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Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately

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jueves, 19 de agosto de 2010

UNA ZORRA PARA DOS (IV)

(IV)


Roxana aguantaba los envites cada vez más fuertes de Marco sobre su coño. Pero estaba segura de que si el no se corría pronto, no podría aguantar mucho más.

Marco seguía empujando cada vez con más fuerza mientras tumbado sobre la espalda de ella, masajéaba, amasaba, e incluso a veces apretaba hasta hacerse el mismo daño aquellas bamboleantes tetas, haciéndola gritar cuando la presión de sus manos sobre los pechos de ella era tan fuerte que parecía que la carne se escaparía entre sus dedos, y aquellos calientes globos estallarían.

Él recordaba que Joan le había comentado alguna vez que Roxana habría estado un fin de semana con un amigo que había empezado a entrenarla en las técnicas del sado, por ello seguía apretando aquellas tetas sin piedad mientras bombeaba sobre el coño de la mujer de su amigo.

Cuando por fin se corrió en sus entrañas siguió envistiendo con la intención de hacerla caer, para así poder azotarla. Cuando parecía que no lo conseguiría, ella fruto del cansancio, de aguantar los empujones y el peso de aquel macho se dejó caer de bruces sobre la cama.

Entonces Marco no quiso cometer errores recordó donde guardaba su amigo el látigo, pero prefirió coger su propio cinturón y sin darle tiempo a reaccionar comenzó a golpearle con él las nalgas.

Roxana dio un respingo con el primer correazo... " que haces estás loco " e intentó levantarse, pero Marco la volvió a empujar sobre la cama... " te dije que si no aguantabas te castigaría... Y es lo que voy a hacer... " y diciendo esto comenzó a descargar su cinto sin contemplaciones sobre la espalda y las y nalgas de ella.

Roxana se revolvió... " espera un momento... Sí vas a castigarme hazlo con algo que no deje huellas... " y volviéndose sobre un costado la señaló el armario... " ahí en un rincón hay un látigo de siete colas con el que Joan me azota algunas veces... Y en el cajón de la mesilla unas esposas con las que me ata a la cama... " dicho esto volvió a tumbarse boca abajo sobre la cama pero esta vez con las piernas y brazos en cruz esperando ser atada.

Marco no podía creerlo su sueño se estaba cumpliendo pero incluso ella se prestaba a ser su esclava.

Sacó el látigo del armario y lo dejó sobre la cama luego sacó las esposas del cajón y ato sus muñecas al cabecero de la cama, después hizo lo mismo con los tobillos atándolos a las patas traseras de la cama.

Observó aquel cuerpo totalmente estirado en cruz ofreciéndole sumisión.

Tomo el látigo con la mano derecha y comenzó suavemente a golpear la espalda, las nalgas, y los costados de aquella mujer, hace unos minutos orgullosa y rebelde y que ahora se brindaba a él.

Conforme el látigo caía sobre aquella blanca piel está iba tomando tonos primero rojizos y luego púrpura. La piel parecida en el límite de su aguante. Cuando creyó que el castigo era suficiente, Marco dejó el látigo sobre la cama y se fue al baño. Mientras se duchaba pensó que por hoy era suficiente y que muy pronto la tendría totalmente a su disposición incluso para aquellas orgías con las que soñaba Joan.


Una vez regresó al dormitorio ella continuaba en la misma posición.

Se fue vistiendo lentamente mientras contemplaba aquel templo de placer y deseo. Rememorando su sueño y antes de ponerse la chaqueta, le dio dos fuertes azotes con la mano abierta en ambas rojizas y doloridas nalgas arrancando un gemido de su garganta.

La contemplo despacio, las marcas de su espalda y su culo que sin duda Joan vería y le excitarían. No había escatimado en la fuerza y sucesión de los latigazos, que ella al principio había tratado de esquivar en oro excitante ejercicio físico de aquella espectacular mujer, y que al final acabo, por cansancio y quizá por el propio placer, aceptando solo gimiendo en cada impacto sobre su piel.

Luego se acercó a ella y retirando el antifaz, dejó junto a su cara un billete de 5000 pesetas mientras sonriendo le decía": este es tu precio, dáselas a tu marido, por haberme permitido disfrutar de ti ".

Unos minutos después Marco conducía su coche devuelta a su oficina cuando de pronto sonó su móvil.

Aparcó a un lado y miró quien le llamaba su amigo Joan": lo has pasado bien cabroncete, al menos podrías haberla desatado, el fin luego quedamos y me lo cuentas. Ahí sigue y parece que ella también lo ha pasado bien. AHORA LE VOY A DAR YO UN REPASITO, ENHORABUENA CAZADOR " y colgó.

Aquella noche los dos amigos cenaron juntos celebrando la realización de su sueño.

La mujer de Joan durmió atada a la cama y desde aquel día un par de días por semana Marco la visitaba en su casa y otro día la hacía acudir vestida como una puta, en pleno día, a su oficina en plena castellana de Madrid disfrutando de ella cuanto quiere mientras ella piensa que su marido no lo sabe, hasta que un fin de semana y desde entonces un par de ellos al mes ambos, Marco y Joan, la comparten durante horas mientras la preparan para el gran sueño de los amigos: una gran orgía con tres o cuatro hombres más todos contra ella, y por sorpresa.

Pero como fue el primer fin de semana con los dos y su gran sueño será otra historia que os contaré en otro momento.

miércoles, 12 de mayo de 2010

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS (VIII-2)

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS (capitulo 8, 2ª parte) (5)



4 de Abril "UNA NOCHE INTERMINABLE..."

Nos enjabonamos y entre besos y caricias nos duchamos bajo el agua tibia. Despues de secarnos volvimos a la habitación. En ella había mucho deseo, como si fuera la primera vez que estaba con un hombre, o al menso con un hombre que la estaba dando todo el placer que ella necesitaba.

Me tumbé boca arriba en la cama y le hice un gesto de acomodarse a mi lado. Estaba exhausto.

Me encanta cuando se siente tan exclava buscando el premio del sexo a su sumisión.

Ella se acomodó a mis pies y mientras me acariciaba los muslos comenzó a besarme las piernas y a reptar sobre mi, mirándome fijamente con aquellos ojos verdes llenos de deseo. Decididamente estaba dispuesta a exprimir hasta la última gota de mis testículos. Solo de verla así mi polla a pesar del esfuerzo empezó a recuperarse ante mi propia sorpresa.

En unos minutos mientras ella acariciaba mis caderas y mis muslos con dulzura, su boca se apoderó de mi miembro y comenzó a mamarlo con dedicación, con fruición, recreándose en cada paso por mi glande, lamiendo por fuera hasta la raíz de mi culo y subiendo y bajando por todo su contorno, como una auténtica profesional. De vez en cuando lo ensalivaba bien para poder deslizarse y como le había dicho y enseñado, sus dientes en ningún momento llegaron a tocar mi polla que se afianzaba en su tamaño y rigidez.

Cuando estuvo a punto de caramelo, la cogí de las muñecas y tiré de ella hacia arriba de forma que en un momento determinado su coño estuvo a ala altura de mi pene, entonces la levante a pulso y ella sola se ensartó de un solo golpe hasta mis huevos aplastando sus nalgas sobre ellos y frotando su chorreante coño sobre mi pubis. Lo que sucedió a partir de ese momento fue puro placer, vicio y deseo. Yo no tenia que hacer nada, ella subía y bajaba, se movía en círculos, salía totalmente tras ponerse en cuclillas y se volvía a ensartar dejándose caer sobre mi polla mientras gemía y me decía como le gustaba sentirse llena de polla, de "mi polla" y que le llegara muy adentro. Yo estaba desquiciado con aquel espectáculo, sus pechos danzaban arriba y abajo a derecha e izquierda en una danza lujuriosa que a veces interrumpían mis manos magreándolos y apretándolos sin compasión hasta dolerme las manos mientras ella gemía y sus pezones se ponían grandes como canicas y duros como piedras. Empecé a pellizcárselos y casi me dolía a mi cada vez que los retorcía, pero ella seguía embelesada clavándose ella sola cada vez mas hondo sobre mi pene. Con sus manos acariciaba mis caderas y a veces se masturbaba de forma frenética. Yo estaba concentrado en correrme lo mas tarde posible, despues de que ella alcanzara dos terroríficos orgasmos acompañados de los ojos en blanco y movimientos convulsivos de su pelvis sobre la mía, en el segundo de los cuales decidí soltar mi nueva ración de leche dentro de aquel insaciable coño gimiendo los dos como dos desesperados. (6)

Se derrumbo sobre mi, mientras me decía cuanto le gustaba cabalgar sobre su amo y señor y que esperaba que aquella noche fuera interminable e inolvidable para mi, que quería ser mi puta, mi mujer, mi hembra, mi esclava sin condiciones.

La hice tumbar en la cama a mi lado y luego me levanté acercándome a la nevera. Saqué una botella de vino que había guardado en ella junto a unos sándwichs y la invité asentarse junto a mi en el suelo al lado del sillón. Así lo hizo y directamente de la botella le vertí unas gotas de vino sobre su boca entreabierta, mientras sus ojos me miraban con deseo y admiración.

Casi no hablamos, no necesitábamos hablar para darnos cuenta de que ella estaba entregándose sin reservas a su amo y señor en una noche que acababa de empezar y que tenia un largo camino por recorrer.

Comió algo, no le apetecía mucho "solo quiero comerme tu polla" me dijo una vez que le dije si quería otro sándwich.

Seguí degustando el vino que a veces vertía muy despacio sobre su boca inclinada hacia mi, mientras ella acurrucada a mis pies me besaba los muslos y acariciaba por todas partes. Mientras yo seguía bebiendo en la copa, ella empezó de nuevo a juguetear con mi pene. Creí que después de los seis polvos que le había echado en apenas 5 horas, acababa de mirar el reloj y era lago mas de las dos de la madrugada, no podría volver a levantárseme esa noche, aunque ya la primera noche no sé si fueron 7 o más los que le había echado. Y cuando menos lo pensaba denuevo su boca hacia viguerías sobre mi aparato que en pocos minutos volvía a estar dispuesto ara la lucha. Sin duda sus habilidades como mamona podrían levantársela hasta a un muerto.

Retiré la mesa con los restos de la comida y mientras apuraba mi copa de vino ella adivino que quería y se volvió a clavar, esta vez por el culo de un solo golpe sentada sobre mi dándome la espalda. Le cogí desde atrás las tetas apretándoselas y magreándoselas bien mientras ella volvía a cabalgar y entonces vi las señales que le había dejado en la espalda al principio de la noche, y volví a morderle la espalda y arañársela mientras alternaba con besos y lengüetazos sobre las marcas que le había dejado hacia unas horas. Ella me decía que nadie le había trabajado nunca el culo como yo se lo había hecho y que nunca podría ser enculada por otro tío que no fuera yo, después empezó a fantasear sobre su violación por un grupo de hombres que la saltaban en la calle y le daban por todas partes mientras se movía como una batidora y yo seguía magreándole la tetas y dándole azotes en las nalgas ya sin miramientos. Volvió a correrse al menos un par de veces y tras una larga cabalgada como de 20 minutos por fin yo también vacíe mi carga justo cuando ella alcanzaba su segundo orgasmo, y se derrumbaba sobre mi mientras yo seguía amasando y ordeñando aquellas tetas que estaban enrojecidas de mis manoseos. (7)

Se dejó deslizar lentamente al suelo, mientras mi leche fluía de su culo dilatadísimo y que bien podía recibir un par mas de pollas sin problemas al mismo tiempo.

