LA CAZA
Y llegó el momento. El germen estaba sembrado, yo estaba deseando que aquel misterioso hombre disfrutara e hiciera disfrutar a mi mujer... y tal vez disfrutara de mí...
Me llamó para irle a buscar al aeropuerto y así lo hice, pero también me dio mi primera orden: que me metiera el consolador de mi mujer en el culo y sin sacarlo me pusiera unas bragas suyas y fuese de esa guisa a buscarle. Lo intenté pero tuve que decirle que me era imposible y muy incómodo, que prefería dejarle mi virginidad anal a él. No dijo nada y no supe si eso era buen o mal presagio...
Cuando le vi, me gustó como amante para mi mujer. Daba sensación de serenidad y misterio, pero también de experiencia en el terreno sexual, quizá lograra dominar sexualmente a mi mujer, ese dominio que yo tenía, hasta cierto punto, sobre ella, pero que ninguno de sus amantes había logrado, quería verla deseando que pasaran los 15 días para que él viniera a follarla y dejarse hacer por él lo que él quisiera... literalmente...
Le llevé al hotel y por el camino fuimos charlando.
Pero quizá sea mejor, que el mismo lo cuente...
Cuando llegué al aeropuerto era una hora más tarde de la hora en que había quedado con el cornudo pero él se había ofrecido muy sumiso a ser mi criado siempre que estuviese en Madrid así que no tenía importancia, incluso me gustó ver sus ojos nerviosos cuando le vi en la terminal.
Estaba absolutamente perdido y sin saber si largarse o esperarme pero haría lo segundo, seguro. Pensé: “éste cornudo es muy sumiso y obediente y puede ser un criado excelente...” me planté delante de él y le dije que nos íbamos y él casi sin saludar me llevó a su coche y una vez allí empezamos a hablar de ella. Me dijo que se había preparado muy bien cuando se había vestido por la mañana aunque seguía insistiendo en que no se dejaría tocar. Es un juego muy delicado porque en cualquier momento se puede perder a la presa si ella mentalmente se había preparado para no caer y más cuando el marido me comentó que el día anterior ella había estado follando un buen rato con uno de sus amantes... si era el caso probablemente estaría aún menos asequible, pero lo de la ropa interior prometía...
Llegamos al hotel y le dije al cornudo que aparcase el coche. Me fui a la habitación y le mandé un mensaje al móvil dándole el número. Cuando él subió le hice desnudar y duchar porque olía a sudor y a miedo, le ordené que se cepillara los dientes con estos cepillos de promoción del hotel... le dije que mi polla requería un trato especial y me encantó ver su cara cuando se lo decía... era algo que quería pero no pensaba que llegase tan pronto y le cogió de sorpresa. Luego no dejé que se vistiera excepto por las bragas negras y con unas tirillas a los lados, tipo tanga. A mí los hombres realmente no me excitan nada pero le debía a este cornudo una propina por sus esfuerzos y además pienso que de ahí puede nacer una relación que dará muchas satisfacciones y mucho morbo.
Me bajé bragueta y le di mi polla a chupar mientras cerraba los ojos y pensaba en su mujer, en lo que pensaría si supiese que a esas horas su marido estaba comiendo la polla al hombre al que soñaba con ver como amante de su esposa mientras llevaba sus bragas y ese pensamiento hizo que la polla tuviese de inmediato una erección de caballo y aquello pareció gustar al cornudo porque se afanó más en su labor tragando y tragando. Tuve que pararle porque no quería correrme en su boca... debía reservarme para el coño de su mujer porque si algo tenía claro era que si ella entraba en el juego habría que dejarle un muy buen sabor de boca para hacerla entrar en situaciones morbosas en el futuro.
Le despedí y me duché a mi vez. Quedaban cuatro horas para la cita a cenar puesto que ella había querido que fuese pronto con la excusa que no podía llegar muy tarde a casa y que no pensaba aceptar copas ni paseo después de cenar. Conecté el ordenador portátil en la habitación y me puse a trabajar pero con la cabeza puesta en lo que acababa de pasar y en lo que se avecinaba.... y se me puso como una piedra al pensarlo.
