose de la ropa al ritmo de la música.

Una vez desnuda la invitaras a subirse a la mesa, dónde bailara hasta que alguno de los presentes decida tumbarla sobre ella, desde ese momento mientras cenáis ella será divertimento de los presentes.

Sería interesante que filmaras en video la velada, para que ella vea que es capaz de tener muchos orgasmos seguidos, después de dos docenas de polvos, varias decenas de mamadas y no menos de 40 enculadas. A la mañana siguiente estará tan destrozada que no podrá recordarlo, y es una lástima que no disfrute de una noche así… aunque sea en el video.

La invitación suele repetirse cada siete días, así que si le gusto quedaros unos días más, sino mejor que cambies de ciudad.

Por último en Japón existe la ceremonia de la bienvenida natural, en la que el anfitrión os invitara a recibir, sólo tu mujer claro, un baño de productos naturales nutritivos, para lo que ella deberá desnudarse por completo y esperar que el dueño de la casa y sus invitados se masturben sobre ella bañándola en leche, es la llamada “Bienvenida Bukake” que recuerda a algo así como un pastel japonés “de crema”.

Para la piel de ella es fantástica así que seguro que querrá repetirla a vuestra vuelta a casa, ocasión de que tus amigos además de las fotos puedan ver como se practica.

En algunos países del centro de Asía, cuando una pareja occidental joven llega a su aeropuerto hay unos jóvenes con unos colgantes de corazones de plomo, que suelen elegir a las mujeres más atractivas como objeto de su regalo.

Si lo acepta tu esposa, debes saber que significa que debe lucirlo por la calle y responder sin demora a los requerimientos de los ancianos del lugar de 70 años para arriba que se le acerquen, sino tu puedes ser encarcelado y ella encerrada en una mansión con varios salidos y ninfómanas que la enseñaran nuevas técnicas y experiencias sexuales…

… parecidas a las que tendrás tu en la cárcel… pero solo con hombres¡¡¡

miércoles, 14 de abril de 2010

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS (VIII-1)

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS (capitulo 8, 1ª parte, de 4)


4 de Abril "UNA NOCHE INTERMINABLE..."

Hola Cornudillo.

Como sabrás mi vuelo llegó sobre las 10 de la noche. Había hablado con ella de que no iría a buscarme al aeropuerto pues prefería pasar primero por casa a cambiarse y a dejar todo en orden, y reunirse conmigo despues en el hotel.

Mientras tanto recibí tu llamada en la que me decías que llevaría una ropa interior especial y una sorpresa y que estaba dispuesta a no parar de follar en toda la noche, lo que me puso francamente caliente.

Ya cuando llegué al aeropuerto el solo pensamiento de que en poco tiempo estaría disfrutando del cuerpo de tu mujer y entregado a mi placer y a su disfrute, me puso a cien y en el taxi hasta el hotel no pude reprimir una primera erección, mientras le mandaba un mensaje al móvil diciéndole lo caliente que estaba.

Despues ya en la habitación la llame para decirle el número como siempre y lo caliente que estaba esperándola, y me dijo que estabas ayudándola a vestirse, lo cual me produjo más morbo, pues pensé en ti vistiéndola para unos minutos despues desnudarla yo. Le mandé recuerdos para ti.

Unos minutos mas tarde me llamaste diligente para decirme que acababa de salir de casa, con lo que calculé que tardaría unos 15 minutos en llegar y decidí meterme en la ducha.

Cuando salí a pesar de la refrescante ducha, seguía estando muy caliente y mi pene empezaba nuevamente a coger volumen, casi exactamente 15 minutos despues de tu llamada oí golpear suavemente con los nudillos en la puerta. Me abroché el albornoz y abrí... y allí estaba radiante con esos ojos grandes que te devoran, aquella boca que iba a besar en unos segundos, embutida en aquel abrigo gris que prometía en su interior un cuerpo de autentico vicio.

La hice pasar y casi sin darme tiempo para cerrar la puerta ya estabamos besándonos y comiéndonos con desesperación la boca. Abrazados llegamos hasta el dormitorio. Ella se quedó de pie y la quité el abrigo, esperando encontrar bajo aquella ropa ese cuerpo que pensaba disfrutar sin parar toda la noche, de pie ante mi la observe despacio, con aquel traje de chaqueta con los delfines que le regale en Barcelona antes de despedirnos, y aquellas botas. No creía que pudiera estar mucho tiempo vestida.

De pronto se inclinó hacia mi con aquel maravilloso culo en pompa y sacándome la polla del albornoz comenzó a mamarla con desesperación, con deseo, me empujó suavemente hacia la cama y me hizo sentar sin separar su boca de mi pene. Luego se arrodilló ante mi y comenzó a mamarla con más fuerza, mientras yo acariciaba su pelo.

Estaba claro que venía dispuesta a todo y la deje que mamara a gusto notando que en unos minutos iba a tener mi primera corrida de la noche, y esta vez se la haría tragar hasta la última gota... como así fué unos minutos despues mientras yo lanzaba una potente chorro hacia su garganta ella siguió mamando y mamando sin parar y a cada empuje mío notaba que mi leche pasaba de su boca a su garganta directamente... y fué mucha la leche que deje salir en aquella primera corrida. (1)

Pasados unos minutos de auténtico placer conmigo derrumbado sobre la cama y ella relamiendo los restos de leche de mi polla, se levantó y muy despacio mirándome con deseo y lujuria a los ojos, se quitó la chaqueta. La camiseta blanca sin mangas ajustada la hacia aún mas deseable, me recordó a Lara la de los videojuegos, luego se bajó la cremallera de la falda y la dejó caer... me sorprendió su tanga con tiras de cuero que me hicieron abrir los ojos como platos. Entonces se quitó al camiseta y el espectáculo fue increíble: aquel cuerpazo que conozco y he disfrutado en todos sus rincones, cubierto con aquel sujetador de cuero negro anudado al cuello por unas tiras con anillas en forma de cruz, que apenas podía contener sus maravillosamente grandes pechos y la hacían aún mas apetecible junto al tanga de cuero con tiras... pero de pronto observé algo que me dejó anonadado, bajo aquel tanga un segundo elemento de cuero con tachuelas y... un candado... ¡¡¡ un cinturón de castidad!!! que protegía aquel coño que en unos minutos iba a penetrar sin contemplaciones.

Me levante despacio de la cama "Hoy vienes de esclava sumisa y eso habrá que celebrarlo" le dije acercándome a ella y tomándola de las nalgas la apreté fuerte contra mi polla. Le dí en esa postura unos cuantos azotes y luego la hice girar ante mí. Estaba espléndida.

Iba solo con el atuendo de esclava, sin las medias pero con las botas, lastima que no fueran negras y me puso a mil, supongo que por eso te dijo que estaba algo desbocado.

La empecé a tocar y luego le besé y mordisqueé los pezones mientras le iba arañando lentamente con detenimiento sintiendo su piel bajo mis uñas, la espalda y luego le dí la vuelta (sin quitárselo) y la tumbé sobre la cama, mientras le iba mordiendo el culo y creo que había bastantes marcas.

Luego le dí varios azotes rápidos pero muy seguidos en ambas nalgas, los dos primeros la sobresaltaron pero luego me ofreció descaradamente el culo para que lo siguiera palmeando mientras sus nalgas tomaban un bonito color rojo y ella los encajaba gimiendo de placer. La hice levantar con el culo en pompa boca abajo sobre la cama y le empecé a comer el culo y el coño, primero suave y luego algo mas fuerte mientras alternaba una serie de azotes que cada vez enrojecían mas sus deseadas nalgas con la inserción de dos y hasta tres dedos por el coño y un cuarto por el culo y recorría su interior en todas direcciones, fue entonces cuando ella se corrió.

Le quité despacio, recreándome la ropa de esclava y se quedó solo con el cinturón de castidad. Sin levantarla de la cama la puse a cuatro patas y apartando la tira de cuero del cinturón, la próxima vez ajústaselo más, se la metí de un golpe sin contemplaciones y empece a bombear aquel coño desde atrás mientras seguía dándole azotes y pellizcos en las nalgas que cada vez estaban mas rojas. Seguí arañándole la espalda mientras empujaba con fuerza mi polla dentro de aquel coño chorreante y caliente. Esta vez ella llegó a un espelúznate orgasmo y poco despues le endose por el coño la segunda ración de leche d la noche... (2)

Tras unos minutos de descanso fue cuando ella sacó la llave y se quitó todo pero yo estaba lanzado y empezó a comerme con desesperación.

Luego hicimos un muy buen 69 ella encima de mi yo comiéndole el coño con placer y ella disfrutando de mi otra vez enardecida polla, hasta logra en pocos minutos un espectacular orgasmo de ella y al rato una enorme corrida mía en su boca que tragó, esta vez sí, sin rechistar hasta la última h gota de mi leche. Nos tumbamos en la cama y tuvo el detalle aún de terminar de relamerme la polla y limpiar hasta el último rastro de semen. Con esa maniobra volvió en pocos minutos a ponérmela hacia arriba, por lo cual comprendí lo que me habías dicho de que estaba dispuesta a follar toda la noche sin interrupción. (3)

Cuando ya no podía mas la llevé al lavabo donde la apoyé sobre el mármol y mirando su cara de lujuria y deseo en el espejo, es una auténtica exhibicionista, empecé a magrearle las tetas mientras mi polla encontraba muy lubrificado su coño y poco a poco fui bombeándola primero con suavidad luego con fuerza en su coño, mientras a cada empujón sus tetas golpeaban contra el mármol del lavabo y su pelvis se restregaba contra el borde del mismo. Le dí así con fuerza, mientras ella gemía y me animaba a darle mas duro: "así, rómpeme, que sienta tu polla en la garganta, dame duro...", y seguí dándole sin contemplaciones durante mas de un cuarto de hora. Ella se corrió un par de veces acariciándose el clítoris mientras yo le besaba y mordía los hombros y la espalda, y cuando estaba apunto de correrme, me salí rápidamente y se la metí de un golpe entera por el culo y sin casi darle tiempo a quejarse en un gemido mezcla de dolor y placer, le llené de nuevo el culo de leche que rebosaba entre sus nalgas y chorreando por sus muslos llegaba hasta sus tobillos, mientras inclinado sobre ella le decía al oído lo hermosamente puta que era y como me gustaba tenerla entre mis piernas, a lo que ella respondía que era la mejor polla que la había trabajado nunca sus agujeros y deseaba que la siguiera follando. (4)

Nos metimos en la ducha y dejamos caer el agua sobre nuestros cuerpos. Pero ella estaba realmente caliente, nunca había visto así a una mujer, ni siquiera a la tuya con lo caliente que es, así que en unos minutos la tenia arrodillada ante mi bajo la ducha volviendo a chupar mi aparato que ante tal estimulo no podía resistirse, Era impresionante desde arriba verla mamar con desesperación, con lujuria con pasión mi negra polla entrando y saliendo de su boca, mientras con esos ojos verdes de placer y deseo me miraba buscando en mi un gesto de placer que en pocos minutos llegó pues era tal su maestría mamando, espero que ya lo hayas probado por ti mismo, que difícilmente podía uno resistirse a gemir.

