De fiel Casada a.... (Capitulo 6: Videosexo controlado, primera parte)
Me desperté en casa sobre mi cama pero aun con el sabor de la leche de aquellos tíos en la boca y mi cuerpo totalmente dolorido. Por supuesto que el orificio de mi culo, dolorosamente dilatado, y mi coño, como un pimiento morrón.
Me revolví en la cama y al mirar a los pies de la misma, vi a don Jaime sentado en un sillón mirándome.
"Es Ud. Un...", empecé a decir, pero me interrumpió con energía:
"¡cállate puta!...¿no querías marcha?... pues lo de esta tarde solo ha sido una muestra, vas a vivir sensaciones y experiencias que te convertirán en una experta del sexo insaciable, así que ahorra tus fuerzas y duerme, pues mañana vas a necesitar energías...!", y tras decir esto se levanto y se marcho apagándome la luz del dormitorio.
"¡joder con el maestro!", pensé yo.
Y mi marido mientras tanto en Ámsterdam... ¿Ámsterdam?... ¿sería casualidad?...
La verdad es que ahora analizándolo fríamente fue el principio de una serie inimaginable de experiencias que me han hecho una degustadora del sexo hasta extremos insospechados, y me han permitido viajar por todo el mundo y conocer muchos rituales del sexo.
Pero lo que paso al día siguiente y en días sucesivos os lo contaré mas tarde.
Ese fin de semana fue más o menos tranquilo, y digo más o menos porque mis "guarda... ¿espaldas?", me follaron un mínimo de 3 veces cada uno al día.
Y la siguiente semana tan solo alguna jodienda con Javier o Pedro hasta mediados de semana que volví a vivir el sexo intensamente pero esta vez en el trabajo.
Cada vez que había que conseguir alguna cuenta difícil con algún cliente macho, no sé porque, o si lo sé, me la pasaban a mí.
Pero aquel día me sorprendió mi jefe cuando me dijo que desde ese mismo día tendría mi despacho en la planta noble de la oficina, con todos los jefazos, y que conste que he dicho jefazos.
Cuando me trasladé, descubrí que el decorador no era malo y que el despacho no estaba tan mal. Comprobé también que dos puertas me separaban por un lado del despacho del director general, según este porque mis últimos logros en la empresa le habían llevado a pensar en mi como estrecha colaboradora, estrecha no sé hasta qué punto, y por el otro lado otra puerta me comunicaba con el despacho del subdirector de la compañía.
Aquella misma tarde me ocurrió algo curioso.
Mi jefe me había encargado el estudio de unos futuros clientes, tres hombres y una mujer, y este último me sorprendió, pero dado que su negocio era de asesoría fiscal no le di mucha importancia.
El caso es que me tuve que quedar en la oficina tras avisar a Javier, a Pedro y por supuesto...a don Jaime, que eso si respetaba a rajatabla mi trabajo y mi carrera.
Eran cerca de las ocho y estaba sola en mi nuevo despacho cuando llamaron a la puerta, y acto seguido entro el vigilante de noche, un hombre bastante apuesto de unos 35 años, alto y moreno, bueno no estaba mal.
"Buenas noches señorita", me dijo," ¿se quedara hasta muy tarde?", me pregunto, y al responderle que no sabía, añadió, "bien, pues si necesita algo no tiene más que llamar, puesto que entro de guardia y estaré hasta las ocho de la mañana"
"Muchas gracias", le conteste, observando que me miraba mitad con admiración, quizá por mi ascenso, mitad con un cierto morbo, pues debía pensar que estando tan buena algo había en mi progresión laboral.
Seguí trabajando, estábamos próximos al verano, y a pesar de que tenía aire acondicionado en la oficina, la verdad es que me gustaba ir ligerita de ropa.
Aquel día llevaba una minifalda blanca, por supuesto sin bragas, y una camiseta tipo baloncesto negra, también sin sujetador, y sobre ella una chaqueta amarilla.
A eso de las diez cuando estaba a punto de irme, volvió a entrar el vigilante
"Señorita", me dijo, ¿se va a quedar mucho tiempo más en la oficina?, es que ya no queda nadie en el edificio y me gustaría ir a mi oficina a cenar".
"Está bien", respondí, “me quedaré aun un rato mas así que puede irse a cenar si quiere, yo le avisaré cuando vaya a salir".
Se marcho y yo seguí un rato más. Cerca de las once decidí que ya estaba bien así que llame por el teléfono interior al vigilante pues debía abrirme la puerta del edificio.
"Enseguida voy", me respondió.
Efectivamente apenas unos minutos después, llamo a la puerta, ya estaba a punto de salir, y al entrar él en mi despacho le vi titubear, al verme de cuerpo entero, pues solo me había visto tras la mesa.
"Bien, la acompaño al ascensor", me dijo.
"¿cual es su nombre?", le pregunte.
"Miguel", me respondió mientras me cedía el paso en la puerta y aprovechaba para echar un vistazo hacia mi escote. Sentí que al pasar detrás de mí, mi culo era el blanco de su mirada, así que lo contonee un poco.
"Que casualidad...” le dije, “se llama Ud. Como mi marido...."
"¿Esta Ud. Casada...?", pregunto cómo sorprendido sin perder de vista mi trasero...
"Si", le conteste mirándole de reojo...
Se coloco a mi lado y hablamos de cosas triviales hasta llegar al ascensor, mientras lo esperábamos, yo la verdad estaba con ganas de juerga, pero una juerga mía, no programada por don Jaime.
"Miguel", le dije de pronto a punto de entrar en el ascensor, “nunca he estado en un control de seguridad, y puesto que ahora estoy en el staff, ¿le importaría enseñármelo?", y mientras decía esto le mire fijamente la entrepierna. Vi que se quedaba un poco cortado, y reaccionando me contesto que estaría encantado.
Entramos en el ascensor y yo estaba dispuesta a follármelo, pero quería disfrutar de su aparente inocencia o del miedo a liarse con una ejecutiva. En un momento determinado me agache frente a él como si se me hubiera caído algo, dejándole ver a través de mi escote mis hermosas tetas, quedo sorprendido.
"¿se le ha caído algo?", me dijo mientras también se agachaba para ayudarme y nuestras caras quedaron muy cercanas.
"No", respondí, “creí que un pendiente, pero no, lo llevo en el bolso, me lo quite para hablar por teléfono y no me acorde de volvérmelo a poner".
Seguimos hasta el sótano 2 que era donde estaba el control de seguridad.
Vi que estaba un poco nervioso y decidí seguir jugando con él antes de probar su aparato, que empezaba a revolverse inquieto bajo el azul pantalón de reglamento.
Al llegar al control, abrió y volvió a cederme el paso, por lo cual volví a mover suavemente mi culito, para su deleite.
"Está bien esto", dije sonriéndole, mientras el cerraba la puerta, y después echaba la llave, pensé yo que por seguridad.
Un amplio cuarto con una mesa llena de luces y botones y sobre ella una docena de monitores de televisión, que nos mostraban diversas partes del edificio.
Un poco más allá había una puerta, me acerque hasta ella, mientras observe que tras una rápida mirada a los monitores de una forma muy profesional, volvía a fijar sus ojos en mi anatomía.
"¿donde da esta puerta?", la pregunte, mientras la entreabría.
"A un cuarto con un par de camas", sentí que decía a mi espalda.
¡Perfecto! Pensé yo, al menos no me follara en el suelo.
"¿quiere un café, o una bebida fresca?", me pregunto.
Me volví tras ver el estado de dos camastros un tanto cutres, pero que bien podían cumplir su función.
Últimamente a la hora de abrirme de piernas había decidido no ser muy exigente, le daba más morbo al tema, e incluso había leído en algún sitio, que se disfruta más...
"Bueno", conteste, “mejor un café", cerré la puerta del cuarto y volví junto a los monitores mientras él iba hacia una maquina de café.
Me senté distraídamente en el borde de la mesa mirando hacia donde él estaba, entrecruzando la piernas, lo suficiente para que al volverse, viera mi pelado coño sin bragas frente a él.
Efectivamente cuando se volvió con los cafés en la mano, se quedo un momento quieto y le costaba apartar los ojos de mi rajita que de forma entrevelada se veía entre mis muslos.
Se acerco titubeante, "tenga su café".
"Miguel", dije recreándome en el nombre, "¿no tendría Ud., algo con lo que bautizar este café?".
"¡por supuesto que no señorita!", me dijo como si hubiera tratado de pillarle, ya que el alcohol, está prohibido en seguridad durante el servicio.
"Es una lástima", dije bajándome de la mesa, mientras me quitaba la chaqueta y la dejaba sobre una silla, “puesto que yo con un poco de alcohol me pongo muy cariñosa".
Vi que dudaba y comencé a pasearme por la habitación. Observe sobre una mesa auxiliar unas revistas para hombres y pensé que el tema pues podía salir mucho mejor.
"Vera...", le oí decir desde el otro extremo de la habitación,"...si no dice Ud. Nada le diré que siempre llevo una pequeña petaca de whisky, más que nada porque aquí son muchas horas solo y a veces apetece echar un traguito"
"¡estupendo!", dije volviéndome rápidamente de forma que mis pechos bailaran un poco, y acercándome a él,"¡venga esa copa!", le dije tendiéndole la mano.
Cogí la pequeña botella y le di un largo trago. El me miraba mitad sorprendido, mitad incrédulo y bastante excitado.
Se la devolví y volví a sentarme sobre la mesa, esta vez con las piernas bien abiertas, para que pudiera ver mi coño.
"Perdone señorita...", empezó a decir mientras trataba en vano de apartar su vista de mi entrepierna,"...pero no sé muy bien lo que pretende"
"¡yo no pretendo nada, caballero!", respondí yo como muy ofendida, bajándome de la mesa y sentándome en una silla en plan modosito," tan solo ver como es este control y tomarme un café y una copa con Ud. Para que no se sienta solo esta noche".
"Perdone", me dijo volviendo a cortarse.
Guardando la botella, se estiro la chaqueta del uniforme y acercándose a donde yo estaba sentada, posiblemente su sitio para controlar los monitores, volvió a disculparse
"Si me permite, seguiré con mi trabajo", me dijo mientras trataba, debido a su posición de pie junto a mí, de no mirar mi escote, "si quiere la acompaño fuera del edificio".
"No por dios", dije yo, “no se moleste, conozco el camino", y me incline a recoger mi chaqueta, dejándole ver mi desnudo culito, durante unos segundos.
Hacía rato que estaba buscando la forma de prender la mecha de aquel hombre cuyo paquete estaba a punto de reventar, y creí haberlo conseguido, pues en cuestión de unos segundos oí un rudo a mi espalda, de una silla al caer y me sentí empujada brutalmente sobre el sillón donde estaba mi chaqueta.
"¡no puedo más...", decía Miguel jadeante,"...tú te lo has buscado zorrona, ya sé cómo has llegado arriba y ahora vas a ver como las gastamos aquí en el sótano...", y mientras decía esto se quitaba las esposas de la parte trasera del cinturón y sujetándome las manos a la espalda me las ponía con un clic, que a mí me sonó a música celestial,"...te voy a follar cuanto quiera y no vale que grites, primero porque no hay nadie en el edificio, y luego porque este cuarto esta insonorizado, así que prepárate...", siguió vociferando mientras dándome la vuelta me tiraba de espaldas sobre el sillón.
Le vi allí todo enfurecido y excitado, mientras se quitaba primero la porra del cinturón y la dejaba sobre la mesa, después se desprendía de la pistola y hacia lo propio y por último se desabrochaba los pantalones, quitándoselos con rapidez, por lo cual pude ver un hermoso y voluminoso paquete que apenas podía mantenerse dentro de unos calzoncillos de un sugerente color negro.
