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Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately

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sábado, 15 de mayo de 2010

ESPOSA BLANCA, ESCLAVA EN AFRICA (IX)

Esclava Blanca en África IX


Como un animal.

Cuando hube terminado de comer, me sentía con más fuerzas y como eufórica, los hombres que había allí, ya mayores y cubiertos solo con un escueto taparrabos, bebían una especie de cerveza turbia, uno de ellos me miro y le dijo algo al otro.

Se acercó y me dio a beber de su cuenco, sabia como a jengibre era dulzón, pero no era agradable, bebí un par de sorbos y me negue a seguir haciéndolo, pero el hombre pareció enfurecido, me sujeto la cabeza y mientras el otro vertió gran cantidad de ese brebaje en mi boca casi atragantándome.

Me sentí como mareada, pero trague el liquido vertido por los hombres, después me soltaron y volvieron a su trabajo.

Me sentía bien, allí sentada en el suelo.


Mire a los hombres y les vi sacar de una especie de alacena una serie de aperos y arreos, detuvieron la noria y desengancharon al caballo que la movía.

Lo sacaron fuera del establo y al cabo de unos minutos regresaron riendo.

Se acercaron a mi y me desataron, me hicieron levantar y me sobaron bien todo el cuerpo mientras hablaban y reían entre ellos, me magrearon bien las tetas, el culo, y metieron su mano ruda y no muy limpia entre mis piernas tanteando mi sexo.

Me sentía incomoda, aunque algo excitada, así manoseada y me sorprendía mi docilidad y sumisión, pero sin duda empezaba a asumir inconscientemente mi papel de esclava.

Observé bajo sus taparrabos una prominente erección y al darse cuenta de mi observación, rieron y se quitaron el taparrabos. No estaban mal dotados para la edad que aparentaban y me hicieron acariciar sus falos con mis manos y me hicieron gestos de que se los chupara.

Me arrodille ante ellos y comencé a chuparlos alternativamente, no estaban circuncidados y su sabor no era muy bueno, pero no pude rehusar seguir mamando, mientras ellos reían y sujetaban mi cabeza.

De pronto se abrió la puerta y entro el capataz que me había azotado el primer día.

Zorra sigues aprendiendo eh, ¿tan salida estas que ya te da lo mismo que pollas chupar?" se volvió a los dos hombres "Fuera de aquí cerdos, esta puta no es para daros placer a vosotros" les grito.

Salieron de allí riéndose y gritando.

El hombre me hizo levantar y me coloco en medio del establo.

Fue hacia el muro donde estaban los arreos y aperos que habían sacado los hombres y cogió varias piezas, se acercó a mí.

Me manoseo bien mientras me decía que si su amo le diera permiso me iba ha convertir en una auténtica esclava y me daría tal castigo que o lo aguantaba para su placer o moriría. Ese pensamiento me hizo estremecer.

Cogió un cinturón de esparto y lo coloco en mi cintura, lo aseguro con unos ganchos presionado de tal forma que me cortaba la respiración.

Después me hizo subir sobre un banco y me ato los tobillos con grilletes muy cortos entre si, haciendo igual con mis manos.

Me hizo bajar de un salto del cajón, con mis tobillos unidos me trastabillé y caí de bruces al suelo ante sus carcajadas, magullándome el pecho y la cara ante su regocijo, y cogiéndome del pelo me arrastró unos metros hasta ponerme en pie, entonces me colocó un collar de hierro en el cuello que también me agobiaba.

Después me colocó una cinta de cuero que tapaba mis orejas y con dos aberturas a la altura de mis ojos, pero con unos apéndices de cuero que me impedían mirar a mí alrededor.

Me pinzó los pezones con unas pinzas de dientes que me provocaron un gran dolor e incluso note un reguero de sangre brotar de mis pezones, las pinzas se unían por una cadena entre si y esta al collar, y empezó a tirar de ella, "muévete" me dijo mientras tiraba de la cadena y me llevaba al centro del establo, pensé que me arrancaría los pezones, así que me apresuré por seguirle, pero mis tobillos atados volvieron a dar con mis huesos en el suelo, ante sus carcajadas "eres floja de patas potrilla, pero yo te haré una jaca fuerte y resistente y capaz de aguantar un buen castigo".