Llegué al restaurante a las 20.15 h y habíamos quedado a las 20.30. El restaurante es uno muy íntimo no lejos del hotel, no quería tiempos muertos esa noche, y tiene una especie de bodeguita de vino a la entrada para ir bebiendo mientras se espera. Lo que me gusta es que es muy enfocado al buen vino y por experiencia sé que la bebida de Baco siempre ayuda a ablandar las barreras que las mujeres se construyen cuando no quieren caer a la primera, por lo que se pueda pensar de su respetabilidad... sinceramente yo nunca pienso nada al respecto, no es lo que busco, al revés cuanto menos respetable es la dama en cuestión, sobre todo siendo casada, mucho mejor, aunque el juego de la virtud añade morbo a una conquista.
Ella entró a las 20.40 h, llevaba una blusa beige oscura, una falda negra hasta las rodillas, medias negras y una chaqueta negra. Es delgada, rasgos finos, morena, con ojos color verde oscuro, pechos rotundos y caderas contundentes....todo un manjar, una pieza que todo buen cazador, gustaría cobrar.
Nos pusimos a hablar del tema de las “coincidencias” y creo que se quedó tranquila al respecto, luego la conversación derivó por muchos derroteros mientras yo contemplaba sus labios y esos pechos se adivinaban. Le dejé caer que podríamos tomar una copa al salir, se negó. La invité a dar un paseo, nueva negativa. El tema se empezaba a enquistar y me quedé pensativo mirando sus pechos descaradamente... ella me preguntó que pensaba y le dije que si quería oírlo era para mayores de 18 años... le gustó y aunque cambió de tema vi que el vino empezaba a calentar el ambiente... y a ella.
Al salir sin embargo decidió que se iba a casa y tomó el taxi despidiéndose casi demasiado bruscamente, como si temiera quedarse más. Yo subí a otro taxi en dirección al hotel y le mandé un mensaje por el móvil “Las noches tan intensas como esta deben tener un final más cálido”. Ella replicó bastante cortante “Lo siento, es lo que hay”. Insistí: “habitación 454” y no hubo respuesta.
Llegué a la habitación y me desnudé. Me di otra ducha para relajarme y porque me encanta el olor de la limpieza, es como cambiar de escenario. Me tumbé en la cama a ver la tele y a pensar en ella y en el día tan extraño. En ello estaba cuando llegó un mensaje al móvil “abre la puerta sin preguntas”. Así lo hice y allí estaba ella, sus ojos verdes muy oscuros y entrecerrados y algo nerviosa.
La hice pasar, le quité el bolso y la chaqueta y le besé el cuello. Ni una palabra habíamos cruzado y no hacía falta. Aquella intensa erección volvía a mí y se notaba porque solo tenía una camiseta y unos calzoncillos tipo bóxer...