Cuando la tuve otra vez bien levantada y tras una magnifica mamada, bajo el agua tibia de la ducha, la coloqué contra la pared y volví a metérsela por el culo de un solo golpe. Se revolvió tratando de acomodársela bien y luego me empujo hacia atrás hasta notar como mis huevos tocaban su coño "mi marido nunca me llega tan dentro" me dijo gimiendo "sigue dándome sin compasión... hoy quiero ser tuya sin concesiones..." con lo que seguí bombeándola mientras sus tetas se aplastaban sin compasión contra la pared de la ducha y su cuerpo se estremecía en cada envite mío, que además dada mi calentura y deseo de poseerla realmente, era recreado en cada empellón, siendo consciente e que la estaba haciendo daño, pero sus gemidos de placer y quejidos de dolor en cada aplastamiento contra la pared me enardecían mientras ella seguía con sus manos apoyadas en mis nalgas desde atrás empujando con más fuerza en cada ataque de mis caderas sobre su culo. No sé lo que duró, fue muy largo y reconfortante para mi aunque se que doloroso para ella, y sé tan solo que ella se corrió al menos dos veces más y que cuando yo llegué fue tan electrizante mi corrida que por un momento creí que moriría en aquel polvo. (5)

(entre paréntesis, los incontables polvos míos de aquella magnifica noche)

domingo, 11 de abril de 2010

COMPARTIENDO A MI ESPOSA (IV)

COMPARTIENDO A MI ESPOSA (IV)




En esto estábamos, ella desnuda a mi lado, no satisfecha del todo. Bajó su mano para encontrar mi verga que al contacto con ella comenzó a pararse.

En qué piensas, me preguntó. Ya sabes, en lo que hacen.......

Se levantó y se dirigió a la habitación contigua donde aún se escuchaban jadeos y risas.

Unos golpecitos en la pared había sido la señal de que podía entrar. Golpeó despacio y notó la puerta sin llave. Me hizo señas para que entrara con ella. Me tomó de la mano y entramos.

Los tórtolos estaban acostados. La cabeza de Erika en el pecho de Miguel. "Entrá cornudo", me dijo, "a ver si nos das una buena limpieza".

La concha de Erika estaba empapada. Ella lánguida dejó que la lamiera a mi gusto. Luego le tocó el turno a Miguel.

"A ver si hacÉs un buen trabajo, cornudo", repetía. Se me paró la pija como nunca. Mari se recostó al lado de Erika y se besaron con las lenguas.

Erika le preguntó: te le animaste?. Siiiiii, mi amor, y Alberto vio todo.

Erika me tomó la mano, y me preguntó: Te gustó?. Si, pero quiero verte a vos.

Ella se dirigió a Miguel: mi amor, tenemos que hacerlo para Alberto.

Mari dijo, si, yo voy a hacer café. No, exclamó Miguel eso es trabajo del cornudo.

Y entonces me mandó abajo a que les preparara café y licores. Mari me acompañó. Estaba excitada, me abrazó, me besó, ponía mi mano en sus tetas, quería que le chupara los pezones.

Mari, le dije, no te alcanzó con lo que te hizo tu hijo?. Con él lo hago siempre, quiero algo nuevo. Y entonces me preguntó directamente: te molesta si beso a tu mujer?. No, no me molesta, vamos, acompáñame que les llevo café, y llamá a tu hijo.

Lo hacemos entre todos. Nooo, casi gritó, no quiero que coja con tu mujer.

Sintiéndonos conversar en la cocina Marcos bajó y al ver a su madre desnuda besándome nos abrazó a los dos y nos llevó al living.

Se sentó, se quitó el jean y me ofreció la verga que pronto la metí en la boca. Me sacó con violencia, me dio vuelta y me hizo sentar sobre él.Sentí el vergazo en la entrada de mi ano. Le dije, me va a doler. Empujá como para evacuar. Así lo hice pero sentí dolor.

Tomá el paquete de manteca y tráelo, me ordenó. Me unté el culo con manteca y entonces si me entró la verga hasta los testículos. Sentí lo que había sentido Mari y me gustó. Me movía con gusto.

Así, puto, así cornudo, me decía Marcos, te voy a romper ese culo y después me cojo a tu mujer. Eres un loco le decía Mari mientras él le chupaba los pezones.

Siiiiii, repetía Marcos, tu hembra me tiene loco, déjame mami que la coja, déjame mami, por favor.

Bueno, hijo, vamos, la cogeremos entre los dos mientras Alberto mira, te gustará Alberto?.

Siiiiii, claro, dije, ya estaba caliente con mi pija erecta. Subimos casi corriendo al dormitorio.

Cerramos la puerta y en la penumbra los cinco cuerpos se entrelazaron. Marcos no había alcanzado a eyacular con mi mamada de manera que como un animal enardecido se abalanzó sobre Erika que acababa de recibir en la boca un rico polvo de Miguel.

Marcos la penetró en un instante y la hizo estremecer. Yo la besé y me transfirió a la boca una bocanada de semen que no había tragado. Mari besaba la cola de su hijo que se movía desesperado.. Miguel asistía complaciente a la hermosa cogida de su hijo y mi esposa, y a los besos que Mari y yo le dábamos a ella.

En un minuto el muchacho estaba listo. Profirió un gemido gutural, se arqueó y lanzó un polvo interminable en la concha de mi mujer que instantáneamente explotó en otro orgasmo, e irían como 5.

Luego me tocó el turno de siempre, lamer los restos de semen que surgían de su vagina. Creo que esa noche me alimenté opíparamente. Me levanté junto con Marcos y tomados de la cintura fuimos a la toilette. Miguel nos siguió.

Quieren que los bañe, les pregunté y abrí los grifos de la bañera. Métete adentro cornudo, me dijo Miguel, te vamos a mear todo. Temblé de emoción y gozo. Entonces ambos descargaron una larga meada en mí, en todo mi cuerpo y cuando me mojaron la verga, ésta casi explotó en un orgasmo pero sin hacerme eyacular más que algunas gotitas de semen.

Ahhhhhhhh que delicia, que polvo hermoso, humillado como buen cornudo me hicieron sentir todo lo que buscaba, llenarme de suciedad.

Les froté bien el cuerpo con las esponjas que había y padre e hijo intercambiaron miradas de complicidad.

Yo creí que se molestarían pero me di cuenta que lo habían planeado.

Los sequé cuidadosamente, sobre todos los pies que lamí gozoso. Luego fui al dormitorio de Erika, y ella y Mari estaban confundidas en un abrazo.

Cuando Mari vio que trababa se separó y le separó las piernas a Erika, diciéndome: aquí la tienes, disfrútala.

Con el recuerdo de los polvos que le habían echado los dos machos se me paró muy bien la pija y lubricada como estaba la concha la recibió con dulzura. En un par de minutos y en un beso pude eyacular bastante y me dio por fin el gusto de mi vida, con mi mujer al lado de su amante, pero no de un hombre, sino de una mujer tentadora. Que ironía, verdad?

Seguiré con lo que sucedió la noche siguiente en una segunda parte de mi historia.

sábado, 10 de abril de 2010

OBJETO DE CAMBIO (V)

Al mismo tiempo el hombre se volvió hacia mi…


"Bienvenida Signora…" dijo dejando el contraluz que me impedía ver su rostro y acercándose a mi…

Me quede petrificada… no podía ser !!!… aquel hombre…!!!, otra vez no…!!!

"Sorprendida…?" dijo con una sonrisa que me dejó helada, "quizá no esperabas verme tan pronto querida…", dijo rodeando la mesa y acercándose a mi…

Era él… el hombre que había dirigido mi tortura la noche anterior, y allí estaba yo ante él, sorprendida, sin saber que hacer… "Cómo…?", balbucí mientras las lagrimas acudían a mis ojos…

"Como has llegado aquí…?" termino él, mientras me cogía, eso sí suavemente por los brazos…

Yo asentí con la cabeza, mientras una sensación de rabia, de miedo y de angustia se apoderaba de mi ser…

"El destino… mía donna… el destino…" dijo sonriendo y atrayéndome hacia sí, en un abrazo que yo demasiado sorprendida no pude resistir…

Me besó en el cuello y luego lentamente su boca fue buscando mi boca…

Yo no quería luchar… en es momento me acordé de mi marido… estaría él implicado en aquella situación o le habían engañado cuando pidió el coche…?