Yo quería provocarle mas así que me hice la estrecha,"¡no por favor!, no me violes, solo trataba de ser un poco amable y de hacerte compañía...", gemía yo tratando de enfardarle aun mas.
"¡cállate hija de zorra!... ¡te voy a dar sexo!... ¿no era eso lo que buscabas?", y mientras decía esto se quitaba la chaqueta y la camisa dejando ver un musculoso cuerpo y un fuerte torso, que me presagiaban una noche estimulante.
Pero yo estaba sedienta de violencia.
Cuanto más enfadado le veía más me apetecía picarle, por ello me deslice al suelo, tratando de hacerle creer que quería escapar...
"¡donde crees que vas puta!", me dijo cogiéndome del pelo y haciéndome levantar...
Trate de zafarme opero aquel hombre estaba realmente enfadado.
Luego después de pasado todo, pensé lo que arriesgue, pues aquel hombre enfurecido no solo estaba bien armado entre las piernas, sino que tenía a su alcance un arma de fuego.
Me levante y de pronto sentí un fuerte golpe en la cara, y vi una especie de relámpago a mi alrededor, ¡me había soltado una bofetada!, y lo peor es que me gustaba. Me tambalee mientras me insultaba y cogiéndome por los brazos me tumbaba sobre el sillón...
"¡te la voy a meter hasta la garganta por el coño!...o mejor...", dijo volviéndose rápidamente hacia la mesa,"...mejor por el culo..."
Entonces comprobé, por primera vez horrorizada de verdad, que no se refería a su todavía no liberada polla, sino a su larga y gruesa porra reglamentaria que blandía en el aire...
Esta vez sí suplicaba de verdad,"¡no por favor...eso...no!", le dije gimiendo desesperada, recordando entonces que quien juega con fuego se quema...
Me cogió otra vez por los pelos y me llevo sobre la mesa de control,"¡apoya las tetas sobre la mesa...y ábrete de piernas...quiero ver bien el agujero de tu jodido culo!...
Yo trataba de levantarme de la mesa pero su poderoso brazo sobre mi espalda me apretaba las tetas contra la fría madera, mientras por el reflejo de los monitores podía ver como se disponía a ensartarme como una aceituna...
UN LUGAR PARA LEER... APRENDER... ...Y DISFRUTAR... ...CADA UNO A SU MANERA. A PLACE TO READ... TO LEARN... AND TO ENJOY... EACH ONE TO THEIR WAY
BIENVENIDOS
Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately
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sábado, 20 de febrero de 2010
DE FIEL CASADA A... (VI-I)
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viernes, 19 de febrero de 2010
UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (I)
... y disfrutados (capitulo 1)
19 DE FEBRERO DE 2002.
ANTECEDENTES: Mi mujer y su amante se conocieron accidentalmente hace dos meses escasos. Ella está actualmente de forma esporádica con otros tres tíos con los que de vez en cuando se da un revolconcillo. Al principio no parecieron congeniar muy bien, de hecho se conocieron por fin una noche que el la invitó a cenar y ella luego se vino a casa, aunque yo la vi ya algo nerviosa y como "tocada". El se prendó de ella, y es que es para eso y mucho más, y la siguió cortejando por móvil y mail, puesto que vive fuera de nuestra ciudad y sin saber como, el pasado 19 de Febrero, ella se presentó en su habitación del hotel "para charlar" aunque era consciente de que iva a ser poseída por él... al día siguiente él me contaba como fué su primera noche, y desde ese momento cada vez que viene ella va a su hotel las dos noches que está aquí y él al día siguiente me cuenta con detalle lo que han hecho, relato que contrasto con mi mujercita y ella me confirma punto por punto lo que han hecho... A estas alturas es tal su entrega a él, que ha conseguido de ella que realice posturas y viva situaciones que nunca había vivido o hecho conmigo. Por ejemplo no le gustaba para nada que la dieran por el culo y era sólo en su época de regla cuando a mi me lo pemitia, la primera noche con él... ya vereis lo que pasó... lo cuenta él mismo...
No sé como empezar. Tu mujercita es puro fuego, es como tener pasión contenida en un bote y en cuanto se
destapa casi me quema.
Ayer cuando llegó lo hicimos todo muy amigable, poco a poco. Ella se sentó en la cama y yo en una silla
que acerqué de manera que cuando me inclinase pudiera apoyar inevitablemente mis brazos en sus
piernas. Por cierto, estaba impactante, es así como me gusta que vista, con la clase que ella tiene.
Y le pregunté "¿Tu marido sabe que estás conmigo?".
Me miró largamente, se relajó, sonrió y me dijo: "Sabe hasta el número de habitación".
"Osea" le contesté yo "que es un cornudo consentido" asintió con la cabeza y sonrió.
Pusimos algo de música y empezamos a charlar. Abrí la botella de champán y poco a poco vi que los
nervios bajaban de intensidad...hasta que vi en sus ojos la invitación que esperaba para disfrutar de aquel cuerpo....
Empecé a besarla y ella empezó a dejarse llevar, a devorarme. La acaricié poco a poco y le apreté los
pezones sobre la blusa, con eso se puso a 10.000. Se quitó la blusa y debajo llevaba ese conjunto de
noche que era mas morboso de lo que me podía imaginar...y debajo aún llevaba la ropa interior. Le dije
que me apetecía desenvolver ese regalo. Ella me acercó la boca al oído y me dijo: "Sé muy tierno". Lo
entendí.
Había tenido un día difícil y aún estaba nerviosa por lo que estaba pasando así que empecé a
jugar con sus pezones, mordiéndoselos poco a poco, luego mordiéndole los labios, comiendole la boca.
Todo en silencio mientras el CD de Sabina seguía tocando.
La seguí desnudando, mientras pensaba en la suerte del cornudo de su marido de disfrutar a diario de aquella hembra, excepto las bragas que no quería que se las quitara y me quité la ropa, la besé y mordí por todas partes, mientras seguía pensando que aquel manjar era para mas de un hombre y por supuesto no solo para el cornudo que tenía en casa, le dí la vuelta y me tumbé sobre su espalda, que me sintiera bien, que sintiera el peso del hombre que la disfrutaría a tope esa noche.,. le volví a dar la vuelta y de repente se bajó solo un poco las bragas y me dijo: "¿Quieres comer un poquito?" ni lo pensé: le pasé la lengua muy despacio por el clítoris mientras ella me la comía con desesperación, con ansia.
Tuvo un orgasmo larguísimo, impresionante. Luego me senté con la espalda apoyada en el cabezal de la cama y ella se agachó y siguió mamando fuerte, intenso, sabía bien lo que hacia... y como lo hacía.... como la mamaba ¡¡¡...Cuando llevaba un buen rato le levanté la cabeza muy en contra de su voluntad. Tenía la mirada oscura, con deseo y morbo acumulados. Le dije: "hoy no me quiero correr aún en tu boca", y la levanté.
La llevé al lavabo y se dejo llevar docilmente, sin duda estaba desando aprende y vivir situaciones fueran las que fueran, apoyó las manos en el mármol y me dijo "Por delante no me penetres". Le abrí las nalgas con mis manos y acerqué la polla a su culo, ella la guiaba con su mano y se la clavé poco a poco hasta el fondo.
Empecé a moverme, a clavarla muy, muy adentro. Veía su cara de vicio y pasión en el espejo mientras le daba duro y ella me decía que nadie le había trabajado el culo como yo se lo estaba haciendo... volví a pensar en el cornudo marido que no le debía dar lo suficiente... Ella estaba que estallaba.
Cuando llevábamos un rato bastante largo empezó a tener un orgasmo muy intenso y se corrió de una manera bestial. Yo seguí clavándola, no dejando que se saliera.
Ella empezó a pedirme que me corriera, que quería verme la mirada cuando lo hiciera. Pero aguanté aún
hasta que noté que le volvía un buen orgasmo y entonces solté un buen chorro en ese culo tragón.
Luego nos fuimos a la cama de nuevo, bebimos un poco mas de champán y empecé a comerle el coño
una vez mas y cuando la tuve a punto le levanté las piernas, me las puse en los hombros y se la clavé
hasta el fondo... de nuevo por el culo. Creo que en ese momento ya no podía mas pero se repuso rápidamente y empezó a animarme.
Le dije que quería que fuera mía: mi hembra, mi Princesa, ¡mi Puta! y eso la calentó hasta lo indecible, empezó a moverse y hacerse una paja mientras yo seguía bombeando y se corrió nuevamente. En aquel instante yo sabía que estaba en mi mejor momento y que podía aguantar mucho rato sin correrme. Es algo que noto y me pone mas caliente.
Ella lo intuyó y se dejó llevar. Le dí la vuelta, me puse sobre su espalda y se la volví a meter, con decisión mientras mi peso la hacia notar que un hombre se había apoderado de aquel cuepo y aquel culo sin duda poco usado... Empezó a pedir que me volviera a correr, que quería notarlo, que quería verme la cara, volviendo su cabeza con gesto de vicio hacia mi que estaba sobre su espalda bombeando sin piedad entre sus nalgas.
Yo seguía mientras ella intentaba meter su mano bajo su cuerpo para masturbarse pero no podía. En un momento determinado le dije que quería que ella se sentase encima mío y se clavase ella sola. No lo dudó, me tumbé de espaldas y ella se sentó clavándose mi polla hasta el fondo de ese culo que estaba mas dilatado que nunca, tragando y tragando.
Se movía como un remolino pero yo no estaba dispuesto a correrme aún. La dejé allí un buen rato y luego la puse a cuatro patas y la clavé nuevamente sin piedad. En esa postura se volvió a masturbar y a correr como una posesa, estaba claro que le estaba gustando la sesión y la estaba disfrutando, mientras yo pensaba en el cornudo de su marido y lo que se estaba perdiendo... aquel culo ofrecido a un casi desconocido que se lo estaba taladrando a placer... y volvi a dejar toda mi leche dentro de aquél ávido culo...
Cayo rendida sobre la cama y pasados unos minutos mientras bebiamos un poco de champán mi polla volvio a ponerse a tono, y no era para menos, aquella hembra, aquella casada viciosa , y por lo que parecia, inexperta, a pesar del historial que me habia contado el cornudo de su marido, merecia una buena dosis de leche por el culo como ella me habia pedido nada mas llegar... "esta noche solo quiero que me llenes el culo de leche"
Me puse a su lado, le levanté una pierna y se la volví a meter. Siempre por el culo, ella parecia que acababa de descubrir el placer de su via anal, y no quería mi polla mas que entre sus cachetes. Parecía que fuese a tener un desvanecimiento y solo pedía que me corriera. No estaba preparado pero intenté concentrarme en correrme, sudaba y sudaba mientras la embestía y ella decía que sentía mi polla muy adentro y que quería verme correr...finalmente pude y fué bestial, notaba como me exprimía en ella hasta la última gota, caí fulminado.
Luego estuvimos hablando un buen rato porque ella empezaba ya a notar el arrepentimiento y pude
volverla a motivar, que dejase de pensar en eso con lo bien que lo estaba pasando.
Me dispuse para el último envite de la noche, la volví a tumbar boca arriba sobre la cama y tras magrearle bien las tetas lo que la puso a cien, volví a levantarle las piernas con intención de clavarsela de nuevo... pero su culo ya muy abierto me ofreció casi magneticamente su orificio y mi polla entro hasta dentro como un ariete, ella se revolvía de placer mientras me decía lo bien que le había trabajado el culo toda la noche, y que quería sentir mi corrida muy dentro, lo que ocurria poco despues mientras ella tambien alcanzaba un explendoroso orgasmo expresado en un largo gemido de placer.
Seguimos hablando un buen rato mientras nos acariciamos y luego nos vestimos mientras yo la intentaba convencer para hoy.