Aún con su espalda apoyada en mi pecho puse las manos en sus tetas hermosas y apreté mientras clavaba mi polla erecta en su falda. Ella cerraba los ojos y se dejaba hacer. Le quité la blusa poco a poco y desabroché la falda. Todo un espectáculo para los sentidos, cualquier hombre por marica que fuese tenía que notar un bulto en sus pantalones viéndola: Sujetador negro de encaje que le cubría lo justo hasta la areola de los pezones, tanga a juego con una tirita que se hundía en su culo, un body negro transparente y unos panties negros completos...a partir de ese momento fue un torbellino, la tumbé en la cama mientras que la besaba en la boca solo hubo una petición en un susurro “haz lo que quieras y por donde quieras, pero no te corras en la boca o lo estropeamos todo..” Le empecé a mordisquear los pezones mientras mis dedos se hundían por debajo de la braga hasta alcanzar un coño absolutamente mojado, chorreando sin parar y cuando metí dos dedos se contrajo desesperado en torno a ellos succionándolos, ¡¡era un volcán en erupción!! Le empecé a comer el clítoris y la rajita sin parar y la puse encima para que me fuese comiendo la polla mientras me deleitaba mojando además los dedos y metiéndole uno en el culo que ya había lubricado bastante bien con sus propios jugos. Ella estaba como loca comiendo y se retorcía encima de mí. Yo bajé la mano y aguanté su cabeza mientras le follaba bien la boca, hasta el fondo aunque teniendo cuidado de no correrme ahí para no cortarle el entusiasmo. La hice levantar y la llevé al lavabo, encendí la luz e hice que se apoyara en el mármol mirándose al espejo y así, con el culo tieso, le bajé las bragas y volví a meter tres dedos en su humedad, estaba a punto de estallar así que reemplacé los dedos con mi polla y aquello fue como una corriente eléctrica, se corrió en cuestión de segundos mientras yo le abría las nalgas con mis manos y seguía embistiendo mas y mas fuerte hasta que en uno de esos empujones la saqué y se la clavé en el culo directamente...ella se puso rígida, creo que le hizo daño al entrar pero no hizo más gestos hasta que estuvo bien enfundada hasta el fondo y entonces empezó a moverse mas y mas rápido, mas y mas violentamente y bajó la mano y se empezó a masajear el clítoris como una posesa. Era indescriptible y yo estaba a punto para la corrida de mi vida y me agarré fuerte a sus tetas, no me importo si le dolía, las estruje con violencia mientras la atraía hacia mí, tratando de metérsela lo más hondo posible de traspasarla… la atraje hacia mí al hacer la embestida final que le llegó realmente al fondo del culo, ella se corría un segundo después.
La saqué y me metí en la ducha para limpiarme un poco antes de seguir y ella entró conmigo y me cogió la polla con una mano y le pasó el chorro de la ducha. Le puso algo de gel y empezó a hacerme una paja mientras aquello se llenaba de espuma y cuando luego cuando la vio de nuevo a punto le pasó la manguera y se agachó hasta metérsela de nuevo en la boca. Empezó a mamar despacio al principio y yo notaba aquella boca caliente succionando y lamiendo con mucha calma. Notaba hasta la última vena de mi polla a punto de reventar y me senté en la ducha e hice que ella se sentase encima empalándose hasta el fondo en su coño que volvía a estar chorreando. Apenas había espacio y lo que hizo fue moverse en círculos mientras yo me agarraba de nuevo a sus tetas y empujaba. Aquella postura era la que mejor me iba porque podía retrasar mucho mi corrida y no tuve prisa en salir de ahí... ella tampoco. Estaba realmente haciendo lo que le apetecía. Descubriendo su vocación de puta.
Como pude llegué a la manguera de la ducha y abrí el grifo a tope y lo enfoqué hacia su clítoris. Aquello le gustó y empezó a hacerse una paja de nuevo mientras aquel chorro fuerte le masajeaba y yo empujaba mi polla lo más dentro posible en su interior. No sé cuanto duro pero tuvo una corrida realmente buena, intentó salir de encima de mí pero la retuve unos minutos más. Luego nos levantamos y me la llevé al borde de la cama. Se arrodilló con los brazos y el tronco apoyados en el colchón en el mismo sitio donde el cornudo de su marido me la estuvo comiendo unas horas antes y allí se la volví a meter en ese coño tragón. Otra vez lo hice fuerte, empujaba y me gustaba oír el sonido de su culo golpeando en mis caderas mientras la enfundaba sin cesar. Estaba en mi mejor momento y ella estaba a punto de correrse de nuevo. Impedí que bajase la mano y empujé más fuerte. Le dije que se corriera y la agarré de los hombros hacía mí apretando mucho. Ella estaba a punto. Le dije que me lo tenía que decir para hacerlo a la vez y cuando pensé que no iba a aguantar más y que volvería hacerlo antes que ella la oí diciéndome “ya, ya viene!!” y fue una explosión conjunta. Acabamos derrengados y nos acostamos en la cama a reponer fuerzas.