Me dejo allí tras colocarme una mordaza con una bola de cuero.

No podía oír nada por la cinta de cuero, pero enseguida sentí…

Otra vez el látigo de un solo hilo de cuero, golpeaba mi costado y se enrollaba en mi cuerpo haciéndome tambalear. Lo desenrosco de mi cuerpo y volvió a golpear ahora a la altura de mis pechos, cruzándolos de lado a lado, así con parsimonia y estudiada técnica fue marcando milímetro a milímetro mi cuerpo, pero no sentía tanto dolor como en otras ocasiones, "me estaré curtiendo" pensé, mientras milimétricamente el látigo marcaba líneas casi paralelas a lo largo de mi cuerpo.

Cuando éste estuvo convenientemente marcado por las líneas rojas, en alguna zona mas intensas e incluso alguna sangrante, a lo largo de todo mi cuerpo se detuvo.

Se acercó por detrás y me tiro del pelo echándome la cabeza hacia atrás, me miro desde su posición y me escupió en la boca.

Después me rodeo, agarró la cadena que unía mis pechos y tiro con fuerza hacia la noria obligándome a seguirle si no quería perder mis pezones ya casi insensibles por el dolor.

Entonces colocó un cinturón de cuero sobre el de esparto, apretándolo bien, dejándome casi sin respiración, y con unas argollas que unió a la rueda media de la noria.

Después unió mi cuello a la rueda alta de la noria mediante una barra unida al collar metálico que llevaba.

Mis manos quedaron fijas por los grilletes a una barra delate de mi cintura, sujeta a la noria.

Me miro sonriendo y se coloco tras de mi.

Sentí otra vez el látigo en mi espalda y comprendí que debía moverme. Avance con dificultad con mis tobillos encadenados y note como la noria empezaba a moverse, el siguió azotando mi espalda, mientras yo avanzaba convertida en una bestia de arrastre.

El sudor cubría mi cuerpo haciendo que mis heridas me escocieran de forma inaguantable y más cada vez que el látigo marcaba otra vez mi culo o mi espalda y muslos.

Solo cuando yo parecía coger un buen ritmo en mi "trabajo" dejaba de azotarme, pero en cuanto bajaba el ritmo, volvía con más fuerza a señalar mi culo y mi espalda alcanzando a veces mis pechos que con las pinzas y la cadena sufrían ya una cierta hinchazón.

Aquella sesión se hizo interminable y cuando ya me vio muy agotada y entregada decidió parar de azotarme, aunque me indicaba que siguiera mi recorrido circular, hasta que extenuada me derrumbe sobre la barra, pero con mi cabeza fija por sus ataduras.

Volvió a escupirme en el rostro y se marcho.

Me quede sola otra vez con mi humillación y mi angustia, había perdido la noción del tiempo, no sabio que día era, si era de día o de noche, y la angustia me agobiaba.

Llegaron entonces los dos viejos y mientras reían y hablaban entre si, me desataron y quitaron todos los aperos.

Me dieron a beber un cuenco de su mejunje anterior y como ya era de esperar me hicieron tumbar boca abajo sobre el cajón, con mis tetas colgando, que uno de ellos se entretuvo en golpear con unas ramas de lado a lado mientras el otro… me follaba hasta correrse en mi espalda.

Después el otro tomo el relevo y cuando se hubo corrido, los dos salieron del establo.

Me deje rodar hasta el suelo, y allí me quedé extenuada y dolorida.

miércoles, 10 de marzo de 2010

ESPOSA BLANCA, ESCLAVA EN AFRICA (VI)

Esclava en África VI



Mi Diversión en el desierto


Una sensación de ahogo me hizo despertar, gran cantidad de agua fría caía sobre mi cara y mi boca y después por todo mi cuerpo. Los dos hombres que me habían “preparado” para la fiesta de la noche anterior, me rociaban con mangueras de agua a presión.


