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Al placer y la lectura... la imaginacion la pones tu. To the pleasure and the reading... the imagination puts it your. (Nota: Busco dibujantes para convetir a dibujos o comics mis relatos, sin animo de lucro.) (Notice: I look for designers for convert to drawings, 3D or comics my stories, for free distribution) Visita, http://x3dstoriesvideos.blogspot.com/ Actualización de relatos y videos cada dos días, aproximadamente. Upload, stories and videos, every two days aproxymately

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jueves, 26 de agosto de 2010

"REESTRENADA" EN EL GIMNASIO (1)

"Reestrenada" en el Gimnasio



Ella llevaba tiempo deseando apuntarse en un gimnasio. La verdad que a sus cuarenta y tantos no lo necesitaba, pues su cuerpo estaba muy bien formado y moldeado, sobre todo gracias a su gimnasia casera y su natación y al cuidado de su marido, siempre pendiente de ella con regalos sexy de ropa... Y también a que con frecuencia, de dos a tres veces por semana hacían el amor a tope... Pero vio la oferta del gimnasio cerca de casa y decidió apuntarse.

Aquella tarde, aprovechando que su marido estaría fuera por trabajo unos dias, decidio ir.

Estaba muy preocupada por su aspecto, se había puesto una malla azul eléctrico muy ajustada y una camiseta desbocada blanca, con unos calentadores de pie de colores...



Cuando llegó a la sala de bicicleta estaba ella sola y un monitor de color que estuvo explicándole como funcionaba el aparato, ella estaba algo nerviosa y el monitor le peguntó si era la primera vez que iba al gimnasio. Le dijo que sí, y el monitor se ofreció a enseñarle todas las instalaciones y explicarle como funcionaban los aparatos y demás.



Tras hacer juntos un rato bicicleta, el hombre, de unos veintitantos años, 28 le confesaría él después, le dijo que podían pasar a otra sala con peas y maquinas de musculación.



"No te hacen falta, tan solo quizá aplanar un poco el vientre" la miró y la palpó en plan profesional "aunque tampoco, pero vamos a probar alguno"



Entraron en la sala y la llevó a una maquina de abdominales, le explico cómo sentarse y como colocar las piernas y el mismo la ayudo a ir haciendo los ejercicios... Pasados unos minutos, ella ya sudaba y el body se le pegaba a su cuerpo bien formado, un culo redondo pero generoso dentro de un límite y sobre todo notó que su sexo rasurado en su totalidad se marcaba como una hucha a pesar de sus braguitas, y sus pechos, talla 90, pero proporcionados y todavía erguidos empezaban a llamar la atención por sus pezones erectos que cuando se ponían "en marcha" eran como dos canicas grande y duras.



Recorrieron el gimnasio y ella empezó a sorprenderse de su ligera calentura. Nunca había tenido una relación con ningún hombre desde que se había casado hacia ya 15 años... llegaron a la piscina "tienes bañador?" le preguntó el monitos."Si en la taquilla" dijo algo ruborizada "pues date una ducha recógelo y te espero en la piscina" le dijo él con una mirada tierna pero excitante, o al menos eso le pareció a ella.



Estaba muy nerviosa bajo la ducha, sus pezones parecían enormes y cuando se puso el bañador le pareció que era como si no llevara nada.



Llegó a la piscina y allí estaba él, torso desnudo, piernas fuertes y musculosas, se dio cuenta de que no era muy alto, quizá 1,80, pero estaba como un tren. Le hizo un gesto y se lanzaron a la piscina, nadaron despacio uno junto al otro "que te parece el gimnasio" le peguntó él."Está bien" dijo con voz trémula, quizá por el esfuerzo.



Nadaron un rato."Te apetece una sauna?" preguntó él de pronto."Bueno dijo ella", pero no son mixtas, yo te espero fuera te enseño el resto del gimnasio y te invito a tomar algo luego..." le dijo él y al ver que llevaba anillo añadió "si no tienes nada que hacer, claro...", ella respondió "No, me parece bien, como en media hora?" "Si" dijo él "con 10-15 minutos de sauna y luego una ducha, creo que hoy tu cuerpo se ha puesto a tono" ella se ruborizó ante el comentario y al ver como el chico la miraba de arriba abajo..."en media hora" dijo ella dirigiéndose a la sauna y notando los ojos del monitor calvados en su trasero y sus caderas.



En la sauna pensaba en que se sentía muy nerviosa y excitada y que por primera vez veía a aquel hombre como un posible compañero de sexo" No estuvo ni 10 minutos en la sauna, se ahogaba, "pero quizá´" pensó " por lo excitada que estaba"



Cuando salió el ya estaba vestido con sus vaqueros, su ropa informal... ella con su ropa de ejecutiva con su traje pantalón, gris, pues venia del trabajo directamente.



Él le cogió la bolsa "donde vamos" le dijo mirándola por primera vez directamente a los ojos" donde tú quieras" le dijo mientras se sumergía en aquellos ojos color café y una corriente eléctrica le recorría la espalda... "A lo mejor te sueno atrevido, pero quieres que vayamos a mi apartamento a tomar algo" ella dudo un momento "no tiene porque pasar nada si yo no quiero" pensó, "de acuerdo" dijo.



Hablaron muchas cosas mientras se dirigían a pocos metros del gimnasio a un edificio grande de apartamentos dónde ella había vivido antes de casarse "conozco esos apartamentos ahí viví yo hace algunos año" ("algunos" pensó" ya hace mas de 15 años¡¡¡").



La verdad es que ella se sentía sexy así vestida medio hombre medio mujer, pues el traje de corte de hombre resaltaba sus tetas y la blusa semi abierta "hasta el punto justo" incitaba a sumergirse entre sus pechos.



En el ascensor, un tanto estrecho, el la miraba con elegancia pero con ojos de deseo y ella se decía así misma que tomaría una copa "y nada más" pero su excitación iba en aumento.



Llegaron a la planta 10, al final del pasillo, largo e impersonal pasillo, apartamento 1010, ella se sorprendió pues cuando vivía allí ella había vivido en el apartamento justo encima, el 1110, se lo dijo y ambos rieron "el destino dijo él" mientras abría la puerta.



La hizo pasar y ella sintió su mirada sobre su espalda y su deseable culo. "Ponte cómoda" le dijo él "que quieres beber" y se fue a la cocina. Cuantos recuerdos de aquellos años en el apartamento cuando su ahora marido iba a verla y pasaban largas horas follando como adolescentes que eran... "pensabas" dijo él entrando en la habitación. El salón era amplio, ella lo recordaba así, pero Charles, que así se llamaba él, lo había arreglado de forma que en un lado había un mini gimnasio, una maquina de abdominales sencilla una tabla para ejercicios y una bici..."nada, pensaba cuando yo vivía aquí".



El sonrió "no me dijiste que bebes" ella se volvió a él, se había quitado la sudadera y lucia una camiseta ajustada blanca que resaltaba su color y sus fuertes brazos. "Si el ahora saltara sobre mi" pensaba ella mirándolo fijamente" que podría hacer? tal vez gritar, sería absurdo, he venido voluntariamente..." se acercó él "sigues pensativa, no te quitas el abrigo?" ella pareció reaccionar "si claro" dijo quitándoselo "puedes quitarte la chaqueta si quieres, pondré más alta la calefacción" dijo él volviendo a la cocina.



"Que bebes?" grito él desde lejos "una tónica" respondió quitándose la chaqueta.



Instintivamente se abrió la blusa un botón más, lo justo para que se viera el inicio de su canalillo, y se sentó en el sofá con las piernas juntas, como una colegiala buena.



Él se sorprendió de verla así al entrar, sin duda desde arriba podía verse no solo el canalillo sino parte del sujetador azul de raso y encaje que ella llevaba..."tu tónica" dijo inclinándose reverencioso, tal vez para poder ver más de cerca aquellos pechos temblorosos.



Durante algunos minutos hablaron de música, el puso algo de jazz, de cine, de literatura. El hombre era bastante culto.



Ella no quería parecer una puta, aunque así se sentía, pero tenía ante ella a un tío de color, fuerte y musculoso quizá el sueño de muchas mujeres blancas y estaba deseando insinuarse para que el saltara sobre ella y la forzara allí mismo.



"Perdona una pregunta" dijo él.



"Si" respondio ella.



"Estas casada?" ella se ruborizó, "Si lo estoy", el sonrió y se sentó más cerca de ella en el sillón "pues envidio a tu marido, pues aparte de una mujer interesante, tienes un magnifico cuerpo..." ella se quedó cortada.



"Yo soy un caballero y nunca en la primera cita le propongo nada a una mujer, pero..." la miró a los ojos, " no te preocupes, aunque me ha parecido ver en ti cierto aire de aventurera" ella volvió a ruborizarse, " yo?" dijo como ofendida, “verás, no.. es que..." no pudos eguir pues el hombre la besaba en la boca suavemnete, mientras le cariciaba el cuello y el pelo.



Ella se resistió al principio "no debo parecer una puta fácil" pensaba, pero acabo no sólo sucumbiendo a aquel beso sino correspondiéndolo con su lengua dentro de la boca de él.



Tras un apasionado morreo, el se separó de ella y la hizo poner en pie.



Ella temblaba como una colegiala, estaba claro que después de casi 20 años de fidelidad a un hombre, aquel negro iba a poseer aquel cuerpo que había sido solo de su marido, y ella estaba dispuesta a disfrutarlo...



Se colocó frente a ella y mientras la miraba le fue quitando la blusa muy despacio mientras la besaba el cuello, la cara, los ojos, los hombros... después le quitó el cinturón el pantalón que cayó al suelo.



Se inclino y tras quitarle los zapatos le quitó del todo el pantalón.



Ella estaba allí de pie en ropa interior y con aquellas medias hasta los muslos que tanto le gustaban a su marido, de color negro, ante un hombre que la haría gozar en unos minutos...



El se quitó la camiseta despacio, luego se desabrocho el pantalón y ella se dio cuenta de que se había quitado ya los zapatos ye estaba descalzo.



Al caer el pantalón se sobrecogió, la leyenda de los hombres negros era verdad pues lo que se adivinaba bajo aquel slip azul era un enorme bulto.

El se miró el aparato y sonrió.



La cogió de la mano y la llevo a la tabla de ejercicios, la hizo sentar quedando su cabeza a la altura de aquel aparato "sácalo" le dijo casi susurrando.



Ella obedeció y retirando el slip saco un enorme pene parduzco, un poco mayor que el de su marido, pensó al principio, pero conforme lo cogía en sus manos y lo veía más cerca comprendió que casi doblaba, en tamaño y anchura, al de su hombre y este ya lo tenía muy grande, algo que a ella le volvía loca, excepto cuando le daba por el culo que ella sentía como si la estuvieran abriendo en dos.



Sin que él le dijera nada se lo metió en la boca y apenas pudo abarcarlo.



El la acariciaba tiernamente la cabeza, allí de pie frente a aquella boca que trataba de engullir el máximo posible de aquel mango.



Tras unos minutos el la apartó y la hizo tumbar en la tabla.



Ella, como en una nube, se dejaba manejar, por aquellos brazos fuertes y musculados, con la mirada fija, como hipnotizada en aquel grueso pene.

viernes, 20 de agosto de 2010

TRIPLE (II)

TRIPLE FOLLADA (II)




Luego se fue al baño a lavarse y unos segundos después ella se incorporaba al baño empezando a acariciarle el torso, la espalda, las nalgas. Estaba realmente caliente y quería que él la follara sin parara mientras estuviera allí. Era consciente de que él debía volver en unas horas a su casa con su familia y ella pasaría el resto de la noche sola en la habitación recordando lo vivido, antes de que el volviera a primera horade la mañana para darle "un buen desayuno" y después ella volara a casa como si nada hubiera pasado.

Se metieron en la ducha y tras enjabonarse y acariciarse el juego comenzó otra vez, el agua caía sobre sus cuerpos, ella se agacho y empezó de nuevo a comerle la polla, como le gustaba aquel miembro y como no, sabia lamerlo y mamarlo para arrancarle verdaderos espasmos de placer.

Cuando volvió a estar listo, él la volvió poniéndola contra la pared y muy despacio, esta vez por el coño, empezó un rítmico mete saca que ella acompañaba con golpes de pelvis buscando en cada envite sentir su polla lo mas dentro posible.

Así estuvieron muchos minutos, mientras el cambiaba de postura, levantándole una pierna e incluso volviéndola de frente para pode ver su cara y sus ojos cuando ella empezó a tener nuevos orgasmos y el aguantaba el tirón tratando de tenerla muy caliente hasta el momento de volver a dejar su leche en su interior.

Al cabo de unos minutos ambos estallaron a la vez y tras quedarse abrazados bajo la ducha que seguía cayendo sobre sus cuerpos, decidieron darse un respiro.

En ese momento sonó el móvil de él. El miró al pantalla le hizo un gesto de fastidio, le hizo una indicación de guardar silencio y contestó. Era del trabajo y le requerían urgentemente un viernes por la tarde cerca ya de las nueve, para un problema surgido. Ella se empeño en acompañarle y tras vestirse rápidamente los dos, salieron hacia la oficina.

