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Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately

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jueves, 10 de marzo de 2011

Memorias de una esposa infiel (II) 1976, Video 1

Mi hombre, mi profesor, mi marido... mi chulo



Mi hombre: llegó en el momento justo a mi vida

Mi profesor. Me enseño a disfrutar de mi cuerpo y prepararlo para que otros lo disfrutaran

Mi marido: Pues al final me case con él

Mi chulo: El potencio mis múltiples relaciones sexuales fuera de casa y me “protegió” en ellas, incluso buscándome algunos amantes.






My man, my teacher, my husband... my pimp

My man: He arrived in the fair moment to my life



My professor. He become trained to enjoy my body and to prepare it so that other they enjoyed it

My husband: Because at the end I marry him

My pimp: He facilitated my multiple sexual relationships outside of house and him it protected me in them, even looking for me some lovers.

miércoles, 25 de agosto de 2010

DE FIEL CASADA A... (VIII-II)

ENTRE PUNKYS

Yo seguí a mi paso, y el que me había gritado se adelanto y se puso delante de mí. "Oye tía, no entiendes o que..."me dijo mirándome de arriba abajo.


Yo pensé que si me hacia la extranjera a lo mejor cambiaban el rollo..."perdón... mi no entender..."

"Lo que os dije tíos, es una guiri, da buten!.."

En un momento los tuve alrededor, arrinconándome contra una pared, pero de momento no en plan violento...

"Dónde va una titi tan buena, sólita por aquí?... " Me dijo uno mirándome con descaro las tetas... "vaya par de domingas... no sabes que puede pasarte algo?"...

Yo seguía insistiendo, "mi no entender...", Entonces me acorde del club, "uno momento...", dije sacando la tarjeta" poder decirme donde estar esto..."

Uno de los chicos cogió la tarjeta, la miro..."joder tíos, ya tenemos plan, esta iba al night del folleteo, así que quizá le dé lo mismo hacérselo con nosotros y encima le sacamos la pasta...", Y volviéndose a mí me dijo, "ven, nosotros te llevaremos..." Y me hizo un ademán de que les siguiera.

"Joder tipo como esta, vaya tetas, menudo culo, y habrá que ver el chocho que tiene..." Comentaban mientras me sonreían.

"esta me la va a mamar como que me llamo Mark..."

"le vamos a dar una marcha, que se va a enterar..."

"Un momento tíos, pero sin broncas... si buenamente quiere joder, la joderemos, pero en cuanto se ponga borde nos abrimos, no quiero complicaciones con la pasma... de acuerdo..."

"De acuerdo", dijeron los otros.

"Vosotros ser muy afables..." Les seguía yo el juego.

"si, y más que vamos a ser, pequeña..."

Dimos la vuelta a una esquina y me encontré frente a un callejón sin salida, al final se veía una puerta de garaje.

"Ahí detrás, estar el club... ser privado... secret..."me dijo el que llevaba la tarjeta, enseñándomela.

Llegamos a la puerta y uno de ellos saco una llave, abrió y pasamos a obscuras a una especie de nave.

Cuando encendió la luz, era una especie de habitación para un par de coches, había unos camastros, ropa, un par de motos...

Hice ademán de salir, "pero yo...".

"No tía", me dijo el que parecía el jefe, sacando una navaja. "tu no vas a ningún sitio, al menos de momento, hasta que nos des la pasta que llevas... el money... y nos hagas algún favorcito..."

"Por favor... no hacerme daño...", Les dije resistiéndome un poco. Después de todo aunque empezaba a apetecerme que me follaran aquellos tres gachos, quería, sin pasarme, hacerme la estrecha a ver como iba el tema.

Me sujetaron entre los otros dos, y este con la punta de la navaja, con una maestría envidiable me fue desabrochando los botones de la blusa...

"esto es canela pura... tíos... mirar que par de melones... y que portatetas más sugerente..."

"ese me lo quedo yo", dijo uno de los otros...

"Estas agilipollao, para que nos pille la poli... anda tío".

Me cachearon en busca de la cartera o el dinero aprovechando para sobarme bien el culo y el coño.

No llevaba mas que el dinero, pues la documentación, me la había dejado en el coche en el parquing.

"Bueno tíos, solo cinco mil... nos va a pagar cinco mil pelas por hacérselo los tres, le va a salir barato a la guarra esta, pero no se olvidara de nosotros.

Me llevaron medio a rastras, yo seguía resistiéndome un poco para darle morbo, mientras les chapurraba que no me hicieran daño...

"no, si precisamente daño no te haremos..."

