DEL VIAJE DE BODAS (II)
EN EL HOTEL
Al llegar al hotel tras la experiencia en el aeropuerto, si duda en recepción comprobarán pronto vuestra bisoñez.
Si hay personal mixto, busca para acreditaros al hombre más veterano, o si ves alguna mujer que os mira con interés elíjela a ella, se trata de que pronto comprendan que junto a ti viaja la más puta de todas las putas.
En recepción os peguntaran si estáis de viaje de novios, a lo que delante de tu mujercita dirás que si, y para que no se sienta avergonzada en cuanto ella se despiste confesaras que es una puta que te acompaña y que está dispuesta a aumentar su experiencia.
Para ello facilitaras el móvil al jefe de recepción y le ofrecerás ir tu a comisión sobre cada “servicio” que el contrate y cobre…que la chulee él es más excitante.
Debes convencer a tu mujer de aprovechar todo lo que pueda en todos los sentidos y animarla a ir al spa a recibir un masaje, tras haber hablado con el cachas de turno para decirle que ella llevara una nota en el bolsillo de su albornoz, pues es muy tímida. En ella escribirás “Me encanta que después de relajarme la espalda, me quiten la toalla me levanten las nalgas y me la claven de un solo golpe hasta el fondo por el culo”.
Prepara hielo y un baño relajante para cuando tu mujer vuelva del gimnasio.
Si después tu mujer decide acudir al gimnasio, o eso dice, con frecuencia pues está muy estresada, es que el tratamiento de choque ha funcionado. Una vez abierto el culo el camino está hecho.
Está claro que si quieres ser un perfecto cornudo debes evitar lo más posible follar con tu mujer, primero porque ella comparará mentalmente y no tienes nada que hacer y segundo porque así ella tendrá más hambre de polla.
Elige entre los camareros del hotel algún jovencito apuesto y dile que os lleve por la tarde unas bebidas a la hora de la siesta cuando sabes que tu mujer se tumba desnuda en la cama. El chaval no te pedirá propina tras disfrutar de la vista de esa hembra e incluso convence a tu mujer de que pruebe las nuevas generaciones nativas.
Así no tendrás que satisfacerla pues ella, salvo que se vuelva una ninfómana, estará bien servida, y con variedad, mientras dure la luna de miel o las vacaciones.
UN LUGAR PARA LEER... APRENDER... ...Y DISFRUTAR... ...CADA UNO A SU MANERA. A PLACE TO READ... TO LEARN... AND TO ENJOY... EACH ONE TO THEIR WAY
BIENVENIDOS
Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately
Mostrando entradas con la etiqueta dispuesta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dispuesta. Mostrar todas las entradas
viernes, 9 de abril de 2010
viernes, 19 de marzo de 2010
UNA ZORRA PARA DOS (I)
UNA ZORRA PARA DOS (I)
Estaba claro que sin duda a aquella puta la situación le gustaba.
Tumbada sobre la cama, su propia cama de matrimonio donde sólo unos minutos antes había estado follando con su marido, esperaba ser penetrada hasta la extenuación.
En ese momento Marco entró en la habitación, miró su cuerpo sobre la cama y se dispuso a disfrutar de aquel peludo coño que tanto había deseado y que trataba de salir de la opresión de la braguita que lo cubría a duras penas.
El sabía que unos segundos antes su marido había estado sobre ella y eso le excitaba más aún. Hacia tiempo que pensaba en los minutos en los que pudiera tener su cuerpo bajo él y no iba dejar pasar la ocasión.
Mientras la miraba pensaba en lo que la iba a hacer disfrutar. Sus blancas tetas, apenas cubiertas por el minúsculo sujetador azul que dejaba ver aquellos pezones grandes y duros, se movían rítmicamente al compás de su respiración y sin duda esperaban que en cualquier momento las manos de un hombre, de aquel hombre, se posaran sobre ellas y empezarán a magrearlas.
Tenía los ojos cerrados, sin duda esperando ese gran momento.
Todo comenzó unos días antes cuando Marco y Joan se habían encontrado en un viejo café entonces Marco le contó a Joan el sueño que había tenido la noche anterior. En él, Marco sorprendía en su casa a Roxana la mujer de Joan con el pretexto de llevarle unos libros a su marido.
Marco y Joan se habían conocido unos años antes a través de las listas de noticias de Internet, donde congeniaran e intercambiaban fotos de sus respectivas en bolas. Con el tiempo Marco se obsesiono con poder algún día tirarse a la mujer de su amigo, mientras por contra su mujer no estaba ni mucho menos por la labor de hacérselo con Joan aunque apuntó estuvo de ello.
Después de muchos avatares por fin parecía que llegaba el momento en el que Marco hiciera posible el sueño de retozar con Roxana, sueño doble que compartía Joan deseoso de que un buen amigo también disfrutará de ella.
Puesto que hasta ese momento tan sólo podía saber de las aventuras de su mujer, que eran bastantes, con otros hombres por lo que ella le contaba.
Esta vez sería el propio hombre que se la tirara el que se lo contara en primera persona y con todo lujo de detalles.
Volviendo al sueño que Marco le contaba a Joan, ella solicita le ofreció un café que lógicamente Marco aceptó encantado, por fin tenía la oportunidad e iba a disponer del cuerpo de Roxana a su antojo sin que nadie se lo impidiera.
Ella se fue a la cocina a preparar el café momento que aprovechó Marco para llegando por detrás y preguntándole cuándo volvería Joan empezará a acariciarle la espalda.
En principio ella se revolvió pero Marco no estaba dispuesto a dejar escapar su presa por algo su amigo Joan le llamaba EL CAZADOR.
Con habilidad Marco la sujetó por los hombros justo contra la pila mientras con una mano le levantaba la falda, ella trataba de separarse pero Marco estaba dispuesto a cobrar su pieza.
“No Marco por favor, Joan vendrá en cualquier momento " dijo sollozando.
“Estoy convencido de que a Joan le encantará vernos así " dijo Marco mientras le bajaba las bragas.
" No puedo creerlo " dijo Roxana rompiendo a llorar," estabais de acuerde " y volviéndose ella misma se bajo la falda con rabia " puesto que quiere que me folles, no me opondré " y empujando suavemente a Marco se dirigió al dormitorio.
El se quedó sorprendido y la siguió hasta la alcoba.
Roxana acabó de desnudarse y se tendió sobre la cama, cerró los ojos y con voz suave dijo": Estoy a tu disposición... ".
Marco no podía creerlo después de tanto tiempo de haber visto una y otra vez las fotos que su amigo Joan le había mandado de su mujer desnuda durante los últimos años, por fin la tenía frente a él y a su disposición, había deseado tanto ese momento....
La observó mientras lentamente se quitaba la chaqueta, y mientras se aproximaba a la cama fue desabrochándose la camisa mirándola una vez más pensando en cuando sus cuerpos se juntasen sobre la cama, ella respiraba al principio lentamente. Seguía con los ojos cerrados y su respiración se hacía cada vez más rápido mientras intuía como se desnudaba Marco y se acercaba la cama.
Se quitó despacio la camisa y por momentos se detuvo a contemplar aquel blanco cuerpo sobre la cama. Aquella grandes y atractivas tetas, aquel suave vientre, y lo que más le excitaba aquella mata de pelo negro entre las piernas que sin duda ocultaba la entrada a la cueva del máximo placer.
Despacio fue desabrochando la hebilla de su cinturón, después mientras sus ojos recorrían aquel templo de placer, también abrió el botón de su pantalón. Luego lentamente lo dejó caer.
Entonces se acercó a la cama, tomó las manos de Roxana y la hizo sentar sobre ella. Muy despacio llevó sus manos hacia su pene y la obligó a acariciarlo.
Ella continuaba con los ojos cerrados, pero obediente empezó a acariciarlo primero sobre el calzoncillo y luego, con más decisión no exenta de rabia, sacó aquel ya crecido miembro y muy despacio se lo introdujo en la boca.
Marco no esperaba esa reacción, pero recordó con satisfacción cuántas veces Joan le había hablado de las cualidades de mamona de su mujer y cuántas noches mientras contemplaba, las fotos que Joan le había mandado, imaginaba aquella sensual boca posándose sobre su polla.
Y ahora estaba allí, en el dormitorio de su querido amigo, donde tantas veces Marco sabía que Joan se había tirado a su mujer para después contárselo con detalle, y estaba de pie junto al lecho nupcial, con su pene al fin dentro de la boca de la mujer de su amigo, esa boca que tanto había deseado sentir.
Una enorme sensación de placer, le sacó de sus pensamientos, era producida por aquella experta boca que recorría con su lengua cada palmo de su miembro.
Verdaderamente Joan tenía razón aquella puta mamona por la que muchos hombres pagarían una fortuna para que les mamara sus miembros, le estaba haciendo llegar al cielo.
Decidió, que era momento de tomar la iniciativa.
La retiró suavemente y cogiéndola de los hombros la hizo levantar. Recordó entonces que Joan le había contados, que a veces le tapaba los ojos con un antifaz que había en el primer cajón de la mesilla.
La dejó allí de pie, desnuda, junto a la cama de matrimonio, y rodeando está busco el antifaz en el lugar que su amigo le indicara. Allí estaba, lo cogió y se detuvo unos momentos para contemplar a aquella mujer totalmente dispuesta a ser un juguete en sus manos.
Estaba claro que sin duda a aquella puta la situación le gustaba.
Tumbada sobre la cama, su propia cama de matrimonio donde sólo unos minutos antes había estado follando con su marido, esperaba ser penetrada hasta la extenuación.
En ese momento Marco entró en la habitación, miró su cuerpo sobre la cama y se dispuso a disfrutar de aquel peludo coño que tanto había deseado y que trataba de salir de la opresión de la braguita que lo cubría a duras penas.
El sabía que unos segundos antes su marido había estado sobre ella y eso le excitaba más aún. Hacia tiempo que pensaba en los minutos en los que pudiera tener su cuerpo bajo él y no iba dejar pasar la ocasión.
Mientras la miraba pensaba en lo que la iba a hacer disfrutar. Sus blancas tetas, apenas cubiertas por el minúsculo sujetador azul que dejaba ver aquellos pezones grandes y duros, se movían rítmicamente al compás de su respiración y sin duda esperaban que en cualquier momento las manos de un hombre, de aquel hombre, se posaran sobre ellas y empezarán a magrearlas.
Tenía los ojos cerrados, sin duda esperando ese gran momento.
Todo comenzó unos días antes cuando Marco y Joan se habían encontrado en un viejo café entonces Marco le contó a Joan el sueño que había tenido la noche anterior. En él, Marco sorprendía en su casa a Roxana la mujer de Joan con el pretexto de llevarle unos libros a su marido.
Marco y Joan se habían conocido unos años antes a través de las listas de noticias de Internet, donde congeniaran e intercambiaban fotos de sus respectivas en bolas. Con el tiempo Marco se obsesiono con poder algún día tirarse a la mujer de su amigo, mientras por contra su mujer no estaba ni mucho menos por la labor de hacérselo con Joan aunque apuntó estuvo de ello.
Después de muchos avatares por fin parecía que llegaba el momento en el que Marco hiciera posible el sueño de retozar con Roxana, sueño doble que compartía Joan deseoso de que un buen amigo también disfrutará de ella.
Puesto que hasta ese momento tan sólo podía saber de las aventuras de su mujer, que eran bastantes, con otros hombres por lo que ella le contaba.
Esta vez sería el propio hombre que se la tirara el que se lo contara en primera persona y con todo lujo de detalles.
Volviendo al sueño que Marco le contaba a Joan, ella solicita le ofreció un café que lógicamente Marco aceptó encantado, por fin tenía la oportunidad e iba a disponer del cuerpo de Roxana a su antojo sin que nadie se lo impidiera.
Ella se fue a la cocina a preparar el café momento que aprovechó Marco para llegando por detrás y preguntándole cuándo volvería Joan empezará a acariciarle la espalda.
En principio ella se revolvió pero Marco no estaba dispuesto a dejar escapar su presa por algo su amigo Joan le llamaba EL CAZADOR.
Con habilidad Marco la sujetó por los hombros justo contra la pila mientras con una mano le levantaba la falda, ella trataba de separarse pero Marco estaba dispuesto a cobrar su pieza.
“No Marco por favor, Joan vendrá en cualquier momento " dijo sollozando.
“Estoy convencido de que a Joan le encantará vernos así " dijo Marco mientras le bajaba las bragas.
" No puedo creerlo " dijo Roxana rompiendo a llorar," estabais de acuerde " y volviéndose ella misma se bajo la falda con rabia " puesto que quiere que me folles, no me opondré " y empujando suavemente a Marco se dirigió al dormitorio.
El se quedó sorprendido y la siguió hasta la alcoba.
Roxana acabó de desnudarse y se tendió sobre la cama, cerró los ojos y con voz suave dijo": Estoy a tu disposición... ".
Marco no podía creerlo después de tanto tiempo de haber visto una y otra vez las fotos que su amigo Joan le había mandado de su mujer desnuda durante los últimos años, por fin la tenía frente a él y a su disposición, había deseado tanto ese momento....
La observó mientras lentamente se quitaba la chaqueta, y mientras se aproximaba a la cama fue desabrochándose la camisa mirándola una vez más pensando en cuando sus cuerpos se juntasen sobre la cama, ella respiraba al principio lentamente. Seguía con los ojos cerrados y su respiración se hacía cada vez más rápido mientras intuía como se desnudaba Marco y se acercaba la cama.
Se quitó despacio la camisa y por momentos se detuvo a contemplar aquel blanco cuerpo sobre la cama. Aquella grandes y atractivas tetas, aquel suave vientre, y lo que más le excitaba aquella mata de pelo negro entre las piernas que sin duda ocultaba la entrada a la cueva del máximo placer.
Despacio fue desabrochando la hebilla de su cinturón, después mientras sus ojos recorrían aquel templo de placer, también abrió el botón de su pantalón. Luego lentamente lo dejó caer.
Entonces se acercó a la cama, tomó las manos de Roxana y la hizo sentar sobre ella. Muy despacio llevó sus manos hacia su pene y la obligó a acariciarlo.
Ella continuaba con los ojos cerrados, pero obediente empezó a acariciarlo primero sobre el calzoncillo y luego, con más decisión no exenta de rabia, sacó aquel ya crecido miembro y muy despacio se lo introdujo en la boca.
Marco no esperaba esa reacción, pero recordó con satisfacción cuántas veces Joan le había hablado de las cualidades de mamona de su mujer y cuántas noches mientras contemplaba, las fotos que Joan le había mandado, imaginaba aquella sensual boca posándose sobre su polla.
Y ahora estaba allí, en el dormitorio de su querido amigo, donde tantas veces Marco sabía que Joan se había tirado a su mujer para después contárselo con detalle, y estaba de pie junto al lecho nupcial, con su pene al fin dentro de la boca de la mujer de su amigo, esa boca que tanto había deseado sentir.
Una enorme sensación de placer, le sacó de sus pensamientos, era producida por aquella experta boca que recorría con su lengua cada palmo de su miembro.
Verdaderamente Joan tenía razón aquella puta mamona por la que muchos hombres pagarían una fortuna para que les mamara sus miembros, le estaba haciendo llegar al cielo.
Decidió, que era momento de tomar la iniciativa.
La retiró suavemente y cogiéndola de los hombros la hizo levantar. Recordó entonces que Joan le había contados, que a veces le tapaba los ojos con un antifaz que había en el primer cajón de la mesilla.
La dejó allí de pie, desnuda, junto a la cama de matrimonio, y rodeando está busco el antifaz en el lugar que su amigo le indicara. Allí estaba, lo cogió y se detuvo unos momentos para contemplar a aquella mujer totalmente dispuesta a ser un juguete en sus manos.
viernes, 12 de marzo de 2010
MANUAL DEL MARIDO (Cornudo) FIEL (IX)
DEL VIAJE DE NOVIOS (I)
“Donde se relatan las costumbres secretas que hay que respetar para no hacer el ridículo, ya sea en la luna de miel o viajes posteriores”
Para el viaje de bodas, e incluso en los próximos años mientras tu mujer sea atractiva y follable, busca países exóticos a ser posible en Centroamérica, África, el más recomendado y con más posibilidades dada la cantidad de países y pequeños estados que existen y la buena “dotación” que dicen tienen los nativos, o el Asia profunda, y tendrás garantizada la copula de tu mujer, fantasía secreta de ella, con todo macho en edad de copular, jóvenes, adultos o viejos.
Si elegiste uno de estos países, supongamos en el África profunda, ten seguridad que llevar a tu mujercita contigo es garantía de seguridad y de placer.
LA LLEGADA AL DESTINO ELEGIDO
Justo después de que una hembra europea, de piel blanca, joven y perfumada y convenientemente vestida, o mejor a medio vestir, haya bajado del avión, el primer trámite con seguridad será buscar la excusa por parte de los agentes de aduanas de su deseo de cachearla para lo cual estate seguro que la llevaran a un cuartito trasero donde tres fornidos agentes la despelotaran en busca de algún delito oculto.
Pasados unos minutos comprobaras complacido que sale sonriente y acicalándose de dicho cuartito, andando un poco raro, y que ya huele igual que los nativos del país que visitáis, eso sí, si te fijas notaras que no lleva ropa interior, a veces hay que pagar algo mas por un visado.
Pero aún no habrá terminado el paso por la aduana, puesto que llegara el momento de revisar el equipaje y curiosamente tras preguntar cuál es la maleta de tu esposa será esa la elegida para revisar.
Cuando las manos toscas del agente de aduanas, toquen, remuevan y palpen todo tipo de prendas intimas de tu mujer, tangas, bragas, ligueros, sujetadores, y demás prendas, ella no podrá evitar mirarle fijamente y morderse los labios, entonces te sorprenderás diciendo en un correcto inglés: “Mi mujer se encuentra indispuesta, puede Ud. acompañarla al baño más próximo?”.
Media hora después ella saldrá nuevamente del baño sudorosa, y no es por el clima precisamente, pero con un extraño brillo en los ojos, mientras varios taxistas se os ofrecen para llevaros al hotel.
En el trascurso del viaje al hotel el taxista elegido no dejara de observaros por el retrovisor mientras habla con sus compañeros por la radio del coche… algo planean con tu chica.
Al darle la propina tras llegar no olvides pasarle en un papel el móvil, quizá puedas hacer negocios con el si os quedáis cortos de dinero.
“Donde se relatan las costumbres secretas que hay que respetar para no hacer el ridículo, ya sea en la luna de miel o viajes posteriores”
Para el viaje de bodas, e incluso en los próximos años mientras tu mujer sea atractiva y follable, busca países exóticos a ser posible en Centroamérica, África, el más recomendado y con más posibilidades dada la cantidad de países y pequeños estados que existen y la buena “dotación” que dicen tienen los nativos, o el Asia profunda, y tendrás garantizada la copula de tu mujer, fantasía secreta de ella, con todo macho en edad de copular, jóvenes, adultos o viejos.
Si elegiste uno de estos países, supongamos en el África profunda, ten seguridad que llevar a tu mujercita contigo es garantía de seguridad y de placer.
LA LLEGADA AL DESTINO ELEGIDO
Justo después de que una hembra europea, de piel blanca, joven y perfumada y convenientemente vestida, o mejor a medio vestir, haya bajado del avión, el primer trámite con seguridad será buscar la excusa por parte de los agentes de aduanas de su deseo de cachearla para lo cual estate seguro que la llevaran a un cuartito trasero donde tres fornidos agentes la despelotaran en busca de algún delito oculto.
Pasados unos minutos comprobaras complacido que sale sonriente y acicalándose de dicho cuartito, andando un poco raro, y que ya huele igual que los nativos del país que visitáis, eso sí, si te fijas notaras que no lleva ropa interior, a veces hay que pagar algo mas por un visado.
Pero aún no habrá terminado el paso por la aduana, puesto que llegara el momento de revisar el equipaje y curiosamente tras preguntar cuál es la maleta de tu esposa será esa la elegida para revisar.
Cuando las manos toscas del agente de aduanas, toquen, remuevan y palpen todo tipo de prendas intimas de tu mujer, tangas, bragas, ligueros, sujetadores, y demás prendas, ella no podrá evitar mirarle fijamente y morderse los labios, entonces te sorprenderás diciendo en un correcto inglés: “Mi mujer se encuentra indispuesta, puede Ud. acompañarla al baño más próximo?”.
Media hora después ella saldrá nuevamente del baño sudorosa, y no es por el clima precisamente, pero con un extraño brillo en los ojos, mientras varios taxistas se os ofrecen para llevaros al hotel.
En el trascurso del viaje al hotel el taxista elegido no dejara de observaros por el retrovisor mientras habla con sus compañeros por la radio del coche… algo planean con tu chica.
Al darle la propina tras llegar no olvides pasarle en un papel el móvil, quizá puedas hacer negocios con el si os quedáis cortos de dinero.
Etiquetas:
calientapollas,
dispuesta,
luna de miel,
probada,
recien casada,
viaje de bodas
martes, 2 de febrero de 2010
DE FIEL CASADA A... (IV)
(Capitulo IV: El protector)
Al llegar a la finca, salió Javier a recibirme.
"Pero chica, donde estabas, estábamos preocupados, sobre todo después de que llegara "don Jaime".
¡coño con don Jaime!, pensé yo. Y quien se creía que era el tal don Jaime.
Pronto me iba a enterar.
Cuando entre en el salón lo conocí: era un hombre mayor, alto, fornido y elegantemente vestido, el pelo entrecano de unos cincuenta y pico años, no muchos mas del pico.
Me miro.
"¿ así que tu eres la putita ?", dijo mientras me observaba de arriba a abajo, se giro hacia otro lado del salón para coger una copa de jerez o algo así, de pronto se volvió de nuevo hacia mi:
"¡desnudate!", grito con tono autoritario.
Me quede alucinada y empecé una protesta,"¡oiga quien..."
Me interrumpió acercándose a mi con gesto amenazante:
"¡que te desnudes, coño!"
Me quede parada sin saber que hacer y comencé a quitarme la blusa.
"¡mas deprisa!", me grito.
Me deshice rápidamente de la blusa y de la falda y me quede totalmente desnuda frente a el.
Yo mido uno setenta y el debía estar cerca del uno noventa, así que me sentí muy incómoda y trate de cubrirme con las manos.
"¡no te tapes!...y ... ¡ ven aquí !"
Avance unos pasos mientras Pedro y Javier asistían impreterritos a lo que allí ocurría y yo los miraba en busca de ayuda.
"¡date la vuelta!...¡e inclinate!", volvió a gritarme.
Oí un rudo metálico a mi espalda mientras me inclinaba.
"¡abre las piernas y sepárate bien las nalgas con las manos!...!que vea yo bien la raja de tu culo !", me grito de nuevo
Estaba pensando que podía suponer el estar en dicha postura, cuando note como un enorme y palpitante tronco que me perforaba y casi me desgarraba el culo, y unas poderosas y grandes manos que me sujetaban por las caderas, mientras aquel duro ariete entraba y salía con una fuerza increíble de mis entrañas.
Sin duda era "don Jaime" el que me estaba enculando de una forma bestial, al principio dolorosa, pero ya placentera para mi, mientras me ordenaba mas que me decía:
"¡escucha pequeña zorra, siempre que venga yo a esta casa se hace lo que yo diga, y cada vez que te ordene desnudarte, quiero que lo hagas en décimas de segundo y si te digo...¡te follo!, que te prepares adecuadamente para ello, y si te digo...¡te doy por culo!, quiero verte diligente separándote tu misma las nalgas, para que pueda hacerlo sin problemas !", se paro un momento,"...¿entendido?".
Le conteste con un hilo de voz, debido a que estaba a punto de reventar de placer en una serie de orgasmos enlazados, que si, pero que quería saber mas cosas.
"¿cosas..?", dijo mientras me daba otra embestida con la que estuvo a punto de sacarmela por el ombligo,"¡insisto que aquí las normas las pongo yo, pues eso es lo que me encargo tu marido, y así será!".
¿ mi marido ?,no me había hablado de aquel tipo, pero me gustaba la situación, a pesar de que no sabia que pintaba el en toda la historia.
Como adivinando mis pensamientos me dijo, "yo vendré en principio a pasar el fin de semana, pero tengo una prerrogativa de tu marido para follarte o encularte siempre que quiera el resto de la semana,¿ estamos ?".
"Y lo haré sin previo aviso, así que cuando salgas de trabajar, Pedro ira a buscarte y te traerá a casa directa, si quieres follar tienes a Pedro y a Javier, y por supuesto a mi,¿ me explico?", y añadió," y si te cansas de nosotros yo te diré con quien, cuando, donde y si me apuras hasta como, y por cuanto...", apostillo.
Empezaba a sentirme como una autentica zorra, con chulo y todo...! incluso el cobraria por mis servicios...!!!...
Aquel tiarron parecía una maquina, pues su enorme y duro pene no paraba de salir y entrar mientras el me hablaba, casi como esperando a terminar su discurso, puesto que casi de inmediato, se corrió de una forma que casi me llega su semen hasta la boca por dentro.
Después se separo de mi y se volvió hacia los dos chicos, "¡llevarla arriba y darle un escarmiento!"
¿un escarmiento?, pensé yo.
Pero que era todo aquello. Javier y Pedro me cogieron por los brazos y casi en volandas me llevaron hasta el dormitorio, mientras allí en medio del salón con un monumental pene todavía semierecto y aun chorreante, aquel, en principio, gentil hombre me miraba como el cazador mira a su presa.
Al llegar al dormitorio, Pedro me llevo al cuarto de aseo, donde un espumoso y caliente baño me esperaba y me sumergió en el comenzando a frotarme con una esponja, Javier mientras tanto se quedo en el dormitorio.
Pedro no decía nada pero parecía estar tranquilo como si aquello fuera habitual.
Tras bañarme, me ayudo a secarme y me hizo ponerme un picardías blanco, mientras me acompañaba al dormitorio. Una vez allí entendí lo que hacia Javier, que completamente desnudo me esperaba tumbado en la cama. ¡el escarmiento era follar con el!, pues me parecía muy bien. A mi espalda, Pedro se desnudo también y me empujo a la cama.
Durante las siguientes cuatro o cinco horas, los dos hombres me poseyeron por todos y cada uno de mis agujeros, hasta dejarme rendida.
¡sin duda aquello era un autentico escarmiento!
Un par de horas mas después me desperté mientras Pedro me presentaba una bandeja con la cena, un consomé, un filete a la plancha y fruta eran las viandas que me comí de buena gana.
Cuando termine me dio las buenas noches con un beso en los labios y me quede dormida.
A la mañana siguiente todo fue normal, dentro de un orden. Volví a mi trabajo donde todo eran miradas de deseo por parte de los hombres y en algunos casos de envidia por parte de las mujeres, y susurros y chismes a mi paso: creo que todos sabían seguro que por el y en su versión, lo que había hecho la tarde anterior con José Carlos, pero no pensaba deshacer la versión, allá el y sus cuentos!.
Durante el resto de la semana, mi vida se centro en el trabajo, por cierto que josé Carlos se mostró muy galante y solicito y firmo el contrato con la compañía a parte de darme a mi un bonito regalo mientras me insistió para repetir la experiencia "esta vez", me dijo,"por el coño".
Yo le dije que de momento no podía pues tenía unos familiares en casa y no disponía de tardes libres.
Como decía mi vida se centro en el trabajo por la mañana, y en follar un par de veces por la tarde con Javier y Pedro.
Don Jaime vino a follarme, pues era lo único a lo que venia, un par de veces entre el martes y el jueves.
El martes me pillo en el baño, lo cual fue hasta divertido, pero el jueves fue aun mejor.
Había salido por la tarde al supermercado al pueblo y Pedro me había llevado en el coche.
Íbamos los dos con el carrito, cuando note por detrás que alguien me ponía la mano en el culo, me volví y era don Jaime, que sin inmutarse me dijo que me levantara la falda. Le dije que si estaba loco, a lo cual me respondió que no, pero que me esperaba en el coche.
Cuando llegamos al parquing, me le encontré apoyado en un mercedes con chofer incluido, me hizo un gesto mientras Pedro metía las cosas en nuestro coche, para que me acercara.
" sube al coche", me ordeno.
Así lo hice y el subió detrás de mi.
Llevaba yo una falda corta de tubo, sin bragas por supuesto, y una blusa y un niki encima. Esta vez si llevaba sujetador.
Nada mas subir al coche le dijo al chofer que arrancara y diera unas vueltas por carreteras de segundo orden, algo que debía estar estudiado pues nos metimos literalmente por el campo.
Llegamos a una especie de descampado y allí me hizo bajar del coche, tras haberme quitado dentro del mismo y el personalmente, toda la ropa. Me inclino sobre el capo del coche, mirando hacia el parabrisas, donde el chofer miraba con cara de salido, y me la metió de forma impresionante por el culo.
Fue una enculada corta pero intensa tras la cual, y mientras yo seguía aun gozando del orgasmo, mando bajar a su chofer del coche y le hizo chuparme los pechos y el húmedo coño.
Cuando el pobre chico estaba mas cachondo y se disponía a follarme," ¡por fin una polla de veinte años!", pensé yo, le dijo que nones, y me hizo mamarsela hasta la ultima gota, "¡algo es algo!", pensé.
De regreso al llegar a casa, logre decirle al pobre chico que si podía escaparse me llamara., que teníamos un asunto pendiente... ¡vamos que quería que me follara!...
Al llegar a la finca, salió Javier a recibirme.
"Pero chica, donde estabas, estábamos preocupados, sobre todo después de que llegara "don Jaime".
¡coño con don Jaime!, pensé yo. Y quien se creía que era el tal don Jaime.
Pronto me iba a enterar.
Cuando entre en el salón lo conocí: era un hombre mayor, alto, fornido y elegantemente vestido, el pelo entrecano de unos cincuenta y pico años, no muchos mas del pico.
Me miro.
"¿ así que tu eres la putita ?", dijo mientras me observaba de arriba a abajo, se giro hacia otro lado del salón para coger una copa de jerez o algo así, de pronto se volvió de nuevo hacia mi:
"¡desnudate!", grito con tono autoritario.
Me quede alucinada y empecé una protesta,"¡oiga quien..."
Me interrumpió acercándose a mi con gesto amenazante:
"¡que te desnudes, coño!"
Me quede parada sin saber que hacer y comencé a quitarme la blusa.
"¡mas deprisa!", me grito.
Me deshice rápidamente de la blusa y de la falda y me quede totalmente desnuda frente a el.
Yo mido uno setenta y el debía estar cerca del uno noventa, así que me sentí muy incómoda y trate de cubrirme con las manos.
"¡no te tapes!...y ... ¡ ven aquí !"
Avance unos pasos mientras Pedro y Javier asistían impreterritos a lo que allí ocurría y yo los miraba en busca de ayuda.
"¡date la vuelta!...¡e inclinate!", volvió a gritarme.
Oí un rudo metálico a mi espalda mientras me inclinaba.
"¡abre las piernas y sepárate bien las nalgas con las manos!...!que vea yo bien la raja de tu culo !", me grito de nuevo
Estaba pensando que podía suponer el estar en dicha postura, cuando note como un enorme y palpitante tronco que me perforaba y casi me desgarraba el culo, y unas poderosas y grandes manos que me sujetaban por las caderas, mientras aquel duro ariete entraba y salía con una fuerza increíble de mis entrañas.
Sin duda era "don Jaime" el que me estaba enculando de una forma bestial, al principio dolorosa, pero ya placentera para mi, mientras me ordenaba mas que me decía:
"¡escucha pequeña zorra, siempre que venga yo a esta casa se hace lo que yo diga, y cada vez que te ordene desnudarte, quiero que lo hagas en décimas de segundo y si te digo...¡te follo!, que te prepares adecuadamente para ello, y si te digo...¡te doy por culo!, quiero verte diligente separándote tu misma las nalgas, para que pueda hacerlo sin problemas !", se paro un momento,"...¿entendido?".
Le conteste con un hilo de voz, debido a que estaba a punto de reventar de placer en una serie de orgasmos enlazados, que si, pero que quería saber mas cosas.
"¿cosas..?", dijo mientras me daba otra embestida con la que estuvo a punto de sacarmela por el ombligo,"¡insisto que aquí las normas las pongo yo, pues eso es lo que me encargo tu marido, y así será!".
¿ mi marido ?,no me había hablado de aquel tipo, pero me gustaba la situación, a pesar de que no sabia que pintaba el en toda la historia.
Como adivinando mis pensamientos me dijo, "yo vendré en principio a pasar el fin de semana, pero tengo una prerrogativa de tu marido para follarte o encularte siempre que quiera el resto de la semana,¿ estamos ?".
"Y lo haré sin previo aviso, así que cuando salgas de trabajar, Pedro ira a buscarte y te traerá a casa directa, si quieres follar tienes a Pedro y a Javier, y por supuesto a mi,¿ me explico?", y añadió," y si te cansas de nosotros yo te diré con quien, cuando, donde y si me apuras hasta como, y por cuanto...", apostillo.
Empezaba a sentirme como una autentica zorra, con chulo y todo...! incluso el cobraria por mis servicios...!!!...
Aquel tiarron parecía una maquina, pues su enorme y duro pene no paraba de salir y entrar mientras el me hablaba, casi como esperando a terminar su discurso, puesto que casi de inmediato, se corrió de una forma que casi me llega su semen hasta la boca por dentro.
Después se separo de mi y se volvió hacia los dos chicos, "¡llevarla arriba y darle un escarmiento!"
¿un escarmiento?, pensé yo.
Pero que era todo aquello. Javier y Pedro me cogieron por los brazos y casi en volandas me llevaron hasta el dormitorio, mientras allí en medio del salón con un monumental pene todavía semierecto y aun chorreante, aquel, en principio, gentil hombre me miraba como el cazador mira a su presa.
Al llegar al dormitorio, Pedro me llevo al cuarto de aseo, donde un espumoso y caliente baño me esperaba y me sumergió en el comenzando a frotarme con una esponja, Javier mientras tanto se quedo en el dormitorio.
Pedro no decía nada pero parecía estar tranquilo como si aquello fuera habitual.
Tras bañarme, me ayudo a secarme y me hizo ponerme un picardías blanco, mientras me acompañaba al dormitorio. Una vez allí entendí lo que hacia Javier, que completamente desnudo me esperaba tumbado en la cama. ¡el escarmiento era follar con el!, pues me parecía muy bien. A mi espalda, Pedro se desnudo también y me empujo a la cama.
Durante las siguientes cuatro o cinco horas, los dos hombres me poseyeron por todos y cada uno de mis agujeros, hasta dejarme rendida.
¡sin duda aquello era un autentico escarmiento!
Un par de horas mas después me desperté mientras Pedro me presentaba una bandeja con la cena, un consomé, un filete a la plancha y fruta eran las viandas que me comí de buena gana.
Cuando termine me dio las buenas noches con un beso en los labios y me quede dormida.
A la mañana siguiente todo fue normal, dentro de un orden. Volví a mi trabajo donde todo eran miradas de deseo por parte de los hombres y en algunos casos de envidia por parte de las mujeres, y susurros y chismes a mi paso: creo que todos sabían seguro que por el y en su versión, lo que había hecho la tarde anterior con José Carlos, pero no pensaba deshacer la versión, allá el y sus cuentos!.
Durante el resto de la semana, mi vida se centro en el trabajo, por cierto que josé Carlos se mostró muy galante y solicito y firmo el contrato con la compañía a parte de darme a mi un bonito regalo mientras me insistió para repetir la experiencia "esta vez", me dijo,"por el coño".
Yo le dije que de momento no podía pues tenía unos familiares en casa y no disponía de tardes libres.
Como decía mi vida se centro en el trabajo por la mañana, y en follar un par de veces por la tarde con Javier y Pedro.
Don Jaime vino a follarme, pues era lo único a lo que venia, un par de veces entre el martes y el jueves.
El martes me pillo en el baño, lo cual fue hasta divertido, pero el jueves fue aun mejor.
Había salido por la tarde al supermercado al pueblo y Pedro me había llevado en el coche.
Íbamos los dos con el carrito, cuando note por detrás que alguien me ponía la mano en el culo, me volví y era don Jaime, que sin inmutarse me dijo que me levantara la falda. Le dije que si estaba loco, a lo cual me respondió que no, pero que me esperaba en el coche.
Cuando llegamos al parquing, me le encontré apoyado en un mercedes con chofer incluido, me hizo un gesto mientras Pedro metía las cosas en nuestro coche, para que me acercara.
" sube al coche", me ordeno.
Así lo hice y el subió detrás de mi.
Llevaba yo una falda corta de tubo, sin bragas por supuesto, y una blusa y un niki encima. Esta vez si llevaba sujetador.
Nada mas subir al coche le dijo al chofer que arrancara y diera unas vueltas por carreteras de segundo orden, algo que debía estar estudiado pues nos metimos literalmente por el campo.
Llegamos a una especie de descampado y allí me hizo bajar del coche, tras haberme quitado dentro del mismo y el personalmente, toda la ropa. Me inclino sobre el capo del coche, mirando hacia el parabrisas, donde el chofer miraba con cara de salido, y me la metió de forma impresionante por el culo.
Fue una enculada corta pero intensa tras la cual, y mientras yo seguía aun gozando del orgasmo, mando bajar a su chofer del coche y le hizo chuparme los pechos y el húmedo coño.
Cuando el pobre chico estaba mas cachondo y se disponía a follarme," ¡por fin una polla de veinte años!", pensé yo, le dijo que nones, y me hizo mamarsela hasta la ultima gota, "¡algo es algo!", pensé.
De regreso al llegar a casa, logre decirle al pobre chico que si podía escaparse me llamara., que teníamos un asunto pendiente... ¡vamos que quería que me follara!...
viernes, 29 de enero de 2010
VENGANZA (II)
VENGANZA POR DESPECHO
La iniciación (II)
A cada golpe había un estremecimiento por mi parte que hacia tensarse las cadenas y mis pezones parecían a punto de arrancarse de sus areolas. Fue un tormento breve pero muy doloroso que me hizo llorar y gemir como una loca ante su impasividad.
Después se sentó a contemplarme saboreando su copa.
Cuando termino la bebida, me desató de pies y manos, me coloco un collar de perro y me llevó hasta una especie de potro, plano por arriba y que me llegaba desde la parte inferior del cuello hasta el ombligo. Me obligó a colocarme sobre ella boca abajo con las piernas abiertas y me ato los tobillos y las muñecas a las cuatro patas de la borriqueta después de quitarme la ropa interior y acariciarme a discreción las tetas y el coño, retorciendo mi vello púbico que a veces arrancaba sin compasion a mechones y tirando de sus labios brutalmente hasta hacerme gritar.
Mi cabeza quedaba fuera colgando y mi culo y sexo también fuera de la borriqueta y totalmente accesibles.
Una vez atada le vi coger un largo látigo y dirigirse hacia mí "voy a darte otra sesión de latigazos así que deberás aguantar" dijo haciendo restallar el látigo en el aire, luego metódicamente despacio fue descargándolo sobre mi espalda y mis nalgas.
Me obligo a cantr en alta voz los casi 20 azotes que arrancaban gemidos de mi enardeciéndole más todavía.
Cuando creyó haberme marcado bastante dejo el látigo. "Creo que llegó el momento de devolverte a casa" dijo mientras se acercaba a mi. En la postura que tenía mi culo y mi sexo quedaba totalmente expuesto así que imagine lo que iba a suceder. Unos segundos después su aparato empezaba a oradar mi culo, despacio pero sin detenerse produciéndome un gran dolor, ante su regocijo. Cuando lo hubo enterrado entero en mi ano, volvió a sacarlo, para repetir varias veces la situación. Por último tras dar unos sorbos de su whisky decidió encularme definitivamente así que volvió a colocarse frente a mi ano, y esta vez de un solo y doloroso golpe me enterró su polla, luego no haciendo caso de mis gemidos y lagrimas marco un frenético ritmo de entrada y salida hasta que sentí que se corría abundantemente en mis entrañas. Después se limpio con un trapo y dándome un par de azotes con la mano abierta en ambas nalgas, se marchó.
A los pocos minutos volvió con un vibrador unido a un cinturón, poco a poco lo fue introduciendo en mi ano, hasta enterrarlo totalmente y lo puso en marcha. Me sentía explotar de placer ante las vibraciones, pero esa sensación dio paso a otra diferente cuando se acercó a mi cabeza y sujetándola con ambas manos me obligo a meterme su polla en la boca. El me follaba, dirigía sus movimientos de riñones y el movimiento de mi cabeza.
Pero no le gustaba mi forma de mamar así que cada vez que mis dientes rozaban su glande, la sacaba de mi boca y me daba una bofetada “Haré de ti una buena mamona, pero cada error llevara ese castigo”.
Volvía a metérmela en la boca y la operación se repetía, yo lloraba pero el seguía abofeteándome a discreción, la cara me ardía y las lagrimas no me dejaban ver, solo sentía su polla llenando mi boca a veces llegando hasta mi garganta lo que me hacia dar arcadas que eran “premiadas” con nuevas bofetadas.
Cunado estuvo a punto de correrse la saco de mi boca y dándome una ultima bofetada mientras me agradecía la mamada ("acabaras mamándola como una buena puta, como mi mejor puta...") se dirigió otra vez a mi retaguardia que seguía enardecida por el vibrador. Sin detenerlo noté como su polla empezaba a penetrar mi coño, primero muy despacio, pero luego con más ritmo y fuerza y en cada empujón mis tetas y mi pecho se rozaban dolorosamente con la madera, para en el siguiente momento al tirar de mis caderas hacia atrás, volver a su posición inicial. No se corrió en mi interior como yo esperaba sino que lo hizo sobre mis nalgas y mi espalda. Entonces volviendo a ponerse delante de mi me obligó a limpiarle la polla, algo que nunca había hecho ni a mi marido. Volvió a colocarme el bocado “Así deberías estar siempre mientras no te usa un macho” dijo sonriendo. Después sin decir nada salió.
Pasaron bastantes minutos antes de su regreso, me desato y me dio mi ropa."Vístete" dijo mientras el me contemplaba desde el sillón apurando su bebida. Hasta el último momento no me retiro el bocado, Y tras darme un beso en la boca hizo sonar una campana. Apareció una chica de unos 30 años que me agarró por el brazo sin decirme nada. Salí como en volandas del chalé y cuando empecé a reaccionar estábamos camino de Madrid. Unos minutos después llegaba a casa.
Mi marido me preguntó que donde había estado y le mentí diciéndole que por ahí de copas con Francis y unos amigos que me había presentado. Trate de que no viera mi rostro aún caliente por las bofetadas, le dije que estaba muy cansada y pasé al baño donde me duche durante casi una hora, quería quitar de mi cualquier rastro de aquella tarde que empezaba a sembrar dudas en mi cabeza. No me gustaba lo ocurrido pero pude marcharme y no lo hice, aunque me consolaba diciéndome a mi misma que él no me hubiera dejado. Quedó en llamarme a la semana siguiente. Pero no lo hizo.
Luego el verano y las vacaciones me hicieron olvidar aquella historia.
NOTA DEL MARIDO: Nunca me ha contado ella aquella tarde, la reconstrucción es por un completo informe de mi amigo Francisc, aún hoy él no la ha vuelto a llamar, aunque me escribe de vez en cuando para saber como está y para decirme que algún día se la llevara unos días para disfrutar otra vez con ella. Yo le tengo al tanto de sus avances en sexo y el dice que el momento se acerca. A ella nunca le he preguntado pero se que la experiencia le ha dejado una huella y en su momento le gustó, aunque es como si la hubiera borrado de su memoria real.
Pero la historia tendría continuacion...
La iniciación (II)
A cada golpe había un estremecimiento por mi parte que hacia tensarse las cadenas y mis pezones parecían a punto de arrancarse de sus areolas. Fue un tormento breve pero muy doloroso que me hizo llorar y gemir como una loca ante su impasividad.
Después se sentó a contemplarme saboreando su copa.
Cuando termino la bebida, me desató de pies y manos, me coloco un collar de perro y me llevó hasta una especie de potro, plano por arriba y que me llegaba desde la parte inferior del cuello hasta el ombligo. Me obligó a colocarme sobre ella boca abajo con las piernas abiertas y me ato los tobillos y las muñecas a las cuatro patas de la borriqueta después de quitarme la ropa interior y acariciarme a discreción las tetas y el coño, retorciendo mi vello púbico que a veces arrancaba sin compasion a mechones y tirando de sus labios brutalmente hasta hacerme gritar.
Mi cabeza quedaba fuera colgando y mi culo y sexo también fuera de la borriqueta y totalmente accesibles.
Una vez atada le vi coger un largo látigo y dirigirse hacia mí "voy a darte otra sesión de latigazos así que deberás aguantar" dijo haciendo restallar el látigo en el aire, luego metódicamente despacio fue descargándolo sobre mi espalda y mis nalgas.
Me obligo a cantr en alta voz los casi 20 azotes que arrancaban gemidos de mi enardeciéndole más todavía.
Cuando creyó haberme marcado bastante dejo el látigo. "Creo que llegó el momento de devolverte a casa" dijo mientras se acercaba a mi. En la postura que tenía mi culo y mi sexo quedaba totalmente expuesto así que imagine lo que iba a suceder. Unos segundos después su aparato empezaba a oradar mi culo, despacio pero sin detenerse produciéndome un gran dolor, ante su regocijo. Cuando lo hubo enterrado entero en mi ano, volvió a sacarlo, para repetir varias veces la situación. Por último tras dar unos sorbos de su whisky decidió encularme definitivamente así que volvió a colocarse frente a mi ano, y esta vez de un solo y doloroso golpe me enterró su polla, luego no haciendo caso de mis gemidos y lagrimas marco un frenético ritmo de entrada y salida hasta que sentí que se corría abundantemente en mis entrañas. Después se limpio con un trapo y dándome un par de azotes con la mano abierta en ambas nalgas, se marchó.
A los pocos minutos volvió con un vibrador unido a un cinturón, poco a poco lo fue introduciendo en mi ano, hasta enterrarlo totalmente y lo puso en marcha. Me sentía explotar de placer ante las vibraciones, pero esa sensación dio paso a otra diferente cuando se acercó a mi cabeza y sujetándola con ambas manos me obligo a meterme su polla en la boca. El me follaba, dirigía sus movimientos de riñones y el movimiento de mi cabeza.
Pero no le gustaba mi forma de mamar así que cada vez que mis dientes rozaban su glande, la sacaba de mi boca y me daba una bofetada “Haré de ti una buena mamona, pero cada error llevara ese castigo”.
Volvía a metérmela en la boca y la operación se repetía, yo lloraba pero el seguía abofeteándome a discreción, la cara me ardía y las lagrimas no me dejaban ver, solo sentía su polla llenando mi boca a veces llegando hasta mi garganta lo que me hacia dar arcadas que eran “premiadas” con nuevas bofetadas.
Cunado estuvo a punto de correrse la saco de mi boca y dándome una ultima bofetada mientras me agradecía la mamada ("acabaras mamándola como una buena puta, como mi mejor puta...") se dirigió otra vez a mi retaguardia que seguía enardecida por el vibrador. Sin detenerlo noté como su polla empezaba a penetrar mi coño, primero muy despacio, pero luego con más ritmo y fuerza y en cada empujón mis tetas y mi pecho se rozaban dolorosamente con la madera, para en el siguiente momento al tirar de mis caderas hacia atrás, volver a su posición inicial. No se corrió en mi interior como yo esperaba sino que lo hizo sobre mis nalgas y mi espalda. Entonces volviendo a ponerse delante de mi me obligó a limpiarle la polla, algo que nunca había hecho ni a mi marido. Volvió a colocarme el bocado “Así deberías estar siempre mientras no te usa un macho” dijo sonriendo. Después sin decir nada salió.
Pasaron bastantes minutos antes de su regreso, me desato y me dio mi ropa."Vístete" dijo mientras el me contemplaba desde el sillón apurando su bebida. Hasta el último momento no me retiro el bocado, Y tras darme un beso en la boca hizo sonar una campana. Apareció una chica de unos 30 años que me agarró por el brazo sin decirme nada. Salí como en volandas del chalé y cuando empecé a reaccionar estábamos camino de Madrid. Unos minutos después llegaba a casa.
Mi marido me preguntó que donde había estado y le mentí diciéndole que por ahí de copas con Francis y unos amigos que me había presentado. Trate de que no viera mi rostro aún caliente por las bofetadas, le dije que estaba muy cansada y pasé al baño donde me duche durante casi una hora, quería quitar de mi cualquier rastro de aquella tarde que empezaba a sembrar dudas en mi cabeza. No me gustaba lo ocurrido pero pude marcharme y no lo hice, aunque me consolaba diciéndome a mi misma que él no me hubiera dejado. Quedó en llamarme a la semana siguiente. Pero no lo hizo.
Luego el verano y las vacaciones me hicieron olvidar aquella historia.
NOTA DEL MARIDO: Nunca me ha contado ella aquella tarde, la reconstrucción es por un completo informe de mi amigo Francisc, aún hoy él no la ha vuelto a llamar, aunque me escribe de vez en cuando para saber como está y para decirme que algún día se la llevara unos días para disfrutar otra vez con ella. Yo le tengo al tanto de sus avances en sexo y el dice que el momento se acerca. A ella nunca le he preguntado pero se que la experiencia le ha dejado una huella y en su momento le gustó, aunque es como si la hubiera borrado de su memoria real.
Pero la historia tendría continuacion...
miércoles, 27 de enero de 2010
DE FIEL CASADA A...
(Capitulo III: Nuevas perspectivas laborales)
A la mañana siguiente cuando me desperté, Pedro me había preparado el desayuno y el baño e incluso me había elegido la ropa para ir a trabajar.
Al ir a vestirme vi que no había ropa interior, por lo que le pregunte el porque, me contesto que mis pechos merecían estar libres y que si me encontraba incómoda en el trabajo, por cierto luego hablaré de el, que al día siguiente me elegiría un sujetador, y que respecto a las bragas, con los picores era mejor no llevarlas durante unos días.
El caso es que me convenció, así que allí estaba yo con mi falda hueso, mi blusa amarilla de seda y mi chaqueta color crema...¡y sin ropa interior! A punto de ir a trabajar en mi primer día de mujer compartida.
Mientras iba en el coche, me dijo Pedro que mi marido había llamado el domingo por la tarde desde Amsterdam y que no me despertaron pues el dijo que no lo hicieran, pero que volvería a llamar por la tarde ese día.
Prometí hablar de mi trabajo: pues bien soy ejecutiva de cuentas de una empresa publicitaria por lo cual me paso el día de reuniones y visitando clientes.
Esto viene al caso porque cuando llegue a la agencia, note como algo extraño en los compañeros del trabajo: los veía como mas hombres, mas machos y mas apetecibles, y algo les debía yo irradiar, pues algunos que eran amables conmigo pero nada mas, notaba que me desnudaban con la mirada...¡ y la verdad es que poco tenían que quitarme de ropa aquel día!.
La mañana paso entre miradas mas o menos lascivas y alguna que otra insinuación, sobre lo guapa que estaba y el conjunto que llevaba, puesto que debido al calor hube de quitarme la chaqueta en el trabajo, con lo cual mis pechos bailaron según les vino en gana para deleite de mis compañeros, a alguno de los cuales sorprendí asomándose a mi escote mientras veíamos unas pruebas de un anuncio y yo me inclinaba sobre la mesa de dibujo.
Lo que me mal traía era el picor de mi coño, y buscaba cualquier momento para darme una rascadita disimulada.
Mi primer día de mujer fatal en el trabajo me gusto y al final de la mañana tenía una cita con un importante directivo de una empresa que quería encargarnos una campaña para televisión.
Le recibí en mi despacho y le ofrecí algo de beber.
Desde el principio note que no perdía ojo a mis pechos y sobre todo a mis piernas."¡si supieras que no llevo bragas!", pensaba yo para mis adentros.
Hablamos de temas de trabajo y ya a punto de despedirnos se me quedo mirando y me dijo:"¿sabes que hoy estas muy atractiva?, si quieres te invito a comer", yo sonreí y le dije que no que tenía otros planes, pero según me volvía hacia mi mesa para coger unos papeles, me fije como se perdían sus ojos hacia mi culo, que con la fina tela de mi falda y sin bragas se mostraba sin duda apetecible.
Me volví de pronto y le sorprendí aceptando su invitación.
Llame a Pedro para decirle que no viniera a buscarme que tenía trabajo y después me llevarían a casa, que avisara a Javier.
Me recordó que debía estar en forma pues me esperaba una tarde noche de orgía, a lo cual, estando en mi despacho José Carlos, el susodicho ejecutivo, me resulto doblemente excitante, por lo cual le dije que no se preocupara, "quedaréis ampliamente satisfechos", fueron mis ultimas palabras ante una extraña mirada de José Carlos, mientras colgaba el teléfono.
"Cuando quieras nos vamos", le dije ofreciéndole el brazo,
Sonrió y tomándome del mismo salimos de mi despacho, ante la sorpresa de los presentes, puesto que nadie había logrado hacer el negocio con josé Carlos, pero como bien sabéis... "pueden mas dos tetas, y en este caso ademas de un culo, que cien carretas".
Hace unos días apenas 72 horas, hubiera sido incapaz de salir del trabajo del brazo de un cliente y orgullosa de mis atributos femeninos, como lo hacia en ese momento.
Fuimos a un caro restaurante y durante toda la comida no paro de hablarme de lo guapa que estaba, que no se había dado cuenta hasta ese día de mi atractivo, que debía estar ciego, etc.
Cuando llegamos al postre tras una comida que le iba a costar un riñón, me lanzo el ataque:
"Jana",me dijo,"veras, resulta que tu eres toda una hembra, ya se que estas casada y no quiero que esto que te voy a decir pueda romper nuestras amistad o nuestra relación laboral que pese a todo creo que va a ser duradera", carraspeo "yo quisiera decirte lo hermosisima que estas, lo atractiva, y me gustaría conocerte mas profundamente, sin que te lo tomes a mal," hizo una pausa y me miro intensamente a los ojos.
Yo trate de mantenerle la mirada mientras continuaba hablando:
"Quisiera charlar contigo de tus gustos, de tus hobbys, que nos conociéramos mas a fondo, si quieres puedes decir que no, que no pasara absolutamente nada y todo seguirá como antes", se detuvo,"¿quieres venir a mi casa a tomar una copa?"
Le mire como sorprendida y al tiempo recatada, pero desde la segunda palabra sabia que me quería llevar a la cama, lógicamente la formula era la invitación a su casa a tomar la copa "nada mas", en fin que se estaba poniendo cachondo y ya no eran los millones del contrato, sino que simplemente a mi me apetecía probar otra mas, pues Miguel me había montado dos meses de orgía controlada y yo quería hacer algún ejercicio fuera del curso, para al final sacar nota.
"Bueno...", hice como que dudaba,"..pero solo una copa nada mas, eh", y me hice la cortita.
Se le iluminaron los ojos como satisfecho de haberme llevado al huerto, pero aunque yo sabia que iba a terminar en su cama y con su polla dentro, el no lo sabia, o al menos no estaba seguro de ello, así que se lo iba a poner un poquito difícil.
Salimos del restaurante y el aparca coches nos había traído su Bmw a la puerta.
Me abrió solicito la puerta, mientras sus ojos se recreaban en mi escote, y después subió por el otro lado, yo me senté como distraída por lo cual la falda se me subió lo suficiente como para que el intuyera, pero no viera nada, salvo mis apretados y hermosos muslos.
En el trayecto hacia su apartamento hablamos de temas banales como el calor, o como estaba el mercado de la publicidad, o los gastos de una campaña importante, mezclamos temas, pero sus manos se morían por tocarme y sus ojos trataban de adivinar que había bajo aquella falda.
Llegamos a su casa y ventajosamente se accedía a su apartamento desde el garaje, por lo cual no había control, así que pensé la cantidad de chavalas que José Carlos se habría cepillado en su casa.
En el estrecho ascensor trato de no acercarse mucho a mi, pero yo empecé el juego rozandole el brazo con mis pechos, e inclinándome con el pretexto de no se que, de forma que pudiera verlos a través de mi escote, lo cual le puso mucho mas cachondo.
Rápidamente hice un gesto de cerrarme la blusa, y el se sonrojo como un crío pillado en falta.
Salimos del ascensor y el paso delante para abrirme la puerta de su casa.
Un pequeño y coqueto apartamento, con un salón, un dormitorio, una cocina y un cuarto de baño.
Era confortable.
Me miro y me dijo que, que quería tomar. Se quedo sorprendido cuando le dije que un zumo de algo.
"Eh",me dijo,"ese no era el trato, yo te he invitado a tomar una copa".
"Bueno",respondí,"pues ponme un poco de coñac".
Se fue al mueble bar y me trajo mi coñac mientras el se ponía el sempiterno whisky que parece hecho para estos casos.
Se sentó junto a mi en el sillón y empezó a hablarme de sus gustos de sus hobbys.
En un momento determinado cruce distraída las piernas y sin duda el debió ver mi sonrosada y pelada rajita, pues dio un pequeño respingo y se quedo fijo en mi entrepierna.
"...y sexualmente que te gusta", me pregunto de pronto.
Yo le mire fijamente y le dije sonriendo con cierta complicidad, mientras balanceaba mis entreabiertas piernas, y trataba de poner una voz sugerente:
"Por supuesto mi marido", le conteste.
"Me imagino",dijo,"pero de no ser tu marido quien te gustaría que te jodiera"
"Bueno...",empecé yo, descruzando las piernas de forma que el pudiera ver mi coño sonrosado, ya algo húmedo, y totalmente rasurado,"...pues hay muchos, todo el mundo tiene sus fantasías sexuales alguna vez, y a ti...¿con quien te gustaría follar en este momento?"
Me miro indeciso, y algo inquieto, como temiendo que al decirme lo que iba a decirme yo saliera de estampida de allí, así que lo dijo como un susurro:
"Por supuesto...¡contigo!"
"¿como has dicho?", pregunte yo como si no le hubiera oído.
"Si, follar contigo", volvió a decir un poco mas alto.
Yo le mire sonriendo, y comencé a desabrocharme la blusa, aunque ya pocos botones me quedaban por abrir.
Se quedo como petrificado, entonces sin acabar de desabrocharme, empecé a aflojarle el nudo de la corbata.
Me miro como anonadado, y nerviosamente se fue quitando la chaqueta, mientras yo me quitaba del todo la blusa y me ponía de pie ante el.
Me miro de abajo arriba exclamando "¡caray, vaya pechos chiquilla!", y se levanto empezando a magrearmelos.
Aproveche para ir quitándole la chaqueta y le desabroche el cinturón del pantalón, entonces el me desabrocho la falda y se quedo perplejo.
"¿no llevas bragas?...y ademas tienes el coño afeitado!", me dijo mientras metía una de sus manos entre mis piernas,"que sensación mas ideal, nunca he follado con una tía con el chocho pelado", exclamo como un niño que encuentra un juguete nuevo.
Fue entonces cuando me di cuenta que se le habían caído los pantalones y que de sus calzoncillos, trataba de liberarse un aparato que no era nada del otro jueves, pero me podía dar un poco de placer.
Me agache y ante su sorpresa comencé a mamarsela de forma salvaje.
Se dejo caer sobre el sillón mientras gemía y me sujetaba la cabeza entre sus piernas.
"Aaasiii, mas, chupamela mas, aassiii", gemía.
Estuvimos durante un rato en esa posición hasta que yo note una dureza suficiente, momento en el que me separe.
"¿que haces?",me dijo,"¡sigue!"
"No tío, yo he venido aquí a que me folles, no a mamartela"
Se quedo alucinado, mientras yo me levantaba y me dirigía al dormitorio.
Se levanto como un rayo y me pillo a mitad de camino empujándome boca abajo al suelo, y sentándose a caballo sobre mi culo, mientras sujetaba mis brazos contra el suelo.
"¿así que quieres guerra?...¡pues vas a tenerla!", sentí como metía sus manos bajo mis pechos y me hacia rodar sobre el de forma que quede encima de el pero de espaldas, entonces me semiincorporò, y abriéndome las piernas me endoso su corta pero dura estaca entre las nalgas, haciendome sentar sobre ella.
¡por que siempre empiezan por el culo!, pensaba yo mientras me iba metiendo y sacando su polla con una energía de desesperado.
Me hizo correrme dos o tres veces en esa posición y el llego de forma delirante dejándome una carga de cálido fluido explorando mi recto, mientras me decía que estaba satisfecho de encularme, pues ese había sido su objetivo desde que me conoció en la agencia y que se había apostado con un directivo de su empresa, que me acabaría llevando a la cama.
¡pobre infeliz!, pensé yo, si supiera que la que le había seducido había sido yo...
Me dijo que tenía el culo mas apetecible del mundo y que pasaba de follarme por delante, pues lo que a el le enloquecía era mi culo.
Cuando termino, se derrumbo sobre mi y me beso en el cuello, yo tras unos momentos me levante y me fui al baño donde tras ducharme me vestí.
Al salir el estaba sentado en el sillón con el whisky famoso.
"Ha sido fantástico", me dijo.
"No ha estado mal", conteste yo sentándome frente a el en el sillón con las piernas entre abiertas.
"¿como que no ha estado mal?", me contesto un poco molesto.
"Bueno..., la verdad es que ha estado bien, pero me falta catarte por el coño...",hizo ademán de levantarse y sujetarme,"...pero hoy no tengo tiempo, tengo dos mas en la cola esta tarde, mañana nos veremos", y levantándome salí del apartamento, viendo de reojo como se quedaba totalmente planchado.
Baje a la calle y me metí en una cafetería desde donde llame a Pedro para que fuera a buscarme.
Me dijo que estaban muy enfadados conmigo y que cuando llegara a casa me iba a enterar pues tenía visita y Miguel había llamado dos veces.
Me intrigo lo de la visita, y le dije a Pedro que me adelantara algo, pero no quiso hacerlo y me dijo que en 20 minutos estaba allí.
Estaba tan ensimismada con mi café pensando en aquella visita, que no me percate que al cruzar las piernas, un chaval de unos 20 años se estaba poniendo ciego a ver mis muslos y mis nalgas, me gusto la sensación de sentirme semidesnuda frente a aquel chaval en una mesa de un bar, le guiñe un ojo y me gire, descruzando las piernas, de forma que por un momento vio mi coño pelado al aire.
Al pobre muchacho se le abrieron los ojos como platos, momento que aproveche para volver a cruzar las piernas ahora con mas recato y bajarme un poco la falda.
El chaval se quedo un poco cortado, y yo pensé que después de tanto tiempo un tío de veintitantos no me vendría tampoco mal, hice ademán de levantarme e ir hacia donde el chaval estaba, pero en ese momento oí que me llamaban.
Fue una lastima, pero aun quedaban muchos días de aquellos dos intensos meses.
Pedro llego antes de lo previsto, y la verdad es que no parecía muy contento.
"¿donde estabas?", me pregunto,"hemos llamado a tu agencia y nos dijeron que habías salido con un ejecutivo a comer",hizo una pausa y añadió,"...habías salido o...te habías salido?", me miro mientras me levantaba de la mesa, e insistió, "¿solo...a comer?..."
"¡a ti que te importa!", le dije muy enfadada mientras salía de la cafetería.
"No si a mi me da igual, yo te voy a dar por culo y a follar cuando quiera, pero tu marido llamo varias veces, y sobre todo el que esta cabreado es "don Jaime", me dijo.
"¿quien?", pregunte yo.
"Ya lo veras", me dijo mientras nos poníamos en marcha.
No me hablo durante todo el recorrido lo cual me dejo perpleja.
Aquello empezaba a ser raro, no sabia quien era el tal "don Jaime", y ademas me molestaba que Pedro se enfadara conmigo y que mi marido, que me había metido en esto, también se mosqueara."¿y Javier?", le pregunte.
"Dice que cuando llegaras hablaríais".
A la mañana siguiente cuando me desperté, Pedro me había preparado el desayuno y el baño e incluso me había elegido la ropa para ir a trabajar.
Al ir a vestirme vi que no había ropa interior, por lo que le pregunte el porque, me contesto que mis pechos merecían estar libres y que si me encontraba incómoda en el trabajo, por cierto luego hablaré de el, que al día siguiente me elegiría un sujetador, y que respecto a las bragas, con los picores era mejor no llevarlas durante unos días.
El caso es que me convenció, así que allí estaba yo con mi falda hueso, mi blusa amarilla de seda y mi chaqueta color crema...¡y sin ropa interior! A punto de ir a trabajar en mi primer día de mujer compartida.
Mientras iba en el coche, me dijo Pedro que mi marido había llamado el domingo por la tarde desde Amsterdam y que no me despertaron pues el dijo que no lo hicieran, pero que volvería a llamar por la tarde ese día.
Prometí hablar de mi trabajo: pues bien soy ejecutiva de cuentas de una empresa publicitaria por lo cual me paso el día de reuniones y visitando clientes.
Esto viene al caso porque cuando llegue a la agencia, note como algo extraño en los compañeros del trabajo: los veía como mas hombres, mas machos y mas apetecibles, y algo les debía yo irradiar, pues algunos que eran amables conmigo pero nada mas, notaba que me desnudaban con la mirada...¡ y la verdad es que poco tenían que quitarme de ropa aquel día!.
La mañana paso entre miradas mas o menos lascivas y alguna que otra insinuación, sobre lo guapa que estaba y el conjunto que llevaba, puesto que debido al calor hube de quitarme la chaqueta en el trabajo, con lo cual mis pechos bailaron según les vino en gana para deleite de mis compañeros, a alguno de los cuales sorprendí asomándose a mi escote mientras veíamos unas pruebas de un anuncio y yo me inclinaba sobre la mesa de dibujo.
Lo que me mal traía era el picor de mi coño, y buscaba cualquier momento para darme una rascadita disimulada.
Mi primer día de mujer fatal en el trabajo me gusto y al final de la mañana tenía una cita con un importante directivo de una empresa que quería encargarnos una campaña para televisión.
Le recibí en mi despacho y le ofrecí algo de beber.
Desde el principio note que no perdía ojo a mis pechos y sobre todo a mis piernas."¡si supieras que no llevo bragas!", pensaba yo para mis adentros.
Hablamos de temas de trabajo y ya a punto de despedirnos se me quedo mirando y me dijo:"¿sabes que hoy estas muy atractiva?, si quieres te invito a comer", yo sonreí y le dije que no que tenía otros planes, pero según me volvía hacia mi mesa para coger unos papeles, me fije como se perdían sus ojos hacia mi culo, que con la fina tela de mi falda y sin bragas se mostraba sin duda apetecible.
Me volví de pronto y le sorprendí aceptando su invitación.
Llame a Pedro para decirle que no viniera a buscarme que tenía trabajo y después me llevarían a casa, que avisara a Javier.
Me recordó que debía estar en forma pues me esperaba una tarde noche de orgía, a lo cual, estando en mi despacho José Carlos, el susodicho ejecutivo, me resulto doblemente excitante, por lo cual le dije que no se preocupara, "quedaréis ampliamente satisfechos", fueron mis ultimas palabras ante una extraña mirada de José Carlos, mientras colgaba el teléfono.
"Cuando quieras nos vamos", le dije ofreciéndole el brazo,
Sonrió y tomándome del mismo salimos de mi despacho, ante la sorpresa de los presentes, puesto que nadie había logrado hacer el negocio con josé Carlos, pero como bien sabéis... "pueden mas dos tetas, y en este caso ademas de un culo, que cien carretas".
Hace unos días apenas 72 horas, hubiera sido incapaz de salir del trabajo del brazo de un cliente y orgullosa de mis atributos femeninos, como lo hacia en ese momento.
Fuimos a un caro restaurante y durante toda la comida no paro de hablarme de lo guapa que estaba, que no se había dado cuenta hasta ese día de mi atractivo, que debía estar ciego, etc.
Cuando llegamos al postre tras una comida que le iba a costar un riñón, me lanzo el ataque:
"Jana",me dijo,"veras, resulta que tu eres toda una hembra, ya se que estas casada y no quiero que esto que te voy a decir pueda romper nuestras amistad o nuestra relación laboral que pese a todo creo que va a ser duradera", carraspeo "yo quisiera decirte lo hermosisima que estas, lo atractiva, y me gustaría conocerte mas profundamente, sin que te lo tomes a mal," hizo una pausa y me miro intensamente a los ojos.
Yo trate de mantenerle la mirada mientras continuaba hablando:
"Quisiera charlar contigo de tus gustos, de tus hobbys, que nos conociéramos mas a fondo, si quieres puedes decir que no, que no pasara absolutamente nada y todo seguirá como antes", se detuvo,"¿quieres venir a mi casa a tomar una copa?"
Le mire como sorprendida y al tiempo recatada, pero desde la segunda palabra sabia que me quería llevar a la cama, lógicamente la formula era la invitación a su casa a tomar la copa "nada mas", en fin que se estaba poniendo cachondo y ya no eran los millones del contrato, sino que simplemente a mi me apetecía probar otra mas, pues Miguel me había montado dos meses de orgía controlada y yo quería hacer algún ejercicio fuera del curso, para al final sacar nota.
"Bueno...", hice como que dudaba,"..pero solo una copa nada mas, eh", y me hice la cortita.
Se le iluminaron los ojos como satisfecho de haberme llevado al huerto, pero aunque yo sabia que iba a terminar en su cama y con su polla dentro, el no lo sabia, o al menos no estaba seguro de ello, así que se lo iba a poner un poquito difícil.
Salimos del restaurante y el aparca coches nos había traído su Bmw a la puerta.
Me abrió solicito la puerta, mientras sus ojos se recreaban en mi escote, y después subió por el otro lado, yo me senté como distraída por lo cual la falda se me subió lo suficiente como para que el intuyera, pero no viera nada, salvo mis apretados y hermosos muslos.
En el trayecto hacia su apartamento hablamos de temas banales como el calor, o como estaba el mercado de la publicidad, o los gastos de una campaña importante, mezclamos temas, pero sus manos se morían por tocarme y sus ojos trataban de adivinar que había bajo aquella falda.
Llegamos a su casa y ventajosamente se accedía a su apartamento desde el garaje, por lo cual no había control, así que pensé la cantidad de chavalas que José Carlos se habría cepillado en su casa.
En el estrecho ascensor trato de no acercarse mucho a mi, pero yo empecé el juego rozandole el brazo con mis pechos, e inclinándome con el pretexto de no se que, de forma que pudiera verlos a través de mi escote, lo cual le puso mucho mas cachondo.
Rápidamente hice un gesto de cerrarme la blusa, y el se sonrojo como un crío pillado en falta.
Salimos del ascensor y el paso delante para abrirme la puerta de su casa.
Un pequeño y coqueto apartamento, con un salón, un dormitorio, una cocina y un cuarto de baño.
Era confortable.
Me miro y me dijo que, que quería tomar. Se quedo sorprendido cuando le dije que un zumo de algo.
"Eh",me dijo,"ese no era el trato, yo te he invitado a tomar una copa".
"Bueno",respondí,"pues ponme un poco de coñac".
Se fue al mueble bar y me trajo mi coñac mientras el se ponía el sempiterno whisky que parece hecho para estos casos.
Se sentó junto a mi en el sillón y empezó a hablarme de sus gustos de sus hobbys.
En un momento determinado cruce distraída las piernas y sin duda el debió ver mi sonrosada y pelada rajita, pues dio un pequeño respingo y se quedo fijo en mi entrepierna.
"...y sexualmente que te gusta", me pregunto de pronto.
Yo le mire fijamente y le dije sonriendo con cierta complicidad, mientras balanceaba mis entreabiertas piernas, y trataba de poner una voz sugerente:
"Por supuesto mi marido", le conteste.
"Me imagino",dijo,"pero de no ser tu marido quien te gustaría que te jodiera"
"Bueno...",empecé yo, descruzando las piernas de forma que el pudiera ver mi coño sonrosado, ya algo húmedo, y totalmente rasurado,"...pues hay muchos, todo el mundo tiene sus fantasías sexuales alguna vez, y a ti...¿con quien te gustaría follar en este momento?"
Me miro indeciso, y algo inquieto, como temiendo que al decirme lo que iba a decirme yo saliera de estampida de allí, así que lo dijo como un susurro:
"Por supuesto...¡contigo!"
"¿como has dicho?", pregunte yo como si no le hubiera oído.
"Si, follar contigo", volvió a decir un poco mas alto.
Yo le mire sonriendo, y comencé a desabrocharme la blusa, aunque ya pocos botones me quedaban por abrir.
Se quedo como petrificado, entonces sin acabar de desabrocharme, empecé a aflojarle el nudo de la corbata.
Me miro como anonadado, y nerviosamente se fue quitando la chaqueta, mientras yo me quitaba del todo la blusa y me ponía de pie ante el.
Me miro de abajo arriba exclamando "¡caray, vaya pechos chiquilla!", y se levanto empezando a magrearmelos.
Aproveche para ir quitándole la chaqueta y le desabroche el cinturón del pantalón, entonces el me desabrocho la falda y se quedo perplejo.
"¿no llevas bragas?...y ademas tienes el coño afeitado!", me dijo mientras metía una de sus manos entre mis piernas,"que sensación mas ideal, nunca he follado con una tía con el chocho pelado", exclamo como un niño que encuentra un juguete nuevo.
Fue entonces cuando me di cuenta que se le habían caído los pantalones y que de sus calzoncillos, trataba de liberarse un aparato que no era nada del otro jueves, pero me podía dar un poco de placer.
Me agache y ante su sorpresa comencé a mamarsela de forma salvaje.
Se dejo caer sobre el sillón mientras gemía y me sujetaba la cabeza entre sus piernas.
"Aaasiii, mas, chupamela mas, aassiii", gemía.
Estuvimos durante un rato en esa posición hasta que yo note una dureza suficiente, momento en el que me separe.
"¿que haces?",me dijo,"¡sigue!"
"No tío, yo he venido aquí a que me folles, no a mamartela"
Se quedo alucinado, mientras yo me levantaba y me dirigía al dormitorio.
Se levanto como un rayo y me pillo a mitad de camino empujándome boca abajo al suelo, y sentándose a caballo sobre mi culo, mientras sujetaba mis brazos contra el suelo.
"¿así que quieres guerra?...¡pues vas a tenerla!", sentí como metía sus manos bajo mis pechos y me hacia rodar sobre el de forma que quede encima de el pero de espaldas, entonces me semiincorporò, y abriéndome las piernas me endoso su corta pero dura estaca entre las nalgas, haciendome sentar sobre ella.
¡por que siempre empiezan por el culo!, pensaba yo mientras me iba metiendo y sacando su polla con una energía de desesperado.
Me hizo correrme dos o tres veces en esa posición y el llego de forma delirante dejándome una carga de cálido fluido explorando mi recto, mientras me decía que estaba satisfecho de encularme, pues ese había sido su objetivo desde que me conoció en la agencia y que se había apostado con un directivo de su empresa, que me acabaría llevando a la cama.
¡pobre infeliz!, pensé yo, si supiera que la que le había seducido había sido yo...
Me dijo que tenía el culo mas apetecible del mundo y que pasaba de follarme por delante, pues lo que a el le enloquecía era mi culo.
Cuando termino, se derrumbo sobre mi y me beso en el cuello, yo tras unos momentos me levante y me fui al baño donde tras ducharme me vestí.
Al salir el estaba sentado en el sillón con el whisky famoso.
"Ha sido fantástico", me dijo.
"No ha estado mal", conteste yo sentándome frente a el en el sillón con las piernas entre abiertas.
"¿como que no ha estado mal?", me contesto un poco molesto.
"Bueno..., la verdad es que ha estado bien, pero me falta catarte por el coño...",hizo ademán de levantarse y sujetarme,"...pero hoy no tengo tiempo, tengo dos mas en la cola esta tarde, mañana nos veremos", y levantándome salí del apartamento, viendo de reojo como se quedaba totalmente planchado.
Baje a la calle y me metí en una cafetería desde donde llame a Pedro para que fuera a buscarme.
Me dijo que estaban muy enfadados conmigo y que cuando llegara a casa me iba a enterar pues tenía visita y Miguel había llamado dos veces.
Me intrigo lo de la visita, y le dije a Pedro que me adelantara algo, pero no quiso hacerlo y me dijo que en 20 minutos estaba allí.
Estaba tan ensimismada con mi café pensando en aquella visita, que no me percate que al cruzar las piernas, un chaval de unos 20 años se estaba poniendo ciego a ver mis muslos y mis nalgas, me gusto la sensación de sentirme semidesnuda frente a aquel chaval en una mesa de un bar, le guiñe un ojo y me gire, descruzando las piernas, de forma que por un momento vio mi coño pelado al aire.
Al pobre muchacho se le abrieron los ojos como platos, momento que aproveche para volver a cruzar las piernas ahora con mas recato y bajarme un poco la falda.
El chaval se quedo un poco cortado, y yo pensé que después de tanto tiempo un tío de veintitantos no me vendría tampoco mal, hice ademán de levantarme e ir hacia donde el chaval estaba, pero en ese momento oí que me llamaban.
Fue una lastima, pero aun quedaban muchos días de aquellos dos intensos meses.
Pedro llego antes de lo previsto, y la verdad es que no parecía muy contento.
"¿donde estabas?", me pregunto,"hemos llamado a tu agencia y nos dijeron que habías salido con un ejecutivo a comer",hizo una pausa y añadió,"...habías salido o...te habías salido?", me miro mientras me levantaba de la mesa, e insistió, "¿solo...a comer?..."
"¡a ti que te importa!", le dije muy enfadada mientras salía de la cafetería.
"No si a mi me da igual, yo te voy a dar por culo y a follar cuando quiera, pero tu marido llamo varias veces, y sobre todo el que esta cabreado es "don Jaime", me dijo.
"¿quien?", pregunte yo.
"Ya lo veras", me dijo mientras nos poníamos en marcha.
No me hablo durante todo el recorrido lo cual me dejo perpleja.
Aquello empezaba a ser raro, no sabia quien era el tal "don Jaime", y ademas me molestaba que Pedro se enfadara conmigo y que mi marido, que me había metido en esto, también se mosqueara."¿y Javier?", le pregunte.
"Dice que cuando llegaras hablaríais".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