Ella le dijo que aparcara un poco mas lejos de la oficina y le esperaría en el coche. Así lo hicieron y tras media hora de espera el la llamó para decirla que podía subir pues debería resolver unos temas pero ya no había nadie en la oficina.

Al llegar a la recepción del edificio se encontró con un vigilante de unos treinta años, moreno alto, atractivo, pensó ella, que la sonrió cuando ella le indico a que planta y oficina iba. Se ofreció a acompañarla, pero ella dijo que no era necesario.

Entro en el ascensor. Piso 17.

Cuando llegó al despacho, el estaba tecleando en el ordenador. Rodeo la mesa y la beso en el cuello. La mano de él se coló bajo la falda y noto su húmedo coño que no llevaba bragas. La acarició mientras terminaba un informe y lo enviaba por coreo electrónico.

Luego se levantó y tomándola por los hombros la beso con pasión mientras la sentaba en el borde de la mesa. Ella busco bajo la cremallera del pantalón hasta sacar fuera el grueso falo de él, que la apartó un momento para ir a cerrar la puerta del despacho.

Cuando volvió ella se arrodillo ante él y empezó a chuparle su aparato. Oyeron ruidos y entonces él se fue a su mesa sentándose mientras ella se colocaba debajo de la mesa y seguía chupando aquel manjar de chocolate.

Unos segundos después el vigilante llamaba a la puerta.

"Sr.... está Ud. ahí"

"Si gracias, ¿pasa algo?" dijo él entrecortada la voz por el placer que ella le daba desde debajo de la mesa.

El vigilante entró y se sorprendió de no ver a la mujer "No estaba Ud. acompañado" pregunto con un deje de malicia "Ah, si... está en el servicio..." dijo él, mientras ella jugaba bajo la mesa con su aparato cada vez más duro...

"Bien solo le traía estos papeles que acaba de traer un mensajero para ud”, dijo el hombre acercándose a la mesa.

Ella podía ver desde su escondite hasta la cintura del vigilante y no sabía bien porque, quizá el imaginara algo de lo que estaba pasando, noto un bulto en su pantalón que le delataba.

Su amante recogió los papeles y el vigilante salió del despacho cerrando la puerta.

jueves, 13 de mayo de 2010

ESTIMADO ALEX

Introducción: Un amigo escribe a otro ofreciendole a la mujer de un tercero.

Estimado Alex, como quedamos, te envíe las fotografías solicitadas por ti, espero que te gustaran y te explico mas sobre ella.


Pero como supongo que también disfrutaras de las características intrínsecas de ella, te las empiezo a relatar.

Es una Mujer casada de 43 años, con tres hijos, que no se le nota nada que los haya parido, y un marido que comparte con ella una actitud liberal en temas de la práctica del sexo fuera del matrimonio.

Con la única característica fundamental de la sinceridad total por ambas partes.

Es una mujer elegante que no le gusta aparentar cosas que no son, pero que su cuerpo y en especial su espíritu emanan sensualidad y erotismo a raudales.

Le gusta vestir con ropa interior elegante y excitante a la vez, esto no solo de debe a su manera de ser sino a su trabajo, (Es ejecutiva en una multinacional publicitaria), y suele hacer uso de ese tipo de ropa y lencería todos los días, para poder asistir a la inmensa

mayoría de las reuniones que dirige, coordina o asiste.

Habla Inglés, Francés, Alemán y Portugués en lo referente a idiomas, pero le gusta mucho el griego y el francés, jajajaja, en los que está “doctorada”…

Le encanta bailar en especial ritmos latinos, salsa, merengue, lambada,...etc., que domina muy bien…(Ya que encima fue a una academia a aprender a bailar estos ritmos).

Ha hecho natación, tenis, baloncesto, es deportista nata, por ello su cuerpo esta proporcionado y es fuerte y bastante atlético, casi todos los días se machaca en el gimnasio, con lo cual su resistencia física es enorme, no sólo para el deporte….

Como pudiste comprobar por las fotografías que te envié las medidas de ella son 100-85-95, pelo de color castaño oscuro, corto y una altura de 168 cm.

Sus pezones son de color rosa claro cuando esta en situación normal, pero cuando se excita se transforman en canicas de grandes que se ponen y se oscurecen un poco, haciéndosele súper sensibles.

Precisamente la llave de su cuerpo son sus pechos adecuadamente amasados y magreados te dan paso a lo que quieras de ella y su segundo escalón sexual es que el coman adecuadamente el coño.

Por su carácter le gusta que la traten como una dama;(como lo que es), osea que la acaricien y la traten con mimo.

Esto puede parecerte negativo, pero es que cuando ella se ha calentado es una fiera y no hay manera de pararla;(La semejanza que se me ocurre es que es como un motor

Diesel).

Entonces se transforma y la gusta que la traten duro con rudeza y como una puta.

Como te decía, si le "comes" el coño con delicadeza y la llevas al orgasmo, ella te

recompensara con varias mamadas de polla de campeonato;(Es como las cuentas

de alto interes bancario, por 1 euro te da 100 euros).

Cuando esta "encendida", le encanta posar con ropa o sin ropa para que la

fotografíen;(Esto sí que es un lujo).

También si la has encendido correctamente, y le mantienes la dependencia de la calentura es incapaz de negarte nada y puedes proponerle lo que quieras;(como es tu gusto), ella se dejara dar por el culo, hacer exhibicionismo, follarte en la terraza del hotel, salir sin ropa interior a la calle,...etc.



Por ella se que fue su marido quien la desvirgo el coño;(en la noche

de bodas, aunque tuvo muchos pretendientes en la universidad y algunas aventuras sin finalizar en la cama, pues por aquella época ella quería llegar virgen al matrimonio, aunque luego ha confesado arrepentirse y esta tratando de ganar el tiempo perdido), y el culo a los pocos días de casados;(que por cierto tienen un vídeo del evento del desvirgue

del CULO, todo un lujo).

Ha sido desde una época para acá, con el nuevo siglo, que ha "despegado" y ha descubierto esa sexualidad que tenia escondida.

Hace unas semanas estuvo con cinco tíos uno cada día, y se está perfeccionando en el tema de mamadas (le encanta mamarla), con sus amantes;(Sí en plural, como ya te mencione varios, pero siempre con conocimiento de su marido),

Y lo ultimo que esta practicando y creo que te encantara son los sándwich a dos, puede que llegue a tres;(Creo recordar que era una de tus fantasías).

Pero quiero mencionarte que esto no es llegar y besar el Santo.

O sea, fuera de la cama la que domina la situación es ella y si quiere adelante,

pero sino quiere... "Date por jodido", pero una vez en pelotas es una instintiva esclava sexual disponible.

Un morboso ejemplar de “casada decente” y “furcia irrefrenable”…

O sea creo que todo un lujo de mujer que estabas buscando y creo que a ti te encantaría poder conocer personalmente cuando vengas.

Su marido me la ha ofrecido varias veces pero aún no he podido catarla, todo lo que te he descrito es el “informe detallado de producto” de su marido, corroborado por alguno de sus amantes, así que cuando vengas podríamos organizar una cena con la pareja, a ver qué pasa… a lo mejor culminamos su fantasía… tres contra una…



Saludos,

Javier

miércoles, 31 de marzo de 2010

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... (VI)

UNOS CUERNOS BIEN PUESTOS... Y DISFRUTADOS


Cap. 6



INTRODUCCION: Por motivos de trabajo, debía yo desplazarme a Barcelona durante ese fin de semana. Hable con él y me dijo si existía la posibilidad de que la llevara conmigo. Estudiamos las posibilidades y arreglando todos los problemas de intendencia domestica de última hora, por fin logramos coordinar de forma que saldríamos el viernes hacia barna.

Ocurrió que por temas de trabajo él debía venir también a Madrid y coordinamos para volver los tres juntos en el mismo avión.

El morbo de la situación estaba servido.

Durante el viaje ellos iniciaron descaradamente sus toqueteos mientras yo observaba complacido... así lo vivió él una vez más.





22 de MARZO: FIN DE SEMANA INTENSO...





Me alegro que os lo hayáis pasado bien. Ayer me dio la impresión que nos estábamos pasando de la raya pues la acaparaba delante de ti sin miramientos, pero me ha sido imposible resistirme a tenerla un poco mas, unos minutos mas. Para mí debe haber sido el mejor fín de semana de mi vida. No se cuantas veces revisé vuestros billetes para asegurarme que los llevaba encima. Desde cuando la vi entrar el viernes en vuestra casa mientras la esperábamos, que venía radiante y hermosa, ese beso y caricias delante de ti en el pasillo que me dio un vuelco el corazón, el viaje en el taxi contigo sentado delante con el taxista hablando del tiempo en el que ella se resistió entre risas a que mi mano siguiera subiendo mas allá del muslo pero estaba encantada.

Luego en el avión en medio de los dos cuando nos cogíamos la mano (y tampoco me dejaba subirla) debajo de la revista primero y el periódico despues. Los besos furtivos en medio de la multitud durante el vuelo contigo al lado, el paseo en el coche hasta buscar las llaves del apartamento donde la llevaría despues y luego el ir al hotel y subir a vuestra habitación para que se cambiara y para verla salir del lavabo absolutamente deslumbrante con esa blusa de malla sin sujetador, la chaqueta negra con falda a juego que destacaba de manera importante ese culo que me vuelve loco y esas medias también de rejilla. Verla y tener una erección fue todo uno.

Luego cuando fuimos al Puerto Olímpico me pareció que flotaba. Había que ver la cara del camarero chino que os había visto haciendo carantoñas en el puerto y luego vio como ella se sentaba a mi lado y empezábamos a besarnos y morrearnos ante tí. Creo que los ojos se le agrandaron mas cuando nos fuimos que cuando llegamos.

Cuando finalmente te dejamos en el pub y nos fuimos ella y yo al apartamento estaba que estallaba y me notaba con unas ganas y una fuerza increíbles y pensaba que sería el mejor día juntos y creo que así fue. Cuando llegamos allí me di cuenta que había olvidado en el coche los preservativos y bajé como una flecha.

Al volver a entrar ella estaba en el ventanal que daba a la Diagonal. Le mostré el balcón y mientras se asomaba la cogí por detrás y le subí la falda. No pude resistirme a tenerla ahí, semi desnuda, con la Diagonal a nuestros pies y sabiendo que era para mí. Entonces me baje la cremallera del pantalón y sin dejarla volverse le bajé los pantys y la braga y se la clavé por el culo. Ella se apoyó en la barandilla y empezó a empujar hacia atrás para recibir toda mi polla dentro, mientras se contenía para no correrse. Era morboso con la gente pasando por la calle y ella asomada a la barandilla mientras yo la estaba ensartando por detrás. Por fin se corrió pero aguantando los gemidos mientras yo seguí bombeándola, para unos minutos después acabar también dentro de su culo. Ella se encendió y entramos. Casi ni nos dimos cuenta cuando estabamos totalmente desnudos. Le pregunté donde quería seguir: en unos cojines encima de la alfombra, en el sofá o en la cama. Ella escogió los cojines. Empecé a besarla y a tocarla, le abrí los labios del coño con la mano y noté que estaba chorreando. Le mordí lentamente los pezones y luego fui bajando hasta ponerle la boca en el clítoris. Ella se estremeció mientras le comía lentamente esa rajita divina y así estuvimos un buen rato pero ella no se corrió. La puse de rodillas apoyada en un murito que hay y la ensarté de golpe. Se volvió loca, se movía como una batidora intentando que yo me corriera mientras yo la agarraba por las caderas y la clavaba hasta el fondo. Estuvimos ahí un buen rato hasta que yo tuve una buena corrida.

Luego casi sin pausa empezamos un 69 impresionante, ella encima mío, me comía con muchas ganas y sabía que quería que me corriera de nuevo pero a mí me apetecía verla a ella, me pasaba la lengua y se la tragaba de golpe, casi con desesperación mientras yo le abría bien y le metía dos dedos mientras le pasaba la lengua. En un momento dado se sentó de golpe y se ensartó desesperada, estaba a punto ya de explotar y lo hizo al cabo de unos diez minutos mientras me decía que quería ser el mejor coño que yo hubiese tenido nunca y que me iba a exprimir esa noche. Estaba frenética y cuando le vino el orgasmo fue fortísimo y tuve que agarrarla porque daba la impresión que estaba a punto de tener una contractura de la fuerza que estaba haciendo.