La levanté y tras darnos una nueva ducha, esta vez sin follar, nos tumbamos a descansar en la cama. Ella se tumbó boca abajo dispuesta a recuperar fuerzas y yo pinché la tele para distraerme un poco...

Me quedé dormido y cuando de pronto un sexto sentido me hizo despertar me quede alucinado. Allí estaba ella al borde de la cama a cuatro patas vestida con la ropa de esclava lamiendo mis pies. "No vas a castigarme un poco más...?" me dijo mientras seguía lamiendo mis pies.

Casi como un resorte mi pene de un salto se puso tieso como un palo, lo que la hizo sonreír. Miré el reloj eran cerca de las tres y media de la mañana. Me levanté y acercándome se la metí sin más en la boca.

Ella comenzó otra vez a mamármela como una loca, con deseo contenido, desesperada por tener aquel palo negro entre sus labios.

(Continuará)

martes, 20 de abril de 2010

LA VENGANZA (V)

" Te concedo el honor Rogelio " dijo Francesc dándole los utensilios para afeitarla " Gracias señor ".


Sin duda el hecho de que el hombre aquel interviniera en su manipulación, la humillaba mucho más, con el beneplácito de francés. Rogelio se subió sobre los cajones, y tras aplicar gran cantidad de jabón sobre el pubis de la mujer, mientras la sujetaba con una mano por el culo fue poco a poco con la cuchilla retirando aquel pelo. Era rápido y experto, a veces tirando de los labios vaginales rasuraba rápidamente dejando caer un gran montón de bello sobre los cajones.

Cuando hubo terminado, Francesc se acercó a contemplar su obra " En cada zorra te superas”, Rogelio pensativo dijo “quizá con cera hubiera sido más divertido, pero también más lento" Jeny dio un respingo " sabes que en cuanto esta zorra esté preparada para ser follada tendrás tu oportunidad de hacérselo a la cera, y repetirlo cuantas veces sea necesario para mantenerla siempre imberbe" dijo FRancesc y se acercó a Jeny, le pasó la mano por el pubis ahora sin nada de bello, ella seguía con los ojos cerrados, miró hacia arriba " como a una niña, te ha dejado como una niña ".


Rogelio y le tendió una botella a Francesc. Esté vertió una cantidad en sus manos y lo pasó por el pubis de Jeny, la mujer dio un respingo y un grito." es aftersave, te escuece verdad, pues ni comparación con lo que te van a doler los latigazos que te voy a dar en un momento " y dicho esto cogió el látigo de nueve colas de encima de la mesa, Rogelio cogió la fusta y ambos se dirigieron hacia el cuerpo suspendido de Jeny.

Francesc se detuvo mirando sus pies, fuertes y resistentes, pasó por su torso y su planta el mango del látigo, hoy tan sólo le daría algunos pequeños latigazos, pues al ver los pies de la mujer comprendió que debería aprovechar para analizar despacio cada parte de su cuerpo y así poder diseñar un plan de entrenamiento, quería convertirla en una completa atleta del sexo.

Hizo un gesto a Rogelio para que se acercara, y le dijo algo al oído. El hombre soltó un poco la cuerda que la mantenía suspendida y el cuerpo de Jeny se acercó 1 cm. al suelo, luego se acercó a una alacena y sacó un collar metálico. Se aproximó a Francesc y le tendió el collar, éste le devolvió el látigo de nueve colas y le pidió que le acercara la fusta. Aparte Francesc se colocó detrás de ella y tirándola del pelo la obligó a levantar la cabeza con la otra mano y le colocó el collar que se cerraba detrás y llegaba desde sus hombros al mentón, de esta forma debía mantener levantada la cabeza puesto que el collar la sujetaba la barbilla sobre el pecho. Una vez realizada esta operación, Francés fue pasando lentamente la fusta sobre la piel de la mujer, en algunos casos golpeaba suavemente y luego, con más fuerza como en las nalgas o los riñones, después comprobaba la intensidad de las pequeñas manchas púrpura que iban saliendo donde él había golpeado. Estaba claro que su piel era muy sensible, pero resistente.

Eso le hizo pensar que durante las épocas de primavera y verano debería tener cuidado en los castigos físicos, pero en invierno podía golpearla puesto que las señales no se verían. Estaba seguro de la resistencia de aquella mujer, puesto que llevaba casi 2 horas suspendida de la viga y seguía aguantando.

Ahora quería ver la resistencia de sus pechos. La rodeó y se colocó frente a ella. Seguía con los ojos cerrados pero ahora no podían inclinar la cabeza hacia abajo puesto que el collar metálico no se lo permitía. Francesc colocó ambas manos una sobre cada pecho y comenzó a apretarlos. La mujer no se movió mientras Francesc seguía aumentando la presión sobre los pechos. Continuó apretando con fuerza hasta sentir que sus propias manos se adormecían pero la mujer aguantó estoicamente el castigo. Francesc estaba satisfecho los pechos serían uno de sus principales puntos de castigo. Era la parte de la anatomía femenina que mas le gustaba castigar y lo hacia sin piedad, y estaba claro que Jeny tenia unos pechos magníficos e ideales para un variado y satisfactorio castigo.

Llegaba el momento de probar la existencia de sus pezones, por ello deslizó suavemente las manos sobre estos y comenzó a masajearlos. Después de darles masaje alternativamente, les daba un pequeño pellizco y tiraba de ellos hacia fuera. Observaba la cara de la mujer que parecía aguantar también ese tipo de castigó. Cuando estuvieron bien gruesos empezó a estirarlos hacia fuera. Tenía unos buenos y persistentes pezones, sin duda aquellos pechos le iban a dar muchas horas de diversión.

De pronto sin preaviso golpeó con la mano abierta sobre el sexo de la mujer. Está dio un salto y un gemido pero nada más salió de su boca. Entonces Francesc mientras seguía palmeándole con rudeza un pecho deslizó su mano en el sexo y con los dedos separó los labios y comenzó a introducirlos dentro del sexo de la mujer. Ella comenzó a moverse lentamente hacia derecha e izquierda, en un intento quizá de evitar que los dedos de Francesc progresaran en su sexo, pero al mismo tiempo dejándose llevar del placer que le daban después de tantas horas de castigo.

Cuando Francesc la notó suficientemente caliente decidió castigarla suspendiendo ese placer. Retiró su mano del sexo y comenzó a apretarle las tetas. Jeny seguía con los ojos cerrados pero era claro que había pasado del placer de nuevo al dolor. Francesc era consciente de que se le acababa el tiempo aquella tarde y por lo tanto la iba a someter a la última prueba.

Cogió de nuevo la fusta, y empezó a golpearla suavemente en ambos muslos poco a poco los golpes se iban acercando a la cara interior del muslo, una zona sensible y dolorosa. Unas pequeñas lágrimas salieron de los ojos de Jeny, con lo cual Francesc se dio cuenta de que esa zona era una de las que tendría que dedicarle tiempo.

miércoles, 14 de abril de 2010

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS (VIII-1)

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS (capitulo 8, 1ª parte, de 4)


4 de Abril "UNA NOCHE INTERMINABLE..."

Hola Cornudillo.

Como sabrás mi vuelo llegó sobre las 10 de la noche. Había hablado con ella de que no iría a buscarme al aeropuerto pues prefería pasar primero por casa a cambiarse y a dejar todo en orden, y reunirse conmigo despues en el hotel.

Mientras tanto recibí tu llamada en la que me decías que llevaría una ropa interior especial y una sorpresa y que estaba dispuesta a no parar de follar en toda la noche, lo que me puso francamente caliente.

Ya cuando llegué al aeropuerto el solo pensamiento de que en poco tiempo estaría disfrutando del cuerpo de tu mujer y entregado a mi placer y a su disfrute, me puso a cien y en el taxi hasta el hotel no pude reprimir una primera erección, mientras le mandaba un mensaje al móvil diciéndole lo caliente que estaba.

Despues ya en la habitación la llame para decirle el número como siempre y lo caliente que estaba esperándola, y me dijo que estabas ayudándola a vestirse, lo cual me produjo más morbo, pues pensé en ti vistiéndola para unos minutos despues desnudarla yo. Le mandé recuerdos para ti.

Unos minutos mas tarde me llamaste diligente para decirme que acababa de salir de casa, con lo que calculé que tardaría unos 15 minutos en llegar y decidí meterme en la ducha.

Cuando salí a pesar de la refrescante ducha, seguía estando muy caliente y mi pene empezaba nuevamente a coger volumen, casi exactamente 15 minutos despues de tu llamada oí golpear suavemente con los nudillos en la puerta. Me abroché el albornoz y abrí... y allí estaba radiante con esos ojos grandes que te devoran, aquella boca que iba a besar en unos segundos, embutida en aquel abrigo gris que prometía en su interior un cuerpo de autentico vicio.

La hice pasar y casi sin darme tiempo para cerrar la puerta ya estabamos besándonos y comiéndonos con desesperación la boca. Abrazados llegamos hasta el dormitorio. Ella se quedó de pie y la quité el abrigo, esperando encontrar bajo aquella ropa ese cuerpo que pensaba disfrutar sin parar toda la noche, de pie ante mi la observe despacio, con aquel traje de chaqueta con los delfines que le regale en Barcelona antes de despedirnos, y aquellas botas. No creía que pudiera estar mucho tiempo vestida.

De pronto se inclinó hacia mi con aquel maravilloso culo en pompa y sacándome la polla del albornoz comenzó a mamarla con desesperación, con deseo, me empujó suavemente hacia la cama y me hizo sentar sin separar su boca de mi pene. Luego se arrodilló ante mi y comenzó a mamarla con más fuerza, mientras yo acariciaba su pelo.