Ella estaba con ganas de seguir inmediatamente y empezó a besarme el pecho, pasó la lengua por los pezones y bajó hasta meterse la polla en la boca de nuevo con mas ansia que antes, empezó a ponerla dura de nuevo en cuestión de segundos y en ese momento se me pasó por la cabeza una locura. Mientras ella comía de una forma cada vez más acelerada le solté de sopetón: “lo del teléfono no fue una casualidad”. Ella paró de golpe y me miró a los ojos. Estaba encendida de furia: “¿De dónde lo sacaste?¿Quién te lo dio?”. “Alguien que desea saberte gozando, que disfruta cuando tú disfrutas”. Se quedó en silencio y aproveché para ponerme encima suyo y mientras le frotaba la polla le fui contando la historia del montaje y cómo su marido disfrutaba con ella aunque sin contarle las fantasías de sumiso de él, eso tenía que llegar por su propio peso. Cuando vi que empezaba a corresponder a mis movimientos le dije al oído: “¿Quieres que le llamemos y le das al sorpresa de oír como te lo estás pasando?” A ella le brillaron los ojos y asintió. La puse de lado, le pasé mi móvil y mientras ella marcaba yo la ensarté desde atrás aunque por el coño. Supe que él había contestado cuando ella le espetó de golpe “Lo sé todo. Me lo ha contado”. Le agarré las tetas y soltó un gemido “¿Oyes eso?” dijo mientras acercaba el teléfono a su coño y se masajeaba con él. “Es como suena cuando un hombre se folla a tu mujer, ¿te gusta oírlo?, pues escucha bien” y dejó el teléfono a un lado, me tumbó de espaldas y se sentó encima mientras gemía. Estaba teniendo un orgasmo intensísimo. Me apretaba la polla con su vulva de una manera brutal mientras yo la cogía de las caderas y la retenía bien adentro.
UN LUGAR PARA LEER... APRENDER... ...Y DISFRUTAR... ...CADA UNO A SU MANERA. A PLACE TO READ... TO LEARN... AND TO ENJOY... EACH ONE TO THEIR WAY
BIENVENIDOS
Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately
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martes, 26 de enero de 2010
sábado, 23 de enero de 2010
AL SEXO Y POR DERECHO (II)
VISITA SORPRESA
Me fui para casa y tras ver un par de pelis porno y ponerme como una moto imaginando lo que la estarían haciendo me acosté.
A las 4 de la mañana, yo la había dejado como a la una con sus nuevos amigos, sonó el teléfono y era ella, para decirme que estaba en un descanso, que llevaba follando desde la una sin parar y que a sus dos amigos se unía ahora el segurata mulato de la discoteca, que me contaría con detalle por la mañana, y que aunque a ella no le hacia mucha gracia al principio, y contra su voluntad (¿), la habían follado a pelo, ahora entendía yo el comentario de “…hacerle un bombo”, pero que ahora el mulato llevaba condones y ya seguirían follando con condón, esperaba me dijo, el resto de la noche.
Oí de fondo risas de los tíos y algún comentario “cuéntale a tu marido como lo estas pasando, y como te hemos llenado de leche los agujeros, y leche calentita y abundante” y enormes carcajadas. Ella les decía que se callaran, pero se que esos comentarios a ella la excitaban más y le gustaban, “dile que si quiere se venga y lo vea en directo…” de pronto oí al mulato que le cogía el teléfono” oye chico, ya te contó no?, pues vamos a seguir follándola, si quieres vente a buscarla de madrugada y te contamos en directo lo zorra que es y le echamos los últimos polvos a tu salud…ciao” y me colgó.
Me volví a meter en la cama con un calentón tremendo.
A duras penas logre calmarme y dormirme.
Me despertó el ruido de la puerta de la calle, y unas voces. Mire el reloj y eran casi las nueve de la mañana.