Luego descansó un poco encima mío y estuvimos hablando un rato, no tardé mucho en ponerme otra vez encima de ella y metérsela hasta el fondo mientras ella me cogía las caderas y apretaba fuerte, diciéndome que era mi yegua y quería que yo la cabalgase fuerte, lo cual hice mas y mas fuerte hasta que no pude aguantar mas. Tuve una corrida bestial y ella me miraba con una sonrisa porque era la primera vez que yo llevaba mas que ella. Descansé unos minutos y nos fuimos a la cama. Allí quise penetrarla un par de veces por detrás pero no se dejó, siempre me la cogía y se ensartaba por delante. Al final desistí y estando ella de lado se la metí por delante y ella se dejó caer hacía mí de manera que casi miraba boca arriba mientras nuestras piernas eran como un juego de tijeras abiertas. Estaba como un horno y sin embargo tardó por lo menos 15 minutos en tener un orgasmo muy fuerte. Me gusta cuando los tiene en esa postura porque puedo notar como tensa las nalgas y aprieta mucho. Como yo estaba a medias la hice subirse encima y se volvió a mover intentando que yo terminara porque para ella era como una tortura porque tenía el coñito mas que escaldado, apenas se le podía tocar...y tuvimos que parar. Descansamos un rato mientras hablábamos y yo la acariciaba. En un momento dado la puse a cuatro patas y se la metí en el coño para humedecerla, a la segunda o tercera embestida la saqué y se la metí hasta el fondo del culo. Eso le hizo algo de daño al principio pero luego ella misma empujaba hacia atrás para clavarse y notarme, decía que quería sentir clavados hasta los cojones y en esos momentos de frenesí le vino otro orgasmo. No podía mas así que en cuanto me tumbé ella se me adelantó y empezó a comérmela lentamente y luego mas rápido. La dejé hacer. Era muy difícil que yo me corriera en su boca por el grado de tensión que llevaba así que en un momento dado lo que hice fue levantarla a pulso y dejarla caer en mi polla. En ese momento no llevaba preservativo y a ella le encantó sentirla, se puso como una moto y empezó a moverse arriba y abajo como una desesperada y moviendo las caderas de lado a lado. En poco tiempo llené ese coñito hermoso con mi semen y me sentí en la gloria. Ella también lo notó y no se movió, dejó que resbalara hacia abajo y allí estuvimos abrazados hasta la hora de irnos.

El Sábado por la mañana me levanté muy excitado pero cuando llegamos a la oficina había gente en la otra parte del edificio trabajando en unas obras. Aún así y cuando estuvimos relajados nos metimos en un lavabo, éramos como dos críos. Le quité el pantalón y me encantó descubrir el liguero y las mini braguitas que llevaba, estaba, como siempre, hermosa. Pero no se dejó tocar el coño, estaba totalmente sensible así que la apoyé en el mármol, le separé las bragas y se la metí hasta el fondo en el culo. Fue impresionante, se movía como queriéndose clavar hasta el último milímetro. Me tragó todo lo que pudo y mas . le agarré las careras y miraba como entraba y salía. Todo un espectáculo. De repente noté como el culo se ponía durísimo y solo tuve que mirarle los ojos en el espejo para saber que estaba teniendo un orgasmo muy fuerte. Se tuvo que sentar en la taza del lavabo y le quedó mi polla a la altura de la boca. No se lo pensó y empezó a comérserla primero despacio y luego muy bien, con fuerza, incluso puso sus manos en mi culo atrayéndome mientras le entraba toda. Yo la miraba y luego miraba el efecto en el espejo, era increíble. En poco rato descargué un buen chorro en su garganta y ella no paró, seguía y seguía hasta que yo no pude mas. Me había exprimido hasta la última gota en esos dos días. La miré y vi que se había tragado hasta esa última gota. Luego oímos ruidos y nos cambiamos casi justo a tiempo antes que pasara el vigilante del edificio que se quedó intrigado cuando vio subir a semejante hembra.

El resto ya lo conoces, el mejor fin de semana de mi vida. Mil gracias por ello.

lunes, 22 de marzo de 2010

ALARDEANDO DE CUERNOS

ALARDEANDO DE CUERNOS




La historia comienza a primeros de año, en Enero entro a trabajar en la nueva empresa, y tengo que dar unas clases de inglés para mejorar mi idioma `pues debo salir de viaje de inmediato a varias ferias del automóvil en Alemania, Inglaterra y Francia. Me matriculo en una escuela, y por las tardes mientras los niños se quedan con la cuidadora, ella al salir del trabajo me iba a buscar a clase y nos veníamos. Uno de esos días vio a un profesor de la escuela de unos 30 años, el típico inglés y dice que sintió un algo. Él pareció darse cuenta el caso es que al tercer día que fue a buscarme, cuando salí no estaba. Me mando un mensaje al móvil de que le había surgido "una reunión urgente" y que me fuera a casa. Se fue a tomar café con este tío, y así durante un par de días.

A la semana se iba mientras yo daba clase a casa de este tío a follar con él. Según me dijo luego había sido como un flechazo y puesto que yo la animaba a follar fuera de casa creyó ver en el su oportunidad de hacerlo.

La verdad es que la relación fue intensa y en el limite de la dominación, pues después de unos escarceos como de novios en parques y demás, y tras una semana de hacerlo en su casa, parece que "normalmente", durante la última semana de Lunes a viernes, ella iba a su casa después del trabajo y nada más llegar sin decir palabra él la desnudaba y la hacia mamársela en la entrada hasta que se la ponía bien dura.

Entonces la ataba las manos a la espalda, le vendaba los ojos y le daba por el culo o la follaba, luego se duchaban y ella le volvía a mamar esta vez en otra habitación de la casa y cuando estaba a tono, la volvía atar y hacia lo que no había hecho antes ósea la follaba o la enculaba y todo sin hablar, a veces la ponía cara a la pared antes o después de follarla y la azotaba con el cinturón.

Después, siempre en silencio, la hacía vestirse y la echaba de su casa.

El último día después de las dos sesiones, le dijo que ya no quería seguir con ella pues se iban ha hacer daño y la mandó para casa diciéndole que no le llamara durante una temporada.

Ella se lo tragó sólita sin decirme nada y me dijo que con él hubiera hecho lo que le pidiera pues estaba realmente encoñada.

Eso fue a primeros de Enero.

Un par de semanas después este Jefe suyo después de comer en un restaurante y a la salida follársela en el servicio del restaurante, aprovechando que ella estaba todavía con el desengaño del inglés, le propuso ir a León a un congreso de Jueves a Sábado y llevarla como secretaría a lo que ella aceptó.

Yo no sabía lo del inglés y cuando me dijo que se iba con este tío a León aun congreso, me imaginé que antes o después, y aún no sabía lo del restaurante, se la acabaría follando.

Allí durante esos días según me dijo la folló de todas las formas y maneras incluso una noche en un parque y según me contó unas semanas mas tarde, le echaba un polvo por la mañana, otro al mediodía y a veces un par por la noche.

Incluso en la oficina alguna vez la había llevado al servicio de caballeros y la había follado o enculado, casi siempre a pelo.

En esa época entró en juego mi amigo que estaba cansado de verla en foto y estaba deseando tirársela. Yo le dije que organizáramos un "encuentro" accidental en el metro al volver del trabajo, y así lo hicimos.

Tras encontrar conocidos comunes en temas de trabajo, pues ambos trabajan en lo mismo y un par de invitaciones a comer y tomar café, un día se la llevó al parque del oeste y le metió mano a placer.

Un par de días después la llevó a ver su oficina y allí ella le mamó por primera vez y el se la folló, y a partir de ese momento, desde marzo o abril que se veían con menos frecuencia, y lo sé sólo a través de él, los martes, hoy precisamente estará con él ahora, queda en la oficina de él y se la tira, y los jueves van a un apartamento por horas en el centro.

Como verás ha aprovechado bien el comienzo del milenio.

Ahora tengo dos amigos, que resulta que les va el rollo de tirarse a las esposas de los demás y que conocí accidentalmente también en una fiesta del trabajo, que me han dicho que no les importaría montar una orgía con ella, a uno como te dije le va el sado y cuando le conté la historia me dijo que una vez se la hubiera tirado un par de veces le sería mas fácil irle montando sesiones de azotes y demás.



Te seguiré contando.

martes, 2 de marzo de 2010

ESPOSA BLANCA, ESCLAVA EN AFRICA (V)

ESCLAVA BLANCA EN ÁFRICA V



Nuevas sensaciones


El tiempo se hace eterno cuando esperas algo, pero pasados unos minutos, un hombre entró en la choza y volvió a encender las antorchas que rodeaban la misma. Sentía frío, mi piel estaba aterida.

Cuando termino de encenderlas todas salio y al instante entro el capataz con un largo látigo. Fue acercándose uno por uno a la docena de esclavos que allí estábamos y preguntaba algo a cada uno y según la respuesta le abofeteaba o le tiraba de los pezones en el caso de las mujeres o de los huevos en el caso de los hombres. Se acercaba a mí.

Al llegar a mi lado me cogió por el pelo y me levantó la cara "¿Está cómoda la zorra blanca?" preguntó en ingles, quizá pensando que yo no contestaría, "pronto serás usada como una buena esclava, tu amo ha pagado mucho por ese cuerpo blanco y caliente..." siguió antes de que yo pudiera contestar… me miro despacio "please…" sólo pude decir.

Me dio un bofetón que puso mi cara muy caliente, y tras retorcerme los pezones y palmearme las tetas se separo de mi "Así que vienes de lejos para jugar? ¡¡Pues juguemos¡¡" dijo y haciendo restallar el látigo sentí una laceración que me cruzo ambos pechos. Mire y una línea roja empezaba a formarse justo en el centro de mis pechos cruzando los pezones… no tuve tiempo de reaccionar cuando un nuevo restallido termino con una nueva marca entre mis caderas cruzando mi vientre y un tercero marco mis dos muslos. Se detuvo y me miró…

"Yo creo que lo pasaremos bien contigo zorra, por lo que me han dicho tienes madera de esclava y un cuerpo para torturarlo a placer" se acercó otra vez y tras pasar sus dedos con fuerza sobre las señales de mis pechos me cogió la cara y me escupió en la boca, entonces se volvió y riendo a carcajadas siguió la inspección de los otros esclavos.

Me dolían las marcas de aquel látigo, empezaba a tener miedo la aventura empezaba a ser peligrosa. No había visto no obstante como Hans observaba y grababa todo lo sucedido como después me mostraría.

A unos esclavos jóvenes que había un poco mas allá les dio algún latigazo y luego les metió el mango del látigo por el ano entre los gritos de dolor de los hombres, y a una de las mujeres la azoto durante varios minutos sin piedad por todo el cuerpo dejándole grandes señales e ignorando los gritos de dolor de la mujer.

Terminada la inspección el capataz salio. Entonces entraron varios hombres que fueron desatando a algunos esclavos y se los llevaron a rastras.

Pasados unos minutos el propio capataz vino a buscarme, me desato los tobillos y las muñecas, pero me puso unos grilletes en ellas y un collar de cuero con una traílla que sujeto e su mano. Llevaba una fusta en la mano y con ella me empezó a azotar las nalgas mientras me decía en ingles que me moviera.

" ¡Vamos puta zorra, muévete ¡¡¡ "

Salimos de la choza. Era ya de noche. A lo lejos vi una enorme casa con muchas luces y antorchas que la rodeaban. Caminamos por un sendero hacia la mansión, el me seguía azotando la espalda y las nalgas y me gritaba que acelerara el paso.

" hurry, dirty white slut!"

Cuando llegamos a la casa, había mucha gente, era como una especie de fiesta, pero el capataz rodeo la entrada y me llevo por una puerta trasera. Llegamos a un portalón y allí había una mujer negra grande y gorda esperando. El hombre me empujó hacia ella.

" ! empieza la fiesta, furcia!"

La mujer me agarró por los pelos y me introdujo dentro. Era como una especie de establo. Me llevo al centro y me hizo meterme en una especie de tina llena de agua y espuma. Dos mujeres mas se acercaron con unos grandes cepillos y entre las tres empezaron a frotarme todo el cuerpo. Me escocia al frotar y las señales de los latigazos me dolían de gran manera. Tras unos minutos me sacaron de la tina y la mujerona me enchufo con una manguera de agua a presión. Después me secaron el pelo y me pusieron unas coletas con abalorios. La mujer miro mi sexo peludo y les dijo algo a las otras dos. Estas cogieron unos cepillos más pequeños y me cepillaron el sexo hasta dejármelo casi en carne viva.

Entonces la vieja me hizo sentar con las piernas abiertas sobre un banco de piedra, las otras dos me sujetaron las piernas y aquella mujer sin pensárselo dos veces me metió casi toda la mano en el coño con una especie de guante de crin. Gemí y grite de dolor y vergüenza, pero ella siguió su faena rebuscando dentro de mi coño. Pasados unos momentos una de las mujeres le dio una especie de vasija con un ungüento azul que distribuyo por mis sexo externo e interno, luego con una especie de cánula lo lleno de agua varias veces hasta que se dio por satisfecha. Sin duda me había hecho una buena limpieza vaginal.

Después observó detenidamente mi sexo, pensé que me iban a depilar pero no lo hicieron. Después me pusieron una túnica blanca, con unos orificios que dejaban salir mis tetas cuyos pezones habían coloreado con unas pinturas, en rojo y marrón, y una abertura a la altura de mi sexo y culo, después me pusieron unas sandalias atadas a los tobillos.

Me miraron y se felicitaron riendo entre ellas.

Una salio y al rato volvió con el capataz.

"buen trabajo! " dijo el hombre cogiéndome de un brazo y riéndose añadió "...aunque poco le durara la limpieza a esta cerda". Me llevo hacia donde se oían las voces.

Entramos en un gran salón iluminado por antorchas donde una gran cantidad de personas de varias razas charlaban y bebían. Un hombre vestido de criado me puso un collar y una cadena al cuello y tras atar mis brazos a la espalda a la altura de los codos con dos correas, me llevo hasta el centro del salón, por la postura mis pechos se elevaban y salían hacia fuera.