Estaba claro que venía dispuesta a todo y la deje que mamara a gusto notando que en unos minutos iba a tener mi primera corrida de la noche, y esta vez se la haría tragar hasta la última gota... como así fué unos minutos despues mientras yo lanzaba una potente chorro hacia su garganta ella siguió mamando y mamando sin parar y a cada empuje mío notaba que mi leche pasaba de su boca a su garganta directamente... y fué mucha la leche que deje salir en aquella primera corrida. (1)

Pasados unos minutos de auténtico placer conmigo derrumbado sobre la cama y ella relamiendo los restos de leche de mi polla, se levantó y muy despacio mirándome con deseo y lujuria a los ojos, se quitó la chaqueta. La camiseta blanca sin mangas ajustada la hacia aún mas deseable, me recordó a Lara la de los videojuegos, luego se bajó la cremallera de la falda y la dejó caer... me sorprendió su tanga con tiras de cuero que me hicieron abrir los ojos como platos. Entonces se quitó al camiseta y el espectáculo fue increíble: aquel cuerpazo que conozco y he disfrutado en todos sus rincones, cubierto con aquel sujetador de cuero negro anudado al cuello por unas tiras con anillas en forma de cruz, que apenas podía contener sus maravillosamente grandes pechos y la hacían aún mas apetecible junto al tanga de cuero con tiras... pero de pronto observé algo que me dejó anonadado, bajo aquel tanga un segundo elemento de cuero con tachuelas y... un candado... ¡¡¡ un cinturón de castidad!!! que protegía aquel coño que en unos minutos iba a penetrar sin contemplaciones.

Me levante despacio de la cama "Hoy vienes de esclava sumisa y eso habrá que celebrarlo" le dije acercándome a ella y tomándola de las nalgas la apreté fuerte contra mi polla. Le dí en esa postura unos cuantos azotes y luego la hice girar ante mí. Estaba espléndida.

Iba solo con el atuendo de esclava, sin las medias pero con las botas, lastima que no fueran negras y me puso a mil, supongo que por eso te dijo que estaba algo desbocado.

La empecé a tocar y luego le besé y mordisqueé los pezones mientras le iba arañando lentamente con detenimiento sintiendo su piel bajo mis uñas, la espalda y luego le dí la vuelta (sin quitárselo) y la tumbé sobre la cama, mientras le iba mordiendo el culo y creo que había bastantes marcas.

Luego le dí varios azotes rápidos pero muy seguidos en ambas nalgas, los dos primeros la sobresaltaron pero luego me ofreció descaradamente el culo para que lo siguiera palmeando mientras sus nalgas tomaban un bonito color rojo y ella los encajaba gimiendo de placer. La hice levantar con el culo en pompa boca abajo sobre la cama y le empecé a comer el culo y el coño, primero suave y luego algo mas fuerte mientras alternaba una serie de azotes que cada vez enrojecían mas sus deseadas nalgas con la inserción de dos y hasta tres dedos por el coño y un cuarto por el culo y recorría su interior en todas direcciones, fue entonces cuando ella se corrió.

Le quité despacio, recreándome la ropa de esclava y se quedó solo con el cinturón de castidad. Sin levantarla de la cama la puse a cuatro patas y apartando la tira de cuero del cinturón, la próxima vez ajústaselo más, se la metí de un golpe sin contemplaciones y empece a bombear aquel coño desde atrás mientras seguía dándole azotes y pellizcos en las nalgas que cada vez estaban mas rojas. Seguí arañándole la espalda mientras empujaba con fuerza mi polla dentro de aquel coño chorreante y caliente. Esta vez ella llegó a un espelúznate orgasmo y poco despues le endose por el coño la segunda ración de leche d la noche... (2)

Tras unos minutos de descanso fue cuando ella sacó la llave y se quitó todo pero yo estaba lanzado y empezó a comerme con desesperación.

Luego hicimos un muy buen 69 ella encima de mi yo comiéndole el coño con placer y ella disfrutando de mi otra vez enardecida polla, hasta logra en pocos minutos un espectacular orgasmo de ella y al rato una enorme corrida mía en su boca que tragó, esta vez sí, sin rechistar hasta la última h gota de mi leche. Nos tumbamos en la cama y tuvo el detalle aún de terminar de relamerme la polla y limpiar hasta el último rastro de semen. Con esa maniobra volvió en pocos minutos a ponérmela hacia arriba, por lo cual comprendí lo que me habías dicho de que estaba dispuesta a follar toda la noche sin interrupción. (3)

Cuando ya no podía mas la llevé al lavabo donde la apoyé sobre el mármol y mirando su cara de lujuria y deseo en el espejo, es una auténtica exhibicionista, empecé a magrearle las tetas mientras mi polla encontraba muy lubrificado su coño y poco a poco fui bombeándola primero con suavidad luego con fuerza en su coño, mientras a cada empujón sus tetas golpeaban contra el mármol del lavabo y su pelvis se restregaba contra el borde del mismo. Le dí así con fuerza, mientras ella gemía y me animaba a darle mas duro: "así, rómpeme, que sienta tu polla en la garganta, dame duro...", y seguí dándole sin contemplaciones durante mas de un cuarto de hora. Ella se corrió un par de veces acariciándose el clítoris mientras yo le besaba y mordía los hombros y la espalda, y cuando estaba apunto de correrme, me salí rápidamente y se la metí de un golpe entera por el culo y sin casi darle tiempo a quejarse en un gemido mezcla de dolor y placer, le llené de nuevo el culo de leche que rebosaba entre sus nalgas y chorreando por sus muslos llegaba hasta sus tobillos, mientras inclinado sobre ella le decía al oído lo hermosamente puta que era y como me gustaba tenerla entre mis piernas, a lo que ella respondía que era la mejor polla que la había trabajado nunca sus agujeros y deseaba que la siguiera follando. (4)

Nos metimos en la ducha y dejamos caer el agua sobre nuestros cuerpos. Pero ella estaba realmente caliente, nunca había visto así a una mujer, ni siquiera a la tuya con lo caliente que es, así que en unos minutos la tenia arrodillada ante mi bajo la ducha volviendo a chupar mi aparato que ante tal estimulo no podía resistirse, Era impresionante desde arriba verla mamar con desesperación, con lujuria con pasión mi negra polla entrando y saliendo de su boca, mientras con esos ojos verdes de placer y deseo me miraba buscando en mi un gesto de placer que en pocos minutos llegó pues era tal su maestría mamando, espero que ya lo hayas probado por ti mismo, que difícilmente podía uno resistirse a gemir.

Cuando la tuve otra vez bien levantada y tras una magnifica mamada, bajo el agua tibia de la ducha, la coloqué contra la pared y volví a metérsela por el culo de un solo golpe. Se revolvió tratando de acomodársela bien y luego me empujo hacia atrás hasta notar como mis huevos tocaban su coño "mi marido nunca me llega tan dentro" me dijo gimiendo "sigue dándome sin compasión... hoy quiero ser tuya sin concesiones..." con lo que seguí bombeándola mientras sus tetas se aplastaban sin compasión contra la pared de la ducha y su cuerpo se estremecía en cada envite mío, que además dada mi calentura y deseo de poseerla realmente, era recreado en cada empellón, siendo consciente e que la estaba haciendo daño, pero sus gemidos de placer y quejidos de dolor en cada aplastamiento contra la pared me enardecían mientras ella seguía con sus manos apoyadas en mis nalgas desde atrás empujando con más fuerza en cada ataque de mis caderas sobre su culo. No sé lo que duró, fue muy largo y reconfortante para mi aunque se que doloroso para ella, y sé tan solo que ella se corrió al menos dos veces más y que cuando yo llegué fue tan electrizante mi corrida que por un momento creí que moriría en aquel polvo. (5)

(entre paréntesis, los incontables polvos míos de aquella magnifica noche)

sábado, 10 de abril de 2010

OBJETO DE CAMBIO (V)

Al mismo tiempo el hombre se volvió hacia mi…


"Bienvenida Signora…" dijo dejando el contraluz que me impedía ver su rostro y acercándose a mi…

Me quede petrificada… no podía ser !!!… aquel hombre…!!!, otra vez no…!!!

"Sorprendida…?" dijo con una sonrisa que me dejó helada, "quizá no esperabas verme tan pronto querida…", dijo rodeando la mesa y acercándose a mi…

Era él… el hombre que había dirigido mi tortura la noche anterior, y allí estaba yo ante él, sorprendida, sin saber que hacer… "Cómo…?", balbucí mientras las lagrimas acudían a mis ojos…

"Como has llegado aquí…?" termino él, mientras me cogía, eso sí suavemente por los brazos…

Yo asentí con la cabeza, mientras una sensación de rabia, de miedo y de angustia se apoderaba de mi ser…

"El destino… mía donna… el destino…" dijo sonriendo y atrayéndome hacia sí, en un abrazo que yo demasiado sorprendida no pude resistir…

Me besó en el cuello y luego lentamente su boca fue buscando mi boca…

Yo no quería luchar… en es momento me acordé de mi marido… estaría él implicado en aquella situación o le habían engañado cuando pidió el coche…?

No podía creerlo, y mientras tanto aquel hombre abrazándome y besándome…

Sentí su lengua dentro de mi boca, buscando frenética cada rincón… me resistí al principio, pero luego decidí disfrutar, en lo que pudiera de la situación…

Tras el intenso morreo y sintiéndome relajada, el hombre se separó de mi… "recuerdas mi promesa de anoche…?, la de hacerte una Puta de lujo…?, pues bien hoy es el día señalado para iniciar tu carrera…"

"Pero mi marido…" dije yo con un hilo de voz…

"Tu marido…" dijo el mirándome fijamente," no pinta nada en esta historia… al menos de momento, tu eres una propiedad mía, una propiedad más de Don Vicenzo, que yo usaré a mi antojo… hasta sacarle buenos beneficios y después ya veremos cual es tu futuro…" dijo sonriendo y volviéndose hacia la mesa…

Mi marido no estaba implicado…!!!, era sin duda la noticia mejor desde que llegara a aquella casa…

"Señorita… "dijo por un interfono… "está listo el coche…?" y mirándome de arriba abajo continuó, "En ese caso, ya salimos…"

Se acercó a mi y tomándome suavemente, pero con decisión, por el brazo me llevó hacia la puerta…

Ahora recordaba la cara del chofer, era uno de los hombres de la noche anterior…!!!!

Me hizo subir al coche y el entró tras de mi…

El vehículo se puso en marcha y enfiló hacia la ciudad.