No podía creerlo, y mientras tanto aquel hombre abrazándome y besándome…

Sentí su lengua dentro de mi boca, buscando frenética cada rincón… me resistí al principio, pero luego decidí disfrutar, en lo que pudiera de la situación…

Tras el intenso morreo y sintiéndome relajada, el hombre se separó de mi… "recuerdas mi promesa de anoche…?, la de hacerte una Puta de lujo…?, pues bien hoy es el día señalado para iniciar tu carrera…"

"Pero mi marido…" dije yo con un hilo de voz…

"Tu marido…" dijo el mirándome fijamente," no pinta nada en esta historia… al menos de momento, tu eres una propiedad mía, una propiedad más de Don Vicenzo, que yo usaré a mi antojo… hasta sacarle buenos beneficios y después ya veremos cual es tu futuro…" dijo sonriendo y volviéndose hacia la mesa…

Mi marido no estaba implicado…!!!, era sin duda la noticia mejor desde que llegara a aquella casa…

"Señorita… "dijo por un interfono… "está listo el coche…?" y mirándome de arriba abajo continuó, "En ese caso, ya salimos…"

Se acercó a mi y tomándome suavemente, pero con decisión, por el brazo me llevó hacia la puerta…

Ahora recordaba la cara del chofer, era uno de los hombres de la noche anterior…!!!!

Me hizo subir al coche y el entró tras de mi…

El vehículo se puso en marcha y enfiló hacia la ciudad.

Ya era casi totalmente de noche y cuando llegamos al núcleo urbano, las luces de sábado, parecían brillar alegres para los que en la calle disfrutaban de su tarde de descanso, pero para mi pasaban centelleantes a través de los cristales semitintados del coche…

Llegamos a una calle céntrica y el coche se detuvo frente a un local muy iluminado con luces parpadeantes…

El chofer se bajo del coche y nos abrió la puerta…

Al salir comprobé que el lugar era un sexshop de esos con actuaciones en directo…

Vicenzo me ayudo solicito a bajar del coche… "No trates de hacer ninguna tontería pues lo pasaría muy mal… y tu marido a lo mejor peor que tú…" dijo apretando firmemente mi brazo, mientras sonreía a un imponente negro que nos abría la puerta del local…

Entramos en una especie de teatro, donde el ir y venir sobre todo de hombres solos era constante y con paso rápido avanzamos hasta una puerta situada a un lado del mismo…

Traspasamos la puerta, y entramos en una especie de camerino de artistas… me pareció oír el murmullo del publico al otro lado de una cortina roja situada a la derecha del cuarto…

Vicenzo me miro detenidamente allí de pie…" sin duda hoy va a ser tu gran lanzamiento…" y diciendo esto me empujó a través de la cortina…

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La dirección que me había dado Vicenzo por teléfono estaba situada en pleno centro de la ciudad…

Al detenerse el taxi, frente al numero indicado, comprobé con sorpresa que se trataba de un sexshop con actuaciones en vivo…

Me quede perplejo, y el hombre de la puerta, un enorme y musculoso negro de casi 2 metros sonrió y me hizo un gesto de que me acercara, cosa que hice casi como un autómata…

"El señor busca algo fuerte…?" me pregunto sonriendo…

Yo le miré desconcertado…

"Pues en la sala 3 va a comenzar un numero que sin duda le interesará…" continuó franqueándome la puerta…

En el maremagnun de personas que deambulaban en el interior bajo una luz tenue y destellos rojizos, busque la sala 3… "Hoy Gran estreno..." decía un rotulo luminoso sobre la numerada puerta, "… "¡Sometida!"…

martes, 6 de abril de 2010

LA VENGANZA (IV)

LA VENGANZA (IV)



Cuando entró la encontró en el salón de la casona, se había recompuesto y al verle llegar le pidió por favor que la dejara marchar, "Ponte de rodillas y pídemelo" le dijo Francesc desabrochándose la hebilla del cinturón, ella le obedeció y le imploraba que la llevara a casa de pronto Francesc le soltó un bofetón que la hizo caer al suelo, lentamente se fue quitando el pantalón, mientras ella se arrastraba hacia la puerta "déjame ir, por favor, no me hagas nada..."

Despacio sin prisa Francesc se acercó a ella y cogiéndola del pelo la hizo levantar mientras con la otra mano se quitaba el pantalón "bájame los calzoncillos zorra" le dijo obligándola a arrodillarse de nuevo ante el..."con la boca".

Jenny acercó su boca a la prenda y empezó a tratar de bajarla, algo muy difícil, y menos sin su experiencia.

Fue a ayudarse de las manos, pero Francesc le golpeó con el cinturón, que ya se había quitado, en la espalda mientras le decía que se pusiera las manos a la espalda.

A duras penas y mientras el la tiraba del pelo fue bajando el calzoncillo hasta dejar libre la polla mas que erecta de Francesc. "Chupa puta" le dijo dándole otro tirón de pelos, "espero que en estos dos años hayas aprendido ya a mamarla, ¿recuerdas la otra vez? " y le dio una sonora bofetada, a continuación le arrancó literalmente la blusa y algunos botones volaron por el aire, y levantándola por el pelo un momento la obligo a ella a quitarse la falda, volviendo a empujarla al suelo ante él..

De pronto la tiró el pelo y casi a rastras la llevó hasta un sillón grande donde la tiró boca abajo.

Ella no se movió y seguía llorando y pidiendo clemencia, pero Francesc la iba hacer pagar esos dos años deseando encontrase con ella, y ahora se había cumplido su deseo.

Se colocó tras ella y separándole bruscamente las piernas la hizo poner a 4 patas apoyada sobre los antebrazos en el sillón.

La vista era impresionante, aquel culo y aquel peludo coño convulsionándose por el llanto de aquella zorra que pedía que no la penetrara, aunque aquel cuerpo estaba pidiéndole que los penetrara sin contemplaciones.

Sin duda ella esperaba que la follara por el coño, pero Francesc tenía otros planes, así que se colocó tras ella y en un rápido movimiento le abrió con ambas manos las nalgas y de un sólo golpe le colocó su polla en el culo, haciéndola dar un grito aterrador mientras se retorcía tratando de zafarse, pero el ya estaba sobre ella y la inmovilizaba contra el sillón mientras, tras notar la resistencia de su esfínter a recibir su polla y romper esa resistencia entre los alaridos de Jeny, la bombeaba sin piedad notando como sus cojones golpeaban sobre el coño de ella en cada envite y notando un liquido caliente, sin duda sangre, que lubricaba aquel agujero y facilitaba la penetracion cada vez mas profunda de su polla.

Cuando estaba a punto de correrse la hizo levantarse y haciéndola volverse le metió la polla en la boca, hasta la garganta, entre las arcadas de ella.

El sabía que ni con su marido era capaz de tragar, ni siquiera probar el semen, por lo cual espero justo hasta ese momento para empujándole la cabeza contra el sillón bloquearle la reacción de huida y corriéndose en su boca provocándole una serie de nauseas y arcadas pero haciéndola tragarse una gran cantidad de su leche, para los últimos restos terminarlos en su cara y su pecho.

Luego le quitó al ropa interior con sendos tirones rompiéndosela y cogiendo un collar de perro y su cadena correspondiente se los colocó y tomando la correa la llevó totalmente desnuda hasta el patio exterior de la casa.

De allí llegaron al establo donde Rogelio había colocado una serie de cajones en el centro y desde una viga colgado unas esposas de cuero. Francesc la hizo subir a los cajones ayudada por Rogelio que aprovechó para magrearle sin compasión las tetas el coño y el culo.

Francés la miró detenidamente mientras Rogelio la elevaba unos centímetros tirando de una cuerda unidas ambas muñecas de cuero.

Le gustaba ver aquella piel blanca suspendida de la viga, a su disposición, cuando su látigo de nueve colas actuara, imaginaba la belleza de las tiras rojas sobre la piel blanca y seguro que sus gritos de dolor le sonarían a música celestial.

Pero eso sería después, se volvió hacia un lado del establo y cogiendo una manguera le hizo un gesto a Rogelio, éste abrió la llave situada al extremo de la misma y un caudal enorme el agua salió por la boca de la manguera.

Rápidamente francés apuntó al cuerpo de Jeny que no esperaba tan potente chorro de agua, se agitó, gritó pero Francesc siguió con fuerza apuntando el chorro sobre aquel cuerpo suspendido de la viga del techo. La potencia del chorro hacia bambolearse el cuerpo hacia adelante, hacia atrás, a la derecha, hacia la izquierda, en función de la dirección en la que Francesc apuntaba la manguera.

Era excitante ver el cuerpo de aquella hembra a merced del agua y de las intenciones de Francesc.

Cuando se hubo divertidos suficiente, decidió pensar el siguiente paso, teniendo en cuenta que debía dejarla volver a su casa esa noche. Volvió al salón donde Rogelio había preparado su ropa de Master. Cogió de un armario su látigo de nueve colas, con un látigo largo y una fusta. Y volvió al establo.

Y allí estaba contemplando aquel cuerpo a su merced, dispuesto a convertir a aquella orgullosa hembra en la esclava más puta de cuantas habían pasado por sus manos.

Volvió a mirarla detenidamente, seguía con la cabeza vencida hacia delante y los ojos cerrados, en los oídos de francés aún sonaban sus gritos de piedad mientras la forzaba sobre el sillón.

Lanzó un agudo silbido y al momento apareció Rogelio: " que desea Sr. ".

" Átale bien separadas las piernas, y traerme para afeitarla ". Jeny dio un respingo al escuchar esto " no me afeites por favor, te piedad ". Francesc la miró sorprendido " no me hables zorra, sólo hablarás cuando tu amo te lo diga " y cogiendo el látigo largo de encima de la mesa, le cruzó la espalda de arriba abajo.

El alarido de la mujer resonó en el establo.

En ese momento llegó Rogelio con jabón de afeitar y una cuchilla, se dirigió hacia donde estaba la mujer y tirando de la cuerda la elevó unos centímetros más sobre el suelo.

Después le colocó unos grilletes en los tobillos y los ató fuertemente con las piernas muy separadas a sendas columnas a ambos lados del establo.