La música se detuvo y todos se volvieron a mirarme lo que me causo una gran vergüenza. El hombre me había puesto unos grilletes en los tobillos unidos con una pequeña cadena para evitar que huyera, así que debía andar a pequeños saltos haciendo moverse a mis pechos.

El hombre que había pagado por mí en el mercado se acercó, de pie era mucho más alto y fuerte. Me acaricio la cabeza y me presento como su última adquisición en el mercado de esclavos aquella mañana. Y añadió que en cuanto me prepararan estaría a disposición de los invitados.

Hizo un gesto a sus hombres y estos me llevaron en volandas colocándome sobre una especie de silla con soportes para las piernas. Me ataron las manos por detrás de la nuca y me abrieron bien de piernas.

Entonces mi amo se acercó con una vasija de loza y una navaja muy afilada que brillaba, me mojaron el coño y el hombre con una maestría que me sorprendió empezó a depilarme mi sexo después de ponerse unos guantes de cirujano.

El silencio era total. Cuando hubo terminado un hombre se acercó y vertió un liquido color ópalo brillante sobre mi coño recién depilado… creí morir del dolor, del escozor, un alarido salio de mi boca, y uno de los hombres trató de tapármela.

"Déjala que grite" le dijo mi amo, "me gusta oír bramar a las esclavas y aún mas si son blancas como esta, he pagado una buena cantidad por disfrutarla, gozarla y… hacerla sufrir", dijo sonriendo con una extraña mirada que me asustó. Seguí gimiendo de dolor. Me desataron de la silla y volvieron a unir mis tobillos y atar mis brazos a la espalda.

Dos jóvenes que había visto también es la choza al llegar, que llevaban una faldita de tiras de piel y un tocado de colores en la cabeza se acercaron y me acompañaron tras una puerta. Apenas podía andar de la molestia en mi coño que me ardía como fuego y mi patoso andar entre los grilletes y el dolor hizo reír a los presentes.

Entramos en una sala iluminada con antorchas, había alfombras por el suelo y en el centro unas cadenas que colgaban del techo. Las chicas me quitaron la túnica y me soltaron el pelo. Después me hicieron sentar sobre un banco de piedra, dos hombres se acercaron y me inclinaron doblada sobre mi vientre, quitaron la cadena que unía mis tobillos y la sustituyeron por una barra de un metro que me hacia tener las piernas separadas. Después ataron mis muñecas con grilletes a los de los tobillos y me colocaron un collar rígido que me obligaba a tener la cabeza levantada.

Pasaron unas cintas de cuero por mi cintura y bajo mis muslos, y colocaron una cinta de cuero bajo mis brazos entre la cabeza y el pecho con un gancho en la espalda. De la cinta de cuero que ataba mi cuerpo a mis muslos también colocaron un gancho que unieron a una cadena. A su vez esa cadena la engancharon a las que colgaban del techo, al fondo un negro fornido tiro del otro extremo y empezó a levantarme.

Quede suspendida en el aire a medio metro del suelo. Uno de los hombres me hizo chupar un consolador negro que llevaba unas crines de caballo en la punta y después me lo metió por el culo de un solo golpe, fijándolo por delante de mi vientre con una correa de cuero.

Todos parecieron satisfechos del trabajo. Me dolía el cuello de no poder doblar la cabeza, pues también habían unido el collar a los ganchos que me suspendían del techo.

Me habían colocado de frente a una puerta. Por ella desaparecieron y minutos después varios hombres de la fiesta entraron en la sala bebiendo y riendo. Me miraron sorprendidos, tras ellos entro el anfitrión, aquel hombre negro que era mi amo desde hacia unas horas.

Todos me rodearon y empezaron a acariciarme. Mi amo se coloco frente a mí y me levanto más la cabeza, me miro a los ojos y me sonrió. Llevaba una fusta de cuero rígida terminada en una especie de hilo más flexible. Me rodeo despacio y me miro detenidamente ante la expectación de los presentes. Se colocó tras de mi y sin previo aviso descargo su fusta entre mis muslos, con varios movimientos rápidos que yo oía silbar, en mis muslos, sexo y nalgas notaba como si me cortaran con hojas de afeitar y el dolor era agudo. Empecé a gemir y acabe gritando. Entonces se detuvo y se coloco frente a mí.

"Solo quería saber de que color era la sangre de una esclava blanca" Después se abrió el pantalón y sacando su polla de un buen tamaño, que yo ya conocía, me la metió en la boca. Me sujetaba por la cabeza mientras me follaba hasta la garganta a un ritmo suave al principio pero que iba aumentando poco a poco. A cada empujón entraba más dentro y yo creía ahogarme. Los presentes todos hombres le jaleaban y el subía el ritmo llegando casi a asfixiarme en algún momento. Yo me balanceaba conforme él me empujaba y todos coreaban el ritmo.

Pasados unos minutos, salio de mi boca y vi aquel enorme miembro grande y duro brillar con mi saliva. Me hizo girar y colocándose tras de mi, me lo endosó por el coño, ya que en el culo tenia el rabo de caballo, que precisamente con sus envites se clavaba aun más profundamente en mi culo provocándome unos calambres como eléctricos que cortaban el placer de la follada. Siguió con sus envites a veces dejándome salir y balancearme para volver a insertarme hasta bien dentro con aquella polla, me dolía en cada penetración, imagino que por los cortes de la fusta, pero aunque yo gritaba el seguía a su ritmo. Por fin se corrió abundantemente y tras darme unas palmaditas en las nalgas, se puede decir que había inaugurado la diversión de los demás hombres para el resto de la noche.

Note las miradas de aquellos hombres clavadas en mi cuerpo e incluso me miraban a los ojos llorosos como queriendo entrar dentro de mi, aunque eso lo harían enseguida. Yo me sentía avergonzada y humillada mientras notaba el semen de mi amo, chorrear entre mis piernas.

Durante las siguientes horas mame varias pollas y fui ensartada varias veces, algunos hombres mientras les mamaba me obligaban a mirarles mientras me insultaban y abofeteaban. Aunque hubo ratos de descanso en los que las dos esclavas me daban bebidas, yo creo que afrodisíacas, pues cada vez estaba yo mas caliente y como flotando y me limpiaban mi coño con unas esponjas con espuma y lo dejaban listo para el siguiente invitado,

Me dolía la espalda por la postura y la suspensión cuando los dos hombres que me habían preparado decidieron bajarme y desatarme. Ellos mismos frotaron mis entumecidos miembros y tras frotarme con unas esponjas con espuma todo el cuerpo, me llevaron a una especie de choza de pocos metros con el suelo cubierto de paja donde me ataron las muñecas y tobillos con grilletes al suelo, dejándome allí tumbada.

Tenia hambre y debieron suponerlo, pues pasados unos minutos, una de las esclavas llego con una bandeja en la que había fruta y trozos de pescado y carne semicrudos, junto con cerveza fría o algo parecido.

La joven me desato del suelo las muñecas, pero tuve que comer sentada en el suelo, allí desnuda. La esclava salio de la celda y me quede comiendo. Tras terminarme casi todo, no porque estuviera bueno sino por el hambre que tenia decidí apartar la bandeja y tumbarme sobre la paja, una manta raída que había allí me sirvió para taparme y dormir.

Mi esclavitud continuaba, ¿Cuál sería mi siguiente experiencia?

martes, 16 de febrero de 2010

SOY UNA PUTA (I)

PUTA: La que practica sexo por placer sin remunerar; PROSTITUTA: La que practica sexo a cambio de dinero.


Hola me llamo Alicia, tengo 44 años, y llevo casada desde hace 24 con un tío que al principio era muy cariñoso conmigo, pero el tiempo lo ha ido convirtiendo en un poco déspota, y lleva la casa como un cuartel.

Tengo 2 hijos uno de 25 años, y otro de 22, y yo trabajo como gerente en una multinacional de cosméticos.

Desde que empezó a pasar lo que os relataré a continuación, hace unos 8 meses, he tratado de justificarme, de buscar alguna forma de definir lo que llevo haciendo en esos meses y he llegado a la conclusión de que simplemente SOY UNA PUTA, que además lo hace gratis, casi siempre, pero a fin de cuentas una PUTA y además con suerte.

Hace unos ocho meses un compañero del trabajo del departamento de marketing me dijo que si quería asistir a un casting de unas modelos para una crema que íbamos a lanzar al mercado.

El casting debía ser en Barcelona, por lo cual nos desplazamos un fin de semana hasta allí y en céntrico hotel teníamos reservada una sala para dicho casting.

Me sorprendió que las modelos eran todas de treintaitantos par arriba... pero que treintaitantos¡¡¡¡

El casting consistía en una serie de fotos, las chicas ataviadas con una túnica blanca con bordes dorados, y luego unas tomas de vídeo, con el frasco de la crema junto a sus ojos o labios, para dar con la mujer adecuada a la imagen del producto.

Después de una serie de pruebas durante todo el sábado, nos reunimos por fin a cenar con el fotógrafo y el cámara que habían hecho las pruebas.

Durante la cena, note como el fotógrafo, un chaval de unos veintitantos años, no paraba de mirarme y comentar algo con el cámara.

Ya casi al final de la cena me dijo: "Mira Alicia, me vas a perdonar, pero te he estado observando todo el día y creo que la mujer que estamos buscando para el anuncio eres tú..."

Rafa mi compañero de marketing, se quedo sorprendido pero tras mirarme fijamente asintió con la cabeza, mientras el cámara hacia lo mismo.

"No puede ser Carles" le dije cortadisima, "buscamos una mujer de treintaitantos y yo tengo cuarenta y muchos..." dije ruborizada.

Se levanto y acercándose empezó a moverme con suavidad la cara hacia uno y otro lado... "Estoy convencido..." y sentándose continuó "Que os parece chicos...?, hemos visto a 15 o 20 chicas hoy y mañana nos esperan otras tantas, pero yo creo que tú eres la adecuada..."sonrió y mirándome fijamente sentenció " vamos a la sala y te haremos unas fotos y unas tomas y tras verlas tu misma decidirás..."

Me sentía halagada, pero al tiempo ruborizada, pues nunca imaginé que a mis años terminaría de modelo...

Estaba muy nerviosa, mientras me cambiaba tras el biombo y les escuchaba comentar mi fotogenia y preparar luces y focos...

Debía ponerme la túnica sin nada debajo, pues debían transparentarse ligeramente los senos y el pubis, por lo cual me sentía aún mas cortada.

Os diré que a pesar de mi edad no estoy mal, mido 1,75 y tengo unos pechos no muy grandes pero los suficiente para no pasar desapercibidos y un cuerpo que he cuidado con natación y aeróbic desde muy joven...

"Cuando estés lista sales..." oí a Carles rompiendo mis pensamientos...

"Ya estoy..." dije nerviosa y asustada... y salí del biombo.

Los tres hombres silbaron, en lo que supuse un intento de animarme, pero trate de ser lo más natural posible y obedecer las indicaciones de Carles.

Rafa me miraba con gran admiración, algo que no había notado yo anteriormente a esa noche, y tras casi una hora de fotos y tomas, Carles dio por terminada la sesión.

"Me voy a descansar..." les dije tratando de salir de allí lo antes posible...

"Muy bien Alis, que descanses" me dijeron casi a coro, "nosotros veremos las tomas y mañana a primera hora te las enseñaremos..."

Casi no pude dormir y a mitad de la noche me desperté con una sensación de excitación que me hizo buscar el relax en una automasturbación que me provocó un orgasmo increíble hasta el punto de lanzar unos gemidos, que después comprobé mi compañero Rafa, en la habitación de al lado había escuchado.

Cuando baje a desayunar allí estaban los tres.

"Descansaste bien...?" me preguntó Carles con un extraño brillo en los ojos.

"Si..." respondí.

"Bien desayuna y luego vamos a la habitación de Joan," que era el cámara, "para que veas las fotos y el vídeo... te vas a sorprender..." me dijo muy entusiasmado.

A duras penas pude desayunar y poco después estaba en la habitación de Joan con los tres visionando en un monitor las fotos y el vídeo... y la verdad es que me sorprendió lo que vi de mí.

Al principio me ruborizó pues la túnica trasparentaba bastante más de lo que imaginaba yo, y en las tomas de vídeo, me vi demasiado seductora, pero los chicos estaban pletóricos...

"Tu misma..." dijo Carles mirándome y poniéndome una mano en el hombro que me hizo estremecer.

"Bien... " apenas pude balbucir "pero debemos seguir las pruebas de hoy y será Madrid quien decida..." y volviéndome a Rafa le recordé " Sabes que mañana tenemos una reunión de staf para ver todas las pruebas... como lo haréis?"

"Mira para no forzar el tema y estando tan seguros, seleccionáremos las seis o siete mejores del fin de semana y las tuyas las dejaremos para las últimas sin decir nada antes... "y me volvió a mira con ese extraño brillo " y que ellos decidan..."

"De acuerdo..." contesté, "vamos al trabajo¡¡¡"

Durante el resto del día ellos se afanaron en sacar lo mejor de aquellas chicas y yo no paraba de darle vueltas al tema...