Creo que se lo pasó muy bien y repetirá algunas veces mas, siempre que venga ella estara dispuesta, seguro.
Saludos,
19 DE FEBRERO DE 2002.
ANTECEDENTES: Mi mujer y su amante se conocieron accidentalmente hace dos meses escasos. Ella está actualmente de forma esporádica con otros tres tíos con los que de vez en cuando se da un revolconcillo. Al principio no parecieron congeniar muy bien, de hecho se conocieron por fin una noche que el la invitó a cenar y ella luego se vino a casa, aunque yo la vi ya algo nerviosa y como "tocada". El se prendó de ella, y es que es para eso y mucho más, y la siguió cortejando por móvil y mail, puesto que vive fuera de nuestra ciudad y sin saber como, el pasado 19 de Febrero, ella se presentó en su habitación del hotel "para charlar" aunque era consciente de que iva a ser poseída por él... al día siguiente él me contaba como fué su primera noche, y desde ese momento cada vez que viene ella va a su hotel las dos noches que está aquí y él al día siguiente me cuenta con detalle lo que han hecho, relato que contrasto con mi mujercita y ella me confirma punto por punto lo que han hecho... A estas alturas es tal su entrega a él, que ha conseguido de ella que realice posturas y viva situaciones que nunca había vivido o hecho conmigo. Por ejemplo no le gustaba para nada que la dieran por el culo y era sólo en su época de regla cuando a mi me lo pemitia, la primera noche con él... ya vereis lo que pasó... lo cuenta él mismo...
No sé como empezar. Tu mujercita es puro fuego, es como tener pasión contenida en un bote y en cuanto se
destapa casi me quema.
Ayer cuando llegó lo hicimos todo muy amigable, poco a poco. Ella se sentó en la cama y yo en una silla
que acerqué de manera que cuando me inclinase pudiera apoyar inevitablemente mis brazos en sus
piernas. Por cierto, estaba impactante, es así como me gusta que vista, con la clase que ella tiene.
Y le pregunté "¿Tu marido sabe que estás conmigo?".
Me miró largamente, se relajó, sonrió y me dijo: "Sabe hasta el número de habitación".
"Osea" le contesté yo "que es un cornudo consentido" asintió con la cabeza y sonrió.
Pusimos algo de música y empezamos a charlar. Abrí la botella de champán y poco a poco vi que los
nervios bajaban de intensidad...hasta que vi en sus ojos la invitación que esperaba para disfrutar de aquel cuerpo....
Empecé a besarla y ella empezó a dejarse llevar, a devorarme. La acaricié poco a poco y le apreté los
pezones sobre la blusa, con eso se puso a 10.000. Se quitó la blusa y debajo llevaba ese conjunto de
noche que era mas morboso de lo que me podía imaginar...y debajo aún llevaba la ropa interior. Le dije
que me apetecía desenvolver ese regalo. Ella me acercó la boca al oído y me dijo: "Sé muy tierno". Lo
entendí.
Había tenido un día difícil y aún estaba nerviosa por lo que estaba pasando así que empecé a
jugar con sus pezones, mordiéndoselos poco a poco, luego mordiéndole los labios, comiendole la boca.
Todo en silencio mientras el CD de Sabina seguía tocando.
La seguí desnudando, mientras pensaba en la suerte del cornudo de su marido de disfrutar a diario de aquella hembra, excepto las bragas que no quería que se las quitara y me quité la ropa, la besé y mordí por todas partes, mientras seguía pensando que aquel manjar era para mas de un hombre y por supuesto no solo para el cornudo que tenía en casa, le dí la vuelta y me tumbé sobre su espalda, que me sintiera bien, que sintiera el peso del hombre que la disfrutaría a tope esa noche.,. le volví a dar la vuelta y de repente se bajó solo un poco las bragas y me dijo: "¿Quieres comer un poquito?" ni lo pensé: le pasé la lengua muy despacio por el clítoris mientras ella me la comía con desesperación, con ansia.
Tuvo un orgasmo larguísimo, impresionante. Luego me senté con la espalda apoyada en el cabezal de la cama y ella se agachó y siguió mamando fuerte, intenso, sabía bien lo que hacia... y como lo hacía.... como la mamaba ¡¡¡...Cuando llevaba un buen rato le levanté la cabeza muy en contra de su voluntad. Tenía la mirada oscura, con deseo y morbo acumulados. Le dije: "hoy no me quiero correr aún en tu boca", y la levanté.
La llevé al lavabo y se dejo llevar docilmente, sin duda estaba desando aprende y vivir situaciones fueran las que fueran, apoyó las manos en el mármol y me dijo "Por delante no me penetres". Le abrí las nalgas con mis manos y acerqué la polla a su culo, ella la guiaba con su mano y se la clavé poco a poco hasta el fondo.
Empecé a moverme, a clavarla muy, muy adentro. Veía su cara de vicio y pasión en el espejo mientras le daba duro y ella me decía que nadie le había trabajado el culo como yo se lo estaba haciendo... volví a pensar en el cornudo marido que no le debía dar lo suficiente... Ella estaba que estallaba.
Cuando llevábamos un rato bastante largo empezó a tener un orgasmo muy intenso y se corrió de una manera bestial. Yo seguí clavándola, no dejando que se saliera.
Ella empezó a pedirme que me corriera, que quería verme la mirada cuando lo hiciera. Pero aguanté aún
hasta que noté que le volvía un buen orgasmo y entonces solté un buen chorro en ese culo tragón.
Luego nos fuimos a la cama de nuevo, bebimos un poco mas de champán y empecé a comerle el coño
una vez mas y cuando la tuve a punto le levanté las piernas, me las puse en los hombros y se la clavé
hasta el fondo... de nuevo por el culo. Creo que en ese momento ya no podía mas pero se repuso rápidamente y empezó a animarme.
Le dije que quería que fuera mía: mi hembra, mi Princesa, ¡mi Puta! y eso la calentó hasta lo indecible, empezó a moverse y hacerse una paja mientras yo seguía bombeando y se corrió nuevamente. En aquel instante yo sabía que estaba en mi mejor momento y que podía aguantar mucho rato sin correrme. Es algo que noto y me pone mas caliente.
Ella lo intuyó y se dejó llevar. Le dí la vuelta, me puse sobre su espalda y se la volví a meter, con decisión mientras mi peso la hacia notar que un hombre se había apoderado de aquel cuepo y aquel culo sin duda poco usado... Empezó a pedir que me volviera a correr, que quería notarlo, que quería verme la cara, volviendo su cabeza con gesto de vicio hacia mi que estaba sobre su espalda bombeando sin piedad entre sus nalgas.
Yo seguía mientras ella intentaba meter su mano bajo su cuerpo para masturbarse pero no podía. En un momento determinado le dije que quería que ella se sentase encima mío y se clavase ella sola. No lo dudó, me tumbé de espaldas y ella se sentó clavándose mi polla hasta el fondo de ese culo que estaba mas dilatado que nunca, tragando y tragando.
Se movía como un remolino pero yo no estaba dispuesto a correrme aún. La dejé allí un buen rato y luego la puse a cuatro patas y la clavé nuevamente sin piedad. En esa postura se volvió a masturbar y a correr como una posesa, estaba claro que le estaba gustando la sesión y la estaba disfrutando, mientras yo pensaba en el cornudo de su marido y lo que se estaba perdiendo... aquel culo ofrecido a un casi desconocido que se lo estaba taladrando a placer... y volvi a dejar toda mi leche dentro de aquél ávido culo...
Cayo rendida sobre la cama y pasados unos minutos mientras bebiamos un poco de champán mi polla volvio a ponerse a tono, y no era para menos, aquella hembra, aquella casada viciosa , y por lo que parecia, inexperta, a pesar del historial que me habia contado el cornudo de su marido, merecia una buena dosis de leche por el culo como ella me habia pedido nada mas llegar... "esta noche solo quiero que me llenes el culo de leche"
Me puse a su lado, le levanté una pierna y se la volví a meter. Siempre por el culo, ella parecia que acababa de descubrir el placer de su via anal, y no quería mi polla mas que entre sus cachetes. Parecía que fuese a tener un desvanecimiento y solo pedía que me corriera. No estaba preparado pero intenté concentrarme en correrme, sudaba y sudaba mientras la embestía y ella decía que sentía mi polla muy adentro y que quería verme correr...finalmente pude y fué bestial, notaba como me exprimía en ella hasta la última gota, caí fulminado.
Luego estuvimos hablando un buen rato porque ella empezaba ya a notar el arrepentimiento y pude
volverla a motivar, que dejase de pensar en eso con lo bien que lo estaba pasando.
Me dispuse para el último envite de la noche, la volví a tumbar boca arriba sobre la cama y tras magrearle bien las tetas lo que la puso a cien, volví a levantarle las piernas con intención de clavarsela de nuevo... pero su culo ya muy abierto me ofreció casi magneticamente su orificio y mi polla entro hasta dentro como un ariete, ella se revolvía de placer mientras me decía lo bien que le había trabajado el culo toda la noche, y que quería sentir mi corrida muy dentro, lo que ocurria poco despues mientras ella tambien alcanzaba un explendoroso orgasmo expresado en un largo gemido de placer.
Seguimos hablando un buen rato mientras nos acariciamos y luego nos vestimos mientras yo la intentaba convencer para hoy.
Creo que se lo pasó muy bien y repetirá algunas veces mas, siempre que venga ella estara dispuesta, seguro.
Saludos,
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viernes, 5 de febrero de 2010
EL ENGAÑO
El engaño…
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Tenia 30 años cuando ocurrió el suceso que paso a relataros…
Hace como seis años de ello…
Mi marido, es Médico, y esta constantemente de congreso en congreso, en aquella época nos reuníamos un grupo de parejas bastante liberadas, en unas juergas de fin de semana en las que llegábamos a casa de nuestro anfitrión juntos, pero podías salir con cualquier otra persona después de casi 48 horas de lujuria…
La verdad es que siempre he sido una mujer agraciada con unas medidas rozando la perfección, y a lo que yo he contribuido cuidándome, haciendo ejercicio, y sobre todo procurando vestir a la ultima moda…
Mi marido también ha ayudado lo suyo haciéndome gozar hasta cinco veces por semana, completando mi intensa vida sexual, las ya citadas orgías de fin de semana e incluso alguna aventura diaria, como las que os voy a contar…
Un dia vino mi marido contándome que se celebraría un congreso en nuestra ciudad, al que debía asistir.
Para mí era uno màs en principio, sòlo que en nuestra ciudad, por lo tanto el no tendría que viajar.