Yo trataba de esquivarlos pero estaba atada otra vez al suelo donde había dormido.

Por fin pararon y entonces me desataron pero me pusieron a cuatro patas sobre el suelo de paja. No sabía que hora era, ni lo que había dormido. La celda no tenía ventanas.

Mientras pensaba esto uno de los hombres se colocó ante mi y me metió su enorme polla negra en la boca, y al tiempo sentí como el otro situado tras de mi, me endosaba también su aparato en mi coño, ya que mi culo seguía ocupado por la cola de caballo que me habían puesto la noche anterior.

Por supuesto que me follaron sin compasión, y con violencia, dándome azotes y bofetadas, hasta que se corrieron dentro de mi boca y mi coño. Además debía mantenerme a cuatro patas, pues si flaqueaba me golpeaban en los riñones o me tiraban del pelo.

Después volvieron a rociarme con las mangueras mientras se reían y salieron de la celda.

Me quede mojada, dolorida y humillada sobre el suelo de paja húmeda hasta que llego una de las jóvenes esclavas.

Sin decir palabra, me hizo poner otra vez a cuatro patas y me quito el tapón con la cola de caballo. Me miro con lastima y me quede un poco sorprendida. Me entraron entonces unas enormes ganas de defecar, así que le pregunté dónde podía hacerlo, por gestos pues ella no entendía nada, me indico una puerta desvencijada en un lado del chamizo. Me desato y me acompaño hasta la puerta, al abrirla me cegó la luz del sol, era ya de día y aquella puerta daba a una especie de cuadra dónde había cabras, vacas y gallinas. Me indico un rincón sobre el suelo donde había más restos de los propios animales. Se me quedo mirando mientras yo trataba de hacerlo, algo que me costo un rato.

Al terminar mire tonta de mi a mi alrededor buscando con que limpiarme y tan solo vi unas hojas secas con las que trate de hacerlo ante la mirada de la joven. Después ella me acompaño y me volvió atar esta vez de pie junto a la pared. Se marcho.

Apenas unos segundos después entro uno de los hombres y me dijo algo en africano. Yo no me entere, pero unos segundos después llego su amigo con un balde y una especie de fuelle. Me desataron y me hicieron poner en el suelo a cuatro patas, entonces comprendí lo que iba a pasar.

Uno de los hombres cargo el fuelle en el balde de agua y me lo metió por el culo a modo de rudimentaria lavativa, yo grite y entonces el otro hombre se puso ante mí y tras darme una bofetada me metió su polla en la boca para que no gritara mientras me sujetaba la cabeza con las manos. Varias veces hizo el de atrás la operación de limpieza de mi intestino y notaba con vergüenza como todo lo que entraba salía de mi culo sobre el suelo, aunque debido a mi postura y mi boca ocupada en tragar aquella polla no podía ver el charco que se estaba haciendo junto a mis rodillas, aunque notaba chorrear mis piernas.

Cunado creyó oportuno el hombre del fuelle lo dejo y haciéndome levantar me llevo otra vez hasta la pared dónde me ato. El otro siguió masturbándose ante mí y me echó su leche por las piernas y el coño. Después me hizo agacharme para limpiarle los restos y se marcharon los dos.

Me sentí muy humillada y deprimida.

Unos minutos mas tarde entro la joven otra vez, como siempre con el torso desnudo y esta vez me fije en sus pechos firmes y levantados y de un tamaño medio, abajo llevaba una falda de ramas. Trato de no pisar en el charco de mierda que se había formado y tras desatarme me hizo gestos de que la acompañara.

Salí con ella por otra puerta hacia el exterior. Fuera había una especie de poblado donde la gente trabajaba, los niños jugaban… yo me sentí avergonzada allí desnuda, sucia, todos me miraban pero la joven me empujo para que me moviera rápido. Yo trataba de taparme al menos el pubis, después pensé en el ridículo pudor de la situación.

Miraba a mí alrededor tratando de situarme, el poblado estaba al resguardo de unas montañas pero al otro lado solo se veía un interminable desierto.

Andamos unos 50 metros hasta una especie de choza de cáñamo. Me empujo tras la cortina.