Seguro que a mi marido no le hacia gracia el asunto... y luego los directivos, cierto que llevaba casi 15 años en la empresa, y conocía a casi todos, pero de ahí a que ellos aprobaran mi salto... me parecía una locura, pero la sensación vivida mientras me hacían las tomas y el verme allí como una top model, me hizo pensar que que caray¡¡¡, no tenia nada que perder, aunque aquellas transparencias aún me daba un poco de rubor.

Durante todo el vuelo de vuelta a Madrid, note como me mimaban y me miraban los tres y me sentí como una princesa.

Al llegar a casa no le dije nada a mi marido, como casi siempre últimamente, e incluso cuando traté de ser un poco cariñosa con él, buscando que me follara esa noche, pues necesitaba sentir un hombre dentro de mí, no conseguí casi reacción, por lo cual decidí acostarme pronto para afrontar el lunes que podía ser decisivo en mi vida.

Mientras trataba de conciliar el sueño, pensé en todo lo sucedido el fin de semana, en como me miraban los tres hombres y sobre todo que al llegar a casa necesitaba que me follara un hombre y por primera vez en veintitantos años, me hubiera dado lo mismo que fuera o no mi marido.

Una frase asaltó mi mente antes de quedarme dormida: “Alicia vuelves a estar en el mercado… aprovechalo”.

domingo, 14 de febrero de 2010

jueves, 11 de febrero de 2010

EL SOTANO (IV)

Allí tumbada boca abajo atadas mis muñecas por dos esposas por debajo del banco, y mis piernas abiertas sujetas a unas cajas de bebidas también con grilletes, estaba claro que era carne de cañón…


El Sótano IV

Según calculé, pues mi reloj en algún momento había desaparecido de mi muñeca, debían ser cerca de las tres de la mañana, y yo me sentía tremendamente sola, pero al tiempo una tensión interna me mantenía dispuesta a afrontar lo que fuera… aunque eso sí con cierto desasosiego, pues no conocía para nada a aquel hombre, siempre me pasaba lo mismo¡¡¡, y me había entregado en mi exceso de experimentar, y ahora las cosas llevaban un camino, como mínimo, extraño…

Traté de incorporarme, pero mis ataduras me lo impedían. Tenia las piernas como entumecidas y notaba mi culo húmedo y pegajoso de los restos resecos de mis dos enculadas anteriores. También la cara estaba pegajosa, me sentía sucia, físicamente, y hubiera dado algo por una simple ducha, aunque fuera helada…

Oí que alguien bajaba por la escalera… a mis espaldas e abrió la puerta del sótano y al volver la cabeza, vi a mi amo entrar fumando un cigarro… venia sólo.

"Que tal estas cariño…?" dijo acercándose, y al ver mi estado lamentable, se volvió a buscar una toalla, y comenzó a limpiarme el rostro…

"Mira bonita…" me dijo mientras tanto, "no queremos hacerte nada que tu no quieras…" y sonrió," pero creo que eres una mujer dispuesta a todo…" y me acarició tiernamente las mejillas, " por eso quiero que colabores…" siguió limpiándome…

"Por que me haces esto…" le dije implorante con lagrimas a punto de brotar.." yo hubiera pasado la noche contigo sin más, me hubieras podido hacer lo que quisieras, estaba dispuesta a ello, me gustaste nada más verte… pero esto es demasiado…"

"Lo sé, cielo…" dijo besándome los labios, ya limpios después de las dos mamadas," pero al ver ese cuerpo, que no es muy habitual a tus años, y esa disposición a disfrutar, me volví loco…" dudo un momento, dio una larga calada al cigarro, y levantándose termino…"ahora es difícil parar…"

Le imploré, "No sé tu nombre…" hice una pausa intencionada esperando que me lo dijera, pero no lo hizo…"pero me ofrezco a ser tu esclava sexual, a cambio de nos mas historias esta noche… mañana he de trabajar y no sé que hora es ni como iré mañana al trabajo…"

En ese momento dude de sí era jueves noche o viernes noche…

"De lo del trabajo no te preocupes, ya se nos ocurrirá algo…" y siguió fumando, " y de lo de ser mi esclava…" me miró intensamente a los ojos y luego recorrió mi cuerpo de un lado a otro, "Ya lo eres pequeña, y como tal puedo disponer de ti, para mi uso personal, o el de aquellos que a mí me dé la gana…"

Se levanto y dándome un cálido beso en los labios, "procura descansar, dentro de un rato bajaremos Jeremy y yo para ver que se puede hacer con esas hermosas tetas, dijo pasando una mano por mis pechos…" volvió a sonreírme," Hertha me ha llamado diciendomé que vendrá mas tarde o a lo mejor mañana por la mañana, así que descansa, pues ella no se andará con niñerías, es dura y depravada…".

Le oí salir del sótano, después de acariciar mi espalda y nalgas y pasar una toalla húmeda por mi pegajoso sexo…

"Gracias… " le dije, sorprendida yo misma de mis palabras…se detuvo en la puerta, y le escuche decir. "Serás una buena esclava…" y cerrando la puerta salió…

Al cabo de unos segundos volvieron a entrar los dos bebiendo una cerveza y bromeando...

Se acercaron donde yo estaba, "Te vamos a dar una duchita..." me dijo el negrito, desatándome las muñecas mientras mi amo hacia lo mismo con mis piernas...

Entre los dos casi me arrastraron, pues yo estaba entumecida, hasta el aseo que allí había, donde sin más me metieron bajo la ducha, abriendo el agua fría...

Al principio di un respingo por el contacto del agua sobre mi piel, pero luego lo agradecí...

Durante unos minutos estuve bajo el agua pensando en que todo cambiaría, me dieron un frasco de gel, y tras unos minutos, de yo aclararme, mientras me observaban detenidamente como me duchaba, me dieron una toalla.

Me seque y así desnuda me llevaron hasta el sótano denuevo.

Mi amo volvió al servicio mientras allí desnuda de pie, frente a Jeremy, experimente curiosamente lo que los esclavos negros, o mejor las esclavas, debían sentir en las épocas aquellas al estar desnudas frente a sus amos blancos... sólo que aquí era al revés...

Al cabo de un rato volvió mi amo con un frasco e colonia..."Es de hombre, pero servirá..." dijo mientras me rociaba entera de colonia, efectivamente con un fuerte olor masculino, además a Hertha le encantan las mujeres con perfume de hombre,,," y los dos rompieron a reír...

"Siéntate en el banco, que ahora estamos contigo..." dijo mi amo, mientras rebuscaba entre unas cajas... "Ven Jeremy ayúdame a colocar estas filas de cajas aquí..."


Los dos hombres se dedicaron a levantar dos torees de cajas de bebidas, muy bien apiladas, hasta una altura de 2 metros mas o menos..., luego mi amo, midió con `pasos entre ellas... "Ven aquí..." me dijo.

Me levante y fui hacia el... "Colocaré entre las dos filas de cajas y levanta las manos hasta arriba... " así lo hice y entonces con las esposas me esposó las muñecas una a cada columna en la última caja, con lo cual tuve que ponerme de puntillas, para que no se lastimaran mis muñecas..." Separa las piernas hasta las cajas..." acaté su orden y volvió a esposarme los tobillos a la última caja pero de puntillas, lo cual ya me producía una ligera molestia... "Estoy incomoda mi amo..." le dije sorprendida de mi sumiso tono y palabras... Jeremy se volvió sorprendido... "Ha asumido que es tu esclava... !Cuanto me gustaría a mi tener una esclava blanquita como Tú…. ¡," dijo mirándome y haciéndome un guiño... "Cuando esté bien entrenada... "dijo mi amo mirándome fijamente... "Te la venderé..." y volviéndose otra vez a mi me dijo "Que te ocurre...?" respondí "Tengo que estar de puntillas y es incomodo y doloroso, y quizá no pueda seguir el castigo...", otra vez Jeremy me miró asombrado... "tiene razón la chica y si alguna vez me la vas a vender, creo que debemos tratar de que esté en las mejores condiciones..."

"Esta bien... " dijo mi amo.. "Bajaremos unos centímetros las esposas de las muñecas..." así lo hice y mi posición se hizo más cómoda...

"Bien empecemos..." dijo mi amo.

Sacó e una caja una botella de aceite de oliva y me la vertió poco a poco por los pechos... mientras Jeremy los magreaba para extender el aceite y de paso me iba calentando diciéndome cosas... "Que par de tetas más suculentas... veremos lo que nos divertiremos con esos pesones tan sonrosados, y que cojonudo volumen¡¡¡"

Cuando ya estaban bien aceitados, mi amo saco una cuerda de cáñamo, la paso en cruz por mis hombros y mi cuello, y empezó a enrollarla en mis pechos, comprimiéndolos hacia afuera como dos peras... recordé haber visto en algún documental una tribu africana que hacia lo mismo pero con aros metálicos, y lograban que las mujeres tuvieran los senos puntiagudos...

Al principio notaba una ligera presión que no era desagradable, pero conforme pasaba el tiempo, era como si e me durmieran...

Cuando estaban ya bastante prominentes, me miró fijamente... "Esto te va a doler un poco, pero luego lo admitirás sin miedo... si no resistes el dolor me lo dices y paramos..." y sin darme tiempo a contestar empezó a palmearme con las dos manos un pecho... el primer cachete más flojo me hizo dar un salto, pues al estar medio entumecido sentí como una descarga de miles de alfileritos… aun no me había repuesto cuando con la otra mano, me lo golpeó en sentido contrario, a cada golpe subía la intensidad, mientras animaba a Jeremy ha hacer lo mismo con mi otros pecho… "Vamos chico, participa, nunca quisiste palmearle el pecho a una esclava blanca…?" y los dos rieron a placer… conforme avanzaba el tema, el entumecimiento de las ataduras y los golpes de las manos planas sobre mis pechos me producían una sensación de dolor, placer, adormilamiento, que me hicieron temer por mis tetas…

"Ya esta bien…" dijo mi amo deteniéndose, "De momento la experiencia ha funcionado…" y al mirarme los pechos los vi como tres veces más grandes y mas puntiagudos… Mi amo le hizo una seña a Jeremy y se fueron tras de mi… yo no podía volver la cabeza, sujeta en parte por la cuerda de mis pechos, pero estaba pensando que ocurriría, cuando ¡¡¡Zas!!, recibí un latigazo en plena espalda… Esta vez no era un v cinturón, era como una vara de caña, que en cada golpe, me hacia sentir un cosquilleo como de miles de agujitas clavándose en la piel…

"Veremos cuanto aguanta esta poderosa espalda…" dijo mi amo… "sigue dándole caña…" le dijo a Jeremy que era el brazo ejecutor…

Así estuvieron durante unos minutos, mientras hablaban de las señales que iban dejando en mi espalda y de vez en cuando en mis nalgas…

"Cuando la vamos a follár por fin…'" preguntó de pronto Jeremy… "Ya llegará. Tenemos toda la noche…" respondió mi amo…"Vamos a tomar una copa…"

Salieron denuevo y me dejaron allí, en cruz con los pechos entumecidos y la espalda y las nalgas ardiendo tras los golpes de la vara aquella…

Cual seria el siguiente paso….

Pasados unos minutos volvieron a bajar, cada vez se les notaba más borrachos, lo cual me hacia temer pudieran pasarse en algún momento.

"¿Qué tal está mi putilla esclava…?" preguntó mi amo, dándome unos cachetitos en la cara, mientas Jeremy me magreaba a placer las tetas y me metía mano en el coño…

"Ayúdame…¡" dijo mi amo, desatándome y sin preocuparse de mí, que entumecida caí al suelo, comenzaron a retira las cajas…

Al cabo de un rato, yo los contemplaba desde el suelo, aún con los pechos atados y entumecidos, Jeremy se acercó a mí. "Estoy deseando follarte Puta blanca…" me dijo con los ojos brillantes, "pero hasta que tu amo no me deje, tendré que joderme… pero en cuanto pueda… te vas a joder tu…" me dijo tocándose el paquete…

Mi amo mientras tanto estaba retirando las cajas…. "Acabo de acordarme que las estanterías tienen unos enganches en la pared…" decía en voz alta como trasmitiendo sus pensamientos… "vamos a colgarla de ellas…" dijo riéndose…

Yo me asusté pues pensé que se refería a colgarme literalmente, pero luego aclaró… "La suspenderemos de las muñecas, cara a la pared, y la prepararemos para la llegada de Hertha…"

Retiró unas estanterías y aparecieron unas escarpias enormes, como a unos dos metros y medio de altura…" Traelá a aquí…." Le dijo a Jeremy… este me cogió por los sobacos y me arrastró hasta mi amo, mientras me decía al oído… "Cuando te la meta, te destrozaré…"

Mi amo había preparado las cuerdas, y me ato las muñecas con unos trapos… tras desatarme los pechos que empezaron a hormiguearme de forma dolorosa, fue hizándome alrededor de las escarpias, hasta dejarme literalmente suspendida de ellas, cara a la pared… al menos el frescor de yeso aliviaba mis pechos, pero la humedad y la mugre que se acumulaban sobre el, me daban nauseas…

Luego colocó unos cajones bajos mis pies, separados, con los cual volvía a estar crucificada en suspensión pero cara a la pared…

"Bien, bien… dijo a mi espalda, pues no podía verle…" se muestra magnifica y preparada para el castigo…"

"Es cierto… "dijo Jeremy… "pero porque no nos la tiramos antes de que llegue tu amiguita alemana…?"