Una tarde cuando llego me hablo de un colega de fuera que venia al congreso, y que traía fama de haberse cepillado a casi todas las mujeres de sus compañeros de promoción, situación que ni se desmentía ni se afirmaba por parte de los implicados…
Me dijo que si me gustaría conocerle y añadirme a su lista, a lo que le contesté que como él lo viera…
No volvimos hablar del tema y ya iniciado el congreso, me llama un día por teléfono…
"Oye, esta noche voy a llevar a cenar a Ernesto… así que prepara una buena cena…"
El tal Ernesto, era el individuo en cuestión, por lo cual imagine que esa noche tendría fiesta…
Cerca de las ocho llegó mi marido solo y me dijo que Ernesto llegaría en unos minutos, pues se había quedado comprando tabaco…
Me dijo que pasara lo que pasara que le siguiera la corriente en todo…
Poco después llamaron a la puerta y fue mi marido el que abrió…
Me dijo que no me presentara hasta que estuvieran en el salón sentados… ah y que preparara sólo la mesa para ellos dos…
Me indico que no me pusiera ninguna ropa en especial y que en nuestro dormitorio había dejado un paquete para mí…
Espere en nuestro cuarto hasta que entraron en el salón, entonces salí y entre a saludarme…
"Pero Lola…" me dijo mi marido como enfadado…"aún no se puso Ud. el uniforme que le trajeron esta tarde…es Ud. una calamidad… ande vaya a vestirse…"
Me quede alucinada, primero porque no me llamo Lola y luego por la bronca de mi marido como si fuera la chacha…
Entre en el dormitorio y al desenvolver el paquete vi que era un uniforme de doncella, un tanto curioso, puesto que la falda más que mini era "nada", y luego me estaba muy ajustado con lo cual mis curvas, sobre todo mis pechos se resaltaban de forma escandalosa… un mandilillo con puntillas blancas y una cofia completaban el mismo… y una nota de mi marido…"no te pongas mas que sujetador…"
Me vestí de aquella guisa y salí contoneándome al salón…
El colega de mi marido, casi se atraganta con la copa que tenia al verme…
"Le gusta así al señor"… pregunté yo muy digna…
Mi marido se levanto, se acerco a mí, me hizo dar un par de vueltas e incluso inclinarme suavemente, y el personalmente ante la sorpresa de su amigo, me desabrocho un botón del escote...
"Así esta mejor, Lola, ya puede Ud. servir la cena…"
Ni que decir que el tal Ernesto no paraba de mirarme por todos lados mientras preparaba la mesa del salón…
Me agache gentilmente de frente, para que pudiera ver bien mi escote, y de espaldas para que pudiera ver mis desnudas nalgas…varias veces mientras ponía la mesa…
Ellos hablaban de cosas de trabajo, pero Ernesto no podía evitar el mirarme constantemente…
"Venga Lola, vaya Ud. a traer la cena que nos van a dar las uvas… y Ernesto querrá irse pronto…"
"No, por dios, por mi no lo haga…" dijo Ernesto con un brillo de deseo en los ojos, "tómese todo el tiempo que quiera… no tengo prisa y la noche es larga…" dijo como dejando caer una invitación…
Salí del salón y mientras marchaba por el pasillo les oí comentar…
"Oye…!" dijo Ernesto…"Vaya sirvienta que tienes tío… me imagino que te la trajinaras de vez en cuando…"
"Bueno…" respondió mi marido…" me costo convencerla… pero si bastantes veces… pues paso unos ratitos agradables…" y cambio de tema…
Pero Ernesto insistió…" Tu crees que si me insinúo… a lo mejor, con tu permiso claro, podría llevármela a mi hotel esta noche…?"
"Hombre…" contesto mi marido como sorprendido…"no sé chico… yo no tengo que darte permiso… quizá sea ella la que tenga que decir la última palabra, fuera de sus horas de servicio es libre de hacer lo que quiera…"
"Bueno, veremos que pasa…"dijo Ernesto como dando por hecho el asunto…
Me fui a la cocina y volví con el primer plato…
Aun estaban sentados en el sillón y se levantaron para sentarse a la mesa…
Al pasar junto a mí, sentí la mano de Ernesto tocar suavemente mi culo…di un respingo…
"Que le ocurre Lola…?", preguntó mi marido como sorprendido…
"No nada…" respondí…" que me dio como un escalofrío…"
"Es que va Ud. muy fresca…" dijo Ernesto, mirándome con descaro al escote…"
"Hace calor aquí…"dijo mi marido…" verdad Lola…" yo asentí con la cabeza…"además…"añadió..." a mí me gusta que Lola este lo mas cómoda posible en su trabajo…"
Se sentaron y mientras les servia el primer plato, me incline varias veces de forma que Ernesto pudiera ver bien mi escote…
Durante la cena Ernesto trato de tocarme el culo y las piernas por debajo de la mesa mientras le servia, en varias ocasiones.
Al principio, yo le rehuía, y me retiraba, pero conforme avanzaba la noche me mostraba menos esquiva, con lo cual él pensaba que me tenia en el bote…
"Y tu mujer…?" le preguntó una vez Ernesto a mi marido…
"Esta fuera unos días por temas de trabajo… así que estar sólo durante todo el congreso…"
"Solo con Lola…" puntualizó pícaramente Ernesto…
"Si claro…" respondió mi marido como algo natural…
Una de las veces al volver de la cocina, me paré en el pasillo pues hablaban de mí…
"Chico…esta buenisima…"decía Ernesto," tienes que pasártelo de puta madre con ella… con esas tetas tan… tan…"
"Bueno…" dijo mi marido…" no te voy a decir que no… pero chico… como casi no estoy en casa…"
"Sabes que la he tocado el culo y los muslos mientras me servia… y no parece que le disguste…?… le dijo Ernesto…
"Ya te dije que fuera de su horario puede hacer lo que quiera…" respondió fríamente mi marido…
"Entonces cuando terminemos de cenar, te importa que la invite a tomar una copa…"
"No en absoluto…" respondió mi marido…
Entre en el comedor y cambiaron de tema…
La cena transcurrió casi con normalidad… y digo casi porque Ernesto no perdía la ocasión de tratar de meterme mano…
Al terminar de cenar, mi marido me dijo que les sirviera el café en la terraza…
Ellos estuvieron tomando un whisky mientras yo recogía la cocina…
Cuando terminé fui a la terraza…
"Señor yo ya me voy a la cama si Ud. no quieren nada más…", Ernesto me miro como queriendo acostarse conmigo…
"De acuerdo Lola…" dijo mi marido…
"Un momento…" interrumpió Ernesto… "Lola podría, con el permiso de su jefe claro, invitarla esta noche a una copa…"
Yo miré divertida a mi marido, que se dirigió a mí formalmente… "Ud. vera, Lola, sabe que fuera de su horario pude hacer lo que quiera…"
"Gracias señor…" le contesté, y mirando a Ernesto añadí… "Pero hoy no pues estoy muy cansada… quizá mañana…"
Ernesto se quedó como decepcionado, yo meneando el trasero salI hacia el salón…
"!! Convéncela tío…! Oí que le decía a mi marido…" Chico…" contesto este… "Yo no puedo obligarla… pero si te ha dicho que mañana…"
Me retiré a uno de los dormitorios de casa que teóricamente era mi dormitorio…
Creo que me quede dormida… pero me despertaron unos suaves golpes en la puerta del cuarto… me medio incorporé en la cama… "!Adelante!" dije encendiendo la luz de la mesilla… se abrió la puerta y apareció Ernesto…
"Que hace Ud., aquí…" le pregunte mientras me tapaba con las sabanas… tratando de tapar mi semidesnudo cuerpo apenas cubierto por una camisola blanca de seda… y sin nada más debajo…
"Perdone que la moleste… "dijo como cortado…" es que acaban de llamar a su jefe para una urgencia, y quería preguntarle que si me puede preparar un café…"
"Vera, es que mi horario ya se acabó y mañana tengo que madrugar…" le dije sin mucho convencimiento…
"Sólo un café y me marcho…" me dijo implorante…
Me levante esta vez sin excesivo pudor de forma que la camisola apenas me llegaba a los muslos, por lo que fugazmente seguro que pudo ver mi obscura rajita, y entreabierta le permitía ver un poco de los senos…
"Esta bien… " dije como a regañadientes…" espéreme en el salón que ahora voy…" y pasando delante de sus narices me dirigí a la cocina…
Así que mi marido se había ido y me dejaba a solas con aquel don juan… no era exactamente lo previsto, pues mi marido dijo que improvisaría sobre la marcha…
Preparé el café y se lo llevé al salón…
"Aquí está su café…" e hice ademán de irme… " … y si no le importa, yo me vuelvo a la cama… " le dije con tono insinuante…
"No, Lola, no se marche por favor… su jefe me dijo que le esperara aquí que volvía enseguida… " y mirándome de arriba abajo siguió… " le importaría sentarse conmigo hacerme compañía… "
"Pero es que yo mañana tengo que madrugar… "proteste, mientras hacia ademán de irme…
"Quédese por favor se lo ruego… " dijo levantándose y tratando de cogerme por los hombros… "me gustaría tanto conocerla un poco más…"
Me llevó lentamente hasta el sillón, mientras sus manos se desplazaban suavemente por mi espalda empujándome dulcemente hacia el mismo, y me hizo sentar junto a él, por lo cual, al sentarme, la camisola subió por mis muslos casi al limite de mi desnudo pubis, mis piernas quedaron totalmente desnudas al alcance de sus manos…
Me miro sin ningún recato de arriba abajo denuevo…
"Es Ud. preciosa… vaya suerte que tiene su jefe de que viva aquí… " se revolvió inquieto en el sillón muy cerca de mí… " perdone la pregunta… pero… tiene novio…? "
Yo me quede alucinada, vaya pregunta más infantil… " No… " respondí. "porque lo pregunta…?"
"Vera es que quería invitarla a salir…" y trato de cogerme las manos…
"Pero Ud. no es de aquí... y yo no estoy acostumbrada a salir con amigos de mi jefe… " respondí rehuyendo sus manos, pero sin apartarlas demasiado de el…
"Bien, pero eso se puede arreglar… " dijo sujetándome las manos con firmeza… " durante la cena Ud. no ha rechazado mis insinuaciones… " y se inclinó mas hacia mí con lo que por mi escote podía ver algo más de mis senos, cuyos pezones a través de la tela de seda, podían verse ya totalmente duros y erizados… "le gusto…?" siguió mientras trataba de alcanzar mis labios…
"Un momento… " dije tratando de levantarme… " si no le he rechazado durante la cena, ha sido por no disgustar a mi jefe… pero esto es otra cosa… " me miro expectante… ante el cambio de mi tono hacia más meloso…" ahora estoy fuera de mi horario, y puedo hacer lo que quiera con quien quiera… "
Me miro sorprendido mientras me levantaba e iba hacia el mueble bar donde al agacharme a sacar una botella, tuvo que ver mis desnudas nalgas y entre ellas mi casi pelado coño… le oí moverse tras de mí…
"!! Lola…!!" dijo acercándose… "Está Ud. buenisima y no me perdonaría irme de esta casa sin echarle un polvo…!!!"
Me quede petrificada… el tío entraba a por todas, así que a ver como toreaba yo aquel miùra salido…
"Pero que dice hombre… esta Ud. loco !!!…?…. y si viene mi jefe que le decimos…"
"Vamos a mi hotel !!!" dijo vehementemente tratando de sujetarme por los brazos…
"Yo no he dicho que me quiera acostar con Ud.…. " dije separándome de él… "pero además así por las buenas… aquí té pillo y aquí te follo…" le dije retirándome un poco con la blusa ya casi abierta del todo…
" y que gano yo con esto…?" se quedo parado y me miro fijamente…
"Le daré lo que me pida…!!!" dijo con cara de salido… "Dinero… cuanto quiere… 10 mil, quince mil, veinte mil…?, lo que me pida… pero yo tengo que follarla esta noche… cuánto quiere…?" y sacando la cartera, la abrió enseñándome algunos billetes de 5.000 pesetas… "cuánto…? " insistió mientras se acercaba a mí…
Al volverme observé que en uno de los estantes de la librería estaba la cámara de vídeo funcionando… el cabrito de mi marido había dejado la cámara para tener constancia de lo que ocurría… !!!