La choza era un poco más acogedora. Me fije en varios hombres y mujeres vestidos con taparrabos, las mujeres con los pechos al aire, que estaban en el fondo de la choza.

Un negro ya mayor, que reconocí como mi amo y dueño, con el torso denudo y un taparrabos, sentado sobre unas pieles me miro con detalle. Le dijo algo a un hombre alto situado a su derecha. Este se dirigió a mí en inglés.

“Colócate ahí entre las dos columnas”. Mire al centro de la choza donde dos enormes troncos sujetaban la techumbre. Avance despacio y me coloque entre ambos troncos. La esclava que me acompañaba me ato con dos correas de cuero las muñecas muy apretadas a los troncos, por encima de mi cabeza. El hombre se acerco y me hizo abrir las piernas y levantar el culo. Ato mis tobillos al suelo a unas argollas de madera. De reojo vi al negro mayor acercarse a mí. Me acaricio las nalgas y la espalda y sopeso mis tetas con dedicación. Después dio una orden y una de las jóvenes le puso un preservativo en su más que desarrollado pene que sobresalía de su taparrabos y que ya había mamado la noche anterior y me había follado. Se acerco a mí y siguió acariciándome las nalgas mientras su ayudante separaba mis cachetes y buscaba el orificio de mi culo. Desde que había llegado allí nadie había entrado en mi ano, pero eso sin duda iba a cambiar.

De reojo le vi acercarse y en unos segundos su enorme miembro entraba sin pudor ni cuidado en mi culo taladrándomelo como si fuera a partírmelo. Había silencio total en la choza mientras el hombre empujaba y de un solo golpe enterraba aquella estaca en mis entrañas que se estremecieron. Gemí, casi grite, de dolor y el me golpeo con ambas palmas en las nalgas mientras empezaba un ritmo de mete saca coreado por los presentes y subiendo de ritmo, clavándome sin compasión ni miramientos, mientras el dolor se hacia insoportable para mi. El hombre aguantaba a un buen ritmo, mientras me gritaba en inglés “buena esclava, las zorras blancas son las mejores” y seguía empujando sin contemplaciones, mientras también tiraba con fuerza de mis pezones, haciéndome gritar de dolor.

Pasaron muchos minutos antes de que con un gran gemido se derrumbara sobre mi espalda en señal de que había descargado su semen. Cosa que comprobé al instante pues llegando hasta mi cara me hizo mamarle y limpiarle bien la polla una vez le retiraron el preservativo, después me agarro del pelo y me inclino la cabeza hacia atrás y dejo gotear sobre mi boca abierta el contenido del mismo.

Después me desataron y me sacaron fuera. Debía ser ya casi mediodía por la situación del sol. Me ataron a un poste delante de la choza, desde donde podía ver un gran campo donde trabajadores de ambos sexos laboraban. Al verme empezaron a gritar y a reírse. Las mujeres me miraban con desprecio.

Hacia calor y empezaba a sentir los efectos del sol en mi blanca piel, pasados unos minutos salio el ayudante de mi amo y me roció la cabeza con una botella de agua fría que se agradecía, pero mi apariencia desnuda con todo el pelo mojado allí al sol debía ser horrible.

Cuando el sol empezaba a perder su verticalidad y yo sentía mi piel enrojecida por sus rayos, los dos hombres “encargados de mi” me desataron y me llevaron a rastras hacia la parte de atrás de la choza.

Allí había un gran poste en forma de cruz en el centro de una explanada rodeada de un alto seto.

Me colocaron contra el poste y ataron mis brazos a lo largo de los maderos y mis tobillos al poste central.

Taparon mis ojos con una venda elástica translucida y se hizo el silencio. El sol seguía curtiendo mi enrojecida piel, de pronto un chorro de agua fría me recorrió de arriba abajo haciéndome gemir de dolor ante el contacto del agua con mi quemada piel, pero aquello solo era el principio.

Mientras había sido rociada, no había notado la presencia de más personas a mí alrededor, pero pronto las iba a sentir, pues una vez acabado el chorro de agua oí un silbido y un golpe que cruzó mis nalgas de lado a lado me hizo comprender lo que me esperaba.