"No…" dijo enérgico mi amo…" a ella le gusta iniciarla estando limpia de polvo y paja…" y se rió con ganas…

"Ya pero, ya nos la follamos por el culo…" dijo Jeremy…" SI, pero no es lo mismo, para Hertha el sexo es la parte noble y el culo la entrada de los plebeyos…"

Me asombró esa filosofía…

"Bien putita…" dijo mi amo acercándose por detrás y cogiéndome del pelo…" descansa lo que puedas, pues tu hora está a punto de llegar…

"Vamos Jeremy…un momento…" dijo a mi espalda, "no crees que deberíamos asearla un poco…?

"No sé a que te refieres…" dijo el negro.

"Espera un momento…" le oí ir al aseo y llenar con agua algún recipiente… estaba pensando en ello, cuando un gélido chorro de agua, me cubrió de pies a cabeza…

"Ahora esta mas limpia…" dijeron los dos riendo. Me habían echado por encima un cubo de agua fría.

"Que descanses, Putón… " dijo mi jefe dándome unas palmadas en las nalgas…

"Prepárate, blanquita… " me dijo Jeremy… "cuando la alemana te ennoblezca… " y se echó a reír…" yo te meteré mi plebeya pero enorme tranca hasta los huevos…" y se marcho riendo…

Se apagaron las luces y les oí cerrar la puerta…

Otro parentesis para una noche interminable.

domingo, 7 de febrero de 2010

De CORNEADOR para CORNUDO

De CORNEADOR

Para CORNUDO





El otro día, después de tanto tiempo, es que necesitaba follarla y no sabes el placer de aparcar en cualquier esquina, a 5 minutos de vuestra casa, en una zona de casitas. le bajé el pantalón y las bragas hasta las rodillas y le puse a cuatro patas, yo me saqué la polla por la bragueta y sin mas le di, ¡una maravilla ponerla a cuatro patas apoyada en el asiento central de atrás!, que está más desplazado hacia el fondo que los otros dos, y meterla bien de un solo golpe en ese culazo a pelo... uffff, que ganas tenía de darle bien!. Sigue siendo igual de tragona por ese culo precioso!

Después, ella estaba muy excitada, así que medio desnuda, ya sin los pantalones, la lleve hasta una zona de obras en la carretera de Burgos, eran cerca de las siete de la tarde y allí en una zona en construcción, la hice bajarse del coche, la apoyé contra el capó dándome el culo y volví a endiñársela a pelo, esta vez por el coño… había unos obreros cerca que jalearon la faena y alguno se ofreció para rematarla, pero declinamos la oferta… de momento, tal vez otro día la lleve allí a ver que tal se desenvuelve con los obreros.

Ahora que la tendré más a mano tratare de usarla lo más que pueda… no sólo yo… ya veremos… te contaré ideas que tengo para emputecerla y prostituirla…

Según detecto por tu pregunta ella no te contó nada…

Como te digo ahora que estaré aquí algún tiempo la follare a menudo y la llevaré por ahí de “juerga”… te volverán a crecer los cuernos…

Incluso os invitaré al piso alguna noche para follarla y que tu me sirvas y me mames la polla y si te portas bien incluso te encularé delante de ella para que vea como te gusta tragar rabo por los dos extremos.


(36 horas después)

Es demasiado la zorra que tienes, quiere recuperar el tiempo perdido en estos años que he estado lejos y la veía de vez en cuando.

No habían pasado ni 48 horas cuando me llamó para venir al apartamento y claro le dije que si.

Así que la recibí como se merece, me dijo que tú estabas fuera y tenia ganas de marcha.

Creo que hacía meses, por no decir más de un año que no la follaba tanto y tan bien. y por todos lados. de entrada la puse arrodillada en el salón a mamarme la polla, luego la llevé a la cama y ahí la puse a cuatro patas y le di unos cuantos azotes, el coño estaba que chorreaba, luego se lo comí hasta que casi se corrió, pero no la dejé y la hice sentar encima mío, clavarse bien. así la estuve follando un buen rato y tuvo una buena corrida, pero yo seguí, luego la quise clavar así por el culo, bien sentada, pero le hice daño, así que volví al coño, la puse a cuatro patas y la embestí como loco, le fui dando buenos azotes y nos corrimos bien. al cabo de un rato la hice mamar un poco y la follé de lado, ese día estaba por correrse porque a cada follada tuvo un orgasmo de miedo, luego la puse boca abajo y le follé bien el culo hasta correrme. más tarde la volví a poner a cuatro patas y le entré por el coño un buen rato y por el culo otro poco hasta que no pudo mas. para acabar quise encularla de nuevo y me dijo que prefería mamar así que la tuve mamando un rato, pero no me corría, así que se la clavé por el coño de lado y al cabo de un rato cuando la vi caliente, la volví a encular, entraba como en mantequilla! incluso anoche me dijo que lo tenía que no podía ni sentarse! en todo caso lo que noté es que lo tiene muy dilatado, pensé que se lo estabas trabajando bien últimamente… o que alguien lo hacía...

Le destrocé el coño como hacia tiempo no lo hacía, y el culo, lo disfruté como nunca y ella se entregó como nunca, cada vez me sorprende más, después de tantos años follándola.

Cuando se marcho me dijo que tu estarías contento cuando te lo contara y que ahora que estoy aquí quiere que la folle como máximo cada 48 horas, así que por mi, encantado¡¡¡¡.

Pues si, cada dos días sería genial. La verdad es que estaba muy puta y caliente, chorreaba antes de bajarse las bragas. Le marqué bien el culo, si, y pedía guerra. Me gusta como la mama aunque yo es que con mamadas no me corro casi pero las disfruté como nunca!.

Por cierto que la próxima sesión me apetecería follarla bien el domingo o el lunes. Si es el domingo sería mejor por la mañana un par de horas o a mediodía pero lo hablo con ella a ver...

Incluso me la puedes acercar tú con el coche para ganar tiempo y que llegue fresquita, jejejeje… ya me dirás algo.

martes, 2 de febrero de 2010

DE FIEL CASADA A... (IV)

(Capitulo IV: El protector)


Al llegar a la finca, salió Javier a recibirme.

"Pero chica, donde estabas, estábamos preocupados, sobre todo después de que llegara "don Jaime".

¡coño con don Jaime!, pensé yo. Y quien se creía que era el tal don Jaime.

Pronto me iba a enterar.

Cuando entre en el salón lo conocí: era un hombre mayor, alto, fornido y elegantemente vestido, el pelo entrecano de unos cincuenta y pico años, no muchos mas del pico.

Me miro.

"¿ así que tu eres la putita ?", dijo mientras me observaba de arriba a abajo, se giro hacia otro lado del salón para coger una copa de jerez o algo así, de pronto se volvió de nuevo hacia mi:

"¡desnudate!", grito con tono autoritario.

Me quede alucinada y empecé una protesta,"¡oiga quien..."

Me interrumpió acercándose a mi con gesto amenazante:

"¡que te desnudes, coño!"

Me quede parada sin saber que hacer y comencé a quitarme la blusa.

"¡mas deprisa!", me grito.

Me deshice rápidamente de la blusa y de la falda y me quede totalmente desnuda frente a el.

Yo mido uno setenta y el debía estar cerca del uno noventa, así que me sentí muy incómoda y trate de cubrirme con las manos.

"¡no te tapes!...y ... ¡ ven aquí !"

Avance unos pasos mientras Pedro y Javier asistían impreterritos a lo que allí ocurría y yo los miraba en busca de ayuda.

"¡date la vuelta!...¡e inclinate!", volvió a gritarme.

Oí un rudo metálico a mi espalda mientras me inclinaba.

"¡abre las piernas y sepárate bien las nalgas con las manos!...!que vea yo bien la raja de tu culo !", me grito de nuevo

Estaba pensando que podía suponer el estar en dicha postura, cuando note como un enorme y palpitante tronco que me perforaba y casi me desgarraba el culo, y unas poderosas y grandes manos que me sujetaban por las caderas, mientras aquel duro ariete entraba y salía con una fuerza increíble de mis entrañas.

Sin duda era "don Jaime" el que me estaba enculando de una forma bestial, al principio dolorosa, pero ya placentera para mi, mientras me ordenaba mas que me decía:

"¡escucha pequeña zorra, siempre que venga yo a esta casa se hace lo que yo diga, y cada vez que te ordene desnudarte, quiero que lo hagas en décimas de segundo y si te digo...¡te follo!, que te prepares adecuadamente para ello, y si te digo...¡te doy por culo!, quiero verte diligente separándote tu misma las nalgas, para que pueda hacerlo sin problemas !", se paro un momento,"...¿entendido?".

Le conteste con un hilo de voz, debido a que estaba a punto de reventar de placer en una serie de orgasmos enlazados, que si, pero que quería saber mas cosas.

"¿cosas..?", dijo mientras me daba otra embestida con la que estuvo a punto de sacarmela por el ombligo,"¡insisto que aquí las normas las pongo yo, pues eso es lo que me encargo tu marido, y así será!".

¿ mi marido ?,no me había hablado de aquel tipo, pero me gustaba la situación, a pesar de que no sabia que pintaba el en toda la historia.

Como adivinando mis pensamientos me dijo, "yo vendré en principio a pasar el fin de semana, pero tengo una prerrogativa de tu marido para follarte o encularte siempre que quiera el resto de la semana,¿ estamos ?".

"Y lo haré sin previo aviso, así que cuando salgas de trabajar, Pedro ira a buscarte y te traerá a casa directa, si quieres follar tienes a Pedro y a Javier, y por supuesto a mi,¿ me explico?", y añadió," y si te cansas de nosotros yo te diré con quien, cuando, donde y si me apuras hasta como, y por cuanto...", apostillo.

Empezaba a sentirme como una autentica zorra, con chulo y todo...! incluso el cobraria por mis servicios...!!!...

Aquel tiarron parecía una maquina, pues su enorme y duro pene no paraba de salir y entrar mientras el me hablaba, casi como esperando a terminar su discurso, puesto que casi de inmediato, se corrió de una forma que casi me llega su semen hasta la boca por dentro.

Después se separo de mi y se volvió hacia los dos chicos, "¡llevarla arriba y darle un escarmiento!"

¿un escarmiento?, pensé yo.

Pero que era todo aquello. Javier y Pedro me cogieron por los brazos y casi en volandas me llevaron hasta el dormitorio, mientras allí en medio del salón con un monumental pene todavía semierecto y aun chorreante, aquel, en principio, gentil hombre me miraba como el cazador mira a su presa.

Al llegar al dormitorio, Pedro me llevo al cuarto de aseo, donde un espumoso y caliente baño me esperaba y me sumergió en el comenzando a frotarme con una esponja, Javier mientras tanto se quedo en el dormitorio.

Pedro no decía nada pero parecía estar tranquilo como si aquello fuera habitual.

Tras bañarme, me ayudo a secarme y me hizo ponerme un picardías blanco, mientras me acompañaba al dormitorio. Una vez allí entendí lo que hacia Javier, que completamente desnudo me esperaba tumbado en la cama. ¡el escarmiento era follar con el!, pues me parecía muy bien. A mi espalda, Pedro se desnudo también y me empujo a la cama.

Durante las siguientes cuatro o cinco horas, los dos hombres me poseyeron por todos y cada uno de mis agujeros, hasta dejarme rendida.

¡sin duda aquello era un autentico escarmiento!

Un par de horas mas después me desperté mientras Pedro me presentaba una bandeja con la cena, un consomé, un filete a la plancha y fruta eran las viandas que me comí de buena gana.

Cuando termine me dio las buenas noches con un beso en los labios y me quede dormida.

A la mañana siguiente todo fue normal, dentro de un orden. Volví a mi trabajo donde todo eran miradas de deseo por parte de los hombres y en algunos casos de envidia por parte de las mujeres, y susurros y chismes a mi paso: creo que todos sabían seguro que por el y en su versión, lo que había hecho la tarde anterior con José Carlos, pero no pensaba deshacer la versión, allá el y sus cuentos!.

Durante el resto de la semana, mi vida se centro en el trabajo, por cierto que josé Carlos se mostró muy galante y solicito y firmo el contrato con la compañía a parte de darme a mi un bonito regalo mientras me insistió para repetir la experiencia "esta vez", me dijo,"por el coño".

Yo le dije que de momento no podía pues tenía unos familiares en casa y no disponía de tardes libres.

Como decía mi vida se centro en el trabajo por la mañana, y en follar un par de veces por la tarde con Javier y Pedro.

Don Jaime vino a follarme, pues era lo único a lo que venia, un par de veces entre el martes y el jueves.

El martes me pillo en el baño, lo cual fue hasta divertido, pero el jueves fue aun mejor.

Había salido por la tarde al supermercado al pueblo y Pedro me había llevado en el coche.

Íbamos los dos con el carrito, cuando note por detrás que alguien me ponía la mano en el culo, me volví y era don Jaime, que sin inmutarse me dijo que me levantara la falda. Le dije que si estaba loco, a lo cual me respondió que no, pero que me esperaba en el coche.