De pronto se encendió la luz del pasillo y ella se puso en la puerta del dormitorio
“Hola cariño, no he dormido nada, aquí estamos, hemos venido a desayunar contigo, te esperamos en el salón” y tras ella vi pasar a… ¡los tres tíos¡, se los había traído a casa.
Me levante y fui al salón.
Ella estaba sentada en el sillón, con los dos tíos primeros a los lados y el mulato buscaba entre los discos, se volvió:
“Así que tu eres el cabrón?” dijo tendiéndome la mano. Yo allí en pijama parecía grotesco, le salude.
Los dos amigos se levantaron y me estrecharon la mano: “Buena zorra tienes” me dijeron casi al unísono.
La mire y estaba radiante, no parecía que hubiera estado toda la noche sin dormir, seguía vestida por completo, en eso ella es muy exigente y detallista, así que imaginé que en unos segundos se iniciaría el ritual de volver a dejarla en pelotas.
“Papi cariño” me dijo sonriendo” preparas el desayuno mientras estos chicos van entonándose?” y me guiño un ojo.
“Un momento” dijo el mulato, “al menos que vea los prolegómenos” y dirigiéndose hacia ella la levanto despacio y en medio del salón empezó a morrearla mientras le levantaba el vestido hasta la cintura.
Los otros dos se acercaron a ella y uno empezó a bajarle las medias mientras el otro le quitaba los zapatos, en un momento la dejaron solo con la ropa interior, un conjunto en azul obscuro, arriba le resaltaban sus ya abundantes pechos y abajo un tanga que apenas cubría su raja y la tira se metía entre sus nalgas.
Uno a uno fueron morreándola y magreándola, y el mulato la empujó de espaldas sobre la mesa.
Uno de los tíos se volvió “ya has visto bastante, vete a preparar el desayuno, para que cuando vuelvas veas como nos la follamos” y se echo a reír.
Antes de marcharme vi como el mulato le apartaba el tanga de su casi depilado pubis, tan sólo una pequeña cresta coronaba su monte de Venus, le levantaba ambas piernas por encima de sus hombros, y esta vez sin preservativo le clavaba su negra y enorme polla entre los muslos.
Ella dio un respingo, la polla del negro era bastante grande, y un gritito, mientras el mulato empezaba un rítmico mete saca en aquel agradecido coñito.
Los tres estaban ya en pelotas y mientras el negro iniciaba la faena, uno ya se la había metido en la boca y el otro mientras se masturbaba y ponía su polla a tono, le sobaba las tetas.
Salí del salón hacia la cocina con los primeros jadeos y gemidos de mi mujer recibiendo lo que mas le gustaba: buena ración de polla.
En al cocina oía risas y jadeos y gemidos, mientras me disponía a preparar el desayuno.
Café, tostadas, zumo, me había puesto el delantal sobre el pijama y tenia una pinta de marujona increíble, me fui tranquilizando mientras iba preparando la bandeja.
Se abrió la puerta y entro uno de los tíos, totalmente en bolas y todavía empalmado, pero sin rastros de haber mojado aún.
“Puedes darme un vaso de agua” me dijo sonriendo al ver como me fijaba en su aparato levantado. Mientras le llenaba un vaso de agua me miro” Oye tío, tu no le das caña a esta zorra?", y sonrió” es que no sabes como ha follado toda la noche, como una leona, nos ha dejado exhaustos” y se bebió el vaso de un tirón “nos va a dejar secos, menos mal que Ricky el negrazo es un semental y cuando no podemos más nosotros, el llega y se la clava otra vez. Hemos perdido la cuenta de los polvos que le hemos echado y la muy puta quiere cada vez más. La idea de venir aquí a sido suya y nos ha dicho que quiere que la follemos en su cama de matrimonio, que le da morbo y que nadie aún la ha follado en ella más que tú” me miro con picardía” cosa que dudo con una hembra tan caliente como la que tienes” y salio de la cocina.