Ya era casi totalmente de noche y cuando llegamos al núcleo urbano, las luces de sábado, parecían brillar alegres para los que en la calle disfrutaban de su tarde de descanso, pero para mi pasaban centelleantes a través de los cristales semitintados del coche…

Llegamos a una calle céntrica y el coche se detuvo frente a un local muy iluminado con luces parpadeantes…

El chofer se bajo del coche y nos abrió la puerta…

Al salir comprobé que el lugar era un sexshop de esos con actuaciones en directo…

Vicenzo me ayudo solicito a bajar del coche… "No trates de hacer ninguna tontería pues lo pasaría muy mal… y tu marido a lo mejor peor que tú…" dijo apretando firmemente mi brazo, mientras sonreía a un imponente negro que nos abría la puerta del local…

Entramos en una especie de teatro, donde el ir y venir sobre todo de hombres solos era constante y con paso rápido avanzamos hasta una puerta situada a un lado del mismo…

Traspasamos la puerta, y entramos en una especie de camerino de artistas… me pareció oír el murmullo del publico al otro lado de una cortina roja situada a la derecha del cuarto…

Vicenzo me miro detenidamente allí de pie…" sin duda hoy va a ser tu gran lanzamiento…" y diciendo esto me empujó a través de la cortina…

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La dirección que me había dado Vicenzo por teléfono estaba situada en pleno centro de la ciudad…

Al detenerse el taxi, frente al numero indicado, comprobé con sorpresa que se trataba de un sexshop con actuaciones en vivo…

Me quede perplejo, y el hombre de la puerta, un enorme y musculoso negro de casi 2 metros sonrió y me hizo un gesto de que me acercara, cosa que hice casi como un autómata…

"El señor busca algo fuerte…?" me pregunto sonriendo…

Yo le miré desconcertado…

"Pues en la sala 3 va a comenzar un numero que sin duda le interesará…" continuó franqueándome la puerta…

En el maremagnun de personas que deambulaban en el interior bajo una luz tenue y destellos rojizos, busque la sala 3… "Hoy Gran estreno..." decía un rotulo luminoso sobre la numerada puerta, "… "¡Sometida!"…

martes, 16 de marzo de 2010

lunes, 15 de marzo de 2010

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (IV)

7 DE MARZO... CUARTO DIA...



Ayer estabamos ambos cansados, el día anterior había sido fantástico.

Ella llegó con unos ojos que apenas se veían.

Empezamos despacio a tontear en la cama y la desnudé, me encanta desnudar ese cuerpo, tenerlo todo desnudo con esas tetas y ese culo, y con el conejito pelado... es una delicia verlo y acariciarlo... nos tocábamos y besábamos pero nada mas hasta que la puse acostada sobre mi pecho mientras la besaba y noté lo caliente que estaba, ¡cómo quemaba ese coño! Se revolvía, me estaba pidiendo sin decirlo que la volviera a hacer vibrar.

La verdad es que aquello me puso a 10,000 y a pulso la hice sentar en mi pecho y luego con las piernas bien abiertas la hice sentar con el coño en mi boca.

Le empecé a meter la lengua como si fuese una polla pequeña y húmeda y ella se retorcía, se puso como nunca, totalmente ida, la tuve así un buen rato y luego me dejé caer hacia abajo mientras ella seguía apoyada en el cabezal de la cama y en esa postura le taladré el coño sin compasión, mientras ella empujaba y se mob via buscando tenerme muy dentro.

Fue inmenso, se movía como una batidora, aquellas caderas de un lado a otro, en círculos, mientras se clavaba cada vez mas hondo mi polla en su coño... ella quería que yo me corriera y yo buscaba lo mismo de ella.

Pero estaba muy cansada y al final se dejó caer un poco mientras le llegaba un orgasmo de infarto, y yo le llenaba de leche el coño, le temblaban las piernas.

Luego me quedé un rato encima de ella y descansamos.

Bebió cava y charlamos un poco.

La intenté tocar y al final me dijo que no podía, que estaba dolorida y que es que le hacía daño.

Al cabo de un momento me volví a subir a su espalda y con la polla empecé a jugar en su culo, ella lo notaba y en un momento determinado me dijo que la penetrase cuando quisiera y como quisiera que era absolutamnete mia y estaba a mi disposición..

Se puso boca arriba y cuando la enfilaba de lado me abrió el culo y por ahí le dí.

Al principio estaba solo receptiva pero a medida que le daba mas fuerte se fue animando hasta que de repente se empezó a masturbar y se corrió de una manera bestial, mientras yo también dejaba mi semen en su culo.

Esta vez estabamos los dos para el arrastre y necesitaba que ella me la comiera pero he decidido no tomar la iniciativa en eso, voy a esperar que salga de ella si es que sale.... y saldrá, seguro...

La enculé aún dos veces mas.

La primera de las dos en la misma postura pues ella quería seguir follando pero casi no tenia fuerzas ni para levantarse, ella tumbada boca abajo totalmente en la cama y apretando el esfínter ya bastante dolorido para que mi entrada costara mas, yo me dejaba caer con todo el peso sobre ella y notaba como se la clavaba hasta el último milímetro, tocando mis testículos entre sus suaves y duras nalgas, luego volvía a levantarme unos centímetros y me dejaba caer de nuevo provocándole en cada clavada un espasmo de placer y como eso la ponía a punto de estallar, seguí haciéndolo durante un largo rato con ella dispuesta a mas corridas que, por supuesto, tuvo en un número indeterminado, hasta que en una de mis "caídas" decidí correrme dentro de aquel culo acogedor y generosamente tragón, derramando mi semen en sus entrañas.

La siguiente vez, casi de inmediato a la anterior, para que no se moviera mucho la desplacé hasta el borde de la cama y allí la separé binen las piernas con el culo sobre la cama y me arrodille tras ella.

Ella boca abajo con la manos extendidas sobre la cama y el culo en pompa.

Jugué con sus nalgas dándole unos azotes suaves pero firmes que le dieron un ligero color a aquellos blancos cachetes, mientras mi polla se hundía dentro de su culo hasta los testículos.

Seguí dándole azotes mientras entraba rítmicamente y salía de aquella estrecha cueva anal, provocándole un par de orgasmos que la hicieron gritar como una loca, mientras ella me decía como le gustaba que la diera por detrás, hasta que decidí correrme una vez más.

Intenté dejarle varias marcas en el culo y mordiscos pero supongo que no apreté demasiado, quería marcarla, para que supieras quien es su señor.

Busca las marcas.



Un saludo.

lunes, 22 de febrero de 2010

miércoles, 17 de febrero de 2010

OBJETO DE CAMBIO (I)

(Capitulo 1)


La Iniciaciòn (I)

La verdad es que aquella noche lo habíamos pasado bien en casa de unos amigos a cuya fiesta de aniversario habíamos asistido.

Pero devuelta a casa en el coche mientras observaba a mi marido, poco podia pensar que los proximos minutos cambiarian casi radicalmente mi vida…

Me distrajo de mis pensamientos un coche con cuatro personas que nos adelanto a gran velocidad, y comenté con mi marido lo peligroso que es conducir a esas horas…

Mi marido estaba muy apuesto con su elegante smoking, tiene 45 años pero bien podría decir que tiene 10 menos...

Yo tengo 35 y procuro cuidarme, por lo cual nuestros amigos dicen que hacemos una pareja muy atractiva...

Aquella noche yo llevaba un vestido blanco muy ajustado y con generoso escote, que resaltaba el moreno de mi piel y había sido la admiración de la fiesta, aunque este mal decirlo...

Eran las cuatro de la madrugada cuando nos dirijiamos a nuestro chalet en las afueras...

Estábamos ya cerca en una zona solitaria próxima a la urbanización, cuando de pronto surgió un hombre al lado de la carretera haciendonos señas...

Yo no me había dado cuenta, de que el vehículo que adelantamos nos había vuelto a sobrepasar…

“Me parece que es el coche que nos pasó…” comentó mi marido…”puede que hayan tenido un accidente…” añadió señalándome un coche metido en el campo un poco más allá...

“Paramos...?”, preguntó mi marido... yo asentí con la cabeza...

Redujo la velocidad y nos aparcamos en el arcén...

Cuando estábamos bajando del coche nos vimos rodeados por cuatro individuos jóvenes de unos 25 ò 30 años….

De pronto uno de ellos cogió a mi marido por el cuello y colocandole una navaja le pidió dinero….

Mi marido le dijo que llevaba apenas unos billetes…y les diò la cartera…

El que parecía el jefe, saco el dinero y tiró la cartera…

“Esto es todo…” dijo como enfadado blandiendo los billetes, ante mi marido….

“Meterlos en el coche...!”, dijo a los otros...

Nos metieron en su coche, mientras otro de ellos se ponía al volante del nuestro...

Hicimos unos pocos kilómetros antes de desviarnos por un camino secundario, para llegar a una especie de granja abandonada...

Nos bajaron del coche…

La noche era casi cerrada… pero colocaron los coches de forma que pudieran verse con los faros…

“Que hacemos…” preguntó uno de los hombres…

El que parecía el jefe, volvió a decirle a mi marido que donde estaba el dinero...

Mi marido le dijo que no tenia màs...

“Vaya mierda!!!…” respondió el sujeto…” te daremos una lección…”

Entonces hizo amago de cortarle en la cara con la navaja, ante lo cual yo le grité que por favor no lo hiciera...

El hombre se volvió sorprendido y se me quedo mirando y los cuatro hombres repararon en mi.

Mientras otro de los hombres sujetaba a mi marido, el se dirigió hacia mi...

“ Se me ocurre algo mejor,...” dijo sujetandome por un brazo...” vamos a disfrutar de esta hermosa hembra en tu presencia…” y mirando a mi marido preguntó..” no será precisamente tu esposa…?” a lo que mi marido asintió con la cabeza, entonces sonriendo se volvió hacia mi…” mucho mejor!!!… así según como te portes, en tus habilidades estará que hacemos con tu marido ya que no tiene dinero...”

Esposaron a mi marido al espejo retrovisor de la puerta del coche... pero de forma que pudiera ver bien todo lo que ocurría....

A mi me pusieron en medio de los cuatro, en el haz de luz de los faros de los dos coches…y entre dos me sujetaron por los brazos...

Entonces me arrastraron hacia un árbol y con unas cuerdas que sacaron de su coche me ataron a el…

“No se te ocurra gritar…pues aquí no te oirá nadie…” me dijo uno de ellos…

“Veamos que tal se porta esta mujercita...”, dijo el que parecía el jefe, mientras con la punta de la navaja me levantó el vestido por debajo...,”bien...bien...que tenemos aquí...” continuo, comprobando que llevaba unos panties calados blancos, abiertos con un liguero del mismo color, además de un minúsculo tanga, también blanco, el cual arrancó cortandolo con la navaja sin ningún miramiento...

“Mira la perrita que bien preparada viene...” y le lanzo el tanga roto a la cara a mi marido...” sabias que ibamos a venir a visitarte...?,” me susurró al oído mientras me desgarraba el vestido por el escote dejando a la vista ademas mi escueto sujetador de encaje... que apenas podía contener mis senos...

“Vamos a tener una pequeña fiesta privada, tu y nosotros cuatro, zorra...así tu maridito sabrá que con nosotros no se juega...” y mientras decía esto me cortó el sujetador dejando mis dos tetas al aire... cuyos pezones estaban ya erizados y duros... mezcla de la excitación y el miedo...

Y comenzò a magrear mis tetas y meterme las manos entre las piernas, mientras mi marido se retorcía tratando de soltarse y gritaba que no me hicieran nada...

“No…” dijo el jefe volviendose a mi marido mientras me sobaba las tetas…” no le haremos nada malo…al reves!!!” y riò a carcajadas…”algo que le gustarà mucho…” y apretandome las tetas continuò…” nos la vamos a follar los cuatro!!!…”

Todos rieron…

De pronto el jefe se detuvo…

“Oye dijo…no hay una finca abandonada aquí cerca…?” pregunto.