Cuando llegamos al parquing, me le encontré apoyado en un mercedes con chofer incluido, me hizo un gesto mientras Pedro metía las cosas en nuestro coche, para que me acercara.

" sube al coche", me ordeno.

Así lo hice y el subió detrás de mi.

Llevaba yo una falda corta de tubo, sin bragas por supuesto, y una blusa y un niki encima. Esta vez si llevaba sujetador.

Nada mas subir al coche le dijo al chofer que arrancara y diera unas vueltas por carreteras de segundo orden, algo que debía estar estudiado pues nos metimos literalmente por el campo.

Llegamos a una especie de descampado y allí me hizo bajar del coche, tras haberme quitado dentro del mismo y el personalmente, toda la ropa. Me inclino sobre el capo del coche, mirando hacia el parabrisas, donde el chofer miraba con cara de salido, y me la metió de forma impresionante por el culo.

Fue una enculada corta pero intensa tras la cual, y mientras yo seguía aun gozando del orgasmo, mando bajar a su chofer del coche y le hizo chuparme los pechos y el húmedo coño.

Cuando el pobre chico estaba mas cachondo y se disponía a follarme," ¡por fin una polla de veinte años!", pensé yo, le dijo que nones, y me hizo mamarsela hasta la ultima gota, "¡algo es algo!", pensé.

De regreso al llegar a casa, logre decirle al pobre chico que si podía escaparse me llamara., que teníamos un asunto pendiente... ¡vamos que quería que me follara!...

domingo, 31 de enero de 2010

DIARIO DE UNA MUJER CASADA (IV)

Navidad 96

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Y por fin llegó Papa Noel con su bastón...

La verdad es que he tenido un Otoño super movido, puesto que en temas de trabajo ha sido bastante duro, pero como cada año al llegar Diciembre la gente se reúne a comer y tomar copas.

Este año mi marido volvió a decirme que si me iba a comer que luego lo celebrara con Jose...

"no sé si lo veré..." le dije, "pues ahora que está en otro departamento coincidimos poco"

No volvimos a hablar del tema, hasta el día 24. Como cada año, ese día trabajo hasta el mediodía, pues a las 12 nos dejan salir, y como siempre quedamos a tomar algo, mi marido se hace cargo de los niños y los lleva por ahí a comer y ver los adornos.

El día 23 me llamó Jose para decirme que si después de tomar las copas con todos podíamos vernos, pues hacia mucho que no charlábamos... le dije que bueno.

El 24 por la mañana mientras me vestía, pensé en que quizá podía ser el día definitivo, así que traté de ponerme la ropa más sexy, por dentro y por fuera, que pude.

Mi marido estaba durmiendo cuando salí muy temprano para el trabajo.

A media mañana le llamé para decirle que después de las copas había quedado con Jose "Suerte¡¡¡" me dijo al colgar.

Tomamos las copas de rigor y yo no sé si por la tensión el caso es que nunca bebo alcohol, pero me tomé dos finitos... y me puse un poco contenta... los compañeros alucinaban pues es la primera vez que me veían así y lo celebraron.

Cuando ya terminamos cerca de las 3 de la tarde, José como siempre se brindo de cara a los demás a llevarme a casa.

Subimos al coche y al poco de arrancar me miro: "Estas guapísima y te brillan los ojos..." me dijo acariciándome disimuladamente el muslo. Yo le sujete la mano y se la lleve entre mis piernas, me miró sonriendo, pero no dijo nada.

Yo estaba empapada y un poco mareada, pero me di cuenta de que no íbamos hacia casa, "Donde me llevas... ?" le dije melosa... "A un sitio especial para una mujer especial..." dijo acariciándome con la mano derecha la espalda y los hombros.

Salimos a la carretera y al poco tiempo nos paramos en un edificio

Era un edificio de apartamentos en las afueras de Madrid. Tenía un jardín delante uy un pequeño parque, con una piscina que sin duda en verano estaría llena de gente. Un cartel "se alquilan apartamentos" me llamó la atención.

"Quédate un momento en el coche, ahora vuelvo" me dijo Jose. Unos minutos después volvía con una llave del parking "ya está" dijo, poniendo el coche en marcha. Metió la llave en la cerradura del parking y al puerta electrónica se abrió, "plaza 23" le oí murmurara. Después de recorrer un rato el parking dimos con la plaza y aparcó. Se bajo del coche y fué solicito para abrirme la puerta yo me baje como anonadada. Nos dirigimos a un ascensor, el siempre delante, y tras entrar en él marcó un piso, el 2.

En breves minutos estabamos ante un largo pasillo lleno de puertas, avanzamos por él, hasta llegar a una puerta, la 23. Introdujo la llave y me hizo pasar. Estaba obscuro, pero tras encender la luz y cerrar la puerta comprobamos que el apartamento era amplio, impersonal, pero acogedor. Yo soy muy curiosa, así que de inmediato fui a subir la persiana correr las cortinas y ver el cuarto de baño. "Tiene minibar y TV" le oí decir desde el salón. Salí del baño y vi una puerta que daba al salón, la abrí y allí estaba el dormitorio, con una amplia cama de matrimonio, dos mesillas de noche, y unas sillas. El llegó por detrás y me cogió en volandas llevándome hasta la cama donde me depositó suavemente..

Me quedé allí, mirándole, mientras cerraba la puerta del dormitorio. Nos miramos a los ojos, y el vino hacia mí.

Yo llevaba aún el abrigo puesto, me levantó suavemente con una mano de la cama y me quito el abrigo situándose tras de mí. Luego fue quitándome la chaqueta, dejándome tan sólo con la blusa y la falda negra de terciopelo, bastante corta por cierto. El se quitó la chaqueta y la corbata, mientras yo de pie frente a la cama pensaba en que había llegado el momento. Me volví y le desabroché la camisa despacio, mientras él hacia lo mismo con mi blusa mirándonos a los ojos. Me beso largamente metiendo su lengua en mi boca, mientras acabábamos de quitarnos las camisas, y me vi allí en sujetador, por cierto uno negro de encaje, bastante justito que me había regalado mi marido hacia unos meses y que iba a juego con un liguero, las medias negras y un diminuto tanga. Empece a desabrocharle el pantalón, mientras él bajaba la cremallera de mi falda, para entonces yo estaba ya totalmente empapada y al deslizar el pantalón al suelo puede ver que su polla luchaba por salir del calzoncillo. Me cogió en brazos y me depositó suavemente sobre la cama, mientras yo admiraba su polla aún dentro del slip.

Me miro tiernamente y entonces fue cuando yo me incorporé y bajándole el slip me metí su verga en la boca.

Él empezó a acariciarme los hombros y fue bajando inclinado sobre mi hasta liberar el cierre del sujetador y dejar mis tetas al aire, que de inmediato comenzó a besar y a sobar con autentica fruición. Para entonces su polla crecía y crecía dentro de mi boca. Paré un momento y le hice retirarse de la cama, luego me puse de rodillas ante él y mientras me acariciaba la cabeza seguí chupando aquella hermosa polla que en unos minutos estaría ¡por fin! Dentro de mi coño. Me hizo levantar y fue bajándome el tanga dejándome sólo el liguero y las medias. Me miré en el espejo que había detrás de la puerta y me sentí una autentica puta, pero no me importaba. Le empuje suavemente sobre la cama y volví a meterme su polla en la boca, ahora el tumbado boca arriba y yo totalmente tumbada sobre el pero con su polla en la boca. Estuve así bastante tiempo mientras el convulsionaba de place a cada lametazo mío, hasta que me dijo "para que no aguanto más y te voy a follar"

"Soy toda tuya..." le dije tumbándome boca arriba en la cama a su lado, entonces se colocó sobre mí, y aquel super lubrificado aparato fue suavemente entrando centímetro a centímetro en mi coño chorreante.

Cuando estuvo todo dentro comenzó un rítmico mete saca, llegando a sacarla suavemente del todo, para tras una pausa que a mi se me hacia terna, volver a metérmela hasta dentro con fuerza y volviendo cada vez con mas fuerzo a enterrarla toda dentro de mi, sintiendo yo que me llegaba muy dentro. Así estuvimos un rato, hasta que decidió parar y me hizo volvérsela a chupar, pero esta vez sentada en la cama y el de rodillas sobre la misma ante mí. Pasados unos minutos aquel aparato, que era muy diferente al de mi marido, estaba cada vez más duro. Fue entonces cuando me hizo poner a cuatro patas y agarrándome de las tetas, volvió a sepultar su polla en mi coño, empezando un lento ir y venir, que en cada envite era mas fuerte, mientras yo me acariciaba el clítoris tratando de llegar a mi primer orgasmo.

Tuve un par de ellos antes de que él golpeando cada vez con más fuerza, se corriera dentro de mi coño, para acabar aplastándome contra la cama con su dulce peso, mientras me mordisqueaba las orejas y me decía que efectivamente follar conmigo era maravilloso.

Después de un momento unidos por nuestros sexos, nos separamos y nos quedamos tendidos sobre la cama. Luego él fue al minibar y trajo una botella de Benjamin con dos copas, la abrió y tras repartirla me dio una copa. Me semiincorporé y le bese largo rato en la boca mientras nuestras lenguas trataban de ganar la garganta del otro. Luego nos bebimos en silencio el cava. "Ha sido fantástico..." me dijo. "Para mí también Jose" le dije, "no sabes cuanto he deseado este momento en los últimos mese a pesar de nuestra distancia, y más sabiendo que estabamos destinados antes o después a follar". Se quedó sorprendido por esa palabra en mi boca. Luego me dió otro largo beso. "Vamos a la ducha?", "Si" le respondí. Me quité el liguero y las medias, mientras oía como abría la ducha, en unos segundos estuve junto a él. Nos enjabonamos en silencio y luego el agua fue deslizándose por nuestros cuerpos.

Pero estar tan cerca y no enredarse es difícil, así que unos minutos después note como su aparato volvía a empinarse, así que bajo la ducha me agache y volví a introducírmelo en la boca, hasta notarlo nuevamente dispuesto para perforarme. No dijimos nada, simplemente me volví me apoyé contra la pared de la ducha y abriéndome de piernas le ofrecí mi culo. Tardó en reaccionar, luego me dijo que nunca había pensado en darme por el culo, ni siquiera pedírmelo, pero que ante mi ofrecimiento decidió complacerme. Al principio me dolió un poco, siempre me duele incluso haciéndolo a menudo con mi marido, pero luego fui sintiendo su polla atravesar mis entrañas y con cada nuevo empuje el dolor y el placer bajo la ducha se mezclaban, mientras él tiraba fuerte de mis riñones hacia atrás en cada envestida y mis manos sobaban con desesperación mi clítoris en busca de nuevos orgasmos.

Creo que tuve un par de ellos más antes de sentir su caliente liquido atravesar mi ano, para acabar aplastada contra la pared, con las tetas supercomprimidas y un grito de placer unísono de ambos. Nos volvimos a duchar y nos vestimos en silencio, Tras unos minutos, apuramos el champan y salimos del apartamento recorriendo el camino de vuelta inverso. Vi que en la mesa de la entrada dejaba unos billetes, y la llave del apartamento y del parking, cerrando desde fuera.

Bajamos al parking y no cruzamos ni una palabra en todo el viaje de regreso a casa. Tan sólo me acariciaba la cabeza y la espalda y yo a él. Me dejo a un par de manzanas de casa, pues le dije que quería caminar y en la despedida nos dimos un suave beso muy dulce.

Caminé hacia casa, y hasta por la noche, cuando estabamos en la cama, no le conté a mi marido, todo lo sucedido. Como imaginaba cuando termine de contárselo, se puso sobre mi y me folló tiernamente "ves como no es tan malo follar fuera de casa?" fué lo único que me dijo cuando terminamos.

miércoles, 27 de enero de 2010

DE FIEL CASADA A...

(Capitulo III: Nuevas perspectivas laborales)


A la mañana siguiente cuando me desperté, Pedro me había preparado el desayuno y el baño e incluso me había elegido la ropa para ir a trabajar.

Al ir a vestirme vi que no había ropa interior, por lo que le pregunte el porque, me contesto que mis pechos merecían estar libres y que si me encontraba incómoda en el trabajo, por cierto luego hablaré de el, que al día siguiente me elegiría un sujetador, y que respecto a las bragas, con los picores era mejor no llevarlas durante unos días.

El caso es que me convenció, así que allí estaba yo con mi falda hueso, mi blusa amarilla de seda y mi chaqueta color crema...¡y sin ropa interior! A punto de ir a trabajar en mi primer día de mujer compartida.

Mientras iba en el coche, me dijo Pedro que mi marido había llamado el domingo por la tarde desde Amsterdam y que no me despertaron pues el dijo que no lo hicieran, pero que volvería a llamar por la tarde ese día.

Prometí hablar de mi trabajo: pues bien soy ejecutiva de cuentas de una empresa publicitaria por lo cual me paso el día de reuniones y visitando clientes.

Esto viene al caso porque cuando llegue a la agencia, note como algo extraño en los compañeros del trabajo: los veía como mas hombres, mas machos y mas apetecibles, y algo les debía yo irradiar, pues algunos que eran amables conmigo pero nada mas, notaba que me desnudaban con la mirada...¡ y la verdad es que poco tenían que quitarme de ropa aquel día!.