Un segundo restallido y esta vez desde otro ángulo mi espalda era cruzada de lado a lado, fue el principio pues durante no se cuantos minutos desde varios ángulos los latigazos marcaron con saña mi espalda, mis brazos, mis piernas y mis nalgas.

Yo me retorcía y pedía piedad gritando y llorando de dolor en castellano y en ingles y a cada petición mía una nueva serie de latigazos completaban el mosaico de señales de mi maltrecho cuerpo, desde diferentes ángulos haciéndome imposible esquivarlos.



Perdí la conciencia ante tamaño castigo.

martes, 12 de enero de 2010

CAZADOR NEGRO PIEZA BLANCA

Todo empezó tras la publicación de dos relatos contando lo acontecido el primer día de año nuevo entre mi mujer y un amigo común (UN BUEN PRINCIPIO DE AÑO) y la visita de ella a ese amigo al día siguiente al hotel (UNA GOLFA EN TU CAMA).

Me llegaron muchos mails interesándose en mas detalles de la historia y sobre todo en saber si podrían de alguna forma pasar un rato con mi esposa.

Me quede sorprendido por la gran aceptación de mi relato y de todos los mails me quede con uno que decía muy escuetamente:

Hola,

he visto un relato firmado por ti que me ha parecido estupendo. Me llamo Charles, 30 años, fuerte,
piel negra, vivo en Londres y viajo a Madrid cada 15 días. ¿Habría alguna posibilidad de conocer a tu
fogosa mujer?

La situación me pareció atractiva y excitante, primero porque él era de fuera de nuestra ciudad, lo cual le daba mas morbo el que cada quince días viniera a follársela y luego porque no sé porque en sus líneas atisbe un algo especial, algo difícil de explicar.

Ese mismo día decidí contestarle:

Hola Charles:

Como conocerla si puedes conocerla, el tema está en que ella si sabe que las aventuras vienen
directamente de mí no las acepta, y otras las busca ella. por ello el tema estaría en buscar la forma
de que tu la contactaras con un buen pretexto y sin ser a través mío.

Situaciones como la del relato se han dado solo tres y han sido totalmente fortuitas e inesperadas.

Saludos.

Juan.

Tras un intercambio de mails necesarios para planificar una estrategia y conocer un poco sus gustos y decirle como era ella, decidimos poner en marcha un plan:

o también se me ocurre lo de enviar un mensaje por el móvil un poco subido de tono como si fuese una
equivocación y esperar a la reacción...igual contesta...y en todo caso me queda la alternativa de llamar
disculpándome y seguir el tema hasta que ella lo permita...

Así lo hicimos y este fue el mensaje enviado por el futuro amante:

¿Que te parece algo así? (serían dos mensajes separados)

Pues a mí también me apetecería conocerte porque me parece que eres muy morbosa, voy a
Madrid la semana que viene...¿nos podemos conocer?...

30 años, fuerte, piel negra...y con ganas de tí...quizá si te decidieras a que hablásemos por teléfono te
podría convencer de vernos...

Tras el envió ella reaccionó sorprendida y molesta:

Pues mala suerte, se lo ha tomado fatal (como me temía) y preguntaba que de donde había sacado su
número. Le dije que fué a través de un chat de internet y me insistió en comprobarlo, yo le dije que el
número al que había escrito era a uno que acababa en 08895 de una chica que decía llamarse Jana. Ella
estaba nerviosa por si su número circulaba en Internet y la tranquilicé pero en ese momento estaba
bastante cortante y nerviosa y no aceptaba acercamientos. Le enviaré un mensaje de disculpas y
esperando que las acepte e incluso le propondré una copa de desagravio...diciéndole que vivo en
Londres, de esa manera despista mas....