"Bueno… " dije con voz sugerente mientras empezaba a desabrocharme los pocos botones que quedaban de la blusa… " quizá con veinte mil sería bastante… " y deje caer la blusa apareciendo totalmente desnuda ante él…
Se acercó a mí y paseó cuatro billetes de cinco por mi cuello mis pechos… cuando llegaba a mi pubis, los cogí…"Y si quieres más… pìdemelò !! " dijo mientras me abrazaba con fuerza…
Comenzó a besarme en el cuello, en las orejas, hasta llegar a mi boca… allí nuestras lenguas se mezclaron en un tórrido beso, mientras nuestros cuerpos abrazados caminaban hacia el sillón… entonces me empujo sobre el mismo, mientras se empezaba a quitar la ropa…
Yo le miraba divertida, pues en su prisa por desnudarse no acertaba el hombre…
"Te voy a follar como no te han follado nuca… " me decía mientras se deshacía ya de los pantalones… " ni siquiera tu jefe… " y me miro como el que he revelado un secreto oculto… " porque sé que te lo haces con tu jefe… ahora quiero saber como lo haces…" y se tumbó sobre mí tratando de abarcarme con sus manos pasándolas por todo mi cuerpo…
Yo al principio me deje hacer, pero la verdad es que era la primera vez que un tío me pagaba veinte mil pelas por follarme, así que creí más decente, decente que palabra más curiosa, participar y ganarme aquellas pelas…
Nos revolcamos por el sillón y por la alfombra como dos colegiales…
Decidí que aquel tío se merecía sacar provecho a su pasta, así que le tumbe sobre el sillón y acercando mi boca a su polla, me la metí de un sólo golpe en la boca…
Se quedó alucinado, y comenzó a gemir como un loco, dando saltos a cada pasada de mi lengua por su glande… "Así puta… "empezó a decirme… "mámamela bien... zorra…" decía con voz entrecortada mientras se retorcía de placer sobre el sillón…
Estábamos en plena faena, cuando llegó mi marido…
"Pero que es esto…!!!" comenzó a decir como muy ofendido… o molesto… o no sé que…
"Lola… eres una puta…!!!" me gritaba, mientras trataba de separarme de aquella polla…
"Y a ti no te da vergüenza…" dijo mirando con supuesta rabia a su colega… "Con mi chacha y en mi casa… al menos podías habértela llevado a follar a un hotel…"
El pobre hombre que estaba super empalmadisimo no sabia que responder… "Yo quise llevármela a un hotel pero ella no quiso…" trataba de justificarse…
"Si…" dije yo…." Yo soy una mujer decente y…"
"Tu decente…?" gritó mi marido largándome una bofetada…
Me quedé petrificada, pues no esperaba la torta, bastante fuerte que me dio… y trate de reaccionar, pero para entonces, ya me había agarrado con fuerza y levantándome, me empujó bocabajo sobre la mesa del salón…
"No querías follar…? " me gritó…" pues follaràs…!!!" con una mano me sujeto las manos a la espalda ante la sorpresa de Ernesto y con la otra se abrio la bargueta y se saco la polla...
"No querias polla? "y mientras decía esto me la endiñó por el culo… "pues toma polla¡¡¡"
El pobre Ernesto no sabia que hacer, se quedó de pie con la polla super tiesa, mirándonos sorprendido…
"No te quedes ahí gilipollas…" le gritó mi marido… " y métesela en la boca…"
Dicho y hecho, Ernesto se acercó presuroso y me coloco su enorme aparato en la boca, mientras mi marido me enculaba…
Me follaron por todos mis agujeros durante casi toda la noche y yo se la mamé varias veces…
Ya de madrugada, mi marido le dijo a Ernesto que era muy tarde, y que si quería podía quedarse a dormir…
Él respondió que bueno, a lo que mi marido le indico que durmiera conmigo en el cuarto de la "criada", cosa que le hizo mucha ilusión…
Así que nos acostamos en la estrecha cama y aún me follo una vez más antes de dormirnos…
Era de día ya cuando despertamos… no se oía ni un ruido en el piso… traté de levantarme con sigilo creyendo que él aún dormía, pero Ernesto me cogió nuevamente y tras besarme y acariciarme, me pidió que se la chupara otra vez…
Así lo hice y cuando estuvo bien empalmado, se tumbo en la cama y me hizo sentar sobre él…
"Galopa putona mía…!!!" me decía mientras me hacia saltar arriba y abajo sobre aquella estaca…
Cuando terminamos, me fui a duchar y el se vistió y salió al salón…
Cuando aparecí en el salón con el albornoz aún puesto… mi marido tomaba café charlando con Ernesto de lo ocurrido…
"Que… " decia mi marido sonriente "cuantos polvos màs le has echado a esta zorra… "
"Bueno… " titubeo Ernesto, " la verdad es que sòlo un par de ellos màs… " dijo como disculpandose… "pero sobre todo como la mama la muy cabrona… " decia poniendo los ojos en blanco…
Di media vuelta y regresé al cuarto de la criada a vestirme y al entrar comprobé con sorpresa que Ernesto había dejado sobre la mesilla otras 10.000 pesetas…
Me vestí y salí al salón…
En ese momento mi marido se levanto y ofreciéndome una silla me dijo…
"Que tal has dormido cariño…?" y mirando a ernesto añadio… "ya se por nuestro amigo que aùn te follò un par de veces…"
Ernesto se quedó petrificado…
"Cómo la has llamado…?" le dijo un tanto cortado a mi marido…
"Pues cariño…" respondió este dándome un apasionado beso…"es como suelo saludar a mi mujer por las mañanas… perdona…"dijo volviéndose a el…" es verdad se me olvidaba presentaros…" y volviéndose a mi…"Querida te presento a Ernesto un colega del congreso… Ernesto te presento a Laura mi mujer…" dijo sentándose y degustando su café…
Ernesto se quedó pálido… no sabia que hacer…
"Pero…" acertó a balbucir... " esta no es Lola tu chacha…?" y se retorcia las manos nervioso…
"No…" respondió mi marido con toda tranquilidad…" Es Laura… mi mujer…" y siguió tomando su café…
Ernesto se levantó cortadisimo… recogió sus cosas y se marcho…
Después de unos segundos los dos rompimos a reír…
"Sabes…" le dije a mi marido…" Me ha pagado 30.000 pelas por la fiesta…"
Mi marido soltó una carcajada… "Espero que haya aprendido la lección…" dijo sonriendo…
Luego visionamos la película de la noche anterior y mi marido me alabó por mi actuación…
Después de ese día alguna vez, mi marido ha traído a casa a algún amigo, y haciéndome pasar por la chacha, y entonces si que me he acostado con él a solas sin la presencia de mi marido… y con algunos lo he hecho cobrando… aunque no tanto, claro… es una sensación excitante que te paguen y te traten como a una furcia…
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Tenia 30 años cuando ocurrió el suceso que paso a relataros…
Hace como seis años de ello…
Mi marido, es Médico, y esta constantemente de congreso en congreso, en aquella época nos reuníamos un grupo de parejas bastante liberadas, en unas juergas de fin de semana en las que llegábamos a casa de nuestro anfitrión juntos, pero podías salir con cualquier otra persona después de casi 48 horas de lujuria…
La verdad es que siempre he sido una mujer agraciada con unas medidas rozando la perfección, y a lo que yo he contribuido cuidándome, haciendo ejercicio, y sobre todo procurando vestir a la ultima moda…
Mi marido también ha ayudado lo suyo haciéndome gozar hasta cinco veces por semana, completando mi intensa vida sexual, las ya citadas orgías de fin de semana e incluso alguna aventura diaria, como las que os voy a contar…
Un dia vino mi marido contándome que se celebraría un congreso en nuestra ciudad, al que debía asistir.
Para mí era uno màs en principio, sòlo que en nuestra ciudad, por lo tanto el no tendría que viajar.
Una tarde cuando llego me hablo de un colega de fuera que venia al congreso, y que traía fama de haberse cepillado a casi todas las mujeres de sus compañeros de promoción, situación que ni se desmentía ni se afirmaba por parte de los implicados…
Me dijo que si me gustaría conocerle y añadirme a su lista, a lo que le contesté que como él lo viera…
No volvimos hablar del tema y ya iniciado el congreso, me llama un día por teléfono…
"Oye, esta noche voy a llevar a cenar a Ernesto… así que prepara una buena cena…"
El tal Ernesto, era el individuo en cuestión, por lo cual imagine que esa noche tendría fiesta…
Cerca de las ocho llegó mi marido solo y me dijo que Ernesto llegaría en unos minutos, pues se había quedado comprando tabaco…
Me dijo que pasara lo que pasara que le siguiera la corriente en todo…
Poco después llamaron a la puerta y fue mi marido el que abrió…
Me dijo que no me presentara hasta que estuvieran en el salón sentados… ah y que preparara sólo la mesa para ellos dos…
Me indico que no me pusiera ninguna ropa en especial y que en nuestro dormitorio había dejado un paquete para mí…
Espere en nuestro cuarto hasta que entraron en el salón, entonces salí y entre a saludarme…
"Pero Lola…" me dijo mi marido como enfadado…"aún no se puso Ud. el uniforme que le trajeron esta tarde…es Ud. una calamidad… ande vaya a vestirse…"
Me quede alucinada, primero porque no me llamo Lola y luego por la bronca de mi marido como si fuera la chacha…
Entre en el dormitorio y al desenvolver el paquete vi que era un uniforme de doncella, un tanto curioso, puesto que la falda más que mini era "nada", y luego me estaba muy ajustado con lo cual mis curvas, sobre todo mis pechos se resaltaban de forma escandalosa… un mandilillo con puntillas blancas y una cofia completaban el mismo… y una nota de mi marido…"no te pongas mas que sujetador…"
Me vestí de aquella guisa y salí contoneándome al salón…
El colega de mi marido, casi se atraganta con la copa que tenia al verme…
"Le gusta así al señor"… pregunté yo muy digna…
Mi marido se levanto, se acerco a mí, me hizo dar un par de vueltas e incluso inclinarme suavemente, y el personalmente ante la sorpresa de su amigo, me desabrocho un botón del escote...
"Así esta mejor, Lola, ya puede Ud. servir la cena…"
Ni que decir que el tal Ernesto no paraba de mirarme por todos lados mientras preparaba la mesa del salón…
Me agache gentilmente de frente, para que pudiera ver bien mi escote, y de espaldas para que pudiera ver mis desnudas nalgas…varias veces mientras ponía la mesa…
Ellos hablaban de cosas de trabajo, pero Ernesto no podía evitar el mirarme constantemente…
"Venga Lola, vaya Ud. a traer la cena que nos van a dar las uvas… y Ernesto querrá irse pronto…"
"No, por dios, por mi no lo haga…" dijo Ernesto con un brillo de deseo en los ojos, "tómese todo el tiempo que quiera… no tengo prisa y la noche es larga…" dijo como dejando caer una invitación…
Salí del salón y mientras marchaba por el pasillo les oí comentar…
"Oye…!" dijo Ernesto…"Vaya sirvienta que tienes tío… me imagino que te la trajinaras de vez en cuando…"
"Bueno…" respondió mi marido…" me costo convencerla… pero si bastantes veces… pues paso unos ratitos agradables…" y cambio de tema…
Pero Ernesto insistió…" Tu crees que si me insinúo… a lo mejor, con tu permiso claro, podría llevármela a mi hotel esta noche…?"
"Hombre…" contesto mi marido como sorprendido…"no sé chico… yo no tengo que darte permiso… quizá sea ella la que tenga que decir la última palabra, fuera de sus horas de servicio es libre de hacer lo que quiera…"
"Bueno, veremos que pasa…"dijo Ernesto como dando por hecho el asunto…
Me fui a la cocina y volví con el primer plato…
Aun estaban sentados en el sillón y se levantaron para sentarse a la mesa…
Al pasar junto a mí, sentí la mano de Ernesto tocar suavemente mi culo…di un respingo…
"Que le ocurre Lola…?", preguntó mi marido como sorprendido…
"No nada…" respondí…" que me dio como un escalofrío…"
"Es que va Ud. muy fresca…" dijo Ernesto, mirándome con descaro al escote…"
"Hace calor aquí…"dijo mi marido…" verdad Lola…" yo asentí con la cabeza…"además…"añadió..." a mí me gusta que Lola este lo mas cómoda posible en su trabajo…"
Se sentaron y mientras les servia el primer plato, me incline varias veces de forma que Ernesto pudiera ver bien mi escote…
Durante la cena Ernesto trato de tocarme el culo y las piernas por debajo de la mesa mientras le servia, en varias ocasiones.