Los otro asintieron…

“Volvamos a los coches…”

Me destaron y me metieron , semi desnuda como estaba, en nuestro coche, mientras le hacían conducir a mi marido…

En el corto trayecto el jefe me sobó todo lo que quiso…

“ Si tratas de gritar…” me dijo mirandome fijamente…” te doy tal hostia que te salto los dientes…”

Cuando llegamos a la finca, se detuvieron delante de una especie de establo…

Entramos y mientras esposaban a mi marido con las manos a la espalda, a mi me ataron a la pared a unas argollas, de esas que se usan para atar los caballos...

Todos empezaron a magrearme, y a meterme las manos por todas partes: las tetas, el culo, el coño...

Yo traté de resitirme al principio, pero el miedo y la excitación que aquellas ocho manos ejercían sobre mi, ya caliente cuerpo, me hicieron pensar en que era mejor dejarse hacer....

Me cogieron casi en volandas y me llevaron cerca de mi marido junto al coche...

Me dieron la vuelta y colocandome con las tetas contra el coche, me ataron las manos a ambos extremos de la baca del mismo, separadas lo suficiente como para que mis brazos estuvieran firmemente extendidos...

Luego hicieron lo mismo con mis tobillos a los bajos del coche… me sentía como un animal expuesto en un mercado…

En esta postura con las piernas separadas, formando una perfecta “X” el jefe comenzò a pasearme la navaja por la espalda mientras le decia a mi marido que aquello no sòlo no evitaba que se fueran a ir sin cobrarle algo de pasta a mi marido, sino que le debería algunos miles màs, pues estaban iniciandome como puta y eso costaba dinero...

“Pero no tendràs problema para pagarnos, pues despues de esta noche si la pones a trabajar, en poco tiempo sacaras buen dinero, ya que es un buen ejemplar... y caliente... ”, y añadio...” incluso estoy dispuesto a asociarme contigo para ello, con la condiciòn de poder follarmela siempre que quiera, “ y mientras decia eso me pasaba las manos por el culo y el coño, “ sin duda conmigo no podrà negarse...”

“A que no zorrita...?” y mientras decia esto me cogiò del pelo acercandome muy cerca de su cara...

Me planto un beso en la boca que yo tratè de repudiar, pero me sujeto con fuerza la cabeza y su lengua acabò por romper la resistencia de mis labios...

Yo trataba de que mi marido no pensara que me lo estaba pasando bien, pero la verdad es que a esas alturas mi cuerpo estaba muy caliente y aquel hombre sabía manejar su lengua...

Se colocó detrás de mí, y oí como se desabrochaba el cinturón y se bajaba la cremallera del pantalón...

Sentì como su duro aparato buscaba el orificio de mi culo entre mis redondas nalgas, abiertas sin pudor por la postura de mis piernas...

Suavemente al principio, pero enseguida con gran fuerza, fue rompiendo la resistencia de mi esfinter, produciendome un gran dolor mientras golpeba salvajemente con su cuerpo contra mi, aplastandome contra el coche...

“Asi...!... Asì...! zorra... disfruta que muy pronto tendràs que hacer esto a menudo... y no por placer...puta...!!!”, me decia, mientras me enculaba con fuerza, empujandome contra el coche...

(continuará)

jueves, 11 de febrero de 2010

EL SOTANO (IV)

Allí tumbada boca abajo atadas mis muñecas por dos esposas por debajo del banco, y mis piernas abiertas sujetas a unas cajas de bebidas también con grilletes, estaba claro que era carne de cañón…


El Sótano IV

Según calculé, pues mi reloj en algún momento había desaparecido de mi muñeca, debían ser cerca de las tres de la mañana, y yo me sentía tremendamente sola, pero al tiempo una tensión interna me mantenía dispuesta a afrontar lo que fuera… aunque eso sí con cierto desasosiego, pues no conocía para nada a aquel hombre, siempre me pasaba lo mismo¡¡¡, y me había entregado en mi exceso de experimentar, y ahora las cosas llevaban un camino, como mínimo, extraño…

Traté de incorporarme, pero mis ataduras me lo impedían. Tenia las piernas como entumecidas y notaba mi culo húmedo y pegajoso de los restos resecos de mis dos enculadas anteriores. También la cara estaba pegajosa, me sentía sucia, físicamente, y hubiera dado algo por una simple ducha, aunque fuera helada…

Oí que alguien bajaba por la escalera… a mis espaldas e abrió la puerta del sótano y al volver la cabeza, vi a mi amo entrar fumando un cigarro… venia sólo.

"Que tal estas cariño…?" dijo acercándose, y al ver mi estado lamentable, se volvió a buscar una toalla, y comenzó a limpiarme el rostro…

"Mira bonita…" me dijo mientras tanto, "no queremos hacerte nada que tu no quieras…" y sonrió," pero creo que eres una mujer dispuesta a todo…" y me acarició tiernamente las mejillas, " por eso quiero que colabores…" siguió limpiándome…

"Por que me haces esto…" le dije implorante con lagrimas a punto de brotar.." yo hubiera pasado la noche contigo sin más, me hubieras podido hacer lo que quisieras, estaba dispuesta a ello, me gustaste nada más verte… pero esto es demasiado…"

"Lo sé, cielo…" dijo besándome los labios, ya limpios después de las dos mamadas," pero al ver ese cuerpo, que no es muy habitual a tus años, y esa disposición a disfrutar, me volví loco…" dudo un momento, dio una larga calada al cigarro, y levantándose termino…"ahora es difícil parar…"

Le imploré, "No sé tu nombre…" hice una pausa intencionada esperando que me lo dijera, pero no lo hizo…"pero me ofrezco a ser tu esclava sexual, a cambio de nos mas historias esta noche… mañana he de trabajar y no sé que hora es ni como iré mañana al trabajo…"

En ese momento dude de sí era jueves noche o viernes noche…

"De lo del trabajo no te preocupes, ya se nos ocurrirá algo…" y siguió fumando, " y de lo de ser mi esclava…" me miró intensamente a los ojos y luego recorrió mi cuerpo de un lado a otro, "Ya lo eres pequeña, y como tal puedo disponer de ti, para mi uso personal, o el de aquellos que a mí me dé la gana…"

Se levanto y dándome un cálido beso en los labios, "procura descansar, dentro de un rato bajaremos Jeremy y yo para ver que se puede hacer con esas hermosas tetas, dijo pasando una mano por mis pechos…" volvió a sonreírme," Hertha me ha llamado diciendomé que vendrá mas tarde o a lo mejor mañana por la mañana, así que descansa, pues ella no se andará con niñerías, es dura y depravada…".

Le oí salir del sótano, después de acariciar mi espalda y nalgas y pasar una toalla húmeda por mi pegajoso sexo…

"Gracias… " le dije, sorprendida yo misma de mis palabras…se detuvo en la puerta, y le escuche decir. "Serás una buena esclava…" y cerrando la puerta salió…

Al cabo de unos segundos volvieron a entrar los dos bebiendo una cerveza y bromeando...

Se acercaron donde yo estaba, "Te vamos a dar una duchita..." me dijo el negrito, desatándome las muñecas mientras mi amo hacia lo mismo con mis piernas...

Entre los dos casi me arrastraron, pues yo estaba entumecida, hasta el aseo que allí había, donde sin más me metieron bajo la ducha, abriendo el agua fría...

Al principio di un respingo por el contacto del agua sobre mi piel, pero luego lo agradecí...

Durante unos minutos estuve bajo el agua pensando en que todo cambiaría, me dieron un frasco de gel, y tras unos minutos, de yo aclararme, mientras me observaban detenidamente como me duchaba, me dieron una toalla.

Me seque y así desnuda me llevaron hasta el sótano denuevo.

Mi amo volvió al servicio mientras allí desnuda de pie, frente a Jeremy, experimente curiosamente lo que los esclavos negros, o mejor las esclavas, debían sentir en las épocas aquellas al estar desnudas frente a sus amos blancos... sólo que aquí era al revés...

Al cabo de un rato volvió mi amo con un frasco e colonia..."Es de hombre, pero servirá..." dijo mientras me rociaba entera de colonia, efectivamente con un fuerte olor masculino, además a Hertha le encantan las mujeres con perfume de hombre,,," y los dos rompieron a reír...

"Siéntate en el banco, que ahora estamos contigo..." dijo mi amo, mientras rebuscaba entre unas cajas... "Ven Jeremy ayúdame a colocar estas filas de cajas aquí..."


Los dos hombres se dedicaron a levantar dos torees de cajas de bebidas, muy bien apiladas, hasta una altura de 2 metros mas o menos..., luego mi amo, midió con `pasos entre ellas... "Ven aquí..." me dijo.

Me levante y fui hacia el... "Colocaré entre las dos filas de cajas y levanta las manos hasta arriba... " así lo hice y entonces con las esposas me esposó las muñecas una a cada columna en la última caja, con lo cual tuve que ponerme de puntillas, para que no se lastimaran mis muñecas..." Separa las piernas hasta las cajas..." acaté su orden y volvió a esposarme los tobillos a la última caja pero de puntillas, lo cual ya me producía una ligera molestia... "Estoy incomoda mi amo..." le dije sorprendida de mi sumiso tono y palabras... Jeremy se volvió sorprendido... "Ha asumido que es tu esclava... !Cuanto me gustaría a mi tener una esclava blanquita como Tú…. ¡," dijo mirándome y haciéndome un guiño... "Cuando esté bien entrenada... "dijo mi amo mirándome fijamente... "Te la venderé..." y volviéndose otra vez a mi me dijo "Que te ocurre...?" respondí "Tengo que estar de puntillas y es incomodo y doloroso, y quizá no pueda seguir el castigo...", otra vez Jeremy me miró asombrado... "tiene razón la chica y si alguna vez me la vas a vender, creo que debemos tratar de que esté en las mejores condiciones..."

"Esta bien... " dijo mi amo.. "Bajaremos unos centímetros las esposas de las muñecas..." así lo hice y mi posición se hizo más cómoda...

"Bien empecemos..." dijo mi amo.

Sacó e una caja una botella de aceite de oliva y me la vertió poco a poco por los pechos... mientras Jeremy los magreaba para extender el aceite y de paso me iba calentando diciéndome cosas... "Que par de tetas más suculentas... veremos lo que nos divertiremos con esos pesones tan sonrosados, y que cojonudo volumen¡¡¡"

Cuando ya estaban bien aceitados, mi amo saco una cuerda de cáñamo, la paso en cruz por mis hombros y mi cuello, y empezó a enrollarla en mis pechos, comprimiéndolos hacia afuera como dos peras... recordé haber visto en algún documental una tribu africana que hacia lo mismo pero con aros metálicos, y lograban que las mujeres tuvieran los senos puntiagudos...

Al principio notaba una ligera presión que no era desagradable, pero conforme pasaba el tiempo, era como si e me durmieran...