Yo alucinaba y no me dio tiempo a reaccionar cunados e asomo por la puerta “ por cierto el negro es bi, así que si quieres probar polla tal vez sea tu oportunidad” y se marchó riendo.
Estaba bloqueado pues aún excitado, mientras preparaba todo en la bandeja, mi polla no se levantaba lo cual me empezaba a preocupar.
Se abrió otra vez la puerta de la cocina y entro el otro tío, traía la polla tiesa pero con restos de babas de haber tenido una buena mamada “El cabrón del negro sigue calzándosela, entre el aguante de el y el de ella, por cada polvo nuestro el le echa dos, pero nos da tiempo a recuperar y bien y no veas como disfruta y aguanta la zorra de tu mujer”
Me miro divertido “ mira mi polla, me la acaba de mamar tu mujer y sin duda ya sabes lo buena mamona que es, ¿ o a ti no te la mama?” y me miro la entrepierna asombrado al no ver erección. Sonrío “claro¡” exclamo “ tu ya no le das y ella tiene que buscarlo, no?” me quede muy cortado y confundido, trate de explicarle que estaba bloqueado y no se me levantaba. “Te queda bien el mandil” dijo riendo “quítate el pijama anda y quédate solo con el mandil capullo” me dijo divertido.
Casi como un autómata reaccione quitándome el pijama y quedándome desnudo con el mandil, miro mi polla inactiva y se echo a reír.”Anda vamos para el salón que esto va a ser divertido, por cierto tu mujer nos ha dicho que tienes inquietudes “anales”, y lanzo una carcajada “pues el negro puede descubrirte esas inquietudes si quieres” y dándome un empujón me hizo salir de la cocina con la bandeja en las manos con el desayuno.
Conforme me acercaba al salón oía más los gemidos de mi mujer pidiéndole al negro más polla y con más dureza y al negro diciéndola como la iba a destrozar y a taladrar, esta vez era el otro tío el que tenía su polla en la boca de mi mujer.
El espectáculo era tremendo ella tumbada boca arriba en la mesa del salón, donde habitualmente comíamos y cenábamos, el negro empujando mientras mantenía las piernas de ella por encima de sus hombros con lo que en cada envite la gran polla negra se enterraba hasta los huevos en el coño de mi mujer que gemía con la boca ocupada por la polla del otro tío.
Deje la bandeja en una mesa pequeña ante el sillón y mi mujer en pleno frenesí al verme solo con el delantal sonrío con la boca llena y me guió un ojo. El negro se volvió y me miro mientras seguía ensartando a mi mujer. “Que bien te queda cornudo, creo que además hoy descubrirás tu lado maricón” y siguió bombeando el coño de ella.
El otro tío, se echo a reír mientras mi mujer seguía mamándole “ Cornudo y maricón, vaya juerga que nos estamos pasando”
Me senté en el sillón, mientras el ritmo de los tres iba creciendo y casi como puestos de acuerdo los gemidos, gritos y demás, marcaron la corrida de los tres, del negro dentro del coño de mi mujer, de mi mujer con la polla del negro dentro y del otro tío en la boca de mi mujer de la que por primera vez vi salir abundante semen de su boca… que no era el mío.
Me fui para casa y tras ver un par de pelis porno y ponerme como una moto imaginando lo que la estarían haciendo me acosté.
A las 4 de la mañana, yo la había dejado como a la una con sus nuevos amigos, sonó el teléfono y era ella, para decirme que estaba en un descanso, que llevaba follando desde la una sin parar y que a sus dos amigos se unía ahora el segurata mulato de la discoteca, que me contaría con detalle por la mañana, y que aunque a ella no le hacia mucha gracia al principio, y contra su voluntad (¿), la habían follado a pelo, ahora entendía yo el comentario de “…hacerle un bombo”, pero que ahora el mulato llevaba condones y ya seguirían follando con condón, esperaba me dijo, el resto de la noche.