Al principio, yo le rehuía, y me retiraba, pero conforme avanzaba la noche me mostraba menos esquiva, con lo cual él pensaba que me tenia en el bote…
"Y tu mujer…?" le preguntó una vez Ernesto a mi marido…
"Esta fuera unos días por temas de trabajo… así que estar sólo durante todo el congreso…"
"Solo con Lola…" puntualizó pícaramente Ernesto…
"Si claro…" respondió mi marido como algo natural…
Una de las veces al volver de la cocina, me paré en el pasillo pues hablaban de mí…
"Chico…esta buenisima…"decía Ernesto," tienes que pasártelo de puta madre con ella… con esas tetas tan… tan…"
"Bueno…" dijo mi marido…" no te voy a decir que no… pero chico… como casi no estoy en casa…"
"Sabes que la he tocado el culo y los muslos mientras me servia… y no parece que le disguste…?… le dijo Ernesto…
"Ya te dije que fuera de su horario puede hacer lo que quiera…" respondió fríamente mi marido…
"Entonces cuando terminemos de cenar, te importa que la invite a tomar una copa…"
"No en absoluto…" respondió mi marido…
Entre en el comedor y cambiaron de tema…
La cena transcurrió casi con normalidad… y digo casi porque Ernesto no perdía la ocasión de tratar de meterme mano…
Al terminar de cenar, mi marido me dijo que les sirviera el café en la terraza…
Ellos estuvieron tomando un whisky mientras yo recogía la cocina…
Cuando terminé fui a la terraza…
"Señor yo ya me voy a la cama si Ud. no quieren nada más…", Ernesto me miro como queriendo acostarse conmigo…
"De acuerdo Lola…" dijo mi marido…
"Un momento…" interrumpió Ernesto… "Lola podría, con el permiso de su jefe claro, invitarla esta noche a una copa…"
Yo miré divertida a mi marido, que se dirigió a mí formalmente… "Ud. vera, Lola, sabe que fuera de su horario pude hacer lo que quiera…"
"Gracias señor…" le contesté, y mirando a Ernesto añadí… "Pero hoy no pues estoy muy cansada… quizá mañana…"
Ernesto se quedó como decepcionado, yo meneando el trasero salI hacia el salón…
"!! Convéncela tío…! Oí que le decía a mi marido…" Chico…" contesto este… "Yo no puedo obligarla… pero si te ha dicho que mañana…"
Me retiré a uno de los dormitorios de casa que teóricamente era mi dormitorio…
Creo que me quede dormida… pero me despertaron unos suaves golpes en la puerta del cuarto… me medio incorporé en la cama… "!Adelante!" dije encendiendo la luz de la mesilla… se abrió la puerta y apareció Ernesto…
"Que hace Ud., aquí…" le pregunte mientras me tapaba con las sabanas… tratando de tapar mi semidesnudo cuerpo apenas cubierto por una camisola blanca de seda… y sin nada más debajo…
"Perdone que la moleste… "dijo como cortado…" es que acaban de llamar a su jefe para una urgencia, y quería preguntarle que si me puede preparar un café…"
"Vera, es que mi horario ya se acabó y mañana tengo que madrugar…" le dije sin mucho convencimiento…
"Sólo un café y me marcho…" me dijo implorante…
Me levante esta vez sin excesivo pudor de forma que la camisola apenas me llegaba a los muslos, por lo que fugazmente seguro que pudo ver mi obscura rajita, y entreabierta le permitía ver un poco de los senos…
"Esta bien… " dije como a regañadientes…" espéreme en el salón que ahora voy…" y pasando delante de sus narices me dirigí a la cocina…
Así que mi marido se había ido y me dejaba a solas con aquel don juan… no era exactamente lo previsto, pues mi marido dijo que improvisaría sobre la marcha…
Preparé el café y se lo llevé al salón…
"Aquí está su café…" e hice ademán de irme… " … y si no le importa, yo me vuelvo a la cama… " le dije con tono insinuante…
"No, Lola, no se marche por favor… su jefe me dijo que le esperara aquí que volvía enseguida… " y mirándome de arriba abajo siguió… " le importaría sentarse conmigo hacerme compañía… "
"Pero es que yo mañana tengo que madrugar… "proteste, mientras hacia ademán de irme…
"Quédese por favor se lo ruego… " dijo levantándose y tratando de cogerme por los hombros… "me gustaría tanto conocerla un poco más…"
Me llevó lentamente hasta el sillón, mientras sus manos se desplazaban suavemente por mi espalda empujándome dulcemente hacia el mismo, y me hizo sentar junto a él, por lo cual, al sentarme, la camisola subió por mis muslos casi al limite de mi desnudo pubis, mis piernas quedaron totalmente desnudas al alcance de sus manos…
Me miro sin ningún recato de arriba abajo denuevo…
"Es Ud. preciosa… vaya suerte que tiene su jefe de que viva aquí… " se revolvió inquieto en el sillón muy cerca de mí… " perdone la pregunta… pero… tiene novio…? "
Yo me quede alucinada, vaya pregunta más infantil… " No… " respondí. "porque lo pregunta…?"
"Vera es que quería invitarla a salir…" y trato de cogerme las manos…
"Pero Ud. no es de aquí... y yo no estoy acostumbrada a salir con amigos de mi jefe… " respondí rehuyendo sus manos, pero sin apartarlas demasiado de el…
"Bien, pero eso se puede arreglar… " dijo sujetándome las manos con firmeza… " durante la cena Ud. no ha rechazado mis insinuaciones… " y se inclinó mas hacia mí con lo que por mi escote podía ver algo más de mis senos, cuyos pezones a través de la tela de seda, podían verse ya totalmente duros y erizados… "le gusto…?" siguió mientras trataba de alcanzar mis labios…
"Un momento… " dije tratando de levantarme… " si no le he rechazado durante la cena, ha sido por no disgustar a mi jefe… pero esto es otra cosa… " me miro expectante… ante el cambio de mi tono hacia más meloso…" ahora estoy fuera de mi horario, y puedo hacer lo que quiera con quien quiera… "
Me miro sorprendido mientras me levantaba e iba hacia el mueble bar donde al agacharme a sacar una botella, tuvo que ver mis desnudas nalgas y entre ellas mi casi pelado coño… le oí moverse tras de mí…
"!! Lola…!!" dijo acercándose… "Está Ud. buenisima y no me perdonaría irme de esta casa sin echarle un polvo…!!!"
Me quede petrificada… el tío entraba a por todas, así que a ver como toreaba yo aquel miùra salido…
"Pero que dice hombre… esta Ud. loco !!!…?…. y si viene mi jefe que le decimos…"
"Vamos a mi hotel !!!" dijo vehementemente tratando de sujetarme por los brazos…
"Yo no he dicho que me quiera acostar con Ud.…. " dije separándome de él… "pero además así por las buenas… aquí té pillo y aquí te follo…" le dije retirándome un poco con la blusa ya casi abierta del todo…
" y que gano yo con esto…?" se quedo parado y me miro fijamente…
"Le daré lo que me pida…!!!" dijo con cara de salido… "Dinero… cuanto quiere… 10 mil, quince mil, veinte mil…?, lo que me pida… pero yo tengo que follarla esta noche… cuánto quiere…?" y sacando la cartera, la abrió enseñándome algunos billetes de 5.000 pesetas… "cuánto…? " insistió mientras se acercaba a mí…
Al volverme observé que en uno de los estantes de la librería estaba la cámara de vídeo funcionando… el cabrito de mi marido había dejado la cámara para tener constancia de lo que ocurría… !!!
"Bueno… " dije con voz sugerente mientras empezaba a desabrocharme los pocos botones que quedaban de la blusa… " quizá con veinte mil sería bastante… " y deje caer la blusa apareciendo totalmente desnuda ante él…
Se acercó a mí y paseó cuatro billetes de cinco por mi cuello mis pechos… cuando llegaba a mi pubis, los cogí…"Y si quieres más… pìdemelò !! " dijo mientras me abrazaba con fuerza…
Comenzó a besarme en el cuello, en las orejas, hasta llegar a mi boca… allí nuestras lenguas se mezclaron en un tórrido beso, mientras nuestros cuerpos abrazados caminaban hacia el sillón… entonces me empujo sobre el mismo, mientras se empezaba a quitar la ropa…
Yo le miraba divertida, pues en su prisa por desnudarse no acertaba el hombre…
"Te voy a follar como no te han follado nuca… " me decía mientras se deshacía ya de los pantalones… " ni siquiera tu jefe… " y me miro como el que he revelado un secreto oculto… " porque sé que te lo haces con tu jefe… ahora quiero saber como lo haces…" y se tumbó sobre mí tratando de abarcarme con sus manos pasándolas por todo mi cuerpo…
Yo al principio me deje hacer, pero la verdad es que era la primera vez que un tío me pagaba veinte mil pelas por follarme, así que creí más decente, decente que palabra más curiosa, participar y ganarme aquellas pelas…
Nos revolcamos por el sillón y por la alfombra como dos colegiales…
Decidí que aquel tío se merecía sacar provecho a su pasta, así que le tumbe sobre el sillón y acercando mi boca a su polla, me la metí de un sólo golpe en la boca…
Se quedó alucinado, y comenzó a gemir como un loco, dando saltos a cada pasada de mi lengua por su glande… "Así puta… "empezó a decirme… "mámamela bien... zorra…" decía con voz entrecortada mientras se retorcía de placer sobre el sillón…
Estábamos en plena faena, cuando llegó mi marido…
"Pero que es esto…!!!" comenzó a decir como muy ofendido… o molesto… o no sé que…
"Lola… eres una puta…!!!" me gritaba, mientras trataba de separarme de aquella polla…
"Y a ti no te da vergüenza…" dijo mirando con supuesta rabia a su colega… "Con mi chacha y en mi casa… al menos podías habértela llevado a follar a un hotel…"
El pobre hombre que estaba super empalmadisimo no sabia que responder… "Yo quise llevármela a un hotel pero ella no quiso…" trataba de justificarse…
"Si…" dije yo…." Yo soy una mujer decente y…"
"Tu decente…?" gritó mi marido largándome una bofetada…
Me quedé petrificada, pues no esperaba la torta, bastante fuerte que me dio… y trate de reaccionar, pero para entonces, ya me había agarrado con fuerza y levantándome, me empujó bocabajo sobre la mesa del salón…
"No querías follar…? " me gritó…" pues follaràs…!!!" con una mano me sujeto las manos a la espalda ante la sorpresa de Ernesto y con la otra se abrio la bargueta y se saco la polla...