Cuando estaban ya bastante prominentes, me miró fijamente... "Esto te va a doler un poco, pero luego lo admitirás sin miedo... si no resistes el dolor me lo dices y paramos..." y sin darme tiempo a contestar empezó a palmearme con las dos manos un pecho... el primer cachete más flojo me hizo dar un salto, pues al estar medio entumecido sentí como una descarga de miles de alfileritos… aun no me había repuesto cuando con la otra mano, me lo golpeó en sentido contrario, a cada golpe subía la intensidad, mientras animaba a Jeremy ha hacer lo mismo con mi otros pecho… "Vamos chico, participa, nunca quisiste palmearle el pecho a una esclava blanca…?" y los dos rieron a placer… conforme avanzaba el tema, el entumecimiento de las ataduras y los golpes de las manos planas sobre mis pechos me producían una sensación de dolor, placer, adormilamiento, que me hicieron temer por mis tetas…

"Ya esta bien…" dijo mi amo deteniéndose, "De momento la experiencia ha funcionado…" y al mirarme los pechos los vi como tres veces más grandes y mas puntiagudos… Mi amo le hizo una seña a Jeremy y se fueron tras de mi… yo no podía volver la cabeza, sujeta en parte por la cuerda de mis pechos, pero estaba pensando que ocurriría, cuando ¡¡¡Zas!!, recibí un latigazo en plena espalda… Esta vez no era un v cinturón, era como una vara de caña, que en cada golpe, me hacia sentir un cosquilleo como de miles de agujitas clavándose en la piel…

"Veremos cuanto aguanta esta poderosa espalda…" dijo mi amo… "sigue dándole caña…" le dijo a Jeremy que era el brazo ejecutor…

Así estuvieron durante unos minutos, mientras hablaban de las señales que iban dejando en mi espalda y de vez en cuando en mis nalgas…

"Cuando la vamos a follár por fin…'" preguntó de pronto Jeremy… "Ya llegará. Tenemos toda la noche…" respondió mi amo…"Vamos a tomar una copa…"

Salieron denuevo y me dejaron allí, en cruz con los pechos entumecidos y la espalda y las nalgas ardiendo tras los golpes de la vara aquella…

Cual seria el siguiente paso….

Pasados unos minutos volvieron a bajar, cada vez se les notaba más borrachos, lo cual me hacia temer pudieran pasarse en algún momento.

"¿Qué tal está mi putilla esclava…?" preguntó mi amo, dándome unos cachetitos en la cara, mientas Jeremy me magreaba a placer las tetas y me metía mano en el coño…

"Ayúdame…¡" dijo mi amo, desatándome y sin preocuparse de mí, que entumecida caí al suelo, comenzaron a retira las cajas…

Al cabo de un rato, yo los contemplaba desde el suelo, aún con los pechos atados y entumecidos, Jeremy se acercó a mí. "Estoy deseando follarte Puta blanca…" me dijo con los ojos brillantes, "pero hasta que tu amo no me deje, tendré que joderme… pero en cuanto pueda… te vas a joder tu…" me dijo tocándose el paquete…

Mi amo mientras tanto estaba retirando las cajas…. "Acabo de acordarme que las estanterías tienen unos enganches en la pared…" decía en voz alta como trasmitiendo sus pensamientos… "vamos a colgarla de ellas…" dijo riéndose…

Yo me asusté pues pensé que se refería a colgarme literalmente, pero luego aclaró… "La suspenderemos de las muñecas, cara a la pared, y la prepararemos para la llegada de Hertha…"

Retiró unas estanterías y aparecieron unas escarpias enormes, como a unos dos metros y medio de altura…" Traelá a aquí…." Le dijo a Jeremy… este me cogió por los sobacos y me arrastró hasta mi amo, mientras me decía al oído… "Cuando te la meta, te destrozaré…"

Mi amo había preparado las cuerdas, y me ato las muñecas con unos trapos… tras desatarme los pechos que empezaron a hormiguearme de forma dolorosa, fue hizándome alrededor de las escarpias, hasta dejarme literalmente suspendida de ellas, cara a la pared… al menos el frescor de yeso aliviaba mis pechos, pero la humedad y la mugre que se acumulaban sobre el, me daban nauseas…

Luego colocó unos cajones bajos mis pies, separados, con los cual volvía a estar crucificada en suspensión pero cara a la pared…

"Bien, bien… dijo a mi espalda, pues no podía verle…" se muestra magnifica y preparada para el castigo…"

"Es cierto… "dijo Jeremy… "pero porque no nos la tiramos antes de que llegue tu amiguita alemana…?"

"No…" dijo enérgico mi amo…" a ella le gusta iniciarla estando limpia de polvo y paja…" y se rió con ganas…

"Ya pero, ya nos la follamos por el culo…" dijo Jeremy…" SI, pero no es lo mismo, para Hertha el sexo es la parte noble y el culo la entrada de los plebeyos…"

Me asombró esa filosofía…

"Bien putita…" dijo mi amo acercándose por detrás y cogiéndome del pelo…" descansa lo que puedas, pues tu hora está a punto de llegar…

"Vamos Jeremy…un momento…" dijo a mi espalda, "no crees que deberíamos asearla un poco…?

"No sé a que te refieres…" dijo el negro.

"Espera un momento…" le oí ir al aseo y llenar con agua algún recipiente… estaba pensando en ello, cuando un gélido chorro de agua, me cubrió de pies a cabeza…

"Ahora esta mas limpia…" dijeron los dos riendo. Me habían echado por encima un cubo de agua fría.

"Que descanses, Putón… " dijo mi jefe dándome unas palmadas en las nalgas…

"Prepárate, blanquita… " me dijo Jeremy… "cuando la alemana te ennoblezca… " y se echó a reír…" yo te meteré mi plebeya pero enorme tranca hasta los huevos…" y se marcho riendo…

Se apagaron las luces y les oí cerrar la puerta…

Otro parentesis para una noche interminable.

sábado, 30 de enero de 2010

MUJER BLANCA CASADA, ESCLAVA EN AFRICA (II)

Capitulo 2: Polvo de altura



Al llegar al aeropuerto no vi a Hans, aunque mis guardaespaldas sabían bien que hacer y tras pasar el control de pasaportes subimos a un avión un poco más pequeño de lo normal, un jet privado según me dijeron, entramos por la zona trasera a un pequeño compartimento en el que había un asiento triple, colocándome a mí en medio.

Pregunte por Hans y me dijeron que el iba en la otra cabina con unos clientes y que nos veríamos en Johannesburgo. Nos esperaban 12 horas de vuelo.

Una vez despegamos nos trajeron la comida y mis acompañantes aprovecharon para contarme un poco de que conocían a Hans, que habían hecho algunos reportajes para él y conocían gente influyente tanto en África del Sur como en Botswana, eran también angoleños. Me preguntaron que tal lo había pasado con ellos y alabaron mi cuerpo y mis cualidades como amante. “Aún podremos conocerte mejor a lo largo del viaje” añadió el más joven.

Después de retirarnos la comida, pusieron una película y yo me quede dormida, mis amigos me dejaron sus asientos para que pudiera tumbarme a dormir.

Llevaba unas horas durmiendo cuando uno de mis amigos me despertó susurrando: “princesa, te requieren en primera clase” me dijo. Me levante. El avión estaba en semipenumbra y fuera atardecía. Habia un documental en la tele sobre África y su fauna, avancé descalza siguiendo a mi amigo y pase a la zona delantera del avion, habia dos puertas y mi vigilante llamo a una, esta se abrío..

El compartimiento rodeado por cortinas era amplio, con una mesa central y cuatro sillones reclinables.

Allí estaba Hans con dos hombres negros uno ya mayor, casi 60 y otro de unos cuarenta y tantos, hablaban en inglés pero al llegar yo cambiaron a un idioma africano.

Hans me hizo sentar en uno de los amplios sillones. “Vete desnudando preciosa” me dijo guiñándome un ojo. Ellos siguieron hablado mientas yo me despojaba de la blusa, no llevaba sujetador, y de la falda, quedándome en tanga. Los africanos me miraban con interés, fuera del compartimiento se oían conversaciones y risas de otros pasajeros de primera.

Hans le hizo un gesto al negro joven y este se acercó y me quito el tanga, después me cogió de la mano y me hizo levantar, llevándome hacia el hombre mayor que seguía sentado en su asiento con un whisky en la mano.

Me hizo un gesto de que me sentara sobre él y al hacerlo note un miembro grande y duro que me hizo sobresaltar, el sonrió y me hizo levantar, me miro de arriba a bajo y me hizo un gesto para que le sacara la polla del pantalón. Me arrodille ante él y se la saque. Impresionante tranca que lleve a mis labios, pero el me hizo un gesto con la mano, quería que me sentara sobre ella, y así lo hice. La cabina estaba tenuemente iluminada lo que le daba un tono misterioso a la situación. Empecé a cabalgar sobre el mientras el me sujetaba por las caderas o manoseaba mis desnudos pechos. El joven negro se colocó ante mí y sacando su aparato que tampoco era desdeñable, me lo puso en la boca, mientras Hans hacia fotos de la situación y mi guardaespaldas vigilaba que nadie se incorporara a la fiesta. Durante casi media hora ambos hombres me follaron en esa postura hasta que ambos se corrieron en mis dos agujeros. Tuve que tragar toda la leche de mi boca.

Después Hans me acercó al lavabo para que me aseara y entonces saco de su maletín un arnés, con dos consoladores, tipo tanga y me lo hizo poner con los dos penes de caucho dentro de mis agujeros del coño y el culo. “Hasta que lleguemos a Johannesburgo dentro de 6 horas, no te lo quitare”. Cerró el tanga con un candado y me hizo vestir y volver a mi asiento.

Regrese a mi asiento y me tumbe de lado, tratando de dormir, pero empezando ya a sentir los primeros efectos de mi viaje al mundo del sexo africano.

Casi no me había dormido cuando nos despertaron para darnos la cena. Me senté sobre mis consoladores y sentí una extraña sensación. Mis amigos volvieron a mi lado para cenar y hablaban en un idioma africano entre ellos mientras me miraban y me sonreían.

Ellos mismos me sirvieron la cena, me dieron vino blanco para beber e incluso me hicieron alguna caricia extra bajo mi falda mientras cenábamos.

Terminada al cena, nueva película y yo decidí volver a dormirme, quien sabe cuando podría volver a conciliar el sueño varias horas seguidas, el ritmo que había cogido el viaje me hacia pensar que mi cuerpo no descansaría mucho en los próximos 6 días.

Me despertaron mi amigos: “Princesa, en breve vamos a aterrizar, querrás arreglarte” me dijeron. Me levante y me fui descalza al baño, pero no podía mear, con el consolador metido. Me arregle el pelo, me lave los dientes y me perfume un poco, volví a mi asiento y le dije a uno de mis guardaespaldas que no podía mear con eso ahí dentro. Sonrió “Ya mearas cuando aterricemos, queda apenas media hora”

Efectivamente los indicadores de cinturones estaban encendidos y mis amigos se acomodaron junto a mí, “ya queda menos” me susurraron al oído.