" Te concedo el honor Rogelio " dijo Francesc dándole los utensilios para afeitarla " Gracias señor ".

jueves, 1 de abril de 2010

UNA ZORRA PARA DOS (II)

UNA ZORRA PARA DOS (II)




La dejó allí de pie, desnuda, junto a la cama de matrimonio, y rodeando está busco el antifaz en el lugar que su amigo le indicara. Allí estaba, lo cogió y se detuvo unos momentos para contemplar a aquella mujer totalmente dispuesta a ser un juguete en sus manos.

Se acercó por detrás de ella, y muy despacio le colocó el antifaz mientras apretaba su pene contra las nalgas de ella, tras bajarle las bragas. Luego la hizo inclinarse hacia adelante sobre el borde de la cama, y suavemente con sus manos separó sus muslos. Le encantaba verla así, dispuesta a recibirle en sus entrañas, sin protestar, entregada y sumisa.

Se inclinó sobre ella y mientras con una mano atrapaba una de sus tetas sacándola del sujetador, con la otra tiró suavemente pero con firmeza de su pelo haciéndola levantar la cabeza.

" No sabes cuánto he deseado tenerte así " le dijo al oído para después deslizar sus labios por su cuello y su espalda mientras su polla se acomodaba entre sus nalgas, deslizándose entre sus muslos para por fin alcanzar la entrada de aquella maravillosa gruta.

Se inclinó sobre su espalda y mientras la obligaba a mantener los brazos extendidos sobre la cama fue poco a poco, centímetro a centímetro, palmo a palmo, introduciendo su aparato entre aquellos labios totalmente mojados que lo engullían como si hiciera mucho tiempo, aunque él sabía que hacia apenas unos minutos, que no disfrutaban de un buen rabo.

" Aguanta como una buena puta" le decía al oído mientras la embestía," y aguanta sin derrumbarte hasta que te llene de leche, sino tendré que castigarte”.

Cada envite le costaba más a aquella zorra, mantenerse erguida, pero estaba segura de que él cumpliría su amenaza. Roxana recordaba la época en la que Joan la ataba a la cama y la azotaba sin piedad. A ella al principio no le gustaba, pero poco a poco ella misma provocaba sus castigos diciéndole que se había portado mal y merecía ser azotada.

Marco seguía aumentando el ritmo, mientras recordaba aquella vez que Joan le contó que le había prestado su mujer a un master sado durante un fin de semana para que la entrenara como esclava puta.

La imagen de ella atada y azotada provocó tal excitación que acabó conrriéndose dentro de su coño.

Aún así siguió empujando deseando que ella se derrumbara. Joan le había dicho dónde guardaba un látigo de siete colas, por si ella le desobedecía. Por fin lo consiguió, ella se dejó caer sobre la cama, de bruces, con los brazos y las piernas abiertas. Marco vio su oportunidad: además de follada, azotada.

Rápidamente rodeó la cama y allí en el armario que su buen amigo Joan le había dicho, encontró el látigo.

No se lo pensó dos veces, y empezó a descargar sobre la espalda y las nalgas de aquella zorra, uno tras otro varios latigazos que ella al principio acusó, pero que luego encajó casi sin oposición.

Mientras la azotaba, Marco miró el reloj de la mesilla, su buen amigo había tenido el detalle, en retrasarse en la vuelta del trabajo, dándole mayor margen para que pudiera disfrutar de aquella furcia a su entero gusto y sin prisas. Cuando la espalda y las nalgas empezaban a tomar un bonito color púrpura, decidió dejar de azotarla.

Mientras ella sollozaba en silencio él salió del dormitorio, se dirigió al baño donde se ducho y regreso a la alcoba donde aún la mujer de su amigo seguía tumbada boca abajo sobre la cama. Se vistió en silencio y dándola dos sonoros azotes con la mano abierta, en ambas nalgas aún enrojecidas por los latigazos, le dejó un billete de 5000 pesetas junto a la cara," Esto es para que se lo des a tu marido, por el tiempo que he disfrutado contigo. Y pronto volveré a disfrutarte " luego terminó de vestirse y se puso la chaqueta," se me olvidaba " le dijo mientras cogiéndola de pelo, la obligaba a levantar la cabeza " dile a Joan que el truco de los libros fue muy efectivo " y soltando la cabeza, salió del dormitorio y pocos segundos después de la casa.

Hoy por el fin era aquel día y por fin iba a disfrutar de verdad de aquella zorra. Cuando llamó a la puerta y aunque esperaba encontrarla le sorprendió lo hermosa que estaba con aquella blusa azul que realzaba sus hermosos pechos y aquel pantalón de flores ajustado que hacía sus muslos francamente apetecibles.
" Que haces tú aquí " preguntó ella nerviosa," Joan puede llegar en cualquier momento... Y si te encuentras aquí... ".

" No dices que el te da libertad para follar con quien quieras... Además he venido a traer los libros que él te pidió... ".

" Si pero no en nuestra casa... Además, como justificaría que tu estés aquí ".

" Venga no seas tonta y ofréceme al menos un café... ".

Marco la empujó suavemente hacia el interior de la casa y cerro la puerta. Ella a regañadientes llegó hasta la cocina," Vale un café pero enseguida y... enseguida te marchas... ".

"De acuerdo... venga ese café..." contestó él mientras la achuchaba hacia la cocina.

miércoles, 31 de marzo de 2010

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (VI)

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS


Cap. 6



INTRODUCCION: Por motivos de trabajo, debía yo desplazarme a Barcelona durante ese fin de semana. Hable con él y me dijo si existía la posibilidad de que la llevara conmigo. Estudiamos las posibilidades y arreglando todos los problemas de intendencia domestica de última hora, por fin logramos coordinar de forma que saldríamos el viernes hacia barna.

Ocurrió que por temas de trabajo él debía venir también a Madrid y coordinamos para volver los tres juntos en el mismo avión.

El morbo de la situación estaba servido.

Durante el viaje ellos iniciaron descaradamente sus toqueteos mientras yo observaba complacido... así lo vivió él una vez más.





22 de MARZO: FIN DE SEMANA INTENSO...





Me alegro que os lo hayáis pasado bien. Ayer me dio la impresión que nos estábamos pasando de la raya pues la acaparaba delante de ti sin miramientos, pero me ha sido imposible resistirme a tenerla un poco mas, unos minutos mas. Para mí debe haber sido el mejor fín de semana de mi vida. No se cuantas veces revisé vuestros billetes para asegurarme que los llevaba encima. Desde cuando la vi entrar el viernes en vuestra casa mientras la esperábamos, que venía radiante y hermosa, ese beso y caricias delante de ti en el pasillo que me dio un vuelco el corazón, el viaje en el taxi contigo sentado delante con el taxista hablando del tiempo en el que ella se resistió entre risas a que mi mano siguiera subiendo mas allá del muslo pero estaba encantada.

Luego en el avión en medio de los dos cuando nos cogíamos la mano (y tampoco me dejaba subirla) debajo de la revista primero y el periódico despues. Los besos furtivos en medio de la multitud durante el vuelo contigo al lado, el paseo en el coche hasta buscar las llaves del apartamento donde la llevaría despues y luego el ir al hotel y subir a vuestra habitación para que se cambiara y para verla salir del lavabo absolutamente deslumbrante con esa blusa de malla sin sujetador, la chaqueta negra con falda a juego que destacaba de manera importante ese culo que me vuelve loco y esas medias también de rejilla. Verla y tener una erección fue todo uno.

Luego cuando fuimos al Puerto Olímpico me pareció que flotaba. Había que ver la cara del camarero chino que os había visto haciendo carantoñas en el puerto y luego vio como ella se sentaba a mi lado y empezábamos a besarnos y morrearnos ante tí. Creo que los ojos se le agrandaron mas cuando nos fuimos que cuando llegamos.

Cuando finalmente te dejamos en el pub y nos fuimos ella y yo al apartamento estaba que estallaba y me notaba con unas ganas y una fuerza increíbles y pensaba que sería el mejor día juntos y creo que así fue. Cuando llegamos allí me di cuenta que había olvidado en el coche los preservativos y bajé como una flecha.

Al volver a entrar ella estaba en el ventanal que daba a la Diagonal. Le mostré el balcón y mientras se asomaba la cogí por detrás y le subí la falda. No pude resistirme a tenerla ahí, semi desnuda, con la Diagonal a nuestros pies y sabiendo que era para mí. Entonces me baje la cremallera del pantalón y sin dejarla volverse le bajé los pantys y la braga y se la clavé por el culo. Ella se apoyó en la barandilla y empezó a empujar hacia atrás para recibir toda mi polla dentro, mientras se contenía para no correrse. Era morboso con la gente pasando por la calle y ella asomada a la barandilla mientras yo la estaba ensartando por detrás. Por fin se corrió pero aguantando los gemidos mientras yo seguí bombeándola, para unos minutos después acabar también dentro de su culo. Ella se encendió y entramos. Casi ni nos dimos cuenta cuando estabamos totalmente desnudos. Le pregunté donde quería seguir: en unos cojines encima de la alfombra, en el sofá o en la cama. Ella escogió los cojines. Empecé a besarla y a tocarla, le abrí los labios del coño con la mano y noté que estaba chorreando. Le mordí lentamente los pezones y luego fui bajando hasta ponerle la boca en el clítoris. Ella se estremeció mientras le comía lentamente esa rajita divina y así estuvimos un buen rato pero ella no se corrió. La puse de rodillas apoyada en un murito que hay y la ensarté de golpe. Se volvió loca, se movía como una batidora intentando que yo me corriera mientras yo la agarraba por las caderas y la clavaba hasta el fondo. Estuvimos ahí un buen rato hasta que yo tuve una buena corrida.

Luego casi sin pausa empezamos un 69 impresionante, ella encima mío, me comía con muchas ganas y sabía que quería que me corriera de nuevo pero a mí me apetecía verla a ella, me pasaba la lengua y se la tragaba de golpe, casi con desesperación mientras yo le abría bien y le metía dos dedos mientras le pasaba la lengua. En un momento dado se sentó de golpe y se ensartó desesperada, estaba a punto ya de explotar y lo hizo al cabo de unos diez minutos mientras me decía que quería ser el mejor coño que yo hubiese tenido nunca y que me iba a exprimir esa noche. Estaba frenética y cuando le vino el orgasmo fue fortísimo y tuve que agarrarla porque daba la impresión que estaba a punto de tener una contractura de la fuerza que estaba haciendo.