Entramos en otro cuarto, con una cama grande desvencijada, sobre la que me tiraron tras quitarme la blusa.

Yo los miraba y pensaba que si pasaba el limite de resistencia tendría problemas, pero si en cuanto me intentara follar el primero, me dejaba llevar, lo iba a pasar en grande...


"mirarla colegas... no os apetece metérsela..."

"Por supuesto!...quien va primero..."

"un momento tíos, que se nos desnude ella sólita..."

"Eh tía ponte de pie...", Como hice que no le entendía, vino y me levanto de un tirón de la cama..."fuera ropa... !", Me dijo desabrochándome el pantalón... yo me lo quite lentamente...

"Acerté colegas... no lleva bragas... !" Dijo uno de ellos.

"Ahora el sujetador... !"dijo el jefe señalándome el pecho.

Me lo quite y lo deje caer al suelo.

Me sentí excitada, asustada, temerosa... fueron muchas sensaciones allí de pie frente a aquellos tres punkys, que en unos momentos me iban a poseer con la fuerza de sus 20 años y alguna mas debido a la excitación.

Me los quede mirando mientras hacia que escondía mis vergüenzas...

"quieta guiri... que te veamos bien..."

Y acercándose comenzaron a dar vueltas a mi alrededor, mientras se quitaban las camisas, dejando ver a pesar de su apariencia unos torsos bien proporcionados y fuertes.

Se alejaron de mí y comenzaron a desabrocharse los pantalones, los tres al tiempo, se los bajaron de un tirón, solo uno llevaba calzoncillos, que cayeron junto con los pantalones, y entonces me quede estupefacta.

Ante mis tres herramientas de las que hacen época...

martes, 23 de marzo de 2010

COMPARTIENDO A MI ESPOSA (III)

COMPARTIENDO A MI ESPOSA (III)




Cuando pasé frente al de ellos sentí ya los suspiros precopulativos, gemidos y chasquidos de besos, que Erika sabe dar tan bien.

Bueno, pensé, espero como antes de ayer que me llamen, y que Mari no se entere...

Me acosté y me quedé expectante esperando el llamado que tanto deseaba. La puerta estaba abierta y podía así oír mejor los rumores del amor que se prodigaban.

El tun tun de la cama contra no se que, era rítmico y bien notorio. Pensé en Mari que parece que nada le importaba, y en Marcos que lo oiría y le haría subir la fiebre pero no como a mí sino por celos.

Mi dormitorio estaba a oscuras, y el pasillo se iluminaba solo con la luz de la calle que entraba por un tragaluz.

Una silueta se marcó en la entrada del dormitorio: un cuerpo excitante y un perfume inundó el dormitorio. Era Mari que se había puesto un camisoncito de seda estampado como un leopardo.

Debajo tenía algo que apenas se marcaba, una tanga de la misma seda. No llevaba sostén. Apenas si adivinaba sus tetas, que vi claramente cuando se sentó en mi cama, a mi lado, una de sus piernas bajo su cola. Con un codo apoyado en la almohada, me acarició la cara y la frente.

Sus ojos brillaban, aunque en la oscuridad no podía saber si eran de deseo o de compasión. Pobre Albertito, me dijo, su mujercita le pone los cuernos, y a él le gusta!. Porque pobre,? Le pregunté, yo disfruto esto.

Lo único que no me permiten verlos en la cama juntos. De veras quieres ver? Me dijo. Te agrada ver como coge Miguel a tu mujer?. Miguel o el que sea, le contesté., se que tu hijo también se la daría.

Noooo, me dijo, no digas eso porque no lo voy a dejar. Y a vos que te importa? Le respondí. Me puso los dedos en mi boca y me sonrió.... Y solo viendo a tu mujer te calentás?. Creo que si, le dije.

De veras, con ninguna otra?. Imaginaba lo que me diría: y si me vieras a mi no te gustaría?. Pero Miguel se monta a mi mujer y contigo me dijo que no pasa nada. Sonrió... quien habla de Miguel?.

Y entonces imaginé lo que no hubiera presentido nunca. Se me hizo claro las miradas de ella y su hijo, los celos inexplicables, las ganas de competir con Erika para ver quien era más atractiva. No quería creerlo y no dije nada.

Se levantó y meneó su cola amplia y generosa, que el camisón no cubría. Se acercó a la puerta e hizo un ruido imperceptible. Luego se colocó frente al espejo enorme que cubría media pared y se arregló el pelo. Estaba hermosa y tentadora, subida a unos zapatos de tacones altísimos. De espaldas a mi me miraba por el espejo. Yo me había acostumbrado a la oscuridad y sus ojos entrecerrados eran prometedores.