El aterrizaje se me hizo eterno con la sensación de mear y el consolador dentro, esa sensación de plenitud, de angustia por no poder mear, dolor de aguantar….

Baje del avión sonriendo pero meandome a rabiar, mis amigos me acompañaron a la Terminal “estaremos tres horas aquí” me dijeron.

Pasamos el control de pasaportes, los policías me miraban con interés, blanca, rubia, sin sujetador con tetas bamboleantes, botas vaqueras, minifalda… ¡¡¡ y si supieran lo que llevaba debajo puesto¡¡¡.

Salimos de la Terminal y nos esperaba un coche negro. Era de noche cerrada. Subimos a el y nos metimos en la autopista hacia la ciudad. Tras veinte minutos de viaje paramos en una zona de casas bajas aún fuera de la ciudad, no se veía un alma. Me baje del coche y mis amigos me acompañaron al interior. Estaba parcamente amueblada con enseres de madera de varios y llamativos colores. Una mujer grande negra, me dio la mano al entrar. Dentro estaba Hans con los dos hombres del avión.

viernes, 29 de enero de 2010

VENGANZA (II)

VENGANZA POR DESPECHO

La iniciación (II)


A cada golpe había un estremecimiento por mi parte que hacia tensarse las cadenas y mis pezones parecían a punto de arrancarse de sus areolas. Fue un tormento breve pero muy doloroso que me hizo llorar y gemir como una loca ante su impasividad.

Después se sentó a contemplarme saboreando su copa.

Cuando termino la bebida, me desató de pies y manos, me coloco un collar de perro y me llevó hasta una especie de potro, plano por arriba y que me llegaba desde la parte inferior del cuello hasta el ombligo. Me obligó a colocarme sobre ella boca abajo con las piernas abiertas y me ato los tobillos y las muñecas a las cuatro patas de la borriqueta después de quitarme la ropa interior y acariciarme a discreción las tetas y el coño, retorciendo mi vello púbico que a veces arrancaba sin compasion a mechones y tirando de sus labios brutalmente hasta hacerme gritar.

Mi cabeza quedaba fuera colgando y mi culo y sexo también fuera de la borriqueta y totalmente accesibles.

Una vez atada le vi coger un largo látigo y dirigirse hacia mí "voy a darte otra sesión de latigazos así que deberás aguantar" dijo haciendo restallar el látigo en el aire, luego metódicamente despacio fue descargándolo sobre mi espalda y mis nalgas.

Me obligo a cantr en alta voz los casi 20 azotes que arrancaban gemidos de mi enardeciéndole más todavía.

Cuando creyó haberme marcado bastante dejo el látigo. "Creo que llegó el momento de devolverte a casa" dijo mientras se acercaba a mi. En la postura que tenía mi culo y mi sexo quedaba totalmente expuesto así que imagine lo que iba a suceder. Unos segundos después su aparato empezaba a oradar mi culo, despacio pero sin detenerse produciéndome un gran dolor, ante su regocijo. Cuando lo hubo enterrado entero en mi ano, volvió a sacarlo, para repetir varias veces la situación. Por último tras dar unos sorbos de su whisky decidió encularme definitivamente así que volvió a colocarse frente a mi ano, y esta vez de un solo y doloroso golpe me enterró su polla, luego no haciendo caso de mis gemidos y lagrimas marco un frenético ritmo de entrada y salida hasta que sentí que se corría abundantemente en mis entrañas. Después se limpio con un trapo y dándome un par de azotes con la mano abierta en ambas nalgas, se marchó.

A los pocos minutos volvió con un vibrador unido a un cinturón, poco a poco lo fue introduciendo en mi ano, hasta enterrarlo totalmente y lo puso en marcha. Me sentía explotar de placer ante las vibraciones, pero esa sensación dio paso a otra diferente cuando se acercó a mi cabeza y sujetándola con ambas manos me obligo a meterme su polla en la boca. El me follaba, dirigía sus movimientos de riñones y el movimiento de mi cabeza.

Pero no le gustaba mi forma de mamar así que cada vez que mis dientes rozaban su glande, la sacaba de mi boca y me daba una bofetada “Haré de ti una buena mamona, pero cada error llevara ese castigo”.

Volvía a metérmela en la boca y la operación se repetía, yo lloraba pero el seguía abofeteándome a discreción, la cara me ardía y las lagrimas no me dejaban ver, solo sentía su polla llenando mi boca a veces llegando hasta mi garganta lo que me hacia dar arcadas que eran “premiadas” con nuevas bofetadas.

Cunado estuvo a punto de correrse la saco de mi boca y dándome una ultima bofetada mientras me agradecía la mamada ("acabaras mamándola como una buena puta, como mi mejor puta...") se dirigió otra vez a mi retaguardia que seguía enardecida por el vibrador. Sin detenerlo noté como su polla empezaba a penetrar mi coño, primero muy despacio, pero luego con más ritmo y fuerza y en cada empujón mis tetas y mi pecho se rozaban dolorosamente con la madera, para en el siguiente momento al tirar de mis caderas hacia atrás, volver a su posición inicial. No se corrió en mi interior como yo esperaba sino que lo hizo sobre mis nalgas y mi espalda. Entonces volviendo a ponerse delante de mi me obligó a limpiarle la polla, algo que nunca había hecho ni a mi marido. Volvió a colocarme el bocado “Así deberías estar siempre mientras no te usa un macho” dijo sonriendo. Después sin decir nada salió.

Pasaron bastantes minutos antes de su regreso, me desato y me dio mi ropa."Vístete" dijo mientras el me contemplaba desde el sillón apurando su bebida. Hasta el último momento no me retiro el bocado, Y tras darme un beso en la boca hizo sonar una campana. Apareció una chica de unos 30 años que me agarró por el brazo sin decirme nada. Salí como en volandas del chalé y cuando empecé a reaccionar estábamos camino de Madrid. Unos minutos después llegaba a casa.

Mi marido me preguntó que donde había estado y le mentí diciéndole que por ahí de copas con Francis y unos amigos que me había presentado. Trate de que no viera mi rostro aún caliente por las bofetadas, le dije que estaba muy cansada y pasé al baño donde me duche durante casi una hora, quería quitar de mi cualquier rastro de aquella tarde que empezaba a sembrar dudas en mi cabeza. No me gustaba lo ocurrido pero pude marcharme y no lo hice, aunque me consolaba diciéndome a mi misma que él no me hubiera dejado. Quedó en llamarme a la semana siguiente. Pero no lo hizo.

Luego el verano y las vacaciones me hicieron olvidar aquella historia.





NOTA DEL MARIDO: Nunca me ha contado ella aquella tarde, la reconstrucción es por un completo informe de mi amigo Francisc, aún hoy él no la ha vuelto a llamar, aunque me escribe de vez en cuando para saber como está y para decirme que algún día se la llevara unos días para disfrutar otra vez con ella. Yo le tengo al tanto de sus avances en sexo y el dice que el momento se acerca. A ella nunca le he preguntado pero se que la experiencia le ha dejado una huella y en su momento le gustó, aunque es como si la hubiera borrado de su memoria real.

Pero la historia tendría continuacion...

domingo, 24 de enero de 2010

jueves, 21 de enero de 2010

EL SOTANO (II)

DOBLE


Me quede medio dormida por los efectos del cava, el calor y el whisky… oí como el cierre metálico se abría allí arriba y pocos momentos después los pasos de al menos dos personas que bajaban por la escalera… comencé a temblar, no tanto de frío por la humedad del lugar, sino por el miedo que me daba lo que podía ocurrir a continuación.

La puerta se abrió y creí sentir unos pasos...

"Hola putita..." me dijo él, "me has echado de menos... ?"

Yo no sabia que decir...

"Veo que sigues en la misma postura, aún no has recibido bastante por el culo... verdad?", me dijo pellizcándome las nalgas...

De sobra sabia que tal como me había sujetado, no podía cambiar de postura muy a mi pesar…

Me estremecí ante su contacto, pero seguía sintiendo que había alguien más en la habitación...

"Bueno... bueno..." dijo dando vueltas a mí alrededor, "pues no habrá mas remedio que reabrir ese canal trasero tuyo..."

Sentí que se colocaba detrás de mí...

Se hizo el silencio, y tras unos segundos, noté unas manos, para mi no eran las suyas, que me tomaban por las caderas... esperaba que me dijera algo, pero tras notar como me limpiaba con una toalla o un trapo, sentí como otra vez algo trataba de abrirse paso a través del orificio de mi culo... gemí...

"No por favor... otra vez no... puedes follarme, puedes pegarme si quieres, pero darme por el culo otra vez no..."

"No te preocupes zorra, que te haré todo eso que me pides y mas...", la voz sonó frente a mi¡¡¡¡, luego quien trataba de poseerme por el culo... ?

"Quien es el... ?" casi le grite...

"Cállate Puta y aguanta... ¡¡¡" me grito, mientras aquel inmenso aparato, para mí aún más grande que el de mi dueño, me horadaba sin compasión el culo...

"Dale duro, que hoy debe aprender a sufrir y gozar en manos del primero que llegue... ¡¡¡¡" le oí decir...

El otro la verdad es que se estaba empleando a fondo, y su miembro era mucho más grueso y largo que el suyo.

Lo sentía batir contra mis intestinos como queriendo entrar hasta mi garganta...

"Que tal…?" pregunto, no se si a mi o a el…

Yo trate de decir algo, pero en ese momento, noté como me desataba el cuello…

"Veremos que tal está tu segundo orificio…" dijo mientras me cogía la cara con las manos…

"Por que me haces esto…"le dije suplicante…

"Sencillo… " dijo él, "tu querías una noche inolvidable y la tendrás, seguro que el cabrón de tu marido, nunca te ha hecho lo que te haremos esta noche…"

Entonces oí la cremallera de su pantalón… no me dio tiempo a pensar…

"Toma y demuestra que eres una buena mamona… o tampoco se lo haces a tu maridito…?" dijo riéndose, mientras me metía su ya enorme miembro en la boca.

Por detrás su amigo se empleaba a fondo y cada vez con más violencia y fuerza, lo que me incrustaba literalmente en cada empujón, en la polla de mi dueño…

Si, dueño, porque estaba convencida que desde aquella noche seria su esclava…

"No la mamas mal…¡¡¡" dijo sorprendido de mi recorrido por su glande…

"He chico…" le oí decir, sin duda dirigiéndose a su silencioso amigo que tan sólo gruñía en cada envite sobre mi culo… "luego te la tiene que mamar… es una maestra¡¡¡"

Recordé lo que me dice mi marido cuando se la chupo, y es que muchos hombres pagarían una fortuna porque se la mamara, pues a base de obligarme, ya que inicialmente no me gustaba, me ha hecho una experta en mamadas…

"Guuuauuu… como la mamas cabrona… apuesto a que esto si se lo haces a menudo a tu maridito… que suerte tiene el muy cabrón…" dijo complacido resoplando por el placer, "me gustaría conocerle para decirle el Putón que tiene por esposa…" dijo riendo desaforadamente…

!Como si el no lo supiera…¡¡¡ pensé yo.