Luego descansó un poco encima mío y estuvimos hablando un rato, no tardé mucho en ponerme otra vez encima de ella y metérsela hasta el fondo mientras ella me cogía las caderas y apretaba fuerte, diciéndome que era mi yegua y quería que yo la cabalgase fuerte, lo cual hice mas y mas fuerte hasta que no pude aguantar mas. Tuve una corrida bestial y ella me miraba con una sonrisa porque era la primera vez que yo llevaba mas que ella. Descansé unos minutos y nos fuimos a la cama. Allí quise penetrarla un par de veces por detrás pero no se dejó, siempre me la cogía y se ensartaba por delante. Al final desistí y estando ella de lado se la metí por delante y ella se dejó caer hacía mí de manera que casi miraba boca arriba mientras nuestras piernas eran como un juego de tijeras abiertas. Estaba como un horno y sin embargo tardó por lo menos 15 minutos en tener un orgasmo muy fuerte. Me gusta cuando los tiene en esa postura porque puedo notar como tensa las nalgas y aprieta mucho. Como yo estaba a medias la hice subirse encima y se volvió a mover intentando que yo terminara porque para ella era como una tortura porque tenía el coñito mas que escaldado, apenas se le podía tocar...y tuvimos que parar. Descansamos un rato mientras hablábamos y yo la acariciaba. En un momento dado la puse a cuatro patas y se la metí en el coño para humedecerla, a la segunda o tercera embestida la saqué y se la metí hasta el fondo del culo. Eso le hizo algo de daño al principio pero luego ella misma empujaba hacia atrás para clavarse y notarme, decía que quería sentir clavados hasta los cojones y en esos momentos de frenesí le vino otro orgasmo. No podía mas así que en cuanto me tumbé ella se me adelantó y empezó a comérmela lentamente y luego mas rápido. La dejé hacer. Era muy difícil que yo me corriera en su boca por el grado de tensión que llevaba así que en un momento dado lo que hice fue levantarla a pulso y dejarla caer en mi polla. En ese momento no llevaba preservativo y a ella le encantó sentirla, se puso como una moto y empezó a moverse arriba y abajo como una desesperada y moviendo las caderas de lado a lado. En poco tiempo llené ese coñito hermoso con mi semen y me sentí en la gloria. Ella también lo notó y no se movió, dejó que resbalara hacia abajo y allí estuvimos abrazados hasta la hora de irnos.

El Sábado por la mañana me levanté muy excitado pero cuando llegamos a la oficina había gente en la otra parte del edificio trabajando en unas obras. Aún así y cuando estuvimos relajados nos metimos en un lavabo, éramos como dos críos. Le quité el pantalón y me encantó descubrir el liguero y las mini braguitas que llevaba, estaba, como siempre, hermosa. Pero no se dejó tocar el coño, estaba totalmente sensible así que la apoyé en el mármol, le separé las bragas y se la metí hasta el fondo en el culo. Fue impresionante, se movía como queriéndose clavar hasta el último milímetro. Me tragó todo lo que pudo y mas . le agarré las careras y miraba como entraba y salía. Todo un espectáculo. De repente noté como el culo se ponía durísimo y solo tuve que mirarle los ojos en el espejo para saber que estaba teniendo un orgasmo muy fuerte. Se tuvo que sentar en la taza del lavabo y le quedó mi polla a la altura de la boca. No se lo pensó y empezó a comérserla primero despacio y luego muy bien, con fuerza, incluso puso sus manos en mi culo atrayéndome mientras le entraba toda. Yo la miraba y luego miraba el efecto en el espejo, era increíble. En poco rato descargué un buen chorro en su garganta y ella no paró, seguía y seguía hasta que yo no pude mas. Me había exprimido hasta la última gota en esos dos días. La miré y vi que se había tragado hasta esa última gota. Luego oímos ruidos y nos cambiamos casi justo a tiempo antes que pasara el vigilante del edificio que se quedó intrigado cuando vio subir a semejante hembra.

El resto ya lo conoces, el mejor fin de semana de mi vida. Mil gracias por ello.

viernes, 26 de marzo de 2010

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (V-II)

Unos cuernos bien puestos... y disfrutados


Capitulo V( 2ª parte)

13 de MARZO... CUERNOS SOBRE RUEDAS
2ª Parte: La versión del amante corneador.


Lo del miércoles fue un cúmulo de sensaciones que intentaré explicar aunque creo que siempre he sido claro y sincero contigo: Por un lado estaba nervioso por verla y por estar los tres juntos luego hablando contigo me fui tranquilizando por tu familiaridad y por tu buen hacer en ese sentido.

Cuando la recogimos en el coche, por la tarde, no dejaba de pensar que estaba hermosísima y me costó hacer que lo de pasarme al asiento de atrás sonara de forma natural, porque notaba que era forzadísimo, sobre todo despues de su primera negativa a hacerlo. Cuando me dijo que lo hiciera me dio un vuelco el corazón y solo deseaba que pasáramos de la zona donde ella trabajaba para poder besarla a satisfacción.

Cuando comentaste lo de ir al Templo de Debod y ella dijo que si casi sin dudarlo me empecé a excitar y a poner cardiaco. Se me hizo muy larga la espera hasta aparcar aunque valió la pena porque nos pudimos besar a gusto y acariciar largamente aunque ella no me dejaba poner la mano en su entrepierna al principio (y creo que de ese pequeño forcejeo vino la rotura de la media justo en ese sitio) pero cuando pude y noté que llevaba ese body fino encima ya no aguantaba mas.

Cuando aparcamos vi que ella estaba a punto y que le daba exactamente igual si estabas o no, estaba que necesitaba terminar de una vez, cuando cambiamos de sitio ni se movió, notaba como le pasaba los dedos por el clítoris y estaba en éxtasis. Yo también lo estaba, ya te dije que me alimento de sus orgasmos, que me encanta ese momento y por eso lo prolongué, para que no se corriera de inmediato y en algún momento le pasé la lengua por el coñito mojado y a punto.

Cuando se corrió, sinceramente, pensé que hasta ahí había llegado la juerga porque me imaginé que reaccionaría a la situación (el sitio, estar los tres, etc.) y se cortaría pero cuando vio que ya no tenía pantalones, y que tenía la polla fuera quiso corresponderme con esa mamada. Yo estaba en éxtasis y creo que podía estar en su boca durante horas, fue lo mejor. Y cuando te miré vi que estabas disfrutando tanto como yo de la situación.

En ese momento pensé que si me corría en su boca quizá no tuviéramos tiempo de volver a ponernos en forma para follarla delante de tí, como tu esperabas y deseabas, por eso la hice retirarse.

Fue cuando te pedí los preservativos y la hice sentar encima mío. En ese momento, cuando la estaba penetrando, noté que no seguía el mismo ritmo que cuando estabamos solos, quizá le cortaba tu presencia, por eso seguí con dulzura pero con firmeza empujando hacia arriba mientras la manejaba con las caderas. Recordé que ella la primera vez que vino a mi hotel me dijo que se había sentido como una puta y no quería que se sintiera mal de nuevo. Por eso traté de hacérselo fácil y le costó llegar quizá por la situación, pero una vez que ella alcanzó el clímax yo decidí correrme también para no prolongar mas esa situación un tanto violenta para ella. La verdad es que siempre me he sentido incomodo en los tríos pero esta vez al tenerte de espectador ha sido diferente. En todo caso no me hubiese importado que hubieses pasado atrás aunque creo que difícilmente me hubiese motivado despues del mal momento que pasé cuando ella se vino abajo.

Luego vi que se empezó a recuperar pero se seguía sintiendo mal por algo. Me gustó estar con los dos en el aeropuerto y el momento de camaradería que se creó. Aunque la despedida fue algo dura pero eso supongo que hay que pasarlo.


NOTAS:

Ayer cuando me la estaba mamando en el coche ante tí, noté lo dilatado que tenía el culo mientras le iba metiendo el dedo y vi que esta progresando por ahí, además se calentó mientras se lo metía.

Ya le dije a ella ayer que la mamada que me hizo es la mejor que me ha hecho y demuestra que ya le ha llegado el mensaje de no utilizar los dientes, ayer no hubo ni el mas mínimo roce. Y no la dejé seguir por temor a que le entraran las nauseas y la noche se convirtiera en un desastre. A mí me encantó el día de ayer, fue intenso y , aunque en cierta manera surrealista, me lo pasé muy bien.

Me gusta que empiece a hacer buenas mamadas y a disfrutar de ellas, eso quiere decir que el entrenamiento va por buen camino.

Lo del culo, por ejemplo, ¡pero si fue ella quien lo pidió!! Y lo pedía una y otra vez el primer día.

Como habrás visto aquella "esposa decente" que no queria saber nada de mi, se ha vuelto la furcia blanca de un dominador negro, y aún le sacaré mucho mas juego...

lunes, 22 de marzo de 2010

ALARDEANDO DE CUERNOS

ALARDEANDO DE CUERNOS




La historia comienza a primeros de año, en Enero entro a trabajar en la nueva empresa, y tengo que dar unas clases de inglés para mejorar mi idioma `pues debo salir de viaje de inmediato a varias ferias del automóvil en Alemania, Inglaterra y Francia. Me matriculo en una escuela, y por las tardes mientras los niños se quedan con la cuidadora, ella al salir del trabajo me iba a buscar a clase y nos veníamos. Uno de esos días vio a un profesor de la escuela de unos 30 años, el típico inglés y dice que sintió un algo. Él pareció darse cuenta el caso es que al tercer día que fue a buscarme, cuando salí no estaba. Me mando un mensaje al móvil de que le había surgido "una reunión urgente" y que me fuera a casa. Se fue a tomar café con este tío, y así durante un par de días.