El siguiente mensaje de él fue en estos términos:

Lo que he hecho es mandar un mensaje ahora en el sentido "no sé de donde eres ni como te
llamas pero me gustaría invitarte a una copa para enmendar el entuerto. Por cierto, tienes una voz
"preciosa" y esperar su reacción que será lo que decida. Por mi parte si hay algo de lo que estoy seguro es
que mi voz juega a mi favor, sin falsa modestia, y espero que a ella le haya gustado lo que escuchó. ya me
dirás si te comenta algo al respecto.

Con una serie de mensajes entre él y yo aderezados con alguna foto de ella:

Es una mujer bandera y ciertamente apetece tenerla por amante, esos pechos son realmente un reclamo al
vicio...espero poder catarla...

Y un cruce no solo de mensajes sino de llamadas telefónicas entre ellos, logramos el primer objetivo que era que al venir él, pudieran conocerse y quedar a cenar.

Así apenas 8 días despues del primer "error" telefónico nuestro amigo estaba dispuesto a conocerla:

Esto se empieza a poner mejor: por un lado probablemente tenga que ir a Madrid el Jueves con lo cual o
bien estaría el Miércoles noche o bien el Jueves tarde. El caso es que hemos hablado y ella ha aceptado
tomar un café "y nada mas", no ha querido saber nada de cenar, etc. Está intrigadísima y más cuando le he
dicho que trabajo en informática, me ha confirmado que ella también pero no le he dicho en cual (que
sufra un poco). Por otro lado me ha preguntado si mi chica del chat manifestaba gustos "particulares" y le
he dicho que la conversación fué subidita de tono. Ella decía que además había mas casualidades de las
que habíamos comentado inicialmente y que solo me las diría personalmente. Está muy nerviosa (le tiembla
la voz) y muy intrigada....

Todo estaba transcurriendo como yo deseaba y él también, pero un mensaje enviado por él anunciándome su cita concertada con mi esposa, terminaba con unas líneas que resultaron de pronto inquietantes para mí...

ya le he dicho que nos veremos el miércoles.
De hecho es una pena que esté tan reacia a mostrarse como es (no hace mas que insistir en que no tiene
nada de morbosa y que solo quiere conocerme por curiosidad y para decirme alguna coincidencia mas
que ha visto y que no espere mas de ella en otro sentido. Mi pregunta es: si el tema funciona ¿quieres
mantenerte en la sombra o pretendes que ella me diga que su marido es cornudo y está al tanto de todo?

Trate de contestarle sin sentir esa extraña sensación:

Buenos días:
Creo que despues de lo que ella y yo hablamos anoche...
"Te la he puesto en la cama..."
Me explico:
Anoche me contó todos vuestros contactos del día telefónicos y demás y que la habías invitado a cenar y
te dijo que no, la excusa para ti era su familia, para mi, "que está segura de que si va a cenar contigo,
acabareis en la cama..."
Yo le he dicho que adelante, y que no se preocupe y creo que si insistes un poco, aceptará ir a cenar... lo
demás depende de ti...
Busca un restaurante cerca de tu hotel para llevarla y luego tu sabrás...
Sigo entre líneas:

COMO te dije a ella le gusta ser "normal" de cara al exterior, pero luego en la cama o en la intimidad se
transforma y saca ese fuego y ese morbo... debes insistir en llevarla a cenar y utilizar tus dotes de
seducción sin reservas, ella empieza a ser consciente de que acabareis en la cama pero teme la situación
aunque la desea y le gustan este tipo de aventuras...
Dime tu opinión y si quieres algo mas...

SI ELLA quiere decírtelo tu te sorprendes, sino lógicamente nada, si tu quieres preguntarle, ella casi
siempre cuenta mi complacencia...
Un saludo

Pero su respuesta fue contundente... y en principio excitante:

Lo siento querido amigo pero ella ya te ha involucrado (lee su mensaje)y le he seguido el juego
porque creo que le sacaremos jugo los tres...:

(Mensaje de él)

Por supuesto que lo primero que ha de salir es una buena amistad, de eso se trata. Cuando hablas de
buenos amigos y de complicidad de tu marido suena a matrimonio liberal (palabra demasiado manida y
que no me gusta demasiado pero se entiende) y eso siempre lo admiro y respeto porque creo que es un
grado envidiable de relación. Por supuesto si prefieres que nos conozcamos en ese contexto con tu
marido y te sientes mejor por mí no hay problema si para tí supone una manera de sentirte mas cómoda.