Su amigo estaba a punto de correrse y noté que mi amo también, así que me dispuse a ser inundada por mis dos extremos… parece que se pusieron de acuerdo y mientras un cálido chorro inundaba mis entrañas, mi boca se veía incapaz de absorber tanta leche... sobre todo teniendo en cuenta que era la primera vez que se me corrían en la boca…

Traté de zafarme, pues no resisto el semen en mi boca…

"Aguanta putona, zorra, trágate mi leche…" me dijo sujetándome la cabeza con fuerza…" tampoco te tragas la de tu marido…?" dijo riendo, " lo dicho, tenemos que invitarle a una sesión contigo, para que vea como hay que domarte…¡¡¡" y se rió a grandes carcajadas…

"Mi niña…" de pronto escuché la voz del otro" que bien me he quedado… que culo mas agradecido… " decía con un acento sudamericano, que me sorprendió…

"Te ha gustado Jeremy..." le preguntó mi amo…

"Seguro…" respondió dulcemente extasiado el otro, " creo que este culo promete, chevere…" terminó, mientras salía de mis entrañas…

Yo no obstante estaba en la labor de tragarme el semen de mi amo…

"Espera tío…" le oí decir, "cuando acabe conmigo te limpiará a fondo tu polla…", y cogiéndome del pelo continuo "verdad que si Puta zorrona…?"

Yo a duras penas asentí con la cabeza, y tras tragarme todo su semen y pasarle la lengua por el pene, noté como se acercaba su amigo…

"Anda mamita…" me dijo

" límpiamela y dame una mamadita como la de mí amigo…. Tengo mucha mas leche para ti, mi cielo…"

Llevaba dos violentas enculadas e iba a realizar mi segunda mamada de la noche… sin duda como él me prometió seria la noche más inolvidable de mi vida…

lunes, 4 de enero de 2010

ESTRENANDO UNA CASADA (Y III)

SUMISA SIN REMISIÓN

Me sorprendía como la puta iba entrando en el juego y su calentura y deseo la hacían entregarse cada vez más, recreando y disfrutando cada momento.

O la zorra estaba en los límites de la ninfomanía o el cornudo maricón de su marido realmente no le daba todo lo que ella necesitaba… y por lo que llevaba visto era mucho lo que ella necesitaba.

Disfrutaba yo de mi whisky tumbado sobre la cama cuando la ella salió del baño, totalmente desnuda pero peinada y arreglada como deseando gustarme, se acerco a la cama y casi de inmediato se dirigió a mi polla medio crecida.

Le hice un gesto de que esperara y me levante, fui hacia mi ropa y quite el cinturón de cuero de mi pantalón, ella esperaba de pie junto a la cama, la hice levantar los brazos sobre su cabeza y primero con suavidad y después con más decisión y firmeza empecé a darle con el cinturón en las nalgas.

Se sorprendió con el primer azote y se volvió tratando de evitarlo, bajo los brazos y entonces le dije que volviera a subirlos, que era un juego y no le haría daño. Me miro sorprendida pero obedeció.

Durante unos minutos gire a su alrededor azotándola en las nalgas, muslos, costados… cuando su piel tomo un color rojizo en aquellas zonas entonces me acerqué y sin mediar palabra la bese en la boca con pasión mientras colocaba mi cinturón en su cuello y lo cerraba en forma de collar. Se dejo hacer y una vez colocado el cinturón la empujé con los brazos suavemente hacia el suelo de rodillas.

Pensó que quería otra mamada, pero cuando fue a meterse mi miembro en la boca, sujetando el cinturón me aparte y cayó de bruces en la alfombra, me miro sorprendida y entonces tire del cinturón que se cerró sobre su cuello, volvió a mirarme con ojos de sorpresa y suplica y le dije que se pusiera a cuatro patas, cosa que hizo de inmediato.

Tire suavemente del cinturón y ella me siguió a cuatro patas por la habitación.

Su entrega y sumisión era total y yo mismo me sorprendía del nivel de sometimiento que en esa primera noche estaba consiguiendo de la zorra.

Una vez la hice dar vueltas siguiéndome como una perra a cuatro patas por la habitación, recupere mi whisky y le indique que siguiera dando vueltas mientras yo me sentaba en el sillón.

Pasados unos minutos con un gesto la indique que se acercara a mí, y la hice tumbarse a mis pies.

Apure mi copa, pero las últimas gotas se las hice beber con el fin de conseguir que el alcohol también funcionara en ese juego.

Entonces la hice ponerse otra vez a cuatro patas, me coloque detrás de ella y mientras tomaba con una mano el cinturón, tirando hacia atrás lo que le hizo dar un gemido y levantar la cabeza, le enterré mi polla en el coño e un solo golpe.

Dio un respingo y gimió agobiada, el cinturón le oprimía la garganta, yo tiraba hacia atrás en cada empellón y ella trataba de empujar hacia tras para recibir entera mi polla en su coño, y al tiempo evitar el ahogo del cinturón en su cuello.

Su excitación subía con la follada, la asfixia del cinturón…

Gemía gritaba, gruñía, pero se retorcía para sentir mi polla taladrándola a través de su depilado sexo que aumentaba las sensaciones de roce y placer.

Fueron más de 20 minutos de lucha, dolor, placer, sexo, sometimiento, en un cabalgar frenético que la hizo llegar un par de veces y que me permitió a mi enviarle una nueva carga de leche caliente al interior de sus entrañas entre grandes espasmos de placer y con mi cuerpo enardecido y lanzado sobre ella sin importarme su agobio, su dolor o su entrega.

Cuando descargue toda la leche en su coño la solté y cayó de bruces chorreando semen sobre la alfombra. Yo me levante y me fui al baño dejándola allí tirada.

Tardo unos segundos en aparecer en la puerta del baño, chorreando semen por sus muslos, entro en la bañera y se puso bajo el agua junto a mí, en silencio, me abrazo y el agua nos envolvió a los dos.

Estuvimos largo rato abrazados sintiendo el agua tibia sobre la piel y aunque yo tenía ganas de volver a acariciarla fue ella la que empezó suavemente a acariciarme, y besarme y se apretaba fuerte contra mí.

Como imaginaba después de unos minutos se fue deslizando bajo el agua hasta el suelo de la bañera y arrodillándose volvió a coger mi polla entre sus manos y en pocos segundos estaba otra vez en su boca.

Esta vez le costó volver a ponérmela en marcha, pero sin duda es una mamona increíble y con mucho tesón pues no sé cómo pero en unos minutos mi polla volvía a ponerse erecta y dura.

La hice levantarse e inclinarse con medio cuerpo fuera de la ducha y las manos apoyadas en el suelo del baño, y sin ninguna contemplación su aún dilatado culo recibió mi polla casi sin oposición y al empujarla duro hasta el fondo casi se cae de bruces, pero con sus piernas, que hay que decir que son duras y bien formadas, aguantó con entereza el envite y apoyándose fuerte en el suelo recibió varios empellones que la hacina gemir en cada empujón.

La hice levantarse y ensartada por el culo la lleve hasta la habitación, donde la hice apoyarse en el borde de la cama y seguí empujando con todas mis ganas sintiendo como mi polla le llegaba muy dentro y mis huevos golpeaban su chorreante coño mientras ella aguantaba con gran entereza, por fin se apoyo de lado en la cama y se masturbo con una mano, mientras yo volví a descargar mi leche en sus entrañas.
Yo tenía ya la polla súper irritada y ella sobre todo el culo, que le cabía un cirio pascual.

Se dejo caer sobre la alfombra y yo volví al baño a lavarme y tras asearme me metí en la cama apagando las luces.

Ella siguió tirada junto a la cama y yo me quede dormido.

Mi técnica de seducción y sometimiento, tratarla por sorpresa con cariño o displicencia, hacia efecto, ella volvía por mas sexo y le daban igual mis desplantes.

Me desperté de madrugada… con ella enganchada en mi polla metiéndosela en la boca, “¿Qué haces?” le pregunte retirándola con firmeza pero suavemente…

“No podía dormir… y necesitaba más sexo…” se rebullo en la cama sobre mi cuerpo, estaba caliente y se frotaba sobre mi piel.

“Está bien, sigue mamando…” le dije mientras me estiraba y encendía la luz.

Estaba alucinado, hacia unas horas ni la conocía y aquella tía casada con dos niños, y eso si un pedazo de cornudo maricón por marido, estaba entregada a mí, la había follado a discreción, la había humillado, sometido… y seguía pidiéndome sexo.

La hice levantarse y ponerse a cuatro patas mamando mi polla, así veía bailar sus tetas y era una forma de someterla, de vez en cuando le apretaba las tetas como si fuera a ordeñarla e incluso yo sentía dolor por mi forma de apretar, pero ella seguía mamando de forma disciplinada.

Cuando ya me puso la polla en condiciones la retire con firmeza y la hice levantarse de la cama, comenzaba a amanecer y se me ocurrió que podía tratar de humillarla más, le pedí que me trajera otra vez el cinturón.

Volví a ponérselo alrededor del cuello y así la hice ponerse en la ventana de la habitación, que daba a la avenida, y con ella abierta, mientras yo me ponía un albornoz, ella desnuda con las manos sobre el poyete de la ventana y mientras la cogía del pelo y tiraba hacia atrás se la enterré de un solo golpe a pelo por el coño.

La manejaba con el cinturón a modo de brida, tirando y aflojando según me apetecía.

Se revolvió “a pelo no” me dijo. “Te callas, zorra y et aguantas a lo mejor a tu marido le gusta que te deje embarazada” y seguí dándole sin compasión.

Ella se revolvía pero tras darle varios azotes con todas mis ganas con la mano abierta en las nalgas dejo de pelear y se entrego a la follada.

Fue meticulosa, lenta y duradera, jugué con su coño, la golpee con las manos en ambas nalgas, la empuje, disfrute mientras amanecía y la gente empezaba a pasar por la calle, los coches, los autobuses…

Ella encajaba muy bien y aguantaba también para no correrse, fue una dura lucha y al final se corrió y yo aún seguí dándole un rato mas hasta que decidí llenarle el coño de leche bien profunda la corrida…

Corrida que podría disfrutar su marido ya que la hice ponerse una compresa manteniendo la leche en su coño y al enviarla para casa le dije que le contara a su marido como había disfrutado con un autentico macho y le enseñara la carga de leche que llevaba en sus entrañas.

“¿Cuándo vuelves?” me pregunto ansiosa, “Ya te avisare, pero reserva un par de días la próxima semana para dedicármelos enteros a mí.” La di un azote y un beso en la mejilla y cerré la puerta de la habitación.

Me tire sobre la cama frotándome las manos, había encontrado una verdadera zorra sumisa casada que me daría mucho juego en el futuro.