Oí de fondo risas de los tíos y algún comentario “cuéntale a tu marido como lo estas pasando, y como te hemos llenado de leche los agujeros, y leche calentita y abundante” y enormes carcajadas. Ella les decía que se callaran, pero se que esos comentarios a ella la excitaban más y le gustaban, “dile que si quiere se venga y lo vea en directo…” de pronto oí al mulato que le cogía el teléfono” oye chico, ya te contó no?, pues vamos a seguir follándola, si quieres vente a buscarla de madrugada y te contamos en directo lo zorra que es y le echamos los últimos polvos a tu salud…ciao” y me colgó.
Me volví a meter en la cama con un calentón tremendo.
A duras penas logre calmarme y dormirme.
Me despertó el ruido de la puerta de la calle, y unas voces. Mire el reloj y eran casi las nueve de la mañana.
De pronto se encendió la luz del pasillo y ella se puso en la puerta del dormitorio
“Hola cariño, no he dormido nada, aquí estamos, hemos venido a desayunar contigo, te esperamos en el salón” y tras ella vi pasar a… ¡los tres tíos¡, se los había traído a casa.
Me levante y fui al salón.
Ella estaba sentada en el sillón, con los dos tíos primeros a los lados y el mulato buscaba entre los discos, se volvió:
“Así que tu eres el cabrón?” dijo tendiéndome la mano. Yo allí en pijama parecía grotesco, le salude.
Los dos amigos se levantaron y me estrecharon la mano: “Buena zorra tienes” me dijeron casi al unísono.
La mire y estaba radiante, no parecía que hubiera estado toda la noche sin dormir, seguía vestida por completo, en eso ella es muy exigente y detallista, así que imaginé que en unos segundos se iniciaría el ritual de volver a dejarla en pelotas.
“Papi cariño” me dijo sonriendo” preparas el desayuno mientras estos chicos van entonándose?” y me guiño un ojo.
“Un momento” dijo el mulato, “al menos que vea los prolegómenos” y dirigiéndose hacia ella la levanto despacio y en medio del salón empezó a morrearla mientras le levantaba el vestido hasta la cintura.
Los otros dos se acercaron a ella y uno empezó a bajarle las medias mientras el otro le quitaba los zapatos, en un momento la dejaron solo con la ropa interior, un conjunto en azul obscuro, arriba le resaltaban sus ya abundantes pechos y abajo un tanga que apenas cubría su raja y la tira se metía entre sus nalgas.
Uno a uno fueron morreándola y magreándola, y el mulato la empujó de espaldas sobre la mesa.
Uno de los tíos se volvió “ya has visto bastante, vete a preparar el desayuno, para que cuando vuelvas veas como nos la follamos” y se echo a reír.
Antes de marcharme vi como el mulato le apartaba el tanga de su casi depilado pubis, tan sólo una pequeña cresta coronaba su monte de Venus, le levantaba ambas piernas por encima de sus hombros, y esta vez sin preservativo le clavaba su negra y enorme polla entre los muslos.
Ella dio un respingo, la polla del negro era bastante grande, y un gritito, mientras el mulato empezaba un rítmico mete saca en aquel agradecido coñito.
Los tres estaban ya en pelotas y mientras el negro iniciaba la faena, uno ya se la había metido en la boca y el otro mientras se masturbaba y ponía su polla a tono, le sobaba las tetas.
Salí del salón hacia la cocina con los primeros jadeos y gemidos de mi mujer recibiendo lo que mas le gustaba: buena ración de polla.
En al cocina oía risas y jadeos y gemidos, mientras me disponía a preparar el desayuno.
Café, tostadas, zumo, me había puesto el delantal sobre el pijama y tenia una pinta de marujona increíble, me fui tranquilizando mientras iba preparando la bandeja.
Se abrió la puerta y entro uno de los tíos, totalmente en bolas y todavía empalmado, pero sin rastros de haber mojado aún.