A la semana se iba mientras yo daba clase a casa de este tío a follar con él. Según me dijo luego había sido como un flechazo y puesto que yo la animaba a follar fuera de casa creyó ver en el su oportunidad de hacerlo.

La verdad es que la relación fue intensa y en el limite de la dominación, pues después de unos escarceos como de novios en parques y demás, y tras una semana de hacerlo en su casa, parece que "normalmente", durante la última semana de Lunes a viernes, ella iba a su casa después del trabajo y nada más llegar sin decir palabra él la desnudaba y la hacia mamársela en la entrada hasta que se la ponía bien dura.

Entonces la ataba las manos a la espalda, le vendaba los ojos y le daba por el culo o la follaba, luego se duchaban y ella le volvía a mamar esta vez en otra habitación de la casa y cuando estaba a tono, la volvía atar y hacia lo que no había hecho antes ósea la follaba o la enculaba y todo sin hablar, a veces la ponía cara a la pared antes o después de follarla y la azotaba con el cinturón.

Después, siempre en silencio, la hacía vestirse y la echaba de su casa.

El último día después de las dos sesiones, le dijo que ya no quería seguir con ella pues se iban ha hacer daño y la mandó para casa diciéndole que no le llamara durante una temporada.

Ella se lo tragó sólita sin decirme nada y me dijo que con él hubiera hecho lo que le pidiera pues estaba realmente encoñada.

Eso fue a primeros de Enero.

Un par de semanas después este Jefe suyo después de comer en un restaurante y a la salida follársela en el servicio del restaurante, aprovechando que ella estaba todavía con el desengaño del inglés, le propuso ir a León a un congreso de Jueves a Sábado y llevarla como secretaría a lo que ella aceptó.

Yo no sabía lo del inglés y cuando me dijo que se iba con este tío a León aun congreso, me imaginé que antes o después, y aún no sabía lo del restaurante, se la acabaría follando.

Allí durante esos días según me dijo la folló de todas las formas y maneras incluso una noche en un parque y según me contó unas semanas mas tarde, le echaba un polvo por la mañana, otro al mediodía y a veces un par por la noche.

Incluso en la oficina alguna vez la había llevado al servicio de caballeros y la había follado o enculado, casi siempre a pelo.

En esa época entró en juego mi amigo que estaba cansado de verla en foto y estaba deseando tirársela. Yo le dije que organizáramos un "encuentro" accidental en el metro al volver del trabajo, y así lo hicimos.

Tras encontrar conocidos comunes en temas de trabajo, pues ambos trabajan en lo mismo y un par de invitaciones a comer y tomar café, un día se la llevó al parque del oeste y le metió mano a placer.

Un par de días después la llevó a ver su oficina y allí ella le mamó por primera vez y el se la folló, y a partir de ese momento, desde marzo o abril que se veían con menos frecuencia, y lo sé sólo a través de él, los martes, hoy precisamente estará con él ahora, queda en la oficina de él y se la tira, y los jueves van a un apartamento por horas en el centro.

Como verás ha aprovechado bien el comienzo del milenio.

Ahora tengo dos amigos, que resulta que les va el rollo de tirarse a las esposas de los demás y que conocí accidentalmente también en una fiesta del trabajo, que me han dicho que no les importaría montar una orgía con ella, a uno como te dije le va el sado y cuando le conté la historia me dijo que una vez se la hubiera tirado un par de veces le sería mas fácil irle montando sesiones de azotes y demás.



Te seguiré contando.

sábado, 20 de marzo de 2010

AL SALIR DEL CURRO

Al salir del "curro" (25-09-2001)



Hacia meses que no veía a Fidel, aunque si habíamos hablado por teléfono, ya que trabajamos en el mismo proyecto.

Por eso esta tarde cuando me llamó para comentar unos temas del trabajo no me sorprendió.

Tenía previsto marcharme pronto a casa, pues tras la noche del viernes con mi marido y con Ralf y el sábado que tuvimos amigos a cenar y estuvimos de cháchara hasta las tantas, tenia sueño y ganas de acostarme pronto.

Cuando estabamos terminando de hablar me pregunto que si estaba aún en el despacho, ya que trabajamos en edificios diferentes a pesar de ser la misma empresa, a lo que le dije que sí y entonces me dijo de pasar a buscarme y tomarnos una copa juntos.

Acepté y media hora despues me esperaba en la puerta del trabajo con su coche.

"Donde vamos" me preguntó, "No sé " respondí.

El caso es que enfiló hacia mi casa, y ya próximos a llegar nos detuvimos en un bar en la castellana.

Entramos y yo me tomé una tónica y el una cerveza, hablamos de cosas del trabajo y pasado un rato me tomo las manos y me dijo cuanto se acordaba de nuestras dos aventuras, la del restaurante, que dijo no le importaría repetir allí mismo, y sobre todo el congreso en León.

Yo le dije que lo dejara y que no me tentara, medio en broma medio en serio, pero en unos segundos se acercó y nos besamos con cierta pasión.

"Ves como lo estas desando" me dijo sonriendo.

"Déjalo Fidel, una debilidad la tiene cualquiera.." dije tratando de soltarme las manos. "Anda llévame a casa..." le dije.

Ya en el coche volvió a pedirme un beso y se lo dí, pero corto y suave, mientras me ponía una mano en la rodilla.

Llevaba yo un traje de chaqueta marrón con una blusa azul celeste. La falda no es muy larga, suficiente par que al sentarme deje ver un poco mis muslos.

Le aparte la mano "Fidel, déjalo y llévame a casa..." le dije separándome de él.

Arrancó y no dejaba de decirme lo mucho que me deseaba, que quería volver a vivir algo conmigo, etc.

De pronto me miró de frente "Te voy a secuestrar..." me dijo, mientras enfilaba hacia la carretera de Barcelona.

"Que haces?" le pregunté, pero noté que ya había tomado la decisión en su rostro.

"Llévame a casa por favor... "le dije aunque sin mucho convencimiento

"No, te voy a llevar a un motel..." me dijo con decisión y mirando al frente sin inmutarse. "Por favor, llévame a casa..." volví a pedirle, pero su decisión era definitiva.

Llegamos a un motel que hay en la carretera de Barcelona, y mientras me dejaba dentro del coche, fue a pedir la llave de uno de los bungalows.

Yo me di cuenta entonces de que estaba deseando volver a disfrutar con él, pero por otro lado, despues de lo del viernes, me aprecia una traición... a Ralf el estar con él.

Volvió sin decir nada y tras poner el coche en marcha aparcamos en el parking del motel.

Bajo del coche y dando la vuelta me abrió la puerta. Estaba serio pero había un extraño brillo en sus ojos "Señora..." dijo ayudándome a salir del coche.

Llegamos al bungalow y tras abrir la puerta y encender la luz, me invitó a pasar.

Cerro la puerta detrás de mí y de inmediato note desde atrás sus manos posarse con dulce firmeza en mis tetas, mientras su cuerpo se pegaba a mi espalda "Es una locura..." le dije mientras besaba mi cuello y notaba su ya duro aparato contra mis nalgas.

Me empujo suavemente hacia la cama.

"No digas nada solo disfruta..." me dijo al oído mientras desabrochaba mi chaqueta y me la quitaba. Hice intención de volverme "No, quédate así..." me dijo mientras iba desgranando uno a uno los botones de mi blusa y con cada uno besaba mi cuello. La deslizó de mis hombros y aún de espaldas a él, buscó la cremallera de mi falda, la bajo y me la quitó.

Entonces me volvió suavemente hacia el y retirándome unos pasos hacia atrás me dijo "Estas deliciosa, francamente es difícil resistirse a no hacer el amor contigo cada vez que te veo..." avanzo y me abrazó con fuerza mientras nuestras bocas se devoraban buscando cada una ocupar la otra.

Me aparté un poco y mientras él seguía acariciando mis pechos y mis costados, le quité la chaqueta, la corbata y la camisa.

Luego me fui deslizando ante él, hasta quedar de rodillas y le quité el cinturón bajándole los pantalones.

Aquella polla que ya conocían todos mis agujeros trataba de salir de su cárcel de algodón. Baje sus calzoncillos y en un segundo su aparato estaba dentro de mi boca.

Me detuvo haciéndome sentar en el borde de la cama y ahora con el de pie ante mí, me indico que podía seguir mamando aquel vástago que cada vez crecía más.

En un momento determinado, me quitó el sujetador y acaricio con fruición mis tetas, luego me empujo suavemente sobre la cama y fue besando desde mi cuello, mis tetas, mi vientre, hasta llegar a mi coño en el que, tras retirara mis bragas, se detuvo comenzando a besarlo y chuparlo con fruición.

Mi calentura era tal que en breves momentos alcancé mi primer orgasmo, pero la sensación de que era tarde me hizo pedirle que me follara ya.

Fue subiendo otra vez deshaciendo el camino andado. Se incorporó dejándome anhelante y en unos segundos volvió con un preservativo. Volvió a inclinarse sobre mí y noté como su miembro iba conquistando mi sexo con suaves movimientos de entrada y salida.

Fue largo pero intenso, mientras besaba mi boca y sus manos magreaban mis pechos, yo apretaba sus nalgas hacia mí para que cada centímetro de su miembro penetrara en mi interior.

Al final con un fuerte empujón de riñones note que se corría dentro de mí mientras gemía en mi oído y yo llegaba a un nuevo orgasmo.

Nos quedamos así un rato. Luego me dijo "Gracias, ha sido maravilloso... me quedaría aquí contigo toda la noche, pero sé que tu no puedes por tu marido y tus hijos...". Se levantó y fue al baño.

Tras unos minutos le seguí y tras asearnos nos vestimos y salimos.

Yo le esperé en el coche mientras devolvía la llave.