Un beso de quien espera dártelos en persona,

(Mensaje de ella)

Buenos días Charles!
>Muchas gracias por darme todas esas explicaciones, que aunque no te
>las he pedido se agradecen porque me dan otra visión de tí como
>persona.
>No sé cómo eres, pero en la primera conversación que tuvimos
>comprobé que al menos eres una persona educada y me trataste con
>respeto. En el resto de mensajes también.
>Como te he dicho, todo esto ha sido un cúmulo de coincidencias que
>no sé dónde van a llegar. No busco nada porque al igual que tú me
>encuentro muy feliz en mi matrimonio. Sin embargo nunca descarto una
>buena amistad en la que puedas hablar de todo sin problemas ni
>sonrojos. De hecho, tengo muy buenos amigos y no tengo ningún
>problema con mi marido en tenerlos. Entre mi marido y yo existe una
>gran complicidad.
>Sé que todos tenemos un lado morboso y que muchas veces no hace
>falta sacarlo, sino que sale sólo.
>También sé que esta situación tan curiosa que ha surgido entre
>nosotros se puede aprovechar fácilmente por ambas partes para
>mantener ese tipo de relación que comentas. Sin embargo, ni soy la
>persona morbosa que buscabas, ni quiero serlo. Deja que si algo
>tiene que surgir sea simplemente una buena amistad.

Él seguía insistiendo en una situación que yo en principio no había pensado y cuya exposición de pronto me hizo sentir algo extraño:

Perdona Juan
que te insista en algo pero es para hacerme a la idea de cual sería la relación si ella opta de entrada por el
trío o por el juego del cornudo-corneador. ¿de que tipo es lo que le gusta? ¿es el trío normal o más tipo
como los que aparecen en la página de http://es.geocities.com/corneador/main.htm ? ¿es algo intermedio?

Supongo que te llamará con mi propuesta de vernos los tres, quizá si le insistes en que nos veamos ella y yo primero
podamos sacarle morbo en varias etapas...

Yo seguía tratando de concentrarme en el primer objetivo: Que él se la follara a solas y luego buscar el trío:

De momento trata de llevártela tu solo a la cama, a pesar de lo que le has propuesto, por cierto ya te ha
contestado?, y según se desarrollen las cosas vemos lo del trío... normalmente a la primera es difícil
hacer el trío, solo lo hemos hecho dos veces de los muchos amantes que ha tenido, y la última había
unas connotaciones de vieja amistad con el hombre, fue el relato que te hizo escribirme. En el otro caso
había también una amistad entre el chico, mi amigo cubano, y yo, y fue él último día antes de irse él fuera
por temas de trabajo, y también en unas condiciones especiales. Osea que lo del trío es accesorio de
momento, disfrútala tú y me lo cuentas, con eso me vale de momento... y las condiciones en el trío
habría que verlas en su momento...
Algo mas?

No obstante la situación que podría darse empezaba a bullir en mi cabeza. Yo nunca he sentido la vena homosexual, pero tras ver la página y leer las situaciones planteadas, quise saber si él estaría dispuesto a algo así:

Me encantaría entrar contigo en ese juego, creo que debe ser de lo más morboso. Yo tampoco lo he
hecho con hombres, aunque en algún trío el hombre me la ha comido pero es a lo máximo que he llegado,
no me importaría tenerte de sumiso pero no puedes esperar que yo te la coma ni que me penetres tú a mí
porque no me va.

Las sensaciones se encontraban en mi cerebro además según parecía él no era común: Mulato, fuerte y me apetecía mucho repetir la experiencia de ver a mi mujer follando con un negro... con el aliciente de poder participar yo esta vez sobre él. La idea de mamársela no me desagradaba y más de una vez me he preguntado que sentirán las tías cuando nos chupan la polla, por otro lado ser enculado... en fin, estaba hecho un lío, pero decidí jugármela:

Que planes tienes para el jueves, quedarte en Madrid o irte, por si puedes repetir la jugada con ella, y en
cualquier caso espero que me mandes un correo detallado de lo que hacéis cuando acabes, y en último
caso si te quedas pasar yo por tu hotel al día siguiente y ya veríamos lo del cornudo... ¿que opinas?