“Puedes darme un vaso de agua” me dijo sonriendo al ver como me fijaba en su aparato levantado. Mientras le llenaba un vaso de agua me miro” Oye tío, tu no le das caña a esta zorra?", y sonrió” es que no sabes como ha follado toda la noche, como una leona, nos ha dejado exhaustos” y se bebió el vaso de un tirón “nos va a dejar secos, menos mal que Ricky el negrazo es un semental y cuando no podemos más nosotros, el llega y se la clava otra vez. Hemos perdido la cuenta de los polvos que le hemos echado y la muy puta quiere cada vez más. La idea de venir aquí a sido suya y nos ha dicho que quiere que la follemos en su cama de matrimonio, que le da morbo y que nadie aún la ha follado en ella más que tú” me miro con picardía” cosa que dudo con una hembra tan caliente como la que tienes” y salio de la cocina.
Yo alucinaba y no me dio tiempo a reaccionar cunados e asomo por la puerta “ por cierto el negro es bi, así que si quieres probar polla tal vez sea tu oportunidad” y se marchó riendo.
Estaba bloqueado pues aún excitado, mientras preparaba todo en la bandeja, mi polla no se levantaba lo cual me empezaba a preocupar.
Se abrió otra vez la puerta de la cocina y entro el otro tío, traía la polla tiesa pero con restos de babas de haber tenido una buena mamada “El cabrón del negro sigue calzándosela, entre el aguante de el y el de ella, por cada polvo nuestro el le echa dos, pero nos da tiempo a recuperar y bien y no veas como disfruta y aguanta la zorra de tu mujer”
Me miro divertido “ mira mi polla, me la acaba de mamar tu mujer y sin duda ya sabes lo buena mamona que es, ¿ o a ti no te la mama?” y me miro la entrepierna asombrado al no ver erección. Sonrío “claro¡” exclamo “ tu ya no le das y ella tiene que buscarlo, no?” me quede muy cortado y confundido, trate de explicarle que estaba bloqueado y no se me levantaba. “Te queda bien el mandil” dijo riendo “quítate el pijama anda y quédate solo con el mandil capullo” me dijo divertido.
Casi como un autómata reaccione quitándome el pijama y quedándome desnudo con el mandil, miro mi polla inactiva y se echo a reír.”Anda vamos para el salón que esto va a ser divertido, por cierto tu mujer nos ha dicho que tienes inquietudes “anales”, y lanzo una carcajada “pues el negro puede descubrirte esas inquietudes si quieres” y dándome un empujón me hizo salir de la cocina con la bandeja en las manos con el desayuno.
Conforme me acercaba al salón oía más los gemidos de mi mujer pidiéndole al negro más polla y con más dureza y al negro diciéndola como la iba a destrozar y a taladrar, esta vez era el otro tío el que tenía su polla en la boca de mi mujer.
El espectáculo era tremendo ella tumbada boca arriba en la mesa del salón, donde habitualmente comíamos y cenábamos, el negro empujando mientras mantenía las piernas de ella por encima de sus hombros con lo que en cada envite la gran polla negra se enterraba hasta los huevos en el coño de mi mujer que gemía con la boca ocupada por la polla del otro tío.
Deje la bandeja en una mesa pequeña ante el sillón y mi mujer en pleno frenesí al verme solo con el delantal sonrío con la boca llena y me guió un ojo. El negro se volvió y me miro mientras seguía ensartando a mi mujer. “Que bien te queda cornudo, creo que además hoy descubrirás tu lado maricón” y siguió bombeando el coño de ella.
El otro tío, se echo a reír mientras mi mujer seguía mamándole “ Cornudo y maricón, vaya juerga que nos estamos pasando”
Me senté en el sillón, mientras el ritmo de los tres iba creciendo y casi como puestos de acuerdo los gemidos, gritos y demás, marcaron la corrida de los tres, del negro dentro del coño de mi mujer, de mi mujer con la polla del negro dentro y del otro tío en la boca de mi mujer de la que por primera vez vi salir abundante semen de su boca… que no era el mío.
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