"No querias polla? "y mientras decía esto me la endiñó por el culo… "pues toma polla¡¡¡"
El pobre Ernesto no sabia que hacer, se quedó de pie con la polla super tiesa, mirándonos sorprendido…
"No te quedes ahí gilipollas…" le gritó mi marido… " y métesela en la boca…"
Dicho y hecho, Ernesto se acercó presuroso y me coloco su enorme aparato en la boca, mientras mi marido me enculaba…
Me follaron por todos mis agujeros durante casi toda la noche y yo se la mamé varias veces…
Ya de madrugada, mi marido le dijo a Ernesto que era muy tarde, y que si quería podía quedarse a dormir…
Él respondió que bueno, a lo que mi marido le indico que durmiera conmigo en el cuarto de la "criada", cosa que le hizo mucha ilusión…
Así que nos acostamos en la estrecha cama y aún me follo una vez más antes de dormirnos…
Era de día ya cuando despertamos… no se oía ni un ruido en el piso… traté de levantarme con sigilo creyendo que él aún dormía, pero Ernesto me cogió nuevamente y tras besarme y acariciarme, me pidió que se la chupara otra vez…
Así lo hice y cuando estuvo bien empalmado, se tumbo en la cama y me hizo sentar sobre él…
"Galopa putona mía…!!!" me decía mientras me hacia saltar arriba y abajo sobre aquella estaca…
Cuando terminamos, me fui a duchar y el se vistió y salió al salón…
Cuando aparecí en el salón con el albornoz aún puesto… mi marido tomaba café charlando con Ernesto de lo ocurrido…
"Que… " decia mi marido sonriente "cuantos polvos màs le has echado a esta zorra… "
"Bueno… " titubeo Ernesto, " la verdad es que sòlo un par de ellos màs… " dijo como disculpandose… "pero sobre todo como la mama la muy cabrona… " decia poniendo los ojos en blanco…
Di media vuelta y regresé al cuarto de la criada a vestirme y al entrar comprobé con sorpresa que Ernesto había dejado sobre la mesilla otras 10.000 pesetas…
Me vestí y salí al salón…
En ese momento mi marido se levanto y ofreciéndome una silla me dijo…
"Que tal has dormido cariño…?" y mirando a ernesto añadio… "ya se por nuestro amigo que aùn te follò un par de veces…"
Ernesto se quedó petrificado…
"Cómo la has llamado…?" le dijo un tanto cortado a mi marido…
"Pues cariño…" respondió este dándome un apasionado beso…"es como suelo saludar a mi mujer por las mañanas… perdona…"dijo volviéndose a el…" es verdad se me olvidaba presentaros…" y volviéndose a mi…"Querida te presento a Ernesto un colega del congreso… Ernesto te presento a Laura mi mujer…" dijo sentándose y degustando su café…
Ernesto se quedó pálido… no sabia que hacer…
"Pero…" acertó a balbucir... " esta no es Lola tu chacha…?" y se retorcia las manos nervioso…
"No…" respondió mi marido con toda tranquilidad…" Es Laura… mi mujer…" y siguió tomando su café…
Ernesto se levantó cortadisimo… recogió sus cosas y se marcho…
Después de unos segundos los dos rompimos a reír…
"Sabes…" le dije a mi marido…" Me ha pagado 30.000 pelas por la fiesta…"
Mi marido soltó una carcajada… "Espero que haya aprendido la lección…" dijo sonriendo…
Luego visionamos la película de la noche anterior y mi marido me alabó por mi actuación…
Después de ese día alguna vez, mi marido ha traído a casa a algún amigo, y haciéndome pasar por la chacha, y entonces si que me he acostado con él a solas sin la presencia de mi marido… y con algunos lo he hecho cobrando… aunque no tanto, claro… es una sensación excitante que te paguen y te traten como a una furcia…
domingo, 31 de enero de 2010
DIARIO DE UNA MUJER CASADA (IV)
Navidad 96
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Y por fin llegó Papa Noel con su bastón...
La verdad es que he tenido un Otoño super movido, puesto que en temas de trabajo ha sido bastante duro, pero como cada año al llegar Diciembre la gente se reúne a comer y tomar copas.
Este año mi marido volvió a decirme que si me iba a comer que luego lo celebrara con Jose...
"no sé si lo veré..." le dije, "pues ahora que está en otro departamento coincidimos poco"
No volvimos a hablar del tema, hasta el día 24. Como cada año, ese día trabajo hasta el mediodía, pues a las 12 nos dejan salir, y como siempre quedamos a tomar algo, mi marido se hace cargo de los niños y los lleva por ahí a comer y ver los adornos.
El día 23 me llamó Jose para decirme que si después de tomar las copas con todos podíamos vernos, pues hacia mucho que no charlábamos... le dije que bueno.
El 24 por la mañana mientras me vestía, pensé en que quizá podía ser el día definitivo, así que traté de ponerme la ropa más sexy, por dentro y por fuera, que pude.
Mi marido estaba durmiendo cuando salí muy temprano para el trabajo.
A media mañana le llamé para decirle que después de las copas había quedado con Jose "Suerte¡¡¡" me dijo al colgar.
Tomamos las copas de rigor y yo no sé si por la tensión el caso es que nunca bebo alcohol, pero me tomé dos finitos... y me puse un poco contenta... los compañeros alucinaban pues es la primera vez que me veían así y lo celebraron.
Cuando ya terminamos cerca de las 3 de la tarde, José como siempre se brindo de cara a los demás a llevarme a casa.
Subimos al coche y al poco de arrancar me miro: "Estas guapísima y te brillan los ojos..." me dijo acariciándome disimuladamente el muslo. Yo le sujete la mano y se la lleve entre mis piernas, me miró sonriendo, pero no dijo nada.
Yo estaba empapada y un poco mareada, pero me di cuenta de que no íbamos hacia casa, "Donde me llevas... ?" le dije melosa... "A un sitio especial para una mujer especial..." dijo acariciándome con la mano derecha la espalda y los hombros.
Salimos a la carretera y al poco tiempo nos paramos en un edificio
Era un edificio de apartamentos en las afueras de Madrid. Tenía un jardín delante uy un pequeño parque, con una piscina que sin duda en verano estaría llena de gente. Un cartel "se alquilan apartamentos" me llamó la atención.
"Quédate un momento en el coche, ahora vuelvo" me dijo Jose. Unos minutos después volvía con una llave del parking "ya está" dijo, poniendo el coche en marcha. Metió la llave en la cerradura del parking y al puerta electrónica se abrió, "plaza 23" le oí murmurara. Después de recorrer un rato el parking dimos con la plaza y aparcó. Se bajo del coche y fué solicito para abrirme la puerta yo me baje como anonadada. Nos dirigimos a un ascensor, el siempre delante, y tras entrar en él marcó un piso, el 2.
En breves minutos estabamos ante un largo pasillo lleno de puertas, avanzamos por él, hasta llegar a una puerta, la 23. Introdujo la llave y me hizo pasar. Estaba obscuro, pero tras encender la luz y cerrar la puerta comprobamos que el apartamento era amplio, impersonal, pero acogedor. Yo soy muy curiosa, así que de inmediato fui a subir la persiana correr las cortinas y ver el cuarto de baño. "Tiene minibar y TV" le oí decir desde el salón. Salí del baño y vi una puerta que daba al salón, la abrí y allí estaba el dormitorio, con una amplia cama de matrimonio, dos mesillas de noche, y unas sillas. El llegó por detrás y me cogió en volandas llevándome hasta la cama donde me depositó suavemente..
Me quedé allí, mirándole, mientras cerraba la puerta del dormitorio. Nos miramos a los ojos, y el vino hacia mí.
Yo llevaba aún el abrigo puesto, me levantó suavemente con una mano de la cama y me quito el abrigo situándose tras de mí. Luego fue quitándome la chaqueta, dejándome tan sólo con la blusa y la falda negra de terciopelo, bastante corta por cierto. El se quitó la chaqueta y la corbata, mientras yo de pie frente a la cama pensaba en que había llegado el momento. Me volví y le desabroché la camisa despacio, mientras él hacia lo mismo con mi blusa mirándonos a los ojos. Me beso largamente metiendo su lengua en mi boca, mientras acabábamos de quitarnos las camisas, y me vi allí en sujetador, por cierto uno negro de encaje, bastante justito que me había regalado mi marido hacia unos meses y que iba a juego con un liguero, las medias negras y un diminuto tanga. Empece a desabrocharle el pantalón, mientras él bajaba la cremallera de mi falda, para entonces yo estaba ya totalmente empapada y al deslizar el pantalón al suelo puede ver que su polla luchaba por salir del calzoncillo. Me cogió en brazos y me depositó suavemente sobre la cama, mientras yo admiraba su polla aún dentro del slip.
Me miro tiernamente y entonces fue cuando yo me incorporé y bajándole el slip me metí su verga en la boca.
Él empezó a acariciarme los hombros y fue bajando inclinado sobre mi hasta liberar el cierre del sujetador y dejar mis tetas al aire, que de inmediato comenzó a besar y a sobar con autentica fruición. Para entonces su polla crecía y crecía dentro de mi boca. Paré un momento y le hice retirarse de la cama, luego me puse de rodillas ante él y mientras me acariciaba la cabeza seguí chupando aquella hermosa polla que en unos minutos estaría ¡por fin! Dentro de mi coño. Me hizo levantar y fue bajándome el tanga dejándome sólo el liguero y las medias. Me miré en el espejo que había detrás de la puerta y me sentí una autentica puta, pero no me importaba. Le empuje suavemente sobre la cama y volví a meterme su polla en la boca, ahora el tumbado boca arriba y yo totalmente tumbada sobre el pero con su polla en la boca. Estuve así bastante tiempo mientras el convulsionaba de place a cada lametazo mío, hasta que me dijo "para que no aguanto más y te voy a follar"
"Soy toda tuya..." le dije tumbándome boca arriba en la cama a su lado, entonces se colocó sobre mí, y aquel super lubrificado aparato fue suavemente entrando centímetro a centímetro en mi coño chorreante.
Cuando estuvo todo dentro comenzó un rítmico mete saca, llegando a sacarla suavemente del todo, para tras una pausa que a mi se me hacia terna, volver a metérmela hasta dentro con fuerza y volviendo cada vez con mas fuerzo a enterrarla toda dentro de mi, sintiendo yo que me llegaba muy dentro. Así estuvimos un rato, hasta que decidió parar y me hizo volvérsela a chupar, pero esta vez sentada en la cama y el de rodillas sobre la misma ante mí. Pasados unos minutos aquel aparato, que era muy diferente al de mi marido, estaba cada vez más duro. Fue entonces cuando me hizo poner a cuatro patas y agarrándome de las tetas, volvió a sepultar su polla en mi coño, empezando un lento ir y venir, que en cada envite era mas fuerte, mientras yo me acariciaba el clítoris tratando de llegar a mi primer orgasmo.
Tuve un par de ellos antes de que él golpeando cada vez con más fuerza, se corriera dentro de mi coño, para acabar aplastándome contra la cama con su dulce peso, mientras me mordisqueaba las orejas y me decía que efectivamente follar conmigo era maravilloso.
Después de un momento unidos por nuestros sexos, nos separamos y nos quedamos tendidos sobre la cama. Luego él fue al minibar y trajo una botella de Benjamin con dos copas, la abrió y tras repartirla me dio una copa. Me semiincorporé y le bese largo rato en la boca mientras nuestras lenguas trataban de ganar la garganta del otro. Luego nos bebimos en silencio el cava. "Ha sido fantástico..." me dijo. "Para mí también Jose" le dije, "no sabes cuanto he deseado este momento en los últimos mese a pesar de nuestra distancia, y más sabiendo que estabamos destinados antes o después a follar". Se quedó sorprendido por esa palabra en mi boca. Luego me dió otro largo beso. "Vamos a la ducha?", "Si" le respondí. Me quité el liguero y las medias, mientras oía como abría la ducha, en unos segundos estuve junto a él. Nos enjabonamos en silencio y luego el agua fue deslizándose por nuestros cuerpos.