La mañana paso entre miradas mas o menos lascivas y alguna que otra insinuación, sobre lo guapa que estaba y el conjunto que llevaba, puesto que debido al calor hube de quitarme la chaqueta en el trabajo, con lo cual mis pechos bailaron según les vino en gana para deleite de mis compañeros, a alguno de los cuales sorprendí asomándose a mi escote mientras veíamos unas pruebas de un anuncio y yo me inclinaba sobre la mesa de dibujo.

Lo que me mal traía era el picor de mi coño, y buscaba cualquier momento para darme una rascadita disimulada.

Mi primer día de mujer fatal en el trabajo me gusto y al final de la mañana tenía una cita con un importante directivo de una empresa que quería encargarnos una campaña para televisión.

Le recibí en mi despacho y le ofrecí algo de beber.

Desde el principio note que no perdía ojo a mis pechos y sobre todo a mis piernas."¡si supieras que no llevo bragas!", pensaba yo para mis adentros.

Hablamos de temas de trabajo y ya a punto de despedirnos se me quedo mirando y me dijo:"¿sabes que hoy estas muy atractiva?, si quieres te invito a comer", yo sonreí y le dije que no que tenía otros planes, pero según me volvía hacia mi mesa para coger unos papeles, me fije como se perdían sus ojos hacia mi culo, que con la fina tela de mi falda y sin bragas se mostraba sin duda apetecible.

Me volví de pronto y le sorprendí aceptando su invitación.

Llame a Pedro para decirle que no viniera a buscarme que tenía trabajo y después me llevarían a casa, que avisara a Javier.

Me recordó que debía estar en forma pues me esperaba una tarde noche de orgía, a lo cual, estando en mi despacho José Carlos, el susodicho ejecutivo, me resulto doblemente excitante, por lo cual le dije que no se preocupara, "quedaréis ampliamente satisfechos", fueron mis ultimas palabras ante una extraña mirada de José Carlos, mientras colgaba el teléfono.

"Cuando quieras nos vamos", le dije ofreciéndole el brazo,

Sonrió y tomándome del mismo salimos de mi despacho, ante la sorpresa de los presentes, puesto que nadie había logrado hacer el negocio con josé Carlos, pero como bien sabéis... "pueden mas dos tetas, y en este caso ademas de un culo, que cien carretas".

Hace unos días apenas 72 horas, hubiera sido incapaz de salir del trabajo del brazo de un cliente y orgullosa de mis atributos femeninos, como lo hacia en ese momento.

Fuimos a un caro restaurante y durante toda la comida no paro de hablarme de lo guapa que estaba, que no se había dado cuenta hasta ese día de mi atractivo, que debía estar ciego, etc.

Cuando llegamos al postre tras una comida que le iba a costar un riñón, me lanzo el ataque:

"Jana",me dijo,"veras, resulta que tu eres toda una hembra, ya se que estas casada y no quiero que esto que te voy a decir pueda romper nuestras amistad o nuestra relación laboral que pese a todo creo que va a ser duradera", carraspeo "yo quisiera decirte lo hermosisima que estas, lo atractiva, y me gustaría conocerte mas profundamente, sin que te lo tomes a mal," hizo una pausa y me miro intensamente a los ojos.

Yo trate de mantenerle la mirada mientras continuaba hablando:

"Quisiera charlar contigo de tus gustos, de tus hobbys, que nos conociéramos mas a fondo, si quieres puedes decir que no, que no pasara absolutamente nada y todo seguirá como antes", se detuvo,"¿quieres venir a mi casa a tomar una copa?"

Le mire como sorprendida y al tiempo recatada, pero desde la segunda palabra sabia que me quería llevar a la cama, lógicamente la formula era la invitación a su casa a tomar la copa "nada mas", en fin que se estaba poniendo cachondo y ya no eran los millones del contrato, sino que simplemente a mi me apetecía probar otra mas, pues Miguel me había montado dos meses de orgía controlada y yo quería hacer algún ejercicio fuera del curso, para al final sacar nota.

"Bueno...", hice como que dudaba,"..pero solo una copa nada mas, eh", y me hice la cortita.

Se le iluminaron los ojos como satisfecho de haberme llevado al huerto, pero aunque yo sabia que iba a terminar en su cama y con su polla dentro, el no lo sabia, o al menos no estaba seguro de ello, así que se lo iba a poner un poquito difícil.

Salimos del restaurante y el aparca coches nos había traído su Bmw a la puerta.

Me abrió solicito la puerta, mientras sus ojos se recreaban en mi escote, y después subió por el otro lado, yo me senté como distraída por lo cual la falda se me subió lo suficiente como para que el intuyera, pero no viera nada, salvo mis apretados y hermosos muslos.

En el trayecto hacia su apartamento hablamos de temas banales como el calor, o como estaba el mercado de la publicidad, o los gastos de una campaña importante, mezclamos temas, pero sus manos se morían por tocarme y sus ojos trataban de adivinar que había bajo aquella falda.

Llegamos a su casa y ventajosamente se accedía a su apartamento desde el garaje, por lo cual no había control, así que pensé la cantidad de chavalas que José Carlos se habría cepillado en su casa.

En el estrecho ascensor trato de no acercarse mucho a mi, pero yo empecé el juego rozandole el brazo con mis pechos, e inclinándome con el pretexto de no se que, de forma que pudiera verlos a través de mi escote, lo cual le puso mucho mas cachondo.

Rápidamente hice un gesto de cerrarme la blusa, y el se sonrojo como un crío pillado en falta.

Salimos del ascensor y el paso delante para abrirme la puerta de su casa.

Un pequeño y coqueto apartamento, con un salón, un dormitorio, una cocina y un cuarto de baño.

Era confortable.

Me miro y me dijo que, que quería tomar. Se quedo sorprendido cuando le dije que un zumo de algo.

"Eh",me dijo,"ese no era el trato, yo te he invitado a tomar una copa".

"Bueno",respondí,"pues ponme un poco de coñac".

Se fue al mueble bar y me trajo mi coñac mientras el se ponía el sempiterno whisky que parece hecho para estos casos.

Se sentó junto a mi en el sillón y empezó a hablarme de sus gustos de sus hobbys.

En un momento determinado cruce distraída las piernas y sin duda el debió ver mi sonrosada y pelada rajita, pues dio un pequeño respingo y se quedo fijo en mi entrepierna.

"...y sexualmente que te gusta", me pregunto de pronto.

Yo le mire fijamente y le dije sonriendo con cierta complicidad, mientras balanceaba mis entreabiertas piernas, y trataba de poner una voz sugerente:

"Por supuesto mi marido", le conteste.

"Me imagino",dijo,"pero de no ser tu marido quien te gustaría que te jodiera"

"Bueno...",empecé yo, descruzando las piernas de forma que el pudiera ver mi coño sonrosado, ya algo húmedo, y totalmente rasurado,"...pues hay muchos, todo el mundo tiene sus fantasías sexuales alguna vez, y a ti...¿con quien te gustaría follar en este momento?"

Me miro indeciso, y algo inquieto, como temiendo que al decirme lo que iba a decirme yo saliera de estampida de allí, así que lo dijo como un susurro:

"Por supuesto...¡contigo!"

"¿como has dicho?", pregunte yo como si no le hubiera oído.

"Si, follar contigo", volvió a decir un poco mas alto.

Yo le mire sonriendo, y comencé a desabrocharme la blusa, aunque ya pocos botones me quedaban por abrir.

Se quedo como petrificado, entonces sin acabar de desabrocharme, empecé a aflojarle el nudo de la corbata.

Me miro como anonadado, y nerviosamente se fue quitando la chaqueta, mientras yo me quitaba del todo la blusa y me ponía de pie ante el.

Me miro de abajo arriba exclamando "¡caray, vaya pechos chiquilla!", y se levanto empezando a magrearmelos.

Aproveche para ir quitándole la chaqueta y le desabroche el cinturón del pantalón, entonces el me desabrocho la falda y se quedo perplejo.

"¿no llevas bragas?...y ademas tienes el coño afeitado!", me dijo mientras metía una de sus manos entre mis piernas,"que sensación mas ideal, nunca he follado con una tía con el chocho pelado", exclamo como un niño que encuentra un juguete nuevo.

Fue entonces cuando me di cuenta que se le habían caído los pantalones y que de sus calzoncillos, trataba de liberarse un aparato que no era nada del otro jueves, pero me podía dar un poco de placer.

Me agache y ante su sorpresa comencé a mamarsela de forma salvaje.

Se dejo caer sobre el sillón mientras gemía y me sujetaba la cabeza entre sus piernas.

"Aaasiii, mas, chupamela mas, aassiii", gemía.

Estuvimos durante un rato en esa posición hasta que yo note una dureza suficiente, momento en el que me separe.

"¿que haces?",me dijo,"¡sigue!"

"No tío, yo he venido aquí a que me folles, no a mamartela"

Se quedo alucinado, mientras yo me levantaba y me dirigía al dormitorio.

Se levanto como un rayo y me pillo a mitad de camino empujándome boca abajo al suelo, y sentándose a caballo sobre mi culo, mientras sujetaba mis brazos contra el suelo.

"¿así que quieres guerra?...¡pues vas a tenerla!", sentí como metía sus manos bajo mis pechos y me hacia rodar sobre el de forma que quede encima de el pero de espaldas, entonces me semiincorporò, y abriéndome las piernas me endoso su corta pero dura estaca entre las nalgas, haciendome sentar sobre ella.

¡por que siempre empiezan por el culo!, pensaba yo mientras me iba metiendo y sacando su polla con una energía de desesperado.

Me hizo correrme dos o tres veces en esa posición y el llego de forma delirante dejándome una carga de cálido fluido explorando mi recto, mientras me decía que estaba satisfecho de encularme, pues ese había sido su objetivo desde que me conoció en la agencia y que se había apostado con un directivo de su empresa, que me acabaría llevando a la cama.

¡pobre infeliz!, pensé yo, si supiera que la que le había seducido había sido yo...

Me dijo que tenía el culo mas apetecible del mundo y que pasaba de follarme por delante, pues lo que a el le enloquecía era mi culo.

Cuando termino, se derrumbo sobre mi y me beso en el cuello, yo tras unos momentos me levante y me fui al baño donde tras ducharme me vestí.

Al salir el estaba sentado en el sillón con el whisky famoso.

"Ha sido fantástico", me dijo.

"No ha estado mal", conteste yo sentándome frente a el en el sillón con las piernas entre abiertas.

"¿como que no ha estado mal?", me contesto un poco molesto.

"Bueno..., la verdad es que ha estado bien, pero me falta catarte por el coño...",hizo ademán de levantarse y sujetarme,"...pero hoy no tengo tiempo, tengo dos mas en la cola esta tarde, mañana nos veremos", y levantándome salí del apartamento, viendo de reojo como se quedaba totalmente planchado.

Baje a la calle y me metí en una cafetería desde donde llame a Pedro para que fuera a buscarme.

Me dijo que estaban muy enfadados conmigo y que cuando llegara a casa me iba a enterar pues tenía visita y Miguel había llamado dos veces.

Me intrigo lo de la visita, y le dije a Pedro que me adelantara algo, pero no quiso hacerlo y me dijo que en 20 minutos estaba allí.

Estaba tan ensimismada con mi café pensando en aquella visita, que no me percate que al cruzar las piernas, un chaval de unos 20 años se estaba poniendo ciego a ver mis muslos y mis nalgas, me gusto la sensación de sentirme semidesnuda frente a aquel chaval en una mesa de un bar, le guiñe un ojo y me gire, descruzando las piernas, de forma que por un momento vio mi coño pelado al aire.

Al pobre muchacho se le abrieron los ojos como platos, momento que aproveche para volver a cruzar las piernas ahora con mas recato y bajarme un poco la falda.

El chaval se quedo un poco cortado, y yo pensé que después de tanto tiempo un tío de veintitantos no me vendría tampoco mal, hice ademán de levantarme e ir hacia donde el chaval estaba, pero en ese momento oí que me llamaban.

Fue una lastima, pero aun quedaban muchos días de aquellos dos intensos meses.

Pedro llego antes de lo previsto, y la verdad es que no parecía muy contento.

"¿donde estabas?", me pregunto,"hemos llamado a tu agencia y nos dijeron que habías salido con un ejecutivo a comer",hizo una pausa y añadió,"...habías salido o...te habías salido?", me miro mientras me levantaba de la mesa, e insistió, "¿solo...a comer?..."

"¡a ti que te importa!", le dije muy enfadada mientras salía de la cafetería.

"No si a mi me da igual, yo te voy a dar por culo y a follar cuando quiera, pero tu marido llamo varias veces, y sobre todo el que esta cabreado es "don Jaime", me dijo.

"¿quien?", pregunte yo.

"Ya lo veras", me dijo mientras nos poníamos en marcha.

No me hablo durante todo el recorrido lo cual me dejo perpleja.

Aquello empezaba a ser raro, no sabia quien era el tal "don Jaime", y ademas me molestaba que Pedro se enfadara conmigo y que mi marido, que me había metido en esto, también se mosqueara."¿y Javier?", le pregunte.

"Dice que cuando llegaras hablaríais".