Su respuesta alimentando el morbo no se hizo esperar:

Me encantaría trabajar tu faceta de cornudo sumiso, ¿qué te apetecería? a mí
realmente me encantaría verte limpiándome la polla con la lengua...

Tendría que ser el Jueves a primera hora, las ocho o incluso antes porque a las 9.30h tengo una reunión y
tengo que ducharme, etc. Lo de las fotos me interesa porque ya ves que solo tengo una y de mala calidad.

Me parece bien, ¿has mamado alguna polla alguna vez? si he follado mucho tendrás que levantármela a
base de lamer y lamer hasta que te llene la boca ....¿te gusta que te trate como a un cornudo sumiso y
humillado de entrada? ¿tienes el culo virgen totalmente?...igual dejamos la enculada para otro día. Me
gusta el plan y parece que va todo bien.

Esta noche caliéntala pero no dejes que se corra, dile
que es para que mañana le vaya mejor..

Es una tentación lo de metértela flácida en la boca y que empiece a crecer mientras recuerdo los detalles
de lo pasado unas horas antes con ella. Quizá si llegamos a ese trío y es en tu casa me puedas llevar de
vuelta al hotel y "despedirme". ¿Realmente crees que no aceptará verte mamando o enculado o humillado
por su otro macho? las mujeres son mucho mas morbosas de lo que parece.

por cierto...el que "desayunará" eres tú...¿o no piensas sentir en tu garganta el resultado de tu trabajo bien
hecho? me encantará tenerla bien cargada y a punto estallando en tu boca mientras recuerdo como ella se
ha dejado caer encima mío enculándose de un solo golpe en un arranque de calentura...

Le mandé unas fotos mías:

Bien, ¡¡hasta tienes mas polla que yo!! pero lo de la barba es lo que no sé si me va, puedo imaginarme
que tu boca es un coño peludo pero...en fín, ya lo veremos. Puede que el morbo de estar de nuevo frente
a un cornudo maricón y sumiso cree ya el ambiente ideal y más si puedo contarte lo bien que me ha ido
con tu mujer...no se si ella tiene consolador pero si es el caso y lees esto y aún la ves antes que la
encuentre yo dile que se lo lleve...me dará morbo hacerle una doble penetración con el juguete...

Ese culito está hecho para que te lo rompan de un pollazo...y ella lo vea mientras te la come y tu le comes
el coño a la vez....

Me encantará tenerte de sirviente maricón y cornudo pero más si ella lo sabe, eso puede ser cerrar el
círculo.

¿Es ella bisex? Me estoy planteando si utulizarte de chofer para
buscarme al aeropuerto y llevarme al hotel y luego a la oficina y charlar en el trayecto, ya te avisaría.

Por supuesto que estás a mi servicio, para lo que yo quiera a partir de ahora, solo se romperá sí ella lo
rompe de alguna manera. Me interesaría llevarla a temas de bisexualidad si avanzamos en esto, con una
mujer así será sencillo atraer mas mujeres...incluso otra dómina para tí...


Y llegó el momento. El germen estaba sembrado, yo estaba deseando que aquel misterioso hombre disfrutara e hiciera disfrutar a mi mujer... y tal vez disfrutara de mí...

Me llamó para irle a buscar al aeropuerto y así lo hice.

Cuando le vi, me gustó como amante para mi mujer. Daba sensación de serenidad y misterio, pero también de experiencia en el terreno sexual, quizá lograra dominar sexualmente a mi mujer, ese dominio que yo tenía, hasta cierto punto, sobre ella, pero que ninguno de sus amantes había logrado, quería verla deseando que pasaran los 15 días para que él viniera a follarla y dejarse hacer por él lo que él quisiera...

Le llevé al hotel y por el camino fuimos charlando.

Pero quizá sea mejor, que él mismo entre y lo cuente...