Pero estar tan cerca y no enredarse es difícil, así que unos minutos después note como su aparato volvía a empinarse, así que bajo la ducha me agache y volví a introducírmelo en la boca, hasta notarlo nuevamente dispuesto para perforarme. No dijimos nada, simplemente me volví me apoyé contra la pared de la ducha y abriéndome de piernas le ofrecí mi culo. Tardó en reaccionar, luego me dijo que nunca había pensado en darme por el culo, ni siquiera pedírmelo, pero que ante mi ofrecimiento decidió complacerme. Al principio me dolió un poco, siempre me duele incluso haciéndolo a menudo con mi marido, pero luego fui sintiendo su polla atravesar mis entrañas y con cada nuevo empuje el dolor y el placer bajo la ducha se mezclaban, mientras él tiraba fuerte de mis riñones hacia atrás en cada envestida y mis manos sobaban con desesperación mi clítoris en busca de nuevos orgasmos.
Creo que tuve un par de ellos más antes de sentir su caliente liquido atravesar mi ano, para acabar aplastada contra la pared, con las tetas supercomprimidas y un grito de placer unísono de ambos. Nos volvimos a duchar y nos vestimos en silencio, Tras unos minutos, apuramos el champan y salimos del apartamento recorriendo el camino de vuelta inverso. Vi que en la mesa de la entrada dejaba unos billetes, y la llave del apartamento y del parking, cerrando desde fuera.
Bajamos al parking y no cruzamos ni una palabra en todo el viaje de regreso a casa. Tan sólo me acariciaba la cabeza y la espalda y yo a él. Me dejo a un par de manzanas de casa, pues le dije que quería caminar y en la despedida nos dimos un suave beso muy dulce.
Caminé hacia casa, y hasta por la noche, cuando estabamos en la cama, no le conté a mi marido, todo lo sucedido. Como imaginaba cuando termine de contárselo, se puso sobre mi y me folló tiernamente "ves como no es tan malo follar fuera de casa?" fué lo único que me dijo cuando terminamos.
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Y por fin llegó Papa Noel con su bastón...
La verdad es que he tenido un Otoño super movido, puesto que en temas de trabajo ha sido bastante duro, pero como cada año al llegar Diciembre la gente se reúne a comer y tomar copas.
Este año mi marido volvió a decirme que si me iba a comer que luego lo celebrara con Jose...
"no sé si lo veré..." le dije, "pues ahora que está en otro departamento coincidimos poco"
No volvimos a hablar del tema, hasta el día 24. Como cada año, ese día trabajo hasta el mediodía, pues a las 12 nos dejan salir, y como siempre quedamos a tomar algo, mi marido se hace cargo de los niños y los lleva por ahí a comer y ver los adornos.
El día 23 me llamó Jose para decirme que si después de tomar las copas con todos podíamos vernos, pues hacia mucho que no charlábamos... le dije que bueno.
El 24 por la mañana mientras me vestía, pensé en que quizá podía ser el día definitivo, así que traté de ponerme la ropa más sexy, por dentro y por fuera, que pude.
Mi marido estaba durmiendo cuando salí muy temprano para el trabajo.
A media mañana le llamé para decirle que después de las copas había quedado con Jose "Suerte¡¡¡" me dijo al colgar.
Tomamos las copas de rigor y yo no sé si por la tensión el caso es que nunca bebo alcohol, pero me tomé dos finitos... y me puse un poco contenta... los compañeros alucinaban pues es la primera vez que me veían así y lo celebraron.
Cuando ya terminamos cerca de las 3 de la tarde, José como siempre se brindo de cara a los demás a llevarme a casa.
Subimos al coche y al poco de arrancar me miro: "Estas guapísima y te brillan los ojos..." me dijo acariciándome disimuladamente el muslo. Yo le sujete la mano y se la lleve entre mis piernas, me miró sonriendo, pero no dijo nada.
Yo estaba empapada y un poco mareada, pero me di cuenta de que no íbamos hacia casa, "Donde me llevas... ?" le dije melosa... "A un sitio especial para una mujer especial..." dijo acariciándome con la mano derecha la espalda y los hombros.
Salimos a la carretera y al poco tiempo nos paramos en un edificio
Era un edificio de apartamentos en las afueras de Madrid. Tenía un jardín delante uy un pequeño parque, con una piscina que sin duda en verano estaría llena de gente. Un cartel "se alquilan apartamentos" me llamó la atención.
"Quédate un momento en el coche, ahora vuelvo" me dijo Jose. Unos minutos después volvía con una llave del parking "ya está" dijo, poniendo el coche en marcha. Metió la llave en la cerradura del parking y al puerta electrónica se abrió, "plaza 23" le oí murmurara. Después de recorrer un rato el parking dimos con la plaza y aparcó. Se bajo del coche y fué solicito para abrirme la puerta yo me baje como anonadada. Nos dirigimos a un ascensor, el siempre delante, y tras entrar en él marcó un piso, el 2.
En breves minutos estabamos ante un largo pasillo lleno de puertas, avanzamos por él, hasta llegar a una puerta, la 23. Introdujo la llave y me hizo pasar. Estaba obscuro, pero tras encender la luz y cerrar la puerta comprobamos que el apartamento era amplio, impersonal, pero acogedor. Yo soy muy curiosa, así que de inmediato fui a subir la persiana correr las cortinas y ver el cuarto de baño. "Tiene minibar y TV" le oí decir desde el salón. Salí del baño y vi una puerta que daba al salón, la abrí y allí estaba el dormitorio, con una amplia cama de matrimonio, dos mesillas de noche, y unas sillas. El llegó por detrás y me cogió en volandas llevándome hasta la cama donde me depositó suavemente..
Me quedé allí, mirándole, mientras cerraba la puerta del dormitorio. Nos miramos a los ojos, y el vino hacia mí.
Yo llevaba aún el abrigo puesto, me levantó suavemente con una mano de la cama y me quito el abrigo situándose tras de mí. Luego fue quitándome la chaqueta, dejándome tan sólo con la blusa y la falda negra de terciopelo, bastante corta por cierto. El se quitó la chaqueta y la corbata, mientras yo de pie frente a la cama pensaba en que había llegado el momento. Me volví y le desabroché la camisa despacio, mientras él hacia lo mismo con mi blusa mirándonos a los ojos. Me beso largamente metiendo su lengua en mi boca, mientras acabábamos de quitarnos las camisas, y me vi allí en sujetador, por cierto uno negro de encaje, bastante justito que me había regalado mi marido hacia unos meses y que iba a juego con un liguero, las medias negras y un diminuto tanga. Empece a desabrocharle el pantalón, mientras él bajaba la cremallera de mi falda, para entonces yo estaba ya totalmente empapada y al deslizar el pantalón al suelo puede ver que su polla luchaba por salir del calzoncillo. Me cogió en brazos y me depositó suavemente sobre la cama, mientras yo admiraba su polla aún dentro del slip.
Me miro tiernamente y entonces fue cuando yo me incorporé y bajándole el slip me metí su verga en la boca.
Él empezó a acariciarme los hombros y fue bajando inclinado sobre mi hasta liberar el cierre del sujetador y dejar mis tetas al aire, que de inmediato comenzó a besar y a sobar con autentica fruición. Para entonces su polla crecía y crecía dentro de mi boca. Paré un momento y le hice retirarse de la cama, luego me puse de rodillas ante él y mientras me acariciaba la cabeza seguí chupando aquella hermosa polla que en unos minutos estaría ¡por fin! Dentro de mi coño. Me hizo levantar y fue bajándome el tanga dejándome sólo el liguero y las medias. Me miré en el espejo que había detrás de la puerta y me sentí una autentica puta, pero no me importaba. Le empuje suavemente sobre la cama y volví a meterme su polla en la boca, ahora el tumbado boca arriba y yo totalmente tumbada sobre el pero con su polla en la boca. Estuve así bastante tiempo mientras el convulsionaba de place a cada lametazo mío, hasta que me dijo "para que no aguanto más y te voy a follar"
"Soy toda tuya..." le dije tumbándome boca arriba en la cama a su lado, entonces se colocó sobre mí, y aquel super lubrificado aparato fue suavemente entrando centímetro a centímetro en mi coño chorreante.
Cuando estuvo todo dentro comenzó un rítmico mete saca, llegando a sacarla suavemente del todo, para tras una pausa que a mi se me hacia terna, volver a metérmela hasta dentro con fuerza y volviendo cada vez con mas fuerzo a enterrarla toda dentro de mi, sintiendo yo que me llegaba muy dentro. Así estuvimos un rato, hasta que decidió parar y me hizo volvérsela a chupar, pero esta vez sentada en la cama y el de rodillas sobre la misma ante mí. Pasados unos minutos aquel aparato, que era muy diferente al de mi marido, estaba cada vez más duro. Fue entonces cuando me hizo poner a cuatro patas y agarrándome de las tetas, volvió a sepultar su polla en mi coño, empezando un lento ir y venir, que en cada envite era mas fuerte, mientras yo me acariciaba el clítoris tratando de llegar a mi primer orgasmo.
Tuve un par de ellos antes de que él golpeando cada vez con más fuerza, se corriera dentro de mi coño, para acabar aplastándome contra la cama con su dulce peso, mientras me mordisqueaba las orejas y me decía que efectivamente follar conmigo era maravilloso.
Después de un momento unidos por nuestros sexos, nos separamos y nos quedamos tendidos sobre la cama. Luego él fue al minibar y trajo una botella de Benjamin con dos copas, la abrió y tras repartirla me dio una copa. Me semiincorporé y le bese largo rato en la boca mientras nuestras lenguas trataban de ganar la garganta del otro. Luego nos bebimos en silencio el cava. "Ha sido fantástico..." me dijo. "Para mí también Jose" le dije, "no sabes cuanto he deseado este momento en los últimos mese a pesar de nuestra distancia, y más sabiendo que estabamos destinados antes o después a follar". Se quedó sorprendido por esa palabra en mi boca. Luego me dió otro largo beso. "Vamos a la ducha?", "Si" le respondí. Me quité el liguero y las medias, mientras oía como abría la ducha, en unos segundos estuve junto a él. Nos enjabonamos en silencio y luego el agua fue deslizándose por nuestros cuerpos.
Pero estar tan cerca y no enredarse es difícil, así que unos minutos después note como su aparato volvía a empinarse, así que bajo la ducha me agache y volví a introducírmelo en la boca, hasta notarlo nuevamente dispuesto para perforarme. No dijimos nada, simplemente me volví me apoyé contra la pared de la ducha y abriéndome de piernas le ofrecí mi culo. Tardó en reaccionar, luego me dijo que nunca había pensado en darme por el culo, ni siquiera pedírmelo, pero que ante mi ofrecimiento decidió complacerme. Al principio me dolió un poco, siempre me duele incluso haciéndolo a menudo con mi marido, pero luego fui sintiendo su polla atravesar mis entrañas y con cada nuevo empuje el dolor y el placer bajo la ducha se mezclaban, mientras él tiraba fuerte de mis riñones hacia atrás en cada envestida y mis manos sobaban con desesperación mi clítoris en busca de nuevos orgasmos.
Creo que tuve un par de ellos más antes de sentir su caliente liquido atravesar mi ano, para acabar aplastada contra la pared, con las tetas supercomprimidas y un grito de placer unísono de ambos. Nos volvimos a duchar y nos vestimos en silencio, Tras unos minutos, apuramos el champan y salimos del apartamento recorriendo el camino de vuelta inverso. Vi que en la mesa de la entrada dejaba unos billetes, y la llave del apartamento y del parking, cerrando desde fuera.
Bajamos al parking y no cruzamos ni una palabra en todo el viaje de regreso a casa. Tan sólo me acariciaba la cabeza y la espalda y yo a él. Me dejo a un par de manzanas de casa, pues le dije que quería caminar y en la despedida nos dimos un suave beso muy dulce.
Caminé hacia casa, y hasta por la noche, cuando estabamos en la cama, no le conté a mi marido, todo lo sucedido. Como imaginaba cuando termine de contárselo, se puso sobre mi y me folló tiernamente "ves como no es tan malo follar fuera de casa?" fué lo único que me dijo cuando terminamos.
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