En el camino de vuelta solo me acariciaba las piernas y el hombro y no dijo nada, pero existía una comunicación interna entre ambos. Me dejo en la puerta de casa, donde me despedí con un par d besos "de amistad" por aquello del que dirán.

"Mañana te llamare... por el trabajo y para oír esa maravillosa voz... " me dijo mientras cerraba yo la puerta del coche. Esperó hasta que entre en el portal y me volví para hacerle una señal con la mano. Arranco y se perdió en el tráfico.

Yo estaba flotando mientras subía en el ascensor.

Al llegar a casa le dije a mi marido que había estado con él y que despues de cenar se lo contaría con detalle.

Sabia que mi relato tendría consecuencias inmediatas, como a sí fue, pues despues de mi fiesta con Fidel, una nueva "fiesta" con mi marido me esperaba.

jueves, 18 de marzo de 2010

DE FIEL CASADA A... (VII-I)

De fiel Casada a....


(Capitulo VII: Paseando al perro, primera parte)

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A la semana siguiente, yo seguía con mi horario de jefe, ósea iba tarde por la mañana y salía tarde por la noche, mas que nada porque tenía que cumplir mi horario sexual con el equipo de guardia de la empresa, ya que tras dedicarme a Miguel exclusivamente durante unos días, este dijo, que era un "romantico" y que le gustaba mas follarme con sus compañeros del curro, que le gustaba compartir, y algunas sutilezas mas...

Luego me entere que les cobraba a dos mil pelas la jodienda, y bien que les rentaba pues alguno me follaba dos veces en un par de horas.

La verdad es que los chicos se lo pasaban bien conmigo: me tenían desnuda por el control y de vez en cuando me pellizcaban o me pedían que se la chupara un rato y luego me jodian o me daban por el culo.

Una tarde estabamos en esas cuando Miguel, el supervisor jefe, me cogió por detrás y me tiro literalmente sobre la mesa de control boca abajo.

Mientras me follaba por detrás y me levantaba la cabeza agarràndome del pelo me contó su "nuevo servicio":

"Mira rica, he pensado que voy a ponerte a disposición de toda la plantilla de seguridad, unos 15 tíos, pero no solo en esta oficina," me dijo mientras me follaba, "asì que presta atención a lo que te voy a contar, y empezaras mañana".

"Por supuesto", añadió, "que no lo harás gratis..., Pues ellos me pagaran a mi una cantidad y si rindes bien yo te daré un 10 por ciento de lo que saquemos cada semana... )te parece? " y sonrió.

¿me podía yo negar?, Por supuesto que no, así que asentí con la cabeza.

Al dia siguiente al llegar al control, Miguel me sorprendió con uno de sus uniformes:

"Quítate toda la ropa y póntelo", me dijo.

Después baje con el al garaje de la empresa y me hizo subir al furgón de seguridad que iría recogiendo a las patrullas de los diferentes edificios.

La historia estaba en que en la parte trasera del furgón debían follarme los que salían de guardia, así que posiblemente durante las dos siguientes horas, me joderian unos cuatro o cinco tíos.

Eso si tuvo el detalle de habilitarme una cámara acorazada dentro del blindado para que pudiera tener intimidad... En un habitáculo de 2x2 donde debían follarme de pie o contra la pared.

Así fue, y ya a punto de terminar la ruta mi coño estaba hasta el iden, cuando al llegar al ultimo relevo, en una especie de casa de campo en las afueras de Madrid, me sorprendió ver allí a Miguel.

"Hola perra te lo has pasado bien", me dijo maliciosamente, "pues ahora viene lo mejor… sìgueme!".

Fui con el hasta el garaje de la casa donde me hizo quitarme el uniforme, bastante estropeado de tanto quitármelo y ponérmelo, pues por mi hubiera estado desnuda todo el recorrido pero mas de uno quería desnudarme..., Y me dio unas braguitas tanga negras transparentes y un sujetador de cuero muy escueto.

"Ponte esto", me dijo, y alargándome unas botas que me llegaban hasta medio muslo añadió, "y estas botas".

La verdad es que debía tener una pinta increíble pues el propio Miguel harto de jugar conmigo, parecía excitado.

Salimos fuera y mientras nos dirigíamos a un lugar del jardín de aquella finca, yo notaba como una especie de gemidos o algo así.

Al doblar la esquina de un cobertizo, vi una enorme perrera con casi una docena de doberman, que empezaron a rebullir inquietos.

Me quede petrificada, pero Miguel me tranquilizo:

"No te preocupes que no te harán nada," dijo mientras me echaba un spray por el cuerpo, y añadió "pues vas conmigo, espera aquí", me dijo.

Entro en la perrera y saco tres enormes perros que le seguían dócilmente y que al verme se acercaron a olisquearme.

"No hagas ninguno movimiento brusco y no te harán nada", me indico. Me alargo un collar como los que llevaban los perros y tras colocarmelo, saco una traílla para cuatro perros y se la engancho a los tres que estaban allí, se volvió hacia mi:

"Arrodíllate", me dijo.

Así lo hice y el cuarto enganche lo unió a mi collar.

"Ponte a cuatro patas como ellos", me dijo.

Me coloque en esa posición y entonces Miguel me dijo que me moviera muy despacio entre los perros, que ya me chupaban por todas partes, sin abandonar la posición canina.

El situado detrás iba avanzando controlando la traílla.

Las botas que me había dado, me protegían las rodillas, pero al verme poner las manos sobre el suelo, me dio unos guantes para protegérmelas.

De esa guisa y rodeada por los tres doberman, di con ellos una vuelta al edificio, haciendo la ronda, unida a la traílla.

Miguel hablaba con los perros y les decía cosas:

"Venga zurro no seas vago, muévete,...tranquilo boby no pasa nada,...chaka sigue, sigue,..."

Se dirigió entonces a mi:

"Y tu perra...)como vas?...(no hables!, Solo asiente con la cabeza si estas bien... O como mucho gruñe y gime como ellos pero suavemente...""

Asentí...

eso esta bien!...

Estuvimos como una hora dando la vuelta, volvimos pasado ese tiempo a la perrera y tras desengarcharnos de la traílla, Miguel volvió a guardar a los perros en la perrera, yo me iba a levantar, cuando me dijo:

"Sigue así, a cuatro patas..."

Le mire para protestar...

"Y no hables o te meto dentro con ellos..."

Me obligo a engancharme a una cadena y comenzó a tirar de mi camino de la casa:

"A cuatro patas hasta que yo te diga, eh..."

Cuando llegamos al garaje, me hizo chuparsela a cuatro patas, y luego me enculò. Después me hizo vestir y en el furgón de seguridad volvimos a la oficina.

Durante tres días esa fue la historia, hasta que llego el fin de semana.

El sábado y el domingo perdía de vista todo aquello. A veces estaba cansada y mi coño era ya como un túnel, al igual que mi culo. En el ultimo mes y pico había sido follada mas que en toda mi vida.

Ese fin de semana fue mucho mas tranquilo, pues Javier y Pedro estuvieron fuera y Don Jaime vino un par de veces tan solo a ver el estado de sus "posesiones" y por supuesto a disfrutarlas.

Pero salvo eso, dormir y comer como una cerda, aprovechando para mantener mi moreno en la piscina del chalet, ya que debía exhibirme desnuda por una finca...de vaya Ud. a saber quien...aunque pronto lo sabría.

Mientras tanto en mi trabajo todo iba viento en popa. Seguía ganando cuentas, con el sudor de mi cuerpo y los jugos de mi conejillo, y por tanto mi sueldo y comisiones seguían subiendo.

Aquel lunes, me llamo el director de la empresa, para decirme que presidiría la reunión de ejecutivos de cuentas de esa semana, y que esperaba que les diera un discurso sobre el trabajo, mis métodos de captaciòn, la forma de contacto, etc. ..., Seguro que el hombre no estaba al tanto de mis "métodos"... O si?.

Así que el martes llego la reunión.

Yo le había dicho a Miguel que el lunes no podríamos seguir nuestro habitual "trabajo extra" con lo que fue comprensivo, por tanto dormí como una niña, traviesa pero niña al fin de alcabo, para estar radiante para la reunión.

Cuando llegue a la sala de juntas, alrededor de la mesa siete jóvenes hombres con su traje y su corbata y tres chicas, arregladitas pero un poco grises, me esperaban.

Pedro, que se encargaba de elegirme la ropa, me había sacado un vestido de una pieza con una falda de vuelo, bastante vaporosa, y ligeramente entallada en la cintura, aunque no transparente, que se completaba en la parte de arriba con un cuerpo suelto bastante escotado, de color amarillo limón, que era lo único que junto a un tanga blanco minúsculo, componían toda mi vestimenta.

Pude notar los gestos de admiración de los hombres y las caras de envidia de las tres jovencitas, cuando entre en la sala de reuniones.

El director me presento y durante treinta minutos les hable de la captaciòn de clientes y de las armas "ortodoxas" por supuesto, que deben usarse en dicha captaciòn.

Mi jefe me felicito al final y tras una serie de preguntas de los presentes se dio por terminada la reunión.

martes, 16 de marzo de 2010

sábado, 13 de marzo de 2010

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (III)

Unos cuernos bien puestos… y disfrutados (III)






6 DE MARZO



Te mando un relato que hice ayer por la noche, nada más despedirla.

La verdad es que no estoy muy contento porque con tanta tensión no la hice disfrutar ni yo la disfruté como quería... aunuqe todod se andará y en siguientes sesiones sabrá de verdad lo que es que le rompan el culo o el coño, cuando estoy en plena forma...

No obstante imagino que llegaría a casa diciéndote lo bien que lo había pasado y como disfruto...

Como ya sabes había tenido un día bastante duro y venía mas tenso que la cuerda de una guitarra. Ella llegó sobre las 19:30 y tal como entró me pegó un morreo de los que hacen historia y me permitió sentir esa raja de la falda que escondía tantos encantos.

En cuanto pasó a la habitación la empecé a desnudar porque lo que veía era mas de lo que me podía imaginar (no tuve tiempo de ver la foto que me mandaste)...ese body azul que dejaba ver unas bragas del mismo color, el liguero y las medias a juego...un espectáculo intenso ya de por sí y mas cuando me dice que ahí no acababan las sorpresas, yo me esperaba algo pero no estaba del todo preparado para cuando aparté la braga y vi ese coñito hermoso totalmente depilado excepto un pequeño plumero que estaba para comérselo y a eso me dediqué, le empecé a comer el coño hasta que le saqué el primer orgasmo de la noche.

Luego me desnude yo le dí la vuelta y empezamos un 69 intenso, duro, desesperado, que duraría unos 15 minutos.

Ahí tuve oportunidad de correrme en su boca pero quise esperar algo mas y de repente tuvo un orgasmo que la dejó deshecha.

Le pedí que se pusiera encima mío y así la penetré por el coño la primera vez en mi vida.. una sensación sin igual, un coñito prieto y tragón que no dejó de absorber desde el primer momento.

Estuvimos unos 15 minutos hasta que ella se cansó.

La llevé al lavabo para penetrarla de pie mientras ella se miraba al espejo la apoyé sobre el lavabo y muy despacio comencé a acariciarle las tetas mientras le iba metiendo despacio la polla desde atrás en el coño... le di un par de envites y sin avisar, se la clavé por el culo... dio un respingo pero vi el placer en sus ojos, así que mientras le sobaba las tetas le di duro, mientras ella me decía que me quería bien dentro de su culo...tuvo un espectacular orgasmo y poco despues me corrí abundantemente en su trasero mientras ella se masturbaba con la mano y lograba otro intenso orgasmo.

Volvimos a la habitación y ella decidió tomar la iniciativa, pusimos música, abrimos una botella de cava y empezamos a beber y a charlar...eso nos animó y al cabo de poco rato la tenía a 4 patas y así la ensarté.

Era impresionante, los movimientos que esa mujer hace es que son para dejar a cualquier hombre seco, pero yo tenía intención de que me diera ella un orgasmo antes de tener mi segunda corrida de la noche.. y así fue.

No aguantó y mientras yo le cogía las tetas ella se estaba haciendo una paja que parecía que sacaría fuego en cualquier momento hasta que puso de nuevo los ojos en blanco y se derrumbó. Yo no me salí y mientras me dejaba caer en su espalda seguí clavándola un rato hasta tener la corrida que tanto buscaba.

Luego nos pusimos a hablar un rato y a acariciarnos largamente mientras bebíamos cava. Al cabo de un rato le empecé a comer el coño de nuevo hasta que tuvo una corrida muy guapa. Cuando la note otra vez muy caliente, le di la vuelta boca abajo en la cama y levantándole una pierna la ensarté sin piedad hasta el fondo, empezando un frenético ritmo que la hizo tener un nuevo orgasmo y acabo con una nueva corrida y me dejé caer en la cama, momento que tomó ella para hacer el relevo y dedicarse a pasarme al lengua por todo el cuerpo (yo con los ojos cerrados, cuando estaba así me acordé de la dichosa corbata pero no hizo falta), la sensación era de lo mas impresionante, intensa, no dejó rincón sin recorrer hasta que ya no pude mas y la puse encima donde estuvimos cabalgando un buen rato hasta que nos corrimos los dos a la vez...mientras sonaban los petardos del centenario del Real Madrid, un momento de lo mas impresionante.

Luego nos quedamos adormilados durante un buen rato y cuando nos despejamos estuvimos charlando y bebiendo hasta que nos volvimos a animar. La quise volver a poner a 4 patas pero estaba demasiado hecha polvo para ello así que me puse encima de su espalda mientras la clavaba por el coño...aquí tuvimos una corrida conjunta de impresión.

Creo que no me dejo nada por ahora pero es que fue larga la noche, seis horas mal contadas pero muy bien disfrutadas. El siguiente que tuvo fue cuando yo la estaba masturbando...fue algo sin igual y se quedó traspuesta. Yo me puse a un lado y ella volvió a metérsela en la boca a tragar y tragar hasta que no pude mas y me fui a sentar a una silla.

Le pedí que se sentase ella encima mío y no tardó ni un segundo en abrirse de piernas y sentarse dándome la espalda. Allí estuvo cabalgando un buen rato y luego me la llevé al lavabo. Ahí, con las manos en el mármol y mirándose al espejo es cuando vi lo cansada que estaba. Estuvo a punto de marearse cuando se volvió a correr.... mientras yo le daba duro por el culo otra vez.

La llevé a la cama y ahí lo hicimos por última vez, por el coño, esta noche, se la metí de lado mientras ella se abría de piernas y al cabo de un rato tuvimos una corrida a dúo que seguro que ha de haber sido una de las mas largas de la historia....por ambas partes.

Luego seguimos hablando y acariciándonos pero ninguno de los dos tenía fuerzas para mas...estoy deseando que llegue la noche de nuevo para volverla a ver!!!

Dime que tal lo ha pasado ella.... espero que te llegara a casa muy caliente y aprovecharas mi puesta a punto cornudo.

Por cierto como verías llegó sin bragas ya que le dije que quería quedármelas de recuerdo y me las dió encantada, es toda una hembra, quizá demasiado para un solo hombre..., pero eso ya se esta solucionando, jajajja.



Un apunte, sus corridas fueron con mucho las mejores en cantidad, frecuencia y calidad, hasta ahora. Está claro que va mejorando y aprende rápido... aunque como te dije aún la haré disfrutar mucho más.

jueves, 4 de marzo de 2010

OBJETO DE CAMBIO (III)

Objeto de Cambio (Capitulo III)


Resumen:
De regreso de una fiesta una pareja son asaltados en la carretera. Trasladados a un establo por sus cuatro asaltantes, el hombre es atado y golpeado y la mujer violada y ultrajada durante 4 horas…



En casa

Cuando pude terminar de vestirme, y recuperar un poco mi dignidad, me acerque para ayudar a mi marido que estaba tendido en el suelo, maltrecho por la paliza de aquellos hombres.

Mi cuerpo estaba pegajoso y sucio, y a duras penas podía aguantar mi propio olor.

Le levante y como pude le metí en el coche.

“Perdona cariño…” me decía…” no pude hacer nada…” se lamentaba implorante.

“No te preocupes… fue mejor así, de otra forma quizá nos hubieran matado…”

“Pero tú…” insistía el…”lo has pasado … muy mal…” decía tratando de consolarme…

“No te preocupes… ya pasó…” le dije poniéndome al volante del coche…

Arranqué y en pocos minutos entrábamos en el garaje de nuestro chalet…

El estaba un poco más animado…

“Si no me hubieran atado y golpeado…” se lamentaba no obstante…

Pero mi cabeza empezaba a elucubrar, quizá por el shock recibido y la falta de sueño, extrañas sensaciones…

“Déjalo…vamos a dormir un poco…”


Subimos al dormitorio de nuestra cómoda y confortable casa…

Entre en el baño y me prepare un caliente lecho de agua en la bañera donde pensaba sumergirme al menos durante un par de horas…

El se tumbó sobre la cama… murmurando…”mañana lo denunciaremos a la policía…”

La policía…?, que pintaba allí la policía, aquellos hombres sabían donde vivíamos, y habían prometido volver a cobrar, incluso podrian secuestrarme y venderme por ahí, un escalofrio me recorrio de arriba bajo mezcla de miedo y... ¿excitación?, así que mejor de momento esperábamos su visita y luego…

Mi marido se quedo dormido y yo entré en el cuarto de baño…

Ya frente al espejo mural me contemple detenidamente…

Durante casi 15 años, había sido de un sólo hombre, y hacia apenas unas horas, mi cuerpo había sido el juguete y disfrute de cuatro machos, mas jóvenes que mi marido y por ello quizá mas deseosos de gozar…

Me fui quitando despacio la sucia y destrozada ropa, que tan sólo la noche antes había sido la sensación de la fiesta…

La fiesta…!!!, que fiesta…?, para mi la fiesta quedaba en mi memoria como algo extraño, algo lejano, algo que parecía irreal frente a las cuatro horas vividas intensamente en aquel establo, sola, desnuda, frente a aquellos cuatro hombres insaciables…

Me sumergí despacio en el cálido lecho de agua, y me deje envolver por su fragancia y su reparadora caricia sobre mi maltratada piel…

En el espejo, había visto las señales rojizo pardas de los cinturones de aquellos hombres sobre mis nalgas y parte de mi espalda mientras me parecía volver a oír su restallar en el aire y su agudo dolor sobre mi piel… y aquellas dos “X” que marcaban mis glúteos como las marcas del ganado…

Ahora con el agua y la sales de baño, mis heridas me dolían pero al tiempo se restañaban después de lo vivido…

Poco a poco mi mente se fue quedando en blanco, y mi cuerpo se sumergió en aquel reparador baño…

Me desperté de pronto, con sensación de frío…, trate de incorporarme pero estaba entumecida, dentro de la bañera, que ahora me parecía incomoda debido a que el agua se había enfriado…

Escuche despacio… no se oía ni un ruido en la casa… mire el reloj digital del baño… marcaba las 10 de la mañana…

Salí del baño y alcancé la toalla… me envolví en ella y salí al dormitorio…

Sobre la cama sin desnudarse, mi marido dormía con un gesto de dolor en su cara…

Le contemplé despacio… había hecho lo que había podido, seguro que al revés, yo no hubiera podido hacer nada… incluso mientras aquel tío me follaba sobre el capó del coche y los otros hombres golpeaban a mi marido, no me sentí culpable…

Un momento…!!!, de pronto me di cuenta de que no me había sentido culpable casi desde que me ataron al coche…

La excitación… el miedo… buscaba en mi interior justificación a aquellas horas de sexo forzado, pero no rechazado…

Mi marido se revolvió en la cama… “No…!!!, no lo haga, por favor…!!! No…!!!”, decía una y otra vez…

Me acerqué y le bese en la frente…