Te vamos a hacer un regalo, me dijo. Como vamos? Pregunté. Soltó una carcajada queda. De inmediato entró Marcos, vestido solo con un slip escueto. Cierro la puerta? Me preguntó.

Está tu mami, le dije. No dijo nada, se acercó donde ella estaba frente al espejo. Se puso detrás y se apoyó en ella, que soltó un suspiro. Le cogió las tetas con las manos y se las levantó y unió.

Ella echó atrás sus brazos y le acarició la cabeza, diciéndole en un susurro, por fin te decidiste, hoy, creí que no tenías más ojos para tu mami, ya que la yegua esa te tenía babeando.

Se refería a Erika. Una oleada de placer me invadió, porque Mari también se había dado cuenta que Erika era una verdadera yegua. Estaría celosa por el hijo o por ella? Pronto lo iba a saber, mejor de lo que esperaba.

Mari apretaba la cola contra el bulto de su hijo y gemía despacito. El le decía cosas al oído, alcancé a oír.... mi amor.....te quiero coger, veni al dormitorio..... Ella le respondía en un susurro, no, aquí, Alberto quiere ver. No querés que le demos el gusto?.

Retrocedió con su madre en los brazos y se sentó en la cama a mi lado.

Quítame el slip, me ordenó. Me arrodillé delante de él y le quité el slip mientras él quitaba el camisón de la madre y lo arrojó al suelo. Ni bien se sintió sin el slip hizo que su madre se inclinara un poco adelante hasta que su cara rozó la mía.

Estaba en posición de ser penetrada analmente.. Mari se sentó despacio sobre la verga de su hijo mientras me besaba. Sentí su boca húmeda y su lengua penetrar en mi boca. Se notaba que gozaba porque suspiraba y jadeaba sin retirar su boca de la mía.

Enseguida se acostó de espaldas sobre su hijo del que no se desprendía y abriendo las piernas me dijo: quiero sentir tu lengua.

No hesité un segundo y ya puse mi cabeza entre sus piernas que se movían al compás de los embates de su macho. Lamí y degusté el rico jugo que su vagina exudaba y comenzó a estremecerse, y cuando no pudo soportar más el orgasmo que quería retener para dar tiempo a su hijo, estalló en convulsiones más potentes que las de Erika, aunque de menor duración.

En ese instante Marcos suspiró y diciendo: MAMIIIIIIIIIIIIIIIIIII, eyaculó.

Se quedaron un buen rato distendidos y yo terminé de lavar con mi lengua su vagina empapada. Ella levantó las piernas y aun con el pene de él dentro de su ano una buena cantidad de esperma se escurría por el mismo, que yo bebí con avidez.

Aun de espaldas, con todo el cuerpo de su madre sobre él, sostenía sus senos con las manos al tiempo que besaba su cuello. Ella me miró y me dijo si me había gustado. Notó que si porque había tenido una erección, no completa pero insinuaba que se iba a completar cuando fuera Erika la que estuviese en su lugar.

Luego que limpié el pene del muchacho con mi lengua, el se fue al toilette, y entonces aproveché para preguntarle a Mari cuanto hacía que cogía con su hijo, a lo que me respondió que desde los 12 años.

Lo de siempre, una madre que sobreprotege al hijo, no desea que se masturbe y toma el papel de cualquier mujer tentadora.. Como en tantos relatos, parece que la historia fuese siempre la misma.

En algunos casos es el chico quien toma la iniciativa, y en este fue ella.

Siete años antes, me dijo su marido se había separado para correr detrás de una niña de 18 años, dejándola sin las satisfacciones lógicas para una mujer en plena madurez sexual, y encontró al hijo presto a reemplazar al padre, tras provocarlo con sus miradas, su cuerpo semidesnudo y sus suspiros de deseo.

Quedamos un buen rato charlando de esas cosas, de cómo supo que Miguel había conocido a Erika y como fue su cómplice cuando le confesó el interés de él por mi esposa. Nada más me dijo, salvo que hacía grandes esfuerzos por disimular ante mí, ya que pensaba que yo no sabía nada.

Hacía algunos meses Miguel le había pedido que se acostara conmigo para que yo me olvidara de Erika y así dejársela solo a él, ya que pensó que estaba muy enamorado.

Se tranquilizó cuando le dije que Erika y yo nos amamos y que todo lo que hacemos sexualmente es para nuestro deleite, pero que ahora mi morbo no estaba satisfecho si no la veía a ella coger como los había visto a ella